
Es difícil crear una franquicia que sea totalmente intergeneracional, que siga gustando a los que empezaron en la saga y no se haya quedado solo en ellos, sino que haya sido capaz de atraer nuevos usuarios. Y sí, decimos usuarios porque el imperio de Pokémon no se queda solo en el mundo de los videojuegos, que es donde originalmente nació, sino que ha sido capaz de extenderse a televisión, cine, cartas y un tremendo mercado de merchandising que no deja de crecer cada año.
Si bien las entregas principales son las que se llevan la mayor atención de los jugadores, siempre es interesante ver cómo una IP tan grande se abre a otros géneros y estilos. En esta ocasión se ha unido al desarrollador Omega Force, creadores de Dragon Quest Builders, para hacer Pokémon Pokopia. Un título que se aleja de las mecánicas propias de la saga y toma muchas ideas de otros juegos como Animal Crossing o del ya mencionado Dragon Quest Builders para dar un juego que se convierte en un comedero de horas.

La narrativa nos pone en la piel de un Ditto. Para los que viváis en una cueva, se trata de un Pokémon capaz no solo de imitar la forma y habilidades de otros Pokémon, sino que también puede imitar a los humanos. Nuestro peculiar protagonista despierta en una cueva, en un mundo abandonado donde los humanos han desaparecido del mapa y los Pokémon se hallan dispersos.

Nuestra misión será intentar reconstruir este mundo y descubrir qué ha pasado con los humanos. Para ello contaremos en primer lugar con el profesor Tangwroth, un Pokémon con amplios conocimientos sobre otras especies y que nos servirá como guía y ayuda para recorrer este mundo. Por supuesto, también contaremos con la ayuda de los propios Pokémon, que rondarán por el mundo y esperan que alguien vuelva a traer a sus compañeros humanos.

La historia se basa en la reconstrucción y restauración del medio. Todo ello aderezado con pequeñas historias de los Pokémon que iremos encontrando por el mundo y con un mensaje bastante interesante en cuanto a cómo nos comportamos con el entorno y nuestra relación con las distintas especies que coexisten con nosotros.


La mejor manera de definir Pokémon Pokopia es el resultado de meter en una batidora mecánicas de Animal Crossing, Dragon Quest Builders, Minecraft y todo ello enmarcado dentro del mundo creado por Game Freak. Tenemos que dejar desde un principio claro que, pese a llevar Pokémon en el nombre, no tiene nada que ver con la saga principal basada en la captura y combate por turnos. No vamos a encontrar nada de eso aquí, sino que estamos ante un juego tranquilo, relajado y que nos invita a tomarnos todo con calma.

Vamos parte por parte. En primer lugar, tenemos que hablar sobre cómo atraer a los Pokémon: debemos crear diferentes zonas y ecosistemas para cada uno. Para ello debemos cumplir con unos requisitos. Zonas de hierba alta, flores, zonas rocosas con vegetación, cultivos o poner diferentes objetos como mesas, fuentes de luz, antorchas u otros muebles son algunas de las cosas que tendremos que colocar para que aparezcan distintos Pokémon. Cada una tiene unas probabilidades de atraer a cierto tipo de Pokémon, como fuego, agua, lucha, etc.

Una vez que aparezcan, podemos preguntarles sobre sus necesidades. Algunas de ellas son objetos de ocio, decoración, comida o lugares de descanso. Esto nos sirve para aumentar el confort de los Pokémon. A su vez, sirve para poder aumentar el nivel de la zona. Cada zona tiene unos retos que van desde cosas sencillas como recoger recursos, regar árboles o preparar distintos hábitats. Esto sirve para subir el nivel del área y, a la vez, conseguiremos dinero que podemos usar para comprar nuevas pistas para hábitats, objetos, recetas para crear nuevos bloques o muebles y demás.

Tenemos que hablar de la mecánica de las habilidades de Ditto. Hemos comentado que debemos regar ciertas zonas para terraformar el terreno, pero claro, no tenemos una regadera. Por lo tanto, tendremos que hacer uso de nuestras habilidades adquiridas por imitación de otros Pokémon. Pistola agua, corte, cavar; son algunos de los ejemplos de habilidades que podemos usar para ir cambiando el escenario a nuestro antojo.

Sin embargo, por muy hábiles que seamos, no podemos hacerlo todo nosotros. Necesitamos la ayuda de otros Pokémon para poder conseguir madera a partir de troncos, construir edificios o derribarlos, encender fuegos o abonar terrenos. Muchos de los Pokémon son necesarios no solo para completar la Pokédex, sino también para poder avanzar.
Para ir progresando en la historia deberemos completar diferentes objetivos, siendo uno de los principales reconstruir el Centro Pokémon. Para ello necesitamos materiales que podemos ir encontrando por las zonas y la ayuda de determinados Pokémon a los que tendremos que llevar a la obra en construcción.

