Durante varias semanas he probado a fondo el Razer Raiju V3 Pro en PlayStation 5, y lo cierto es que estamos ante un mando que deja claro desde el primer minuto a quién va dirigido. No es un periférico pensado para todos los públicos, sus decisiones técnicas y muchas de sus funciones apuntan directamente al jugador exigente, al que busca rendimiento puro y un control absoluto en cada partida.

UNBOXING
El Razer Raiju V3 Pro llega en un embalaje que deja clara desde el primer vistazo su orientación hacia PlayStation 5. La caja exterior combina el blanco y el azul característicos del ecosistema de Sony, con una presentación limpia y muy reconocible. En el frontal destaca una imagen del mando —en nuestro caso, en acabado negro y blanco— acompañada de algunas de sus especificaciones más relevantes, como el uso de sticks TMR, la posibilidad de jugar tanto por cable como de forma inalámbrica o la presencia de botones intercambiables.

En uno de los laterales se detalla de forma esquemática todo lo que encontraremos en el interior.

Mientras que la parte trasera ofrece una vista más completa del mando, poniendo el foco en su diseño y en varias de sus funciones clave.

Al retirar este primer envoltorio nos encontramos con una segunda caja de cartón, mucho más discreta y minimalista. Aquí desaparecen las imágenes y los colores llamativos, dejando todo el protagonismo a un diseño sobrio en el que solo resalta el lema “for the pros”, una declaración de intenciones bastante clara sobre el público al que va dirigido este mando.

Una vez abierta esta caja interior, lo primero que llama la atención es la funda de transporte.En su interior descansa el mando, y desde el primer momento se agradece este extra, ya que resulta muy práctica tanto para guardarlo cuando no lo usamos como para llevarlo con nosotros en desplazamientos o torneos.
Junto a la funda encontramos un compartimento independiente donde se incluyen el cable USB y las tapas destinadas a los botones traseros, pensadas para quienes prefieran prescindir de ellos y mantener una superficie completamente limpia en la parte posterior del mando.

La funda cuenta con un acabado textil suave al tacto y una estructura rígida que protege eficazmente el mando durante el transporte. Se cierra mediante una cremallera y dispone de una pequeña asa en la parte superior para facilitar su manejo. El único elemento decorativo visible es el logotipo de Razer, situado en la tapa superior, manteniendo una estética elegante y sin estridencias. Al abrirla, además del mando, encontramos algunos detalles prácticos adicionales.
En la parte superior interior hay una rejilla de tela pensada para guardar accesorios, como el cable USB, y tenerlos siempre localizados. También se incluyen dos protectores que ayudan a evitar posibles roces o daños durante el transporte.
El contenido se completa con dos sticks de recambio de distinta altura, una opción muy interesante para adaptar el mando a diferentes estilos de juego y preferencias personales, ya sea priorizando precisión o rapidez en los movimientos.

Por último, encontramos el pequeño destornillador necesario para retirar o colocar los botones traseros del mando, así como el receptor USB. Este dongle es imprescindible tanto en PC como en PlayStation 5, ya que el mando utiliza su propio protocolo de conexión inalámbrica y no se integra de forma nativa en el sistema de Sony. Se trata de un receptor compacto, del tamaño de un pendrive, con conexión USB-A, claramente pensado para conectarse en la parte trasera de la consola y pasar desapercibido.

ESPECIFICACIONES Y CARACTERÍSTICAS:
El Razer Raiju V3 Pro presenta las siguientes características técnicas, las cuales han sido recogidas de la propia web del producto:
Conectividad
- Razer HyperSpeed Wireless a través del dongle incluido
- Conexión con cable mediante cable USB tipo A a USB tipo C
Requisitos del sistema
- PlayStation 5 o PC (Windows® 11 de 64 bits o posterior)
Conexión a Internet para la instalación de la aplicación
Razer Chroma Lighting
- Ninguna
Mechanical Action Buttons
- Botones de acción PBT táctiles mecanizados Razer
Multi-Function Buttons
- Ninguna
Quick Control Panel
- Ninguna
Interchangeable Dpad
- Ninguna
Interchangeable Thumbsticks
- Palancas de mando analógicas TMR
Trigger Stops
- 2 gatillos analógicos de efecto Hall con topes de gatillo de clic de ratón
Microphone Input
- Sí
Audio output
- Sí
Duración de la batería
- Hasta 36 horas
Configuration app
- Sí
Artwork customization
- Ninguna
Carry case
- Funda de transporte para el mando y los accesorios
Dimensiones (aproximadas)
- Longitud: 168,8 mm
- Ancho: 113,4 mm
- Altura: 65,1 mm
Peso aproximado
- 258 g
Entrando ya de lleno en el propio mando, el Razer Raiju V3 Pro que hemos probado combina el blanco y el negro en un diseño claramente dividido en dos zonas bien diferenciadas. Por un lado, las empuñaduras, recubiertas de un material engomado que mejora notablemente el agarre; por otro, el cuerpo central del mando, donde se concentran la mayoría de elementos funcionales.
La disposición de los controles principales replica prácticamente al milímetro la del mando oficial de Sony. En el lado derecho encontramos los cuatro botones frontales —cuadrado, triángulo, círculo y equis—, mientras que a la izquierda se sitúa la cruceta de ocho direcciones. Los dos sticks analógicos ocupan la zona inferior central, una colocación ya estándar en los mandos de la familia PlayStation y que aquí se mantiene sin variaciones.

