Analizamos el nuevo e impactante episodio de Juego de Tronos
Los creadores de Juego de Tronos parecen estar decididos a querer matarnos bien de un infarto, o bien de impaciencia e intriga insana. Definitivamente esta está siendo una de las mejores temporadas de la serie de HBO, y para mi gusto aspira a convertirse en la mejor: por su dinamismo, sus giros inesperados, su nueva concepción de estética y episodios… Y si esta me está pareciendo una de las mejores temporadas, el capítulo de hoy ha sido uno de los mejores también.
Comienza con el ejército de los Lannister saliendo de Altojardín, la cual fue conquistada en el pasado episodio. Bronn y Jamie discuten acerca de la recompensa del primero por sus servicios al Lannister. Además nos permite echar otro vistazo a los Tarly.
Tras esta breve escena, volvemos a Desembarco del Rey, donde Cersei se gana el favor del Banco de Hierro al prometerle el oro conseguido en el hogar ancestral de los Tyrell. Además, ya podemos ver completo el mapa de Poniente en el suelo de la Fortaleza. Posiblemente el tablero de Risk más chulo de la historia.

Cersei se gana el favor del Banco de Hierro
En Invernalia, Meñique le entrega a Bran el cuchillo con el que intentaron asesinarle hace ya siete temporadas. El astuto Meñique le ofrece sus servicios al nuevo Cuervo de Tres Ojos, quien le recuerda su famosa frase «El Caos es una escalera». Por otro lado Bran se despide de Meera de una forma cuanto menos agria, el Stark se ha tomado la seriedad de su puesto demasiado en serio.

Nuevo reencuentro: ¡Arya y Sansa juntas de nuevo!
Y la reunión familiar de Invernalia se amplia con la llegada de Arya, que consigue entrar en su antiguo hogar tras burlarse, literalmente, de un par de guardias. La pequeña de los Stark se reencuentra con Sansa en las criptas de Invernalia de una manera más amistosa que con Bran, que tampoco parece sorprenderse mucho al ver a su hermana pequeña, de quien sabe que ha hecho una lista de nombres. Para que cumpla su misión le regala el puñal que le dio Meñique.

Bran le entrega a Arya el puñal que le ha dado Meñique
Arya demuestra sus dotes de espadachina con Brienne, a quien logra vencer como si fuera muy sencillo. Todo ante la mirada estupefacta de Sansa y Meñique. Lo cierto es que la fiereza de la Stark deja a uno helado, solo hay que ver la carita que se le queda a Meñique.

Arya y Brienne entrenan el Invernalia, vaya repaso de la pequeña loba
En Rocadragón, el Rey en el Norte encuentra las minas de vidriagón y se las muestra a la Daenerys, convenciéndola de la existencia de los Caminantes gracias a unas antiguas marcas dejadas en la piedra por los Hijos del Bosque. Daenerys le promete su ayuda si a cambio Jon se arrodilla, algo que él aún ve con recelo. A la salida de la cueva la reina recibe la noticia de la toma de Roca Casterly, pero también del fracaso de Altojardín. Daenerys parece cansada de estrategias que no dan resultado, y parece dispuesta a seguir otros métodos.

Jon le muestra a Daenerys una imagen de los Caminantes en las minas de Rocadragón
Ya en otra escena, Jon y un travieso Davos, que parece estar sacando su lado más ligón, conversan con Missandei. La consejera de Daenerys les cuenta cómo llegó a ser la mano derecha de la Targaryen, en quien confía plenamente. Y, cosas de la vida, en medio de la conversación avistan un barco de los Greyjoy, haciendo posible el reencuentro entre Theon y Jon, quien le deja vivir «por lo que hizo por su hermana». Tras este tenso encuentro surge la pregunta… ¿Dónde está la reina Daenerys?

Jon se enfrenta a Theon, en la playa de Rocadragón
Y la respuesta nos la regala la serie junto a una de las escenas más impactantes de toda la ficción, de esas que no nos dejarán dormir hasta la semana que viene. En ella vemos de nuevo a los ejércitos de los Lannister de camino a Desembarco. En mitad de una conversación con Dickon Tarly acerca de la batalla de Altojardín, Bronn se percata de un ruido extraño, ante el que los Lannister y los Tarly se preparan para combatir. Ese sonido no es otro que el de una horda Dothraki cargando frente a ellos. Y por si fuera poco, a la fiereza de los Dothraki se suma… un dragón.

Drogon arrasa el campamento de los Lannister y de paso nos deja sin respiración
El ejército de Dothrakis, con Daenerys al frente, arrasa a los Lannister, convirtiendo el campo de batalla en un infierno para las tropas ponientís. Una escena sumamente impactante, ya que nunca habíamos visto a un dragón en una batalla de Poniente. Bronn será el encargado de usar la gran ballesta de Qyburn frente al dragón. El antiguo mercenario consigue llegar a duras penas hasta el arma y, finalmente, consigue derribar al dragón sin llegar a matarlo.

Bronn trata de abatir al dragón
Tyrion llega a la batalla y contempla horrorizado lo que en ella está ocurriendo cuando, en el momento culmen del capítulo, ve a su hermano, dispuesto a cargar contra el dragón herido, al que Daenerys intenta proteger. Jaime cabalga hacia el dragón con una lanza en ristre, mientras Tyrion implora que huya. Drogon se da cuenta de la llegada de Jaime y escupe una llamarada, el Lannister es empujado al río por Bronn en el último momento, y viendo a Jaime hundirse en el agua, termina el capítulo.

¡Venga Jaime! te queremos ver vivo en el próximo episodio
Posiblemente uno de los finales que más intriga han generado de cara al siguiente episodio, y más crueles para los espectadores, que no sabremos qué ocurre hasta la semana que viene. Yo solo pido: Jaime no te mueras, que te ayuden los Siete.
Hasta entonces, ¡saludos seriéfilos!


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