A medida que consigamos subir de nivel podremos ir a otras zonas nuevas que tendrán nuevas características. Zonas de montaña, volcanes, ciudades derruidas… todos ellos son escenarios que nos vamos a encontrar. Cada una sigue las mismas mecánicas de crear hábitats para los Pokémon, reconstruir, etc. Lo interesante es que no solo vamos consiguiendo nuevos objetos, sino que iremos desbloqueando nuevas habilidades. Por ejemplo, en una ciudad aprenderemos todo el tema de canalización de agua a través de tuberías. En otra conseguiremos objetos para poder crear circuitos eléctricos y lograr iluminación de todo tipo y otros elementos.

La construcción se basa en bloques, como lo hemos visto en muchos otros juegos. Tenemos gran variedad de bloques, objetos y demás para dar rienda suelta a nuestra imaginación. Este es uno de los grandes alicientes del juego, siendo un auténtico comedero de horas para recolectar materiales, colocar bloques, crear estructuras y adornarlas. En este sentido, si sois amantes de este tipo de juego vais a tener de sobra para entreteneros y echar cientos de horas.

El juego cuenta con un ciclo dinámico de tiempo y clima. Algunos Pokémon aparecen no solo en ciertas zonas, sino a determinadas horas del día: algunos prefieren la noche y otros el día. Otro aspecto son las Islas Ensueño, ciertas zonas a las que podemos ir si tenemos los peluches adecuados y que nos sirven, literalmente, para llevarnos todo lo que no esté atado. Son zonas que se generan de forma aleatoria y podemos visitarlas siempre que queramos para conseguir valiosos recursos y bloques para nuestros proyectos.
Existe un gran componente multijugador. Si bien es verdad que puede disfrutarse totalmente en solitario, es bastante divertido poder encontrarnos con amigos y cooperar con otros jugadores para construir de forma conjunta, dar vueltas por el mundo o ir descubriendo distintos Pokémon. También podemos visitar otras islas para coger ideas para nuestras creaciones.

Destacar que, en el momento de realización de este análisis, se está llevando a cabo un evento particular donde el Pokémon Hoppip aparece en nuestra isla y se instalará en el Centro Pokémon para ofrecernos objetos únicos a cambio de ciertas semillas que encontramos en las ya mencionadas Islas Ensueño. Por tanto, podemos esperar que, a medida que pase el tiempo, el juego seguirá recibiendo soporte y nos hará volver a retomar la partida para disfrutar de ellos.

Nos hemos dejado cosas en el tintero para no estropear sorpresas a los jugadores, pero vais a encontrar más contenido interesante en Pokémon Pokopia. En líneas generales, decimos que es un juego tranquilo, que si bien no te deja avanzar todo lo rápido que quieras, siempre hay algo que hacer. Es un título que te incita a echarle un rato todos los días, hacer un par de cosas mientras te relajas y dejarlo para el siguiente.


Tenemos un apartado artístico muy agradable y acogedor. Escenarios coloridos, texturas muy estéticas, objetos y escenarios bien diseñados. Los Pokémon, por supuesto, están perfectamente integrados en este mundo. En este aspecto, pese a que en otros juegos de la franquicia principal ha habido ciertos detalles estéticos que no han convencido a muchos jugadores, aquí podemos estar tranquilos: todo se ve muy colorido, relajante y cuidado.
Los tiempos de carga son cortos, algo que se agradece bastante, sobre todo cuando estamos viajando entre distintas islas o zonas. No hemos detectado caídas de frames y, en general, todo se mueve de manera muy fluida.


La música sigue las líneas generales de los juegos tipo simulador de vida: piezas suaves, agradables y animadas que funcionan como acompañamiento ambiental. Temas alegres se combinan con otros más tranquilos dependiendo del momento del día. La banda sonora no busca protagonismo, sino ser un instrumento que ameniza nuestras horas de juego y que no resulta repetitivo.


Pokémon Pokopia es un juego imperdible para los amantes de los simuladores de vida, que gusten de un ritmo pausado y tranquilo, que disfruten construyendo, viendo el tiempo pasar con acciones cotidianas y sencillas o recreándose en sus creaciones y en el proceso. Si vas buscando una extensión de la jugabilidad de la saga principal, este no es tu juego. Estamos ante un título que ofrece una cantidad de horas descomunal y que destaca de manera sobresaliente en lo que intenta ser: un simulador de vida con una ambientación y estética tan querida y reconocible como la franquicia Pokémon.




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