Combate el mal a golpe de puño
Nintendo Switch sigue ampliando su catálogo de juegos en la eShop. El título que analizaremos hoy es League of Evil, un juego que nació para Android e iOS allá por el 2011 y que debutó en Steam el año pasado. Ahora, este título creado por Woblyware, llega a Nintendo Switch gracias al port realizado port Ratalaika Games, convirtiéndose en una gran alternativa tanto por su jugabilidad como por su precio.

En League of Evil encarnaremos al súper agente biónico. Preparado y entrenado para el combate se enfrentara a la “Liga del mal”. Usando nuestra agilidad acrobática y nuestros súper puños deberemos ir superando las distintas fases realizando saltos mortales y esquivando trampas a la vez que derrotamos enemigos.
En esta clase de juegos la historia siempre es un mero pretexto para empezar a brincar y completar cada fase, en este caso tampoco es la excepción. Una historia que esta para darnos un inicio pero a la que se le podía haber sacado un poco de chicha y darle más peso, pues el contexto del súper agente y de la malvada “Liga del Mal” hubiera dado momentos divertidos.


Nos encontramos ante un título de scroll lateral en 2D en el que deberemos atravesar distintas fases a través de saltos con un gran contenido de plataformas. Estos niveles tienen dos objetivos primordiales que son conseguir los distintos maletines y eliminar al científico malvado.
El primer apartado del juego consta de 140 fases que están divididas en cuatro capítulos distintos, siendo estos Armas de destrucción masiva con 60 misiones, Bienvenido a la jungla con 30 misiones, Visitando el Dragón de 30 fases y por ultimo Misiones imposibles de 20 niveles. Cada una de estas fases puede ser completadas en unos pocos segundos, y cuanto más pronto lo completamos conseguiremos más estrellas. Estas fases están bien diseñadas y su dificultad va aumentando a nivel que avanzamos encontrándonos más adelante con desafíos bastante complicados.

Aunque la repetición del nivel es algo constante y tendremos que basarnos bastante en el ensayo y error, los tiempos de carga son muy cortos por lo que no será muy frustrarte intentarlo una y otra vez. Nos encontramos ante una jugabilidad rápida y fluida en la que gozamos de un control total y absoluto del personaje, cosa totalmente necesaria para este tipo de juegos.
Como ocurre en juegos de temática similar, no podemos decir que sea un título para todos los usuarios pues requiere de mucha paciencia para completarlo y muchos se cansarán de repetir las fases una y otra vez. Esto es debido a que moriremos de un solo golpe, de un disparo de los enemigos o al tocar alguna zona de pinchos o alguna trampa. Como curiosidad en la parte superior derecha tenemos un contador de muertes de cada fase.

Disponemos también de un editor de mapa en el que podemos crear nuestros propios mapas a nuestro gusto y por supuesto podemos compartirlos con los demás usuarios. Del mismo modo podremos descargar mapas creados por otros usuarios y jugar con ellos, de esta manera podemos decir que nos encontramos ante un título con una gran rejugabilidad ya que las horas de contenido que ofrece con esta opción de creación hará que el título sea prácticamente infinito.

A nivel de jugabilidad estamos ante un título divertido, desafiante y muy rejugable que nos dará gran cantidad de horas. Todo ello con un control preciso y unas fases que solo dependen de la habilidad del jugador.


League of Evil cuenta con gráficos de pixeles de estilo 8 bits, además de con unas animaciones simples y pero correctas a su vez. La construcción de los escenarios es sencilla con diferentes ambientaciones a medida que avanzamos aunque estéticamente no son muy variados entre si salvo algunos texturas y fondos.


En cuanto al aspecto sonoro el juego presenta temas tecnológicos y rápidos que si bien engancha al principio se pueden volver repetitivos debido a la repetición continua de niveles.
En cuanto a su localización tememos que decir que el título cuenta con una gran variedad de idiomas, incluyendo también textos y subtítulos al castellano.





Deja una respuesta