
Si hablamos de estudios arriesgados y que priman la narrativa por encima de todo, sin lugar a dudas tenemos que hablar de desarrolladores como los que integran el grupo de Don´t Nod quienes, desde que debutaron allá por el 2013 con Remember Me, dejaron claro que lo suyo no era realizar juegos convencionales, sino apostar por historias intensas, de esas que hacen que los jugadores se emocionan gracias a la gran construcción de personajes.
Esto es algo que llevaron a la máxima expresión con Life is Strange en 2015, una aventura que personalmente nos sorprendió y mucho, donde cada capítulo aportaba algo realmente impactante y nos hacía querer que pasaran los meses para conocer más y más de la historia de Max. Pero el estudio dio un cambio radical en el 2018, pues, si bien no dejaron de lado esa narrativa con la que alcanzaron la fama, se atrevieron a experimentar con una mezcla de aventura de acción con tintes de rol con Vampyr.
Es importante mencionar Vampyr para comprender Banishers: Ghosts of New Eden, pues muchos de los elementos y mecánicas que pudimos ver en la aventura de vampiros protagonizada por Jonathan Reid están aquí presentes, pero aumentadas. Don ́t Nod ha sabido recoger esa experiencia adquirida y nos presenta una obra realmente pulida, quizás la que más de todas las que hemos podidos jugar del estudio, que sabe mezclar muy bien, y en las cantidades justas, diferentes elementos y mecanicas jugables, como una acción directa que nos recuerda a God of War, secciones de exploración o momentos de toma de decisiones que resultaron vitales y trascendentales para la historia de los dos potentes protagonistas de la trama.
Con estos ingredientes Banishers: Ghosts of New Eden se posiciona como uno de esos grandes títulos que tenemos que jugar sí o sí este 2024, un año que sin duda nos está dando auténticos juegazos, y la última obra de Don ́ t Nod es precisamente uno de ellos.

Cuando decimos que Don ́ t Nod prima la narrativa es por lo importante que es la historia en sus títulos. Por ese motivo, y por la gran cantidad de sorpresas y giros argumentales que nos propone el juego según tomemos decisiones que pueden ser consideradas incluso moralmente reprobables, no ahondaremos mucho en su argumento, aunque sí daremos unas pinceladas sobre su inicio.
Banishers: Ghosts of New Eden nos sitúa en el año 1695 y nos presenta a Antea Duarte y Red Raith, una pareja profesional, pero también sentimental, que se encuentran en un barco destino a New Eden, una ficticia Norteamérica donde deberán investigar la desaparición de un amigo común y una serie de sucesos que está acechando a un pueblo y acabando con la tranquilidad de los habitantes de este lugar.

La tarea de los desterrados es dura y complicada y, lo que puede parecernos una palabra extraña, no esconde otra cosa que una suerte de médium o cazafantasmas que buscan acabar con los espectros malignos, pero también dar paz con la ascensión a aquellos fallecidos que no son capaces de cruzar al otro lado porque han quedado asuntos sin resolver.
Esa es precisamente la tarea que le llevó a Red y Andrea hasta New Eden, pero como las cosas nunca salen como se planean, un extraño suceso termina por poner patas arriba a los dos amantes desterradores. En su estancia en el pueblo de su amigo desaparecido, Red comienza a tener una serie de pesadillas funestas, unos terrores que se hacen realidad cuando se dirige a una tenebrosa iglesia y se encuentra con un ente que, precisamente, recibe el nombre de La Pesadilla. Pero este no resultará un enfrentamiento más como los que han tenido hasta ahora, sino que, durante el combate, Antea terminará siendo asesinada por ese ser y Red será precipitado por un barranco despertando días después con una sensación de desesperación. Pero este suceso trágico dará un giro aun mayor y es que Andrea pronto se le aparece como espíritu a Red ya que, al morir de forma traumática, su espíritu ha quedado ligado a su cuerpo y no ha podido ascender.

