Ayer pudimos disfrutar del último capítulo de la tercera temporada del Ministerio del Tiempo, con el que, por ahora, decimos adiós a esta serie.
Comienza el capítulo con la conversación que tuvieron Julián (Juan Renedo) y Salvador (Francesc Albiol), pero interpretada por otros dos actores. Después comienza el opening de la serie del Ministerio del Tiempo proyectado en el despacho de Salvador, que encarga a la patrulla viajar a 1966 para evitar el estreno de la serie y saber quién la ha ideado. Para infiltrarse, Pacino y Alonso harán de figurantes durante la serie y Lola será la secretaria del director de TVE de Jesús Aparicio-Bernal (Mariano Llorente) para vigilar los despachos y así averiguar de dónde ha salido la idea.

La patrulla del otro Ministerio, el malo
El plató del Ministerio es muy similar, y en la cafetería durante el rodaje Alonso comenta que la conversación era parecida, que no es exactamente igual a la que tuvieran. Alonso y Pacino encuentran el guión, y ven que no aparece el nombre del guionista. En la escena, están rodando una escena amorosa entre Amelia/Gemma Cuervo (Ruth Santamaría) y Julián/Fernando Guillén, y a Alonso (y todos) sabe que eso no llegó a pasar.

En TVE, Lola pasa la entrevista (bastante bochornosa) y coloca un micrófono en el despacho. Poco después, aparece Ureña (Luis Larrodera), el guionista del Ministerio del Tiempo. A través del micrófono. Lola escucha que están hablando de los capítulos, que son las primeras misiones de la patrulla inicial. Mientras aparece Ibañez Serrador (Sergio Villanueva) con un guión, pero no le atienden.

El director de TVE
Alonso y Pacino ruedan con el Alonso/Jaime Blanch (Raúl Mérida) y Julián de la serie, donde se cuentan el intento de toma del Ministerio, pero en lugar de los nazis son los rusos. Durante la grabación le piden a Alonso que interprete a Alonso.
En el despacho de Salvador, la patrulla le cuenta lo que le han contado. Ureña era un delegado del Ministerio que intentó matar a Salvador, pero el de el 66 es joven, mientras que Ureña (Txema Blasco) es un señor mayor. Lola ha leído los guiones y cuentan de forma diferente la historia de España, tergiversándola para que parezca la del ideario franquista. Deciden hacer guiones en el que cuenten historias amargas del Ministerio para que no se estrene la serie.

En este Ministerio se hace de TODO
En los despachos de TVE, vemos como Ibañez tira el guión de Historias para no dormir. Mientras, en el plató, Ernesto lleva los nuevos guiones. Cuando van a repartirlos a TVE, encuentran el guión de Ibañez. En el despacho, buscan los guiones para darles el cambiazo por los suyos. Lola se da cuenta que no son iguales, pero siguen adelante y Pacino incluye el de Historias para no dormir. Aparicio-Bernal le echa la bronca a Ureña por teléfono y le dice que se acabó. En medio de la conversación, al otro lado de la línea aparecen Alonso y Ernesto, y al perseguir a Ureña pasan por una puerta del tiempo que les lleva a 2011. En el despacho, Lola le recomienda que para la emisión del viernes ponga el programa de Ibáñez.

La satisfacción del trabajo bien hecho
En el 2011, vemos a Ureña hablando con el Ureña del Ministerio, y le dice que las cosas las van a hacer como él quiera, y hablan de una copia que hizo del libro de las puertas antes de que lo echaran. Descubrimos que son familia, siendo el joven su nieto.

Ureña vs. Ureña
En el plató, están rodando Historias para no dormir. Allí Alonso dice que ésta será su última misión, y vemos un flashback en el que Alonso y Elena hablan del tema, donde él le dice que necesita un poco de paz, y que arriesgando su vida no podrá hacerlo, y vemos que se han reconciliado. En el plató, comienza la recreación del capítulo.

Comienza Historias para no dormir
Al volver al 2017, el pasillo de las puertas está cambiado. Una voz por megafonía avisa sobre diferentes tours por los momentos históricos de España. También hay carteles de Se Busca, en los que aparecen Irene y Angustias. Alonso cuenta que no es la primera vez que pasa, ya que el Ministerio tuvo también problemas con Felipe II (final de la segunda temporada), y deciden contactar con Salvador. Mientras aparece un anuncio de Carpe Diem, la empresa que tiene el Ministerio, en el que aparece Ureña, y que la empresa empezó en el 2011. En la cafetería aparece Ernesto, que se los lleva a una sala, cuenta que él, tras viajar en el tiempo se encontró con la agencia, y que decidió quedarse para luchar desde dentro, mientras que Irene y Angustias lo hacen desde fuera.

