
La literatura es una fuente inagotable de inspiración para diferentes contenidos transmedia. Ya sean películas, series o videojuegos, han sido muchas las obras que han pasado del papel a otros formatos desde hace años, y es que cuando algo triunfa es indudable que haya un trasvase de un formato a otro. Ejemplos de esto lo tenemos desde hace años, con The Lord of The Ring, Harry Potter, Sherlock Holmes o The Witcher, entre otros muchos, pero hoy vamos a hablar de un título literario que también ha hecho ese recorrido, y que puede que no sea tan conocido.
El Ciclo del Inquisidor una serie de obras escritas por Jacek Piekara, nos narra las aventuras de Mordimer Maddrdin, un inquisidor del Santo Oficio, pero con un particular giro ya que nos muestra un universo a modo de ucronía donde Jesucristo no murió en la cruz, sino que se convirtió en un caudillo que conquistó el Imperio Romano y, desde entonces, gobierna el mundo a través de los inquisidores.
Pues con esta particular premisa, el estudio polaco The Dust nos presenta una aventura extraña, curiosa, pero también bastante entretenida e interesante, en forma de thriller de aventuras repleto de momentos verdaderamente locos pero que enganchan gracias a esa premisa tan poco vistas en el mundo de los videojuegos.

Como hemos comentados, The Inquisitor se inspira en la obra de Jacek Piekara y así lo plasma desde su secuencia inicial, presentándonos una secuencia en la que vemos como Jesucristo se libra de la cruz y empieza su venganza, convirtiéndose en un ser vengativo que acaba con el Imperio Romano y se hace con el control, imponiendo el puño de hierro en sus dominios.

Después de este inicio podemos preguntarnos ¿Qué viene ahora?, pues bien, nos situamos directamente a finales del siglo XVI, en la ciudad de Konigstein y ahí podemos ver cómo ese acontecimiento ucrónico ha cambiado a la humanidad, haciendo que la Edad Media siga anclada a unos dogmáticos casi ocultistas.
En este momento conocemos a Mortimer Maddernin, el protagonista tanto de la obra literaria como de este videojuego, el cual ha sido enviado a la ciudad para investigar unos oscuros sucesos y es que parece que en la ciudad ha aparecido una criatura de la noche, es decir, un vampiro, que está sembrando el caso en este lugar y en sus habitantes por lo que es tarea de los Inquisidores es luchar contra seres infernales que suponen una herejía para el Imperio-cristiano.

Como vemos, el argumento es una auténtica ida de olla, pero realmente disfrutable y sorprendente, que, pese a que su protagonista Mortimer carece de carisma, nos llevará a vivir momentos realmente interesantes e intrigantes.


Si bien la narrativa de The Inquisitor nos propone una ucronía, su apartado jugable es anacrónico ya que nos presenta mecánicas de hace unos 10 o 15 años. Ojo con esto no estamos diciendo que sea algo malo, sino que son mecánicas que a día de hoy no se siguen viendo, como los QTE, es decir, esos momentos en los que tendremos que pulsar los diferentes botones que se nos aparecen por pantalla para realizar diferentes acciones.

Esto parece sacado de otra época sí, pero no hay que olvidar, estamos ante un juego independiente, con menos presupuesto que las grandes superproducciones y que tienen sus propias normas y que, pese a todo se convierte en una aventura muy disfrutable, de esas que de vez en cuando apetece huyendo de los títulos más grandilocuentes actuales o los de mundo abierto, llenos de infinitas misiones que diluyen la trama fundamental.
Y es que The Inquisitor es precisamente eso, un título que va al grano, que nos presenta una aventura de acción y de investigación directa que puede recordarnos a la videoaventuras de Sherlock Holmes. Por lo tanto, lo que vamos a ver en la aventura de The Dust es una ciudad de un tamaño medio, llena de personajes con los que podemos interactuar para descubrir pistas sobre nuestro objetivo.

La investigación se convierte así en la pieza central de The Inquisitor, llevándonos a hacer uso de las diferentes habilidades de Mortimer para ejercer su profesión, como una especie de “vista de águila” denominada rezo que nos ayudará a resaltar las pistas de los diferentes casos que tengamos que resolver, así como los coleccionables que se encuentran ocultos en su mundo.

