Arrancamos el capítulo con nuestra Angustias, que se va de vacaciones a su época, a ver el estreno de la Verbena de la Paloma, y al llegar allí han cancelado la zarzuela y vuelve al Ministerio para dar la noticia.
Mientras, en el hospital, Pacino le dice a Alonso que Marta no es ella, que ni le recuerda. En el Ministerio le dicen a Bosco que Marta está amnésica y que no podrán interrogarla, y pregunta por Arteche (el terminator) que no habla y sigue en reconocimiento médico. Ante la falta de información, amenaza a Salvador, Irene y Ernesto con relevarles si no consiguen nada.

¿Se puede ser más chulo que Salvador?
En el despacho, Salvador manda a Pacino, Lola y Angustias al teatro, ya que en cuatro días se tiene que estrenar la verbena. Pacino y Lola piden trabajo en el teatro. Allí se entera que la actriz que da vida a la Tía Pilar se ha roto la pierna, así que van a ir a una tertulia que tiene Bretón (Bruno Oro) con otros grandes escritores. A Lola le viene una idea para convencer a Bretón. Primer paso: Se acerca a Galdós (Jorge Basanta) y le da un poco de cera, y le comenta que la zarzuela es lo más top del momento, Bretón se presenta y ella le dice que no le conoce, y sigue conversando con el escritor. Segundo paso: Pagar a una chica para que cante zarzuela mientras pasa Bretón y le diga más de lo mismo: que la zarzuela lo peta. Tercero y último: En el teatro, Angustias se hace pasar por Mercè Abella, una conocida actriz barcelonesa, y junto a Pacino le intentan convencer de que ella sustituya a la actriz accidentada y así poder estrenar la Verbena. Le hacen la 13/14 a Arregui (Fernando Albizu), para que vuelva a poner la obra en cartelera.

Conspirando
Ernesto ayuda a Alonso a preparar el interrogatorio, pero esa preparación le dura un asalto, que pronto saca su bravura de los tercios. Le pregunta por el anillo del Ángel Exterminador, pero Arteche no habla “entre hombres de honor mejor el silencio que las mentiras”. Irene lleva a Ernesto los análisis de Arteche: Sus células son inmortales, se multiplican en un cultivo sin necesidad de cuerpo, de ahí que se regenere tan rápido. Surge la preocupación de que el ejército del Ángel Exterminador sea así. Esa misma noche, Alonso sueña con Arteche, que le pregunta si está herido, en tono conciliador.

Ni cinco minutos ha durado la empatía
Irene y Salvador interrogan a Marta, y ven que cree que está en el 1800 y que tiene 16 años. Ella quiere irse a casa, pero Irene le dice que no puede, porque no está bien. Le cuenta que se conocen y que trabajó para el Ministerio. Como lo niega, le enseña una foto de una misión, y le dice que es una señora mayor que se parece a ella, así que saca un espejo para que vea que no es una chica de 16 años. Marta se pone muy nerviosa, e Irene ve que no miente.

Pobrecina
Alonso vuelve a hablar con Arteche, y le pregunta por los tercios y lee dice que estamos en el 2017. Arteche le cuenta que tras beber un líquido cerca de Mérida, en la época de Viriato, y que ha vivido 20 siglos, y que la primera vez que viajó por el tiempo fue cuando el Ángel Exterminador le mandó matar a Bolívar.
Arregui anuncia que la obra se estrenará. Luisa Campos (Eva Manjón), la protagonista, les comunica que se va, y Pacino se compromete a arreglar el problema: intenta ligar con ella en un bar para que haga la zarzuela, pero le sale el tiro por la culata, y en el mismo lugar ve entrar a José Mesejo (Manuel Galiana), que se sienta con un desconocido, en actitud muy sospechosa. Por otro lado, Emilio Mesejo (José Troncoso) recomienda a Lola como sustituta de la actriz principal y Angustias hace lo mismo, por lo que Bretón decide hacerle una prueba. Lola la borda, y Emilio se mete demasiado en el papel, marcándose una escena de celos con Pacino de fondo. Como no podría ser de otra manera, consigue el papel y a Pacino lo meten en el coro de los chulapos.

