
Cuando Days Gone llegó a PlayStation 4 en 2019, lo hizo envuelto en expectativas y con la ambición de convertirse en una nueva franquicia de referencia dentro del catálogo exclusivo de Sony. Detrás del proyecto se encontraba Bend Studio, veteranos de la saga Syphon Filter, que decidieron dar el salto al mundo abierto con una historia de supervivencia postapocalíptica protagonizada por Deacon St. John, un motero errante que atraviesa un Estados Unidos devastado por una pandemia y poblado por «engendros», una suerte de infectados salvajes y letales.
Con estos ingredientes, el título, con el paso del tiempo, se ha convertido en una obra de culto, por su narrativa emocional, su ambientación dinámica y el carisma de su protagonista. Tanto es así, y para aprovechar el potencial de PlayStation 5, que Sony ha lanzado hace tan solo unos días Days Gone Remastered, una nueva versión que no se limita a ser un simple lavado de cara: se trata de una edición completamente optimizada para aprovechar la potencia de la consola de nueva generación.
Entre sus novedades más destacadas se encuentran gráficos en resolución 4K nativa o escalada a 4K con 60 FPS, mejoras en la distancia de dibujado, sombras más realistas y una vegetación más densa que transforma la experiencia visual en algo más inmersivo. A nivel sensorial, el título incorpora funciones del DualSense como retroalimentación háptica y gatillos adaptativos, que permiten sentir el traqueteo del motor de la moto, el retroceso de las armas o incluso los cambios de tiempo atmosférico. Además, se suma compatibilidad con el audio 3D Tempest, lo que refuerza la tensión cuando los engendros acechan desde la oscuridad.
La remasterización no solo mejora lo técnico, sino que añade contenido para extender la rejugabilidad, como el modo «Asalto de Horda«, un brutal desafío arcade que pone a prueba nuestra capacidad de supervivencia contra oleadas cada vez más numerosas. Exclusivo en formato digital, Days Gone Remastered está disponible en PS5 por 49,99 €, aunque quienes tengan el juego original en físico o digital pueden actualizar por 10 €, salvo los usuarios que lo obtuvieron mediante PS Plus Collection.


Days Gone Remastered, arranca con el peso del caos ya asentado y nos traslada al instante del estallido de una pandemia y a sus consecuencias, a un mundo quebrado donde los supervivientes apenas conservan retazos de lo que fueron.
En el centro de todo está Deacon St. John, un motero convertido en nómada que trata de mantener algo de cordura en un entorno donde los muertos ya no descansan. La humanidad ha sido arrasada por un virus que transformó a millones en los temidos Freakers, criaturas salvajes, rápidas, voraces. Pero el verdadero núcleo de esta historia no es el apocalipsis, sino lo que deja en las personas. Desde los primeros compases, y tras una potente secuencia inicial llena de interrogantes, nos sumergimos en la rutina de Deacon más de 700 días después del desastre, con un pasado que lo persigue y que iremos reconstruyendo poco a poco a través de recuerdos fragmentados.

A lo largo de su viaje, Deacon no solo sobrevive: busca. Busca sentido, busca respuestas… y, en el fondo, sigue buscando a Sarah, su esposa, a quien tuvo que dejar atrás en los primeros momentos del brote. Esa decisión, tomada en una azotea mientras el mundo se venía abajo, lo marca por completo. Escoge quedarse con Boozer, su hermano de sangre y compañero inseparable, mientras ve alejarse el helicóptero que tal vez podría haber salvado a la mujer que amaba. Desde entonces, se convierte en un errante, recorriendo sin rumbo el norte del estado de Oregón, haciendo trabajos para campamentos de supervivientes y tratando de encontrar en ellos algo de consuelo o una pista que le devuelva algo de esperanza.

Lo interesante de la narrativa de Days Gone Remastered es cómo administra la información: no lo cuenta todo de golpe, ni intenta impresionar con grandes giros. En lugar de eso, apuesta por ir desvelando poco a poco los fragmentos del pasado de Deacon, permitiendo que el jugador descubra a su ritmo quién era ese hombre antes de que el mundo se apagara.
Es cierto que la premisa —un superviviente marcado por la pérdida en un mundo infestado— no es nueva, pero aquí importa más el cómo que el qué. La historia atrapa por su humanidad, por su dolor contenido, por ese hilo invisible de nostalgia que recorre cada conversación, cada mirada al horizonte, cada encuentro con alguien que también ha perdido demasiado. A medida que avanzamos, nos damos cuenta de que Days Gone Remastered no nos habla de zombis, sino de personas que luchan por seguir siendo humanas. Los campamentos no son solo puntos de misión, sino comunidades con historias, conflictos y voces propias.


La jugabilidad de Days Gone Remastered nos sumerge en una experiencia intensa y absorbente, donde cada kilómetro recorrido en nuestra moto y cada enfrentamiento librado en la carretera contribuyen a la sensación de supervivencia real en un mundo implacable. Desde el primer momento, el juego nos deja claro que no basta con disparar o correr; aquí toca planificar, improvisar y estar atentos a cada detalle. El mapa de Oregón, vasto y cambiante, es algo más que un mero escenario: es un ecosistema vivo que palpita con amenazas constantes y secretos por descubrir. En esta versión remasterizada, además, la fluidez del control, la mejora en los tiempos de carga y la respuesta más precisa del combate elevan la experiencia a un nuevo nivel.

La jugabilidad se apoya en una estructura de mundo abierto que potencia la exploración libre, pero con una fuerte carga narrativa que guía al jugador a través de la historia de Deacon St. John, cuyo control en esta nueva versión ha mejorado, y ahora se siente más ágil y preciso, especialmente en el combate cuerpo a cuerpo.
El sistema de misiones en Days Gone Remastered se estructura de forma progresiva pero no lineal, permitiendo al jugador decidir si avanzar en la historia principal o sumergirse en el sinfín de actividades secundarias. Las misiones principales giran en torno a la búsqueda de Sarah, los conflictos entre facciones y la lucha interna de Deacon por mantener su humanidad. Las misiones secundarias, por su parte, exploran tramas paralelas como la relación con Boozer, la lucha contra los RIP, la ayuda a campamentos aliados o la caza de recompensas. Cada misión aporta puntos de confianza, experiencia y recursos, incentivando la exploración y la implicación narrativa. A medida que completamos tareas, se desbloquean mejoras en el árbol de habilidades, divido en tres ramas: cuerpo a cuerpo, a distancia y supervivencia, lo que permite adaptar a Deacon al estilo de juego del usuario.

El combate es una de las piezas centrales de la experiencia. Days Gone Remastered conserva su sistema de lucha versátil, permitiendo alternar entre armas blancas, de fuego y trampas. Pero la gestión del inventario también es clave: se pueden crear objetos como cócteles molotov, bombas caseras o botiquines, todo en tiempo real, lo que aporta tensión en medio del combate.
Pero los enemigos en Days Gone Remastered no son solo zombis al uso. Su mundo de está lleno de enemigos con comportamientos y patrones distintos. Los más icónicos son los Freakers, infectados con comportamientos animales, que varían desde individuos solitarios hasta colosales hordas de más de 100 enemigos en pantalla. En la remasterización, estas hordas se desplazan con mayor fluidez, y el desafío que suponen es aún más intenso. Hay distintas clases de Freakers: los comunes, los Newts (niños infectados que atacan cuando Deacon está débil), los Breakers (gigantes con fuerza descomunal) y los Screamers, que alertan a otros con sus gritos. Además, los enemigos humanos no deben subestimarse: desde merodeadores organizados hasta los fanáticos RIP, todos presentan amenazas distintas.

En esta nueva versión la IA enemiga ha sido revisada. Ahora los merodeadores humanos actúan con mayor coordinación, flanqueando al jugador y usando cobertura con más eficiencia. Los engendros, por su parte, responden mejor a los estímulos sonoros o visuales, reaccionando en masa a la luz o a un disparo. Esta mejora se nota especialmente al enfrentarse a las hordas, que ahora son más rápidas y reaccionan con menor margen de error.

Una de las mecánicas más diferenciadoras del título es el uso de la moto. No solo sirve como medio de transporte, sino también como eje de progresión. El jugador debe reparar, mejorar y repostar la moto constantemente. La gasolina escasea, y quedarse tirado en mitad del bosque con una horda cerca puede suponer una muerte segura. En esta remasterización, el comportamiento de la moto ha sido afinado para sentirse más realista, tanto en la conducción como en los sonidos del motor y su respuesta al terreno. También se ha añadido un sistema de navegación más intuitivo en el HUD, mejorando la orientación en un mapa plagado de senderos, zonas rurales y estructuras semiderruidas.

En cuanto a la exploración, Days Gone Remastered premia al jugador curioso con una buena cantidad de coleccionables, mejoras ocultas y misiones secundarias de contexto. Las bases abandonadas de la milicia (NERO) contienen inyectores que permiten mejorar salud, resistencia o concentración, y muchas veces están protegidas por puzzles relacionados con el entorno, como activar generadores o buscar tarjetas de acceso.
En esto, la verticalidad del entorno también juega un papel relevante pues, aunque en la versión original era posible escalar ciertas estructuras o usar la altura para obtener ventaja táctica, en esta nueva versión se ha potenciado con una mejor respuesta del personaje al entorno y una física más realista. Esto favorece el uso del sigilo y la planificación, ya que permite estudiar los movimientos enemigos desde zonas elevadas o realizar emboscadas. Además, algunas áreas del mapa han sido modificadas ligeramente para favorecer rutas alternativas, potenciando así el componente estratégico y la rejugabilidad.

Por su parte, el sistema de día y noche, junto con el clima dinámico, influye directamente en la jugabilidad. De noche, los engendros se vuelven más numerosos y agresivos, lo que cambia por completo el planteamiento de una incursión o exploración. La lluvia o la niebla dificultan la visión, tanto para el jugador como para los enemigos, lo que puede ser usado a favor para evitar enfrentamientos. de iluminación afectan de forma más realista al comportamiento de los personajes.
Finalmente, la duración de Days Gone Remastered es generosa: completar solo la historia principal lleva unas 40 horas, pero si se desea explorar todo el contenido secundario, descubrir todos los secretos, eliminar hordas, buscar coleccionables y maximizar el nivel de confianza con cada campamento, la cifra se eleva fácilmente a más de 60 o incluso 80 horas. A ello se suman los modos adicionales como el «Asalto de Horda», «Partida Rápida» o «Muerte Permanente», que añaden rejugabilidad y desafíos extremos.


La remasterización de Days Gone para PlayStation 5 representa una evolución significativa en términos visuales, aprovechando al máximo las capacidades de la consola de nueva generación. Uno de los aspectos más destacados es la mejora en las texturas, que ahora presentan un nivel de detalle más elevado, permitiendo apreciar con mayor claridad los entornos naturales de Oregón, desde la vegetación hasta las estructuras en ruinas. La iluminación también ha sido optimizada, ofreciendo efectos más realistas y dinámicos que enriquecen la atmósfera postapocalíptica del juego. Además, se ha incrementado la distancia de dibujado, lo que permite una mayor visibilidad del entorno y contribuye a una experiencia de exploración más inmersiva.

En cuanto al rendimiento, Days Gone Remastered ofrece dos modos de visualización que se adaptan a las preferencias del jugador. El modo de calidad permite jugar en resolución 4K nativa a 30 fotogramas por segundo, priorizando la fidelidad visual. Por otro lado, el modo de rendimiento ofrece una resolución de 1440p reescalada a 4K con una tasa de 60 FPS estables, proporcionando una experiencia de juego más fluida y receptiva. Además, el juego es compatible con la tecnología VRR, lo que garantiza una sincronización óptima entre la tasa de refresco del monitor y la salida de la consola, reduciendo el desgarro de imagen y mejorando la estabilidad visual.
Los personajes y enemigos también han recibido mejoras notables en su diseño y animaciones. Los modelos de los personajes principales presentan una mayor cantidad de polígonos y texturas más detalladas, lo que se traduce en expresiones faciales más realistas y movimientos más naturales. Los enemigos, especialmente las hordas de Freakers, muestran comportamientos más dinámicos y fluidos, lo que aumenta la tensión y el desafío durante los enfrentamientos. Estas mejoras no solo enriquecen la experiencia visual, sino que también contribuyen a una jugabilidad más envolvente y satisfactoria.


Tenemos que empezar hablando por su sobresaliente doblaje, algo a lo que Sony nos tiene acostumbrado en cada una de sus superproducciones, contando con grandes actores