Los interrogatorios serán frecuentes, bueno somos un Inquisidor y es lo que hacían, y en estos deberemos tomar decisiones importantes según las respuestas de los diferentes NPC´s que interroguemos, llegando a momento incluso que deberemos actuar como juez o verdugo.
Los interrogatorios serán realmente interesantes pues deberemos prestar atención a todo lo que rodee las conversaciones y a las diferentes respuestas de cada uno de los personajes con lo que actuemos. Como es lógico, estos intentan librarse de la sospecha de la Inquisición, y harán auténticas cabriolas mentales para ello, pero nosotros hemos de ser más listos e indagar en lo que conocemos para hacer caer su defensa y que lleguen a derrumbarse.

Pero Mortimer contará también con una serie de habilidades que podemos clasificar como sobrenaturales, y es que en la labor de Inquisidor todo vale. Con esto nos referimos a una habilidad muy especial que nos permitirá sentir cosas que otros no sienten; un ejemplo de esto es que Mortimer tendrá una habilidad extrasensorial que le permitirá salir de su cuerpo y acercarse a diferentes personas que estén hablando, para de esta manera obtener información sin ser descubierto.

Por supuesto, eso no será lo único sobrenatural que tendrá el juego, mismamente su premisa ucrónica ya lo es, pero se plasma de mayor manera en el “Otro Mundo” un lugar que irá apareciendo como diferentes visiones de Mortimer sobre muertes de los personajes y sus causas, y que terminará en una visita astral de estos lugares en los que deberemos reconstruir los acontecimientos de esa muerte mientras hacemos cara a diferentes seres infernales mediante la habilidad Rezo, porque sí, podemos rezar para sentirnos seguros, sobre todo ante una criatura denominada La Tiniebla que nos persigue incansable cuando estemos en este lugar.
Esto nos lleva a hablar del combate, un sistema que puede resultar algo anticuado, pero efectivo, y que sin duda se asemeja a los primeros títulos de The Witcher, llevándonos a realizar diferentes ataques tanto básicos como fuertes, contraataques o esquivar a nuestros rivales. Es, como hemos comentado, un sistema que sabe salir del paso, pero creemos que este es un punto que se debería haber pulido más para que fuera más satisfactorio y no resalase tan robótico.

En lo que respecta a su duración, The Inquisitor puede ser completado en unas 8-10 horas, todo depende de lo que queramos hacer en esta aventura, es decir, si queremos completar todo lo que nos ofrece y adquirir los diferentes coleccionables que presenta.


En es en apartado gráfico donde vemos su vertiente más indie y es que The Inquisitor es un título que en este sentido no se muestra a la última, pero que lo suple con su componente artístico.

La ciudad de Konigstein se convierte en un mundo que, si bien no se muestra realmente vivo, está lleno de esos personajes que se nos pueden venir a la cabeza cuando pensamos en la Edad Media, lleno de variedad y de ese ambiente de oscurantismo que pobló las calles durante esa época historia.
Recorriendo estos lugares encontraremos mercados, casas, catacumbas, incluso grandes iglesias y catedrales, que cumplen sobradamente con la función de crear una ambientación solvente, oscura e incluso sórdida, para narrarnos esta aventura de misterio donde el peligro de los seres que acecha en cada momento.

En lo que respecta a los personajes, es quizás el punto más flojo, los cuales se encuentran muy desprovistos de expresiones, con animaciones robóticas y casi sin expresividad, siendo una de las mayores carencias en este sentido. Carencias que también vemos en su rendimiento, con caídas de fps bastante acusadas, sobre todo en momentos de mayor congestión en pantalla.


En lo que respecta a su apartado sonoro, tenemos una banda sonora que se limita a cumplir, con piezas ambientales variadas que representan de forma correcta el momento en el que estamos, siendo más calmadas en los momentos de investigación, y más frenéticas durante los combates.
Por su parte, el doblaje en inglés si está bastante cuidado, con entonaciones muy correctas, aunque no se vean acompañadas por las animaciones faciales de los personajes. Y, por último, tenemos que hablar de los subtítulos y, pese a que el título se encuentra localizado al castellano, hay algunos errores de visualización que pueden llegar a ser molestos.


The Inquisitor es una aventura arriesgada, valiente e interesante, con una narrativa muy llamativa pero que queda opacada por una puesta técnica un tanto pobre y limitada. Es un título que se ve lastrado quizás por los recursos económicos del estudio polaco, pero que, dejando al margen las carencias que puedan presentar, y viéndole con mente abierta, tenemos una aventura que engancha y que, una vez dentro de su mundo es difícil salir de él.

The Inquisitor ya se encuentra disponible en formato físico para PlayStation 5 y Xbox distribuido por Meridem Games. La edición física The Inquisitor Deluxe Edition incluye la banda sonora original, el compendio digital y el atuendo de Gran Maestro.

Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 proporcionado por Meridiem Games.



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