Ayer dio el pistoletazo de salida la segunda parte de la tercera temporada del Ministerio del Tiempo (creada por Javier Olivares), la aclamada serie de Televisión Española, con el apoyo de Netflix en esta última temporada, y además es el primer capítulo en el que no aparecerá nuestra querida jefa de patrulla Amelia (Aura Garrido, puedes ver su carta de despedida aquí). Como nos tiene acostumbrado el canal de televisión, empezó con retraso y comenzó con el resumen de la primera parte, para refrescar todo lo que ha pasado.
El capítulo comienza con un flashback de Irene (Cayetana Guillén-Cuervo) sobre su vida antes de entrar en el Ministerio, de esta manera conocemos al que fue su marido y vemos una Irene sumisa y apagada, todo lo contrario de la agente a la que estamos acostumbrados. Esto se debe a que tienen que viajar a su época, 1961, junto a Pacino (Hugo Silva) y Alonso (Nacho Fresneda), para que Buñuel (Pep Tosar) gane el festival de Cannes por su película Viridiana.
En el comité de aprobación, Viridiana no pasa la aprobación debido a que Pitaluga (Carlos Areces) convence a los otros censores para que se prohíba la película. La patrulla deberá pasarse por productores americanos (hijos de exiliados) para conseguir que la película no se prohíba y vaya al festival.
En una reunión, marcada por el humor, la patrulla consigue un segundo pase para la película de Buñuel. Tras ella, aparece Mario (Diego Martín Gabriel), el marido de Irene, y ella decide enfrentarse a su pasado. Mientras, el resto de la patrulla se reúnen con Pitaluga, con el que no consiguen convencerlo de que no prohíba la película. Ahí vemos que está implicado con un hombre misterioso que quiere que la película se prohíba.

Mientras tanto, Salvador (Jaime Blanch) pide a Ernesto (Juan Gea) que se aleje de la joven Lola Mendieta (Macarena García), ya que es demasiado protector. Ernesto consigue encontrar un posible aliado del espía que mató al inglés de la primera parte de esta temporada y, además, Pere Folch (el tío de Amelia, miembro de los Hijos de Padilla) se ha muerto. Por otro lado, Lola empieza a conocer cómo están las cosas en este siglo.
En 1961, Irene se reúne con su familia y su marido, y descubre que su familia actúa como si nunca hubiera estado en la casa, ya que han quitado todas sus fotos y cuentan a los demás que Irene está ingresada en una clínica. Ella cuenta que él no la apoyó cuando quiso demandar a un corrupto, pero sus padres no la creen. Mientras tanto, Pacino involucra a Angustias (Francesca Piñón) en una de sus triquiñuelas (todo por el bien de la misión, por supuesto). Él y Alonso se dan una vuelta por su antiguo barrio, y podemos ver a Pacino de joven.

Un joven riéndose descaradamente de que alguien sigua usando «triquiñuela»
En la fiesta con Buñuel todo se prepara para el segundo pase, aquí presenciamos de nuevo un choque entre Alonso y el pensamiento moderno, concretamente al enterarse de la trama de Viridiana, declarándose Objetor de conciencia (aquí Pacino seguro que maldijo a Julián), y vemos el guiño a la temporada anterior en la que Alonso se peleó con un Buñuel mucho más joven.
Angustias consigue para Pacino una quiniela con los números ganadores, para apostar con Pitaluga y que la película pase la censura, así la película podrá salir del país.
En el Ministerio llega la señora del móvil, que no es otra Lucía (Luisa Gavasa), que era quién estaba cuidando a la Lola Mendieta mayor (Natalia Millán). Salvador sospecha que ha vendido el libro de las puertas a los Hijos de Padilla (revolucionarios que quieren cambiar la historia para que no haya más miseria), y él le cuenta que uno de ellos se lo revendió al Ángel Exterminador (organización cuyo fin es volver a los tiempos de la Inquisición), pero ella no se lo cree. Para hacerla hablar, manda a la Lola recién reclutada y de esta forma sabremos que Lucía es su futura hija, y además se entera de que la Lola mayor está muerta por la radiación de viajar por el tiempo con la empresa americana.

Gran conclusión, se nota de quién es hija
Esto provoca un enfrentamiento entre Lola y Salvador, ya que él ya suponía que eran familia. Ernesto va a consolar a Lola que está confusa por el encuentro con su hija, y él confiesa que es la primera vez que se recluta dos veces al mismo agente, y como Salvador no pudo salvar a la Lola que se moría, decidió reclutarla 10 años antes.
El plan de Pacino con el censor da resultados, ya que da el visto a bueno a la película. Como Pitulaga ya tiene el dinero de la quiniela, Pacino intenta sonsacarle quién quiso sobornarle para que no pasara la película, pero ni él mismo lo conoce.
En el Ministerio, Lucía confiesa que Lola quería que le diese la copia de las puertas a Salvador, pero decidió dárselo a los Hijos de Padilla. Salvador le pide la copia de las puertas para evitar una guerra civil a través del tiempo, y ella le pide a cambio volver a ver a su madre para conocerla y acercarse a ella.
De nuevo con Irene, vemos como ella firma todos los papeles que le pide Mario, pero él le hace la 13/14 y ha llamado para que la lleven a un sanatorio, para que “se cure” ya que saben que es homosexual, y además le dice que ha conseguido frenar la salida de Viridiana. Antes de caer presa, llamó a Pacino y éste se pone en contacto con Angustias para que la localice. Por si no fuera suficiente, alguien ha robado la escena de la cena, por lo que tendrán que volverla a rodar.

Al final Buñuel graba la escena censurada y Alonso le dice a Pacino que Ernesto irá a por Irene, mientras ellos dos asegurarán que la película salga de España. Buñuel da los motivos a Alonso por los que hace sus películas: la libertad.

En el sanatorio, al final es el padre de Irene quién la saca y le da la razón a ella con lo del corrupto, aunque no entienda su sexualidad la apoya por estar de parte de la justicia y por ser su hija.
Y con el éxito de la misión, termina el capítulo 28, Tiempo de censura. Aunque es difícil transmitirlo por escrito, de nuevo tenemos un capítulo lleno de referencias históricas y guiños humorísticos que, junto a la trama principal, es lo que hacen que éste haya sido un capítulo de la CALIDAD que nos tienen acostumbrados, aunque en comparación con el capítulo pre-parón ha estado más relajado. Habrá que esperar a ver cómo sigue la serie, ya que en el tráiler vemos que va a haber mucho movimiento, yo estoy deseando que vuelva a ser lunes.

Las imágenes y los GIFS los hemos obtenido de la web de RTVE, del Canal oficial de Gifs animados de El Ministerio del Tiempo y de la cuenta de Twitter de la serie (@MdT_TVE).


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