
Los juegos que han intentado imitar la fórmula de From Software han sido numerosos. Algunos han sido mejores y otros peores. Dentro del primer grupo podemos poner Lies of P, juego desarrollado por el estudio coreano Round8. Esta versión del clásico de Carlo Collodi nos mostraba una interpretación tremendamente oscura y dura del cuento de Pinocho. Un título que gustó a muchos y que ha hecho que muchos tengamos puesto el ojo en el estudio coreano.
A la espera de nuevos proyectos o segundas partes, Round8 ha lanzado el DLC Lies of P: Overture. Este contenido busca rellenar lagunas en la historia del juego base con un periodo bastante interesante dentro de la cronología de Lies of P, antes del colapso de Krat, y dar contexto a personajes secundarios que quedaron en el tintero, como la Acechadora Legendaria y uno de sus aprendices, Romeo.

Lógicamente, para poder comentar la historia de Lies of P: Overture, tenemos que hablar de parte de la historia del juego original, por lo que en este apartado puede que haya algún que otro spoiler.
Como hemos adelantado en la introducción, el DLC comienza con nuestro protagonista viajando al pasado, cuando el Hotel Kant era un sanatorio, las marionetas aún no eran vistas como una amenaza, antes del frenesí de las marionetas. Personajes de la historia original como Romeo y Lea tienen un gran peso en la narrativa. De esta forma, como ya ocurrió en el DLC del primer Dark Souls, viajaremos al pasado con el fin de rellenar huecos en la trama y mostrarnos un escenario lleno de sombras en el juego original.
Una de las cosas que nos ha llamado la atención de este contenido es cómo se ha intentado promover y enfocar mucho más la narrativa. Mientras que en Lies of P la historia era algo más profunda y teníamos que explorarla nosotros mismos para comprender qué estaba pasando, en Overture se hace más hincapié en la historia y los personajes.


La jugabilidad se mantiene igual que en el juego original, pero Lies of P: Overture introduce una serie de innovaciones que refrescan la experiencia sin traicionar su esencia Soulslike.
Desde el primer momento, notas que el combate se siente familiar: el mismo enfoque basado en el parry preciso, esquivas milimétricas y la combinación clásica de hojas y mangos con habilidades Fable Arts. Sin embargo, lo que cambia la partida es la variedad del armamento: aparecen una decena de nuevas armas, cada una con su propia identidad. Tenemos armas de garras rápidas tipo Wolverine, un pinwheel que gana potencia con la velocidad, un lanzallamas y, sobre todo, un arco —el Royal Horn Bow— que finalmente introduce el combate a distancia, permitiendo debilitar a los enemigos antes de un enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Todas estas incorporaciones no se sienten forzadas: simplemente amplían las formas de jugar que ya estaban abiertas en el juego base.

También se incorporan dos nuevos brazos de legión: uno dispara sierras giratorias en bucle —ideal para mantener daño constante— y otro funciona como una escopeta de corto alcance llamada Cataclysm, con efecto de retroceso que permite reposicionarse tácticamente en medio del combate. Estas armas refuerzan aún más la personalización táctica sin romper el ritmo de combate.
En paralelo, el DLC mejora la experiencia con ajustes que tocan pequeños detalles que marcan una gran diferencia. Ahora puedes usar las piedras de ego directamente desde el menú de subida de nivel, sin necesidad de buscarlas o colocarlas en el inventario —una comodidad mínima que ahorra tiempo y mantiene la fluidez del progreso. Además, se añaden opciones de accesibilidad como el modo daltónico (protanopía, deuteranopía, tritanopía) y dos modos de dificultad más accesibles llamados Butterfly’s Guidance y Awakened Puppet, que suavizan la curva sin comprometer la identidad Soulslike del modo Legendary Stalker.

Pese a estas facilidades, algunos combates siguen exigiendo mucho: incluso en los modos más bajos, jefes como el gigantesco cocodrilo del zoológico o los patrulleros alambicados te pueden tumbar con pocos golpes si no te proteges bien. La sensación de desafío sigue presente, aunque ahora es más modulable.
Y si buscas más reto, el DLC incluye modos adicionales de rejugar contenido. Battle Memories permite enfrentarte de nuevo a todos los jefes del juego base y del DLC, ahora en varios niveles de dificultad y con temporizadores para medirse contra uno mismo. También está Death March, un modo tipo boss-rush donde eliges varios jefes seguidos con recursos limitados en una prueba extrema de resistencia y habilidad.
El elenco de jefes nuevos en el DLC deja claro que se ha apostado fuerte por combates memorables: enfrentamientos como el dinámico y teatral duelo contra Markiona, la Titiritera de la Muerte, destacan por su diseño visual, cambio entre enemigos sincronizados y patrones claros que premian el aprendizaje y la adaptabilidad.
En cuanto a la duración, el DLC ofrece entre 10 y 15 horas en recorridos directos, pero si te sumerges en exploraciones extensas, desafiándote en el modo Legendary Stalker, puedes alcanzar fácilmente las 20 a 25 horas.


Gráficamente, Lies of P: Overture mantiene la impecable calidad visual del juego original, pero no se conforma solo con eso: añade detalles y nuevas ambientaciones que enriquecen el universo oscuro y opresivo de Krat.
El diseño de escenarios se amplía con lugares inéditos que reflejan el decadente mundo del juego con gran atención al detalle. Destacan especialmente áreas como el zoológico, que presenta una atmósfera inquietante, mezclando arquitectura industrial oxidada con criaturas mutantes que parecen escapar de un experimento fallido. También el parque de atracciones, que aunque conserva la esencia tétrica del juego base, introduce nuevas estructuras abandonadas y maquinaria oxidada que acentúan el contraste entre la inocencia perdida y la amenaza constante.
La variedad visual es otro punto fuerte: cada zona tiene un estilo propio que se nota no solo en la paleta de colores, sino en la ambientación sonora y en los enemigos que la habitan. Desde las sombras densas y frías de los callejones de Krat hasta los espacios abiertos pero tenebrosos del parque, el DLC logra transmitir esa sensación de opresión y peligro inminente que define la experiencia Soulslike. La iluminación juega un papel fundamental, con luces tenues, faroles parpadeantes y nieblas que ocultan amenazas, creando un ambiente de misterio y tensión constante.
Se han añadido también nuevos enemigos con diseños originales que encajan perfectamente en el mundo, cada uno con sus propias animaciones y efectos visuales que aumentan la inmersión. Por ejemplo, las criaturas del zoológico no solo tienen aspecto aterrador, sino que sus movimientos erráticos y el entorno donde se encuentran provocan una sensación constante de amenaza.
El rendimiento gráfico es muy estable, incluso en consolas de generación anterior, gracias a una optimización cuidadosa que mantiene un buen equilibrio entre calidad visual y fluidez. Esto permite que la experiencia no se vea lastrada por caídas de frames o tiempos de carga excesivos, lo que es fundamental para mantener la inmersión y el ritmo de juego.


Al igual que en el juego base, Lies of P: Overture mantiene un nivel muy alto en su apartado sonoro, cuidando cada detalle para sumergir aún más al jugador en el oscuro mundo de Krat.
La banda sonora combina con maestría piezas musicales clásicas europeas propias de la belle époque con composiciones originales que acentúan la tensión y el dramatismo de la narrativa. Estas piezas se alternan entre momentos de calma melancólica y se intensifican en batallas con melodías épicas y envolventes, logrando que cada enfrentamiento se sienta único y emocionante. El uso de coros y voces suaves en ciertos temas genera un ambiente inquietante, mientras que las melodías más contundentes acompañan perfectamente las escenas de acción y suspense.
En cuanto al diseño de sonido, cada arma, cada paso y cada efecto ambiental han sido trabajados con sumo detalle. Por ejemplo, el sonido metálico al usar las hojas o los brazos de legión aporta una sensación realista que potencia la inmersión, mientras que los rugidos de las criaturas o los ecos en los pasillos del hotel antiguo contribuyen a crear una atmósfera opresiva y amenazante.
Las voces están disponibles en inglés y el texto en español, lo que facilita la comprensión sin perder la fuerza original de las interpretaciones. Los actores de voz logran transmitir las emociones y personalidades de los personajes, desde la desesperación hasta la determinación, lo que aporta profundidad a la narrativa.
Además, el diseño de audio utiliza eficazmente el espacio y la dinámica sonora para aumentar la tensión: los sonidos ambientales pueden adelantarse a la aparición de un enemigo o resaltar la soledad en zonas desiertas, logrando que el jugador permanezca atento y alerta en todo momento.


Sin duda, Lies of P: Overture es un añadido valioso que enriquece y profundiza el universo del juego base. No solo amplía la narrativa con una historia que aclara y llena los vacíos del original, sino que también mejora la jugabilidad con nuevas armas, enemigos y modos de dificultad que ofrecen mayor variedad y accesibilidad sin perder la esencia desafiante que caracteriza a la saga. Gráficamente, mantiene la calidad y añade escenarios y detalles que refuerzan la atmósfera opresiva y oscura del mundo de Krat, mientras que el diseño sonoro y la banda sonora envuelven al jugador, intensificando la inmersión y la emoción. En conjunto, esta expansión no solo satisface a los fans que esperaban más contenido, sino que también se presenta como una experiencia completa que puede atraer a nuevos jugadores interesados en una aventura profunda, atmosférica y cuidadosamente diseñada.




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