En este preciso instante empezamos a tomar las riendas de Red en su objetivo por salvar el espíritu de Antea, un camino que nos llevará a enfrentarnos a terribles enemigos paro también a tomar decisiones realmente traumáticas y que nos encoge el corazón. En este sentido tenemos que decir que Don ́t Nod ha vuelto a dar en la tecla correcta y que la premisa del juego nos ha cautivado, por ese trasfondo tan trágico de los dos protagonistas y por las situaciones que viven.
Precisamente esas situaciones y decisiones condicionarán el desarrollo de la trama y al final podemos ver uno de los cinco finales que el juego oculta, unos más felices y otros no tanto, pero lo que sí es cierto es que cada uno de esos desenlaces de Banishers se nos quedará en el recuerdo y nos impactará si logramos empatizar con estos dos amantes.


Las mecánicas y el gameplay que ofrece Don´t Nod con Banishers es lo más pulido que nos hemos encontrado del estudio hasta el momento, pero eso no quiere decir que sea un cambio radical a todo lo que ha hecho hasta ahora; la experiencia de todos sus títulos anteriores está aquí, y, en mayor o menor medida, se dejan intuir en todos los detalles y acciones que podemos realizar.
El combate es posiblemente uno de los puntos más destacables, destacable porque los que hemos visto crecer al estudio vimos cómo sus títulos narrativos carecían de esta mecánica, a excepción de su primera obra, Remember Me, y el giro que dio con Vampyr. No obstante, aquí los enfrentamientos son más directos y dinámicos, y esto es posiblemente a causa de que la influencia de los renacidos God of War está ahí, pero con algunas peculiaridades.

Esas características que hacen especial a Banishers es el propio combate que, aunque nos recuerda a la forma de luchar de Kratos y Atreus, lo adapta a la formación de Red y a la condición de Antea. Con esto nos referimos a que el desterrador podrá hacer gala de un arsenal de armas cuerpo a cuerpo, una equipada en la mano izquierda y otra en la derecha, y ejecutar ataques más rápidos otros más contundentes y recargados; mientras que la combinación de Antea sea la clave, pues podremos cambiar con el espíritu de la desterradora y está podrá también combatir, siendo más efectiva contra algunos enemigos.

La forma de entablar las mecánicas jugables y los combates se basan en los ARPG, un factor constante que vemos en el daño o los puntos de vida que nos irá restando a nosotros los enemigos, pero nosotros también a ellos. Esto también está presente en los puntos de experiencia que iremos adquiriendo cuando les derrotemos, y que nos hará subir de nivel, proporcionándonos puntos de habilidad que invertiremos en un árbol de habilidades con lo que no solamente aumentaremos el poder de los protagonistas, sino también ganaremos ciertas habilidades de ataque o de acciones.

Por supuesto, otro de los elementos clave de los ARPG que no podían faltar es el sistema de armas y armaduras, las cuales podremos adquirir en determinados puntos del juego, comprándolas o realizando misiones secundarias a modo de recompensa.
Pero estas armas, equipamiento y accesorios no será algo de usar y tirar, no. En Banishers podremos mejorarlos y aumentar su nivel, adquiriendo así extras y bonificaciones que hará que seamos más poderoso o resistentes a los ataques de nuestros enemigos. Lógicamente, para esto necesitaremos recoger ciertos elementos, como cuero, que se encontrará repartidos por el escenario, que también nos proporcionaran como recompensan de las misiones o incluso que podremos comprar en las tiendas a cambio de dinero.

Ese crafteo no podrá realizarse en cualquier lugar, pues para ello tendremos que dirigirnos a puntos clave; una hoguera donde los desterradores realizaran un ritual iniciando con fuego y que nos presentará diferentes acciones, como la ya nombrada de crafteo, también adquirir nuevas habilidades o descansar, algo que será necesario para reponer nuestras pociones de salud, las cuales, como si fuera un souls, tendrá un número de usos que podremos aumentar crafteando los recursos necesarios.