En la parte superior central se integra el habitual panel táctil, acompañado por los botones de opciones, compartir, el botón de PlayStation y el control para silenciar el micrófono. Entre ambas empuñaduras se ha colocado un conector minijack de 3,5 mm, que permite conectar auriculares con cable directamente al mando, replicando una de las funciones más prácticas del DualSense.
Si nos desplazamos a la zona superior, encontramos los botones L1 y R1 junto a los gatillos L2 y R2, acompañados por dos botones adicionales personalizables, M1 y M2. En esta misma área se sitúa el puerto USB-C, utilizado tanto para cargar el mando como para jugar en modo cableado, una opción especialmente interesante para quienes buscan la menor latencia posible.

La parte inferior del mando es donde se concentran muchas de sus funciones avanzadas. A ambos lados, junto a los gatillos, encontramos dos interruptores que permiten bloquear el recorrido de L2 y R2, transformándolos en botones de pulsación rápida digital. Es un sistema pensado claramente para juegos competitivos, donde cada milisegundo cuenta, y que resulta especialmente útil en shooters.
También en esta zona inferior se sitúan dos selectores físicos que permiten alternar entre el uso por cable o inalámbrico, así como elegir si el mando se está utilizando en PC o en PlayStation 5. Este sistema evita configuraciones innecesarias y facilita cambiar de plataforma de forma rápida y directa.

En la parte trasera aparecen los cuatro botones adicionales personalizables, uno de los grandes reclamos de este modelo. Estos pulsadores pueden retirarse mediante el pequeño destornillador incluido, lo que permite anularlos por completo o reducir su número si no nos sentimos cómodos con los cuatro. No es un proceso inmediato ni especialmente rápido, pero ofrece un nivel de personalización poco habitual y se agradece tener esa libertad de configuración.

En términos de construcción, el Razer Raiju V3 Pro transmite una sensación de solidez muy notable. Los materiales empleados refuerzan esa impresión de producto premium, con un tacto firme pero agradable que invita a largas sesiones de juego. El acabado engomado de las empuñaduras destaca especialmente, proporcionando un agarre seguro y cómodo, muy por encima de otros mandos con superficies más lisas.
De serie se incluyen dos sticks intercambiables de distinta altura, pensados para adaptarse a diferentes estilos de juego: uno más bajo, orientado a la rapidez y la respuesta inmediata, y otro más alto, enfocado en la precisión. A esto se suman los botones traseros adicionales, el destornillador y la funda de transporte, conformando un pack bastante completo.

En cuanto al peso, el mando resulta sorprendentemente ligero, algo que se agradece frente a otros modelos “pro” más pesados. El control de los sticks es preciso y responde bien, aunque su tacto puede resultar algo más seco de lo esperado, especialmente si se compara con la suavidad de mandos como el Pro Controller de Nintendo Switch o el de Xbox Series. No es un problema grave, pero sí una diferencia perceptible en la sensación al manejarlos.
A nivel estético, el diseño es sobrio y funcional, quizá incluso demasiado. Teniendo en cuenta el historial de Razer, se echa en falta un mayor cuidado visual, como algún tipo de iluminación RGB discreta que aportase un toque distintivo. También habría sido interesante un mayor contraste en los botones frontales, ya que su visibilidad no es la mejor si no reciben luz directa.
En lo que respecta a la ergonomía, el mando cumple con nota. Durante largas sesiones de juego no provoca fatiga, y la colocación de los botones traseros está sorprendentemente bien resuelta. Los dedos encajan de forma natural, algo que se aprecia desde los primeros minutos de uso y que probablemente será una de las primeras sensaciones positivas para quien lo tenga por primera vez en las manos.
El Razer Raiju V3 Pro está claramente diseñado con PlayStation 5 en mente, aunque su funcionamiento en PC es igualmente correcto. En ambos casos permite jugar tanto por cable —con un cable de hasta dos metros— como de forma inalámbrica mediante su receptor USB. La conexión es rápida y estable: basta con pulsar el botón de PlayStation para que el mando se sincronice de inmediato con la plataforma correspondiente.

Al igual que el DualSense, el mando permite conectar auriculares directamente y cuenta con un botón dedicado para activar o desactivar el micrófono, una función práctica para el juego online. En cuanto a la autonomía, la batería ofrece hasta 36 horas de uso en PS5, una cifra más que generosa. Durante el periodo de pruebas apenas fue necesario recargarlo una vez, y los tiempos de carga son rápidos. Además, es posible seguir jugando mientras se carga mediante el cable, lo que elimina prácticamente cualquier preocupación relacionada con la batería.