¿A dónde vas alma de pollo?
Vuelve el sueño de Alonso con Arteche, en el que le pregunta si está herido y le levanta. Al día siguiente, mientras van al interrogatorio, Arteche se zafa de los guardias, y para dar una prueba a Alonso de que no muere se dispara en el pecho. En el despacho de Salvador, Alonso le cuenta a él y a Ernesto lo que le contó Arteche sobre su vida. A Salvador se le ilumina la bombilla, y se acuerda del libro Un soldado español de veinte siglos, escrito por José Gómez de Arteche, y creen que se lo leyó y que creía el protagonista de la novela, pero Alonso señala que está en el cuadro de la Rendición de Breda.

Arteche en el sueño de Alonso
En los ensayos, Lola tiene problemas con Irene Alba (Norma Ruiz), ya que está celosa porque el actor con el que tuvo la riña es su novio. En el camerino, el chico se lanza y Lola le rechaza, y en la puerta se encuentra a su novia, que le deja ipsofacto. Mientras Angustias va a convencer a Luisa para que vuelva, que antes que la fama hay que aprender el oficio, y se monta una película que ya le gustaría Hollywood. Lola intenta arreglar las cosas con Irene Alba, pero se ve interrumpido por la aparición de Arregui, que aparece al ensayo preguntando por Luisa, pero por suerte Angustias la ha convencido para que vuelva.

En el camerino, José se reúne de nuevo con el hombre misterioso y le da dinero, pero él le dice que faltan los intereses, y que o consigue el dinero para esa noche o su hijo pagará las consecuencias. Pacino lo pilla al salir del camerino.
Llegó el día del estreno. De improvisto, Leocadia Alba (Pepa Charro, más conocida como la gran Terremoto de Alcorcón) descubre que Angustias es una impostora y se trae a la auténtica Mercè, y se marca un discurso 10 sobre la importancia de la Verbena de la Paloma para que siga el estreno. En la actuación, Angustias lo clava como Tía Pilar. Ha sido todo un éxito. Pacino pilla a José con el dinero de la taquilla, y le cuenta que está pagando una deuda de su hijo Emilio, ya que necesita el dinero para evitar alistarse. Pacino le dice que cuando venga la policía vio a tres actores con el dinero.

Olé, ¡qué poderío!
Salvador, Irene y Ernesto deciden enseñarle a Marta el vídeo de la paliza que le metió su padre y que la llevó al hospital, y le da un ataque de ansiedad. Mientras Salvador recibe la llamada del departamento forense: Arteche se despierta cuando el forense se disponía a abrirle para la autopsia y la herida se le ha regenerado.
Alonso le muestra Arteche el libro, que debió escribirlo un descendiente suyo, y le confiesa que sus esposas, hijos y nietos murieron de viejos, y que fue duro sobrevivirlos. Como hay más confianza, Arteche le cuenta que el Ángel Exterminador quería hacer un ejército como él, pero que no funciona. Alonso le ofrece ir al hechicero para que le quite la inmortalidad, y él le confiesa que iba a matar a Bolívar únicamente por ese viaje. Alonso le dice la puerta, y Arteche le dice que le dirá quién es el jefe el Ángel, y por fin se desvela para los altos cargos del Ministerio que Bosco está detrás de la secta. Los soldados se despiden, y para saber si consigue su cometido le dice que se fije en el cuadro de Velázquez, ya que si él no batalló allí ya no estará. Y eso pasa, por lo que Alonso sabe que consiguió morir en su tiempo.

Emotiva despedida
Como cada lunes, otro capitulazo en el que poco a poco se va desmarañando la trama de esta temporada. Ya sólo nos quedan dos capítulos para terminar la temporada, ¡qué nervios!

¡Hasta la próxima review!


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