La variedad de enemigos que encontraremos en nuestros viajes es bastante correcta, y también diversa. No solamente tendremos que enfrentarnos a espíritus o espectros, sino también a otras criaturas infernales que trataran de frenar nuestra misión, aunque lo más original que hemos visto en el título, aparte de sus frenéticos combates contra bosses, son los momentos en los que los espíritus poseen cadáveres, ya sean de animales o de personas, surgiendo engendros sobrecogedores en los que deberemos combinar el poder de Antea y de Red para derrotarlos.

Pero en Banishers no todo el combate, también queda un amplio margen para explorar un mapa realmente bien construido y con muchas cosas por hacer. Los variados paisajes que recorreremos acompañando a Red y Antea están seno de escondrijos en los que entraremos diferentes recompensas, pero llenar a ellos no será fácil pues muchas veces no solo se trata de escalar un determinado lugar o pasar por una angosta gruta, sino también tendremos que utilizar los poderes espectrales de Antea para llegar a determinados lugares, y esto dota de una variedad de mecánicas interesantes al juego.

Sobre Antea nuevamente nos tememos que detener y hablar de lo que ella puede hacer como espectro pues es lo que distingue a Banishers de otros títulos similares. Como hemos comentado podrá llegar a lugares inaccesibles para Red, utilizando una especie de ecos azules espectrales, pero también nos proporcionará una visión diferente de los escenario pues, al tomar su control, este adquirirá otros tintes cromáticos y se nos mostrará elementos ocultos, como pistas para seguir una misión o incluso cofres.

El mundo de Banishers se presenta como un gran mapa conectado donde siempre estarán marcados nuestros objetivos y misiones secundarias en una brújula en la zona superior de la pantalla. Estas nos servirán de guía para desplazarnos por él, algo que resultará útil para no perdernos entre la cantidad de contenido que ofrece la aventura.

Y sobre ese contenido, tenemos que hablar de un elemento que hemos dejado para el final, pues es uno de los aspectos más interesantes que hemos visto en la aventura. Como desterradores tendremos que ejercer la función de investigadores a través de una serie de misiones secundarias que nos llevará a conocer a los personajes que pueblan los pueblos o aldeas de este fatídico mundo. Estos nos propondrán un caso que nosotros debemos seguir e ir recopilando pistas a través de una serie de rituales, como la posibilidad de escuchar un eco pasado o tener una visión espectral de lo que ha sucedido en un lugar. Gracias a esto podremos elucubrar sobre la verdad detrás del acontecimiento y actuar en consecuencia.
Cuando decimos actuar en conciencia es que podemos ser jueces o verdugos, tanto de los colonos de New Eden como de los espíritus atormentados del lugar. Y es que aquí donde se nos ofrecerá tres opciones principalmente: castigar a un culpable y sacrificarlo para completar el ritual de resurrección de Antea, perdonarlo, pero con esto puede que el ente errante siga atormentando, o dar ascensión al espíritu para que pueda así encontrar la paz.

Sin duda esto anterior es algo muy incesante en la obra de Don ́t Nod, pero también importante, pues serán estas decisiones, junto a otras que tomemos de manera conversacional, las que determinarán el desenlace en uno de esos cinco finales ya nombrados. Algo que no llegará hasta pasadas 20-25 horas, pues, si tenemos en cuenta todo el contenido y su mapa, Banishers es un título realmente amplio, que nos atrapará por su jugabilidad y nos enamorará con su historia.


Si bien es cierto que tradicionalmente los títulos de Don’t Nod suelen ser más bien discretos, con Banishers: Ghosts of New Eden vemos un salto exponencial al comprarlo con sus títulos anteriores. Su última obra se ha desarrollado con Unreal Engine 5 y, si bien es cierto que no cuenta con el músculo financiero de otros estudios para desarrollar un gran triple A, si vemos un juego muy correcto, lleno de detalles y bastante atractivo.

