Aventuras por el mar desconocido.
Oceanhorn: Monster of Uncharted Seas vio la luz por primera vez en sistemas iOS hace ya años, su éxito fue tal que fue portado a PC y posteriormente PlayStation 4, Xbox One y PS Vita. Ahora, tiempo después, el estudio Cornfox & Bros. Lleva el juego a Nintendo Swicth, adaptando el título a la híbrida de Nintendo, versión que vamos a analizar a continuación.

El argumento de Oceanhorn puede parecer un poco típico para este tipo de juegos pero cumple perfectamente su función para presentarnos la aventura y emprender nuestro viaje. En primer lugar veremos como todo comienza con una cinemática introductoria en la cual el padre de nuestro protagonista se despide de su hijo ya que marcha en una travesía para luchar contra Oceanhorn, un terrible monstruo que acecha al mundo y a su familia. Nada más despertar el protagonista de nuestra aventura descubre que su padre ha desaparecido, de esta manera deberemos seguir los pasos de nuestro ancestro para descubrir su paradero y conocer si finalmente fue capaz de realizar la noble tarea que le llevó a abandonar su hogar.

La leyenda de Oceanhorn marca la aventura

Mucho se ha hablado de las similitudes entre Oceanhorn y The Legend of Zelda: The Wind Waker y lo cierto es que a simple vista podemos decir que son ciertas esas comparaciones pues en el título de Cornfox & Bros. podemos ver muchas mecánicas del título de Nintendo.
El primer lugar tenemos que hablar del comienzo del juego, nuestra aventura comienza en el punto que ya hemos descrito con anterioridad, el protagonista despertará y se dará cuenta que su padre no está, este será el inicio de nuestro periplo y nuestro primer objetivo será armarnos para poder enfrentar los peligros futuros, para esto contaremos con diversas armas en nuestro inventario como puede ser la clásica espada, el arco o las bombas. Pero de igual manera tendremos que protegernos y para ello contaremos con un escudo, nuestra mejor baza contra los golpes de los enemigos y que nos salvará la vida en más de una ocasión. Aunque el armamento puede parecer algo escaso tendremos que aprender a manejarlo a la perfección ya que el combate será uno de los puntos fuertes del juego, saber cuándo atacar y cuando defendernos de los enemigos será crucial para garantizar nuestra supervivencia.

Podremos combatir a nuestros enemigos con armas y bombas
Pero no todo es combate cuerpo a cuerpo, a parte de las armas físicas también contaremos con una serie de hechizos devastadores que tendrán dos funciones, por una parte nos servirán para enfrentarnos a nuestro enemigos y darnos cierta ventaja en grandes distancias y evitar así que nos golpeen, y por otra parte estos hechizos nos valdrán para superar ciertos puzles y obstáculos que encontremos en nuestro camino. Pero hemos de ser cuidadosos a la hora de utilizar estos hechizos pues bajo nuestra vida encontramos una barra que nos indica el mana que disponemos y una vez agotado deberemos buscar formas de recargarlo, normalmente a través de unos frascos azules que podremos encontrar rompiendo objetos o derrotando enemigos.
Junto al combate, los puzles son el otro elemento que abundan en la aventura, sin embargo en Oceanhorn huyen de la complejidad que puede suponer este tipo de retos en otros juegos de este género, nos encontraremos por tanto una serie de acertijos que deberemos resolver utilizando alguna de nuestra habilidades y que se podrán superar sin mayor dificultad si nos fijamos bien en el entorno.

Derrotando bosses o solucionando puzles conseguiremos tesoros
El último componente del juego será la exploración, con este se cierra la piedra angular característica de este tipo de juegos. Oceanhorn se desarrollará a través de un número de islas que deberemos ir explorando y cumpliendo unos objetivos y misiones, siendo un total de tres por zona. De esta manera vemos que estos recados consistirán en obtener una cantidad concreta de dinero, matar a cierto enemigo o hablar con una persona en particular. A este tipo de misiones con un carácter un tanto secundario se añadirá la que puede considerarse como principal que normalmente la desarrollaremos explorando una cueva y derrotando al boss que habita en ella.
Por su parte, estas islas estarán separadas por un enorme océano, para desplazarnos entre ellas contaremos con un barco, algo que recuerda nuevamente a The Legend of Zelda: The Wind Waker, sin embargo aquí no tendremos control del navío y el viaje se realizará de una manera automática, únicamente deberemos señalar cual queremos que sea nuestro destino.

Nuestro barco nos llevará de isla en isla
Ya por último tenemos que hablar de un aspecto que hace especial al título y que lo diferencia de los juegos de Zelda y es la presencia de la experiencia, en este momento gana más peso el factor de los rpg. En Oceanhorn la experiencia se puede obtener de diversas maneras, como por ejemplo derrotando enemigos o cumpliendo las misiones encomendadas, con ella subiremos de nivel y obtendremos nuevas habilidades o mejoras, pero al subir de nivel no mejoraremos nuestra vida, para ello deberemos localizar y conseguir cuatro partes de un corazón lo que nos proporcionará vitalidad extra.
Completar Oceanhorn puede resultar toda una odisea, pudiéndonos dar un total de entre 15 y 20 horas de juego, siempre dependiendo de la habilidad del jugador y del tiempo que empleemos en completar sus extras, secretos y misiones secundaria.

El mundo de Oceanhorn se muestra vivo y colorido

Tenemos que decir que Oceanhorn, pese a ser concebido originariamente como un título de iOS hace ya años, cuenta con un apartado técnico artístico y gráfico de bastante calidad y que se ha sabido adaptar a la perfección a Nintendo Switch, de esta manera podemos ver que nos encontramos ante un juego lleno de color y de detalle y cuyo mundo se encuentra totalmente vivo.
En cuanto a su rendimiento en Nintendo Switch tenemos que decir que el título se ha adaptado perfectamente y rinde como es debido, podemos apreciar de esta manera como en su modo portátil el título corre a 720p y 60 fps, mientras que si jugamos en su modo sobremesa reescalará hasta los 1080p y se mantendrá en los 60 fps sin notar ningún tipo de bajada o tirones en cuanto a su ejecución.

Oceanhorn funciona a 1080p y 60 fps en el dock de Swich

La banda sonora de Oceanhorn es quizás el aspecto más sobresaliente del título, basta con fijarnos en que en ella han trabajado dos grandes compositores de la industria como son Nobuo Uematsu o Kenji Ito, la presencia de estos dos hombres ya consagrados en el mundo del videojuego dota de una mayor calidad al título y hace que a lo largo de la aventura nos encontremos con una gran cantidad y variedad de temas que se adaptan a la perfección a los momentos que estemos viviendo en nuestro periplo.
El idioma no será un problema para poder disfrutar de Oceanhorn ya nos llega con textos localizados a nuestro idioma y doblado en inglés, aunque estas partes dobladas se encontrarán casi en exclusiva en las secuencias de vídeo.

Los efectos sonoros y música sobresalen en Oceanhorn




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