Hay más trajín que en Atocha en hora punta
Ernesto lleva a Pacino y a Lola a ver a Salvador, pero deciden que no decirle quién es ella, y la patrulla le cuenta que Ureña cambió la historia. Salvador les cuenta que con la baza de la crisis sacaron el negocio de los viajes temporales, y que se está empezando a trapichear con el pasado. Mientras, Alonso ha ido a por Elena, que en ese tiempo no le conoce, ya que ninguno de los miembros de la patrulla estaba reclutado, así que vuelve con la patrulla. Deciden volver al pasado para cambiarlo, pero sólo Irene tiene el libro de las puertas, y Pacino confiesa que tiene la copia de Levi, pero no lo entienden. A esto se suma que Darrow también está implicado con Carpe Diem, ya que Ureña va a venderles más la mitad de sus acciones. Al no poder cambiar el pasado, Salvador decide que lo mejor es destruir el Ministerio.

Faltan Irene y Angustias para estar al completo.
En Carpe Diem, a Ureña le enseñan una foto de Ernesto con la patrulla, y él reconoce a Lola como la secretaria, y se da cuenta de que es una agente. Más tarde, Ernesto, Salvador y la patrulla se cuelan en el Ministerio para hacerlo salir por los aires. En el último segundo, Alonso decide que no puede destruir el Ministerio, justo suena la alarma y los detienen. Ureña les agradece que chafaran la serie, porque así pudo hacer Carpe Diem. Decide mandarlos a Segovia, a 1350, donde están en medio de una cacería humana, uno de los viajes más exclusivos de la empresa. En ese momento aparece Irene. Se llevan a los cazadores, y ella les cuenta que esas cacerías son muy habituales, y que están cambiando la historia no sólo por la gente que matan, también por las enfermedades que llevan.

Poderío
En la zona del campamento de los antiguos agentes, ha aparecido una nueva cepa de gripe, que también les ha afectado, incluso a Angustias. Lola pregunta que va a hacer con los cazadores, y como los tienen que devolver para que no vayan a buscarlos, deciden infectarlos para llevar la enfermedad a 2017. En Carpe Diem, aparecen los cazadores enfermos junto con una carta para Ureña. Rápidamente el virus comienza a extenderse y no saben cómo controlarla ni curarla. Ureña llama a Salvador para que le ayude, con la condición de que estén Irene, Ernesto y la patrulla.

Con más peligro que los Mercenarios
Irene le muestra la evolución de la enfermedad, y que la única solución es evitar que él convierta el Ministerio en Carpe Diem. No se lo cree, por lo que deciden ir al futuro con las notas del cuaderno. En el Madrid de 2019, vemos que está en una situación post-apocalíptica, en la que incluso la OTAN ha bombardeado España por el virus. Ureña decide colaborar al volver a 2011 para convencerse a sí mismo de que no lo haga. Irene les dice a la patrulla que vuelvan a 1966 y que luego vuelvan a 2017. Antes de irse, Salvador rompe el móvil de Pacino, para que ése sea el primer y último viaje al futuro.

Liada padre
En el 2017, todo está encauzado. Alonso y Elena empiezan su vida juntos.

El final feliz para Alonso
Y así termina esta tercera temporada, que ha comenzado con risas y ha acabado con acción con el nuevo Ministerio. En este capítulo ha aparecido Ureña, un villano completamente opuesto a Bosco, movido por el dinero, la cara del capitalismo más voraz. Hubiera estado mejor si le hubieran dedicado más capítulos, dejando el final abierto para la cuarta temporada, ya que es una historia genial a la que hubiera merecido la pena desarrollarla más, pero como capítulo ha estado de 10. Además, tal y cómo están las cosas a saber si se hubiera podido cerrar.

¿Quién quiere que el Ministerio vuelva?
Este capítulo te deja sensación de un adiós de la serie, pero desde aquí esperamos que se convierta en un «hasta pronto». Y con esto nos despedimos, ¡un saludo a tod@s los ministéric@s!



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