Pero pese a no ser una obra puntera, técnicamente hablando, sus carencias las suple con su estupenda dirección de arte, y ahí es donde el estudio vuelve a hacer gala de sus experiencias anteriores, volcado aquí todo su buen hacer.
El diseño de Antea y de Red nos ha parecido notable, cada uno con sus propias características que encajan muy bien con el tono narrativo y jugable que nos ofrece la obra. En lo que respecta a los enemigos, si bien es cierto que nos hubiera gustado aún más diseños, cumplen con creces, presentando espectros aterradores y, sobre todo, bosses a la altura.

Los escenarios, variados y muy detallados, se convierten en el marco perfecto para narrar la traumática historia de los dos amantes protagonistas. Aquí vamos a ver como la paleta de colores se adapta perfectamente a la melancolía que nos quiere transmitir, haciendo hincapié con esto en los sentimientos que los diferentes personajes de la obra pueden experimentar.
Y cómo no podíamos hablar también de las cinemáticas, las cuales terminan por reflejar la gran calidad y cariño que el estudio ha volcado, dándonos momentos realmente épicos, pero también otros memorables que, una vez que completamos la aventura, son de esos que se quedan siempre en nuestro recuerdo.

En lo que respecta a su rendimiento, en nuestro caso hemos podido disfrutar de la aventura con los últimos parches publicados, lo que hace que el juego se muestre fluido y sin bugs o fallos apreciables. Igualmente hay que señalar que cuenta con dos modos de visualización, uno que prioriza la fluidez que nos ofrece unos 60 fps estables, y otro a la calidad visual, con una resolución de 4k y una tasa de frames por segundo estabilizada en 30.


Lo primero que nos ha llamado la atención de Banishers, en lo referente a su apartado sonoro, es que el título no venga doblado a nuestro idioma. Cuando decimos que nos sorprende es que, al ser la publisher Focus Entertainment, y visto que este movimiento lo realizó con la segunda entrega de A Plague Tale, y encima con una gran calidad, hubiera sido un plus para la obra de Don´t Nod. Pero también es cierto que la cantidad de diálogo que ofrece Banishers, así como las diferentes opciones conversacionales, hubieran sido un reto mayor.
Pese a todo, nos encontramos con un doblaje en inglés realmente notable, donde las voces de Antea y de Red presentan una entonación realmente fiel en todo momento de lo que estos dos personajes están viviendo y sintiendo, algo que ayuda a empatizar aún más con la trágica historia de estos dos amantes.
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La banda sonora está compuesta por una variedad de temas muy adecuados, con tonalidades muy melancólicas y trágicas, pero también otras más dinámicas para los momentos justos y adecuados. Si bien es cierto que este trabajo puede llegar a perderse un poco y pasar desapercibido entre los diferentes efectos atmosféricos que envuelven los diferentes escenarios, la combinación de estos dos elementos hace que Banishers tenga un tono aún más melancólico y dramático que funciona muy bien para lo historia que se nos está presentando.


Banishers: Ghosts of New Eden es posiblemente el mayor título hasta la fecha de Don´t Nod. Una obra que sabe mezclar muy bien una narración dramática con una acción dinámica y directa, adornada por una dirección artística notable. Lamentablemente, creemos que Banishers no ha tenido la repercusión que se merece, y en parte es culpa de que llevamos un año realmente frenético, de juegos lleno de calidad y con unos presupuestos quizás mayores. Pese a esto no nos tenemos que dejar engañar y, aunque sea uno de esos títulos tapados por otros de mayor calibre, Banishers en un auténtico juegazo, una aventura muy inmersiva y original, que nos lleva incluso a reflexionar sobre lo que es importante en nuestra vida y en las consecuencias de las decisiones que debemos tomar para protegerlas.

Banishers: Ghosts of New Eden ya se encuentra a la venta en formato digital y físico para PlayStation 5, Xbox Series y PC.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 proporcionado por Plaion.



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