CONFIGURACIÓN
El apartado de configuración es uno de los pilares del Razer Raiju V3 Pro, y aquí es donde realmente se entiende su enfoque avanzado. Para ajustar todos sus parámetros contamos con dos vías, aunque la más completa y cómoda pasa claramente por el uso del software Razer Synapse 4 en PC. Basta con conectar el mando al ordenador para que el programa lo detecte automáticamente, instale los controladores necesarios y lo deje listo para empezar a personalizarlo en profundidad desde una interfaz clara y bien estructurada.
Una vez dentro de Synapse, el mando aparece listado como un dispositivo más y da acceso a todos sus apartados de configuración. El primero de ellos está centrado en la personalización general. Desde aquí podemos asignar funciones a los botones adicionales, modificar la tasa de sondeo cuando el mando está conectado por cable, elegir el tipo de cruceta que queremos utilizar y definir cómo debe comportarse cuando se pulsan dos direcciones a la vez.

El siguiente bloque está dedicado a los gatillos. En este apartado es posible decidir si queremos que funcionen como gatillos analógicos tradicionales o como botones digitales de respuesta inmediata. Además, se puede ajustar el rango de recorrido, lo que permite adaptarlos tanto a juegos de conducción como a shooters competitivos, reforzando la versatilidad del mando.

A continuación, encontramos la configuración de las palancas analógicas, es decir, de los sticks. Desde aquí se pueden definir las zonas muertas, ajustar el modo de circularidad y activar una opción especialmente interesante llamada “evitar dobles zonas muertas”. Esta función resulta muy útil en títulos que ya incluyen su propia zona muerta en los ajustes internos, evitando que se superpongan y afecten negativamente a la precisión del control.
Dentro de este mismo apartado también se puede habilitar la función de “gatillo de sensibilidad”. Al asignarla a un botón, permite cambiar sobre la marcha la sensibilidad de los sticks, ofreciendo una especie de doble configuración en un solo perfil. Es una opción especialmente práctica para juegos donde alternamos entre situaciones que requieren movimientos rápidos y otras que exigen máxima precisión.

En la pestaña dedicada a la activación se gestiona el comportamiento del mando en reposo. Aquí podemos establecer el tiempo que debe pasar antes de que se apague automáticamente para ahorrar batería, un detalle sencillo pero importante para optimizar su autonomía durante el uso diario.

El último apartado es el de calibración. Desde aquí se puede comprobar el comportamiento de los sticks y recalibrarlos si fuese necesario. Aunque el Razer Raiju V3 Pro utiliza tecnología magnética en sus palancas, lo que reduce al mínimo el riesgo de descalibración o de aparición de drift, se agradece contar con esta opción como medida preventiva.

EXPERIENCIA DE USO
Durante las semanas de prueba he utilizado el Razer Raiju V3 Pro en contextos muy distintos, apoyándome en juegos actuales que permiten medir con claridad su rendimiento. He pasado bastantes horas con Call of Duty: Black Ops 7, un shooter competitivo perfecto para poner al límite la velocidad de respuesta y la precisión; también lo he probado en el recopilatorio de la saga Yakuza 20 Aniversario, donde el ritmo es más pausado; y, por último, en Helldivers 2, un título cooperativo que exige reflejos, coordinación y un uso constante de múltiples botones.
Si hay algo que destaca desde el primer momento es el rendimiento puro del mando. Apuntar con los sticks resulta extremadamente preciso y rápido, con una respuesta prácticamente inmediata a cada movimiento. Esa sensación de inmediatez no se limita únicamente a las palancas, sino que se extiende también a los botones frontales. Aunque su tacto es más seco y con un clic marcado —algo que no será del gusto de todo el mundo—, lo cierto es que ofrecen una eficacia sobresaliente cuando se trata de ejecutar acciones rápidas. En situaciones donde hay que pulsar repetidamente un botón, la diferencia frente a un mando estándar se nota, y esa rapidez extra puede marcar la diferencia en partidas competitivas.
Los gatillos merecen una mención aparte. Al configurar su recorrido más corto, la respuesta se vuelve casi instantánea, permitiendo disparos y acciones inmediatas sin apenas recorrido previo. En títulos como Call of Duty: Black Ops 7, esta característica se traduce en una ventaja clara, ya que reduce el tiempo entre la intención y la acción al mínimo posible.
CONCLUSIÓN
En conjunto, el Razer Raiju V3 Pro se consolida como un mando claramente enfocado al jugador exigente que prioriza rendimiento, precisión y personalización por encima de la inmersión sensorial. Su respuesta inmediata, la calidad de sus materiales, el excelente agarre y un software que permite ajustar prácticamente cada aspecto del control lo convierten en una herramienta muy potente para el juego competitivo, tanto en PlayStation 5 como en PC. No es un sustituto del mando oficial, ni lo pretende, ya que prescinde conscientemente de funciones como la vibración háptica o los gatillos adaptativos, pero a cambio ofrece una experiencia más directa, rápida y afinada. Si buscas un mando premium pensado para exprimir al máximo tu rendimiento en juegos exigentes y competitivos, este modelo de Razer cumple con creces su objetivo.



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