
La llegada de Invincible VS se anunció durante el Xbox Games Showcase de 2025, cuando Skybound Entertainment presentó oficialmente el proyecto junto a Quarter Up, un estudio formado por veteranos que participaron en el desarrollo de Killer Instinct. Desde entonces, la curiosidad por ver cómo se traslada el universo de Invincible al género de la lucha no ha dejado de crecer.
La propuesta parecía encajar a la perfección con el material original. Al fin y al cabo, pocas licencias actuales ofrecen un escenario tan adecuado para un juego de combates como el creado por Robert Kirkman, Cory Walker y Ryan Ottley. Para quienes todavía no se hayan acercado a este universo, la historia gira en torno a Mark Grayson, un joven que descubre que su padre, el aparentemente heroico Omni-Man, oculta una verdad mucho más oscura de lo que jamás habría imaginado. Lejos de haber llegado a la Tierra para protegerla, pertenece a la raza de los viltrumitas, un imperio cuya intención es expandir su dominio por la galaxia. A partir de ese momento, la vida de Mark se convierte en una sucesión constante de conflictos, decisiones imposibles y acontecimientos que ponen a prueba tanto sus convicciones como sus relaciones personales.
La calidad de los cómics convirtió rápidamente a Invincible en una de las obras más reconocidas de Robert Kirkman, algo que posteriormente se vio reforzado por el enorme éxito de su adaptación animada en Prime Video. Sin embargo, hasta ahora la franquicia no había dado el salto a los videojuegos con una producción capaz de aprovechar todo su potencial. Precisamente por eso, Invincible VS despertó tanto interés desde el primer momento.
las ediciones físicas de Invincible VS para Xbox Series X y PlayStation 5 incluyen:
Edición Estándar Juego base en disco físico, tarjeta con la distribución de controles y Keepsake conmemorativas exclusivas.

Edición Coleccionista (solo PS5) Disco físico para PS5 con la tarjeta de distribución de controles de la Edición Estándar, junto con los contenidos digitales de la Edición Deluxe (fondo, insignia, título y marco para la tarjeta de perfil; Pase de Personajes del Año 1 con 4 personajes nuevos), steelbook, reimpresión de Invincible #1 con portada exclusiva, una carta de agradecimiento de Quarter Up firmada por el equipo de desarrollo… y más. La Edición Coleccionista también incluye Keepsake conmemorativas.
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Quarter Up ha optado por crear una trama inédita que se integra entre varios episodios de la tercera temporada de la serie animada, incorporando más de veinticinco minutos de secuencias cinematográficas desarrolladas con la participación de Helen Leigh, Mike Rogers y el propio Robert Kirkman.
El modo historia tiene una particularidad que puede convertirse en una barrera para muchos jugadores: asume constantemente que ya conocemos este mundo. Desde los primeros minutos se nos introduce de lleno en el conflicto sin apenas explicaciones, dando por sentado que sabemos quién es Mark Grayson, qué papel desempeña Omni-Man, cuál es la amenaza de los viltrumitas o qué motivaciones tienen los distintos personajes que participan en los acontecimientos. La ausencia de un resumen previo o de cualquier sistema que ayude a contextualizar la situación hace que quienes lleguen por primera vez a la franquicia puedan sentirse algo perdidos.
Esta decisión resulta especialmente llamativa porque la propia narrativa de Invincible siempre ha destacado por la profundidad de sus personajes y por la complejidad de sus conflictos. A ello se suma una duración bastante reducida, pues puede completarse en muy poco tiempo y da la sensación de estar concebido principalmente como un vehículo para enlazar enfrentamientos.


La jugabilidad de Invincible VS consigue transmitir desde el primer combate la identidad de la franquicia. Quarter Up ha apostado por la fórmula de los combates por equipos, aunque aquí la propuesta se articula alrededor de enfrentamientos 3 contra 3 que encajan perfectamente con la enorme cantidad de héroes y villanos que pueblan el universo de Invincible.
El plantel inicial reúne a dieciocho personajes extraídos directamente del cómic y la serie, incluyendo nombres tan reconocibles como Invincible, Omni-Man, Atom Eve, Rex Splode, Allen the Alien, Conquest, Battle Beast o Dupli-Kate, además de la incorporación de Ella Mental, un personaje creado específicamente para el juego. Puede que no sea una cifra especialmente elevada si la comparamos con otros representantes del género que llevan años ampliando su contenido, pero sí ofrece una selección variada y bien diferenciada.

Los desarrolladores han querido construir una experiencia accesible para quienes no son habituales de los juegos de lucha. Para conseguirlo, el juego ofrece dos configuraciones de control diferenciadas. La más sencilla permite ejecutar acciones de manera intuitiva y recuerda a los sistemas modernos que hemos visto adoptar a varias franquicias durante los últimos años, mientras que la opción clásica ofrece un mayor margen para quienes buscan exprimir todas las posibilidades del sistema de combate.
Eso sí, durante las primeras partidas es necesario pasar por un pequeño periodo de adaptación. Una vez interiorizados los controles, el sistema de combate demuestra rápidamente dónde están sus principales virtudes. Disponemos de ataques débiles, medios y fuertes, impulsos terrestres y aéreos, movimientos especiales característicos de cada personaje y una mecánica de potenciación que permite incrementar el daño de determinadas técnicas consumiendo recursos acumulados durante el combate. La gestión de estas barras añade una interesante capa estratégica, ya que decidir cuándo gastar energía para reforzar una ofensiva o reservarla para movimientos más devastadores puede marcar la diferencia en los enfrentamientos más ajustados.

Sin embargo, la verdadera esencia de Invincible VS aparece cuando entran en juego las mecánicas de equipo. Las asistencias, los relevos y los cambios activos son el corazón de toda la experiencia. Podemos llamar a nuestros compañeros para ampliar un combo, interrumpir la ofensiva rival o generar nuevas oportunidades de ataque, mientras que los relevos permiten sustituir a nuestro luchador principal y comenzar inmediatamente una nueva secuencia ofensiva. Especialmente interesante resulta el sistema Omni Tag, una mecánica que permite incorporar a otro integrante del equipo en mitad de una combinación para prolongar el castigo sobre el rival.

La gestión de los personajes también tiene un peso importante dentro de la estrategia general. Cuando retiramos temporalmente a uno de nuestros luchadores, este comienza a recuperar parte de la salud perdida mientras permanece en reserva. Esto obliga a valorar constantemente si merece la pena mantener a un personaje debilitado sobre el escenario o sustituirlo para conservarlo de cara a los compases finales del enfrentamiento. Del mismo modo, también existen herramientas para obligar al rival a cambiar de personaje, una opción muy útil para evitar que recupere vida o para romper determinadas sinergias de equipo.
Otro aspecto que ayuda a dotar de personalidad a los enfrentamientos es la movilidad de los personajes. Dependiendo del luchador elegido podremos realizar saltos adicionales, volar temporalmente o utilizar elementos del escenario para reposicionarnos. Estas diferencias refuerzan la identidad de cada combatiente y contribuyen a que experimentar con distintas combinaciones de equipos resulte realmente divertido.

En cuanto a contenidos, la oferta resulta correcta sin llegar a ser especialmente abundante. Además del modo historia, encontramos un modo Arcade que probablemente sea el más interesante para quienes juegan en solitario. Cada personaje cuenta con su propio desenlace, lo que anima a repetir partidas y experimentar con distintos equipos. A ello se suma una buena cantidad de recompensas desbloqueables, incluyendo ilustraciones, música, portadas, elementos de personalización y diversos coleccionables relacionados con la franquicia.
El modo entrenamiento cumple adecuadamente su función permitiendo practicar movimientos, perfeccionar combos y probar diferentes configuraciones de equipo, aunque se echa en falta un sistema de tutoriales más profundo que explique algunas mecánicas avanzadas con mayor detalle. Es un recurso útil para aprender las bases, pero no alcanza el nivel de profundidad pedagógica que ofrecen otros referentes del género.

Por último, el apartado multijugador incluye tanto partidas locales como juego online con soporte para juego cruzado entre plataformas. Durante nuestras sesiones, las partidas ofrecieron un comportamiento estable y satisfactorio, permitiendo disputar combates casuales, crear salas privadas o participar en enfrentamientos más competitivos sin incidencias destacables. Eso sí, quienes se adentren por primera vez en el juego harán bien en dedicar unas horas previas a comprender sus sistemas, porque detrás de su aparente accesibilidad se esconde una profundidad mucho mayor de lo que podría parecer a simple vista.


Invincible VS busca conseguir que el jugador sienta que está participando en un episodio interactivo de la serie animada. Y lo cierto es que Quarter Up ha realizado un trabajo muy convincente a la hora de trasladar la identidad visual de la obra de Robert Kirkman al terreno de los videojuegos.
La técnica de cel shading encaja perfectamente con el material original. Los personajes, escenarios y efectos visuales reproducen con gran fidelidad el estilo artístico que los seguidores han visto durante años en televisión, manteniendo ese equilibrio entre apariencia de dibujo animado y violencia extrema que caracteriza a la franquicia.

Los modelados respetan fielmente el diseño de figuras tan conocidas como Invincible, Omni-Man, Atom Eve, Battle Beast, Rex Splode o Allen the Alien, mientras que las animaciones consiguen transmitir toda la fuerza sobrehumana que define a este universo. La fluidez de las animaciones también juega un papel fundamental, con personajes que enlazan ataques, desplazamientos y habilidades de forma muy natural, contribuyendo a que los combates mantengan un ritmo frenético incluso cuando la pantalla se llena de efectos, explosiones y relevos entre luchadores. Los ataques definitivos merecen una mención aparte. Cada uno de ellos funciona como una pequeña secuencia cinematográfica diseñada para rendir homenaje a algunos de los momentos más impactantes de la franquicia.
Los escenarios son otro de los grandes protagonistas del apartado gráfico. Las catorce arenas disponibles no actúan como simples decorados de fondo, sino que participan activamente en el espectáculo. A medida que avanzan los combates, edificios, estructuras y elementos del entorno comienzan a deteriorarse progresivamente, mostrando las consecuencias de la enorme fuerza de los combatientes.

También merece reconocimiento el trabajo realizado en las secuencias narrativas. Aunque muchas de ellas mantienen una tasa de animación más limitada para aproximarse al estilo de la serie, cumplen perfectamente su función y sirven como nexo entre los distintos combates del modo historia. A esto se suma una enorme cantidad de ilustraciones, galerías, portadas, coleccionables y materiales desbloqueables que funcionan como un auténtico homenaje a la trayectoria de la franquicia tanto en cómic como en televisión.
En términos de rendimiento, la experiencia ha sido muy satisfactoria durante nuestras partidas en PlayStation 5. El juego mantiene una fluidez sólida durante la mayor parte del tiempo, algo especialmente importante en un título donde la velocidad de reacción resulta fundamental. Es cierto que durante algunos ataques definitivos o en momentos con una gran acumulación de efectos visuales pueden apreciarse pequeñas caídas puntuales de rendimiento, pero se trata de situaciones muy concretas que no llegan a afectar de manera significativa al desarrollo de los combates.


Aunque la espectacularidad visual de Invincible VS suele acaparar buena parte de la atención durante los combates, el apartado sonoro juega un papel igualmente importante a la hora de transmitir la intensidad de cada enfrentamiento. Quarter Up ha sabido acompañar la acción con una propuesta de audio que encaja perfectamente con el tono de la franquicia y que refuerza constantemente la sensación de estar participando en una batalla entre seres capaces de destruir ciudades enteras.
La banda sonora corre a cargo de The Glitch Mob, una elección que termina funcionando especialmente bien dentro de la propuesta del juego. Sus composiciones combinan electrónica, percusión y una marcada carga épica para acompañar el ritmo frenético de los combates. Estamos ante una selección musical que entiende perfectamente cuándo debe impulsar la acción y cuándo limitarse a reforzar la tensión del momento.
Donde el juego realmente destaca es en el diseño de efectos de sonido. Cada impacto transmite una sensación de fuerza contundente que ayuda a vender la fantasía de estar controlando a personajes con capacidades sobrehumanas. Los puñetazos, explosiones, ondas de choque y movimientos especiales poseen una pegada notable, consiguiendo que los combates resultan tan satisfactorios de escuchar como de ver. Es uno de esos apartados que quizá pase desapercibido durante los primeros minutos, pero cuya calidad se vuelve evidente cuando observamos cómo cada golpe parece tener el peso y la brutalidad que cabría esperar de personajes como Omni-Man, Invincible o Battle Beast.
En cuanto al doblaje, el juego apuesta por mantener las voces en inglés, una decisión que probablemente agradecerán muchos seguidores de la serie. Entre el reparto encontramos a varios de los actores más reconocibles de la adaptación animada, incluyendo a J.K. Simmons retomando su papel como Omni-Man. Es cierto que no todo el elenco original está presente, algo que algunos aficionados podrán notar en determinados personajes, pero las sustituciones realizadas mantienen un nivel bastante convincente y logran preservar la personalidad de cada luchador sin que el cambio resulte especialmente brusco.


Invincible VS no llega con la intención de revolucionar los juegos de lucha por equipos, pero tampoco lo necesita. Lo que consigue es algo igual de importante: capturar con enorme fidelidad todo aquello que ha convertido a Invincible en una de las franquicias más populares de los últimos años. Su sistema de combate resulta accesible en los primeros compases, pero esconde suficiente profundidad para quienes quieran dominar todas sus mecánicas; el apartado visual recrea con acierto la espectacularidad y brutalidad de la serie; y su plantel ofrece una buena representación de héroes y villanos reconocibles para los aficionados. Es cierto que el modo historia sabe a poco, que la cantidad de modos podría haber sido más generosa y que algunos sistemas carecen de tutoriales más completos, pero cuando los combates empiezan a encadenar relevos, combos imposibles y ataques definitivos capaces de arrasar escenarios enteros, el juego demuestra perfectamente por qué esta licencia parecía destinada a funcionar tan bien dentro del género de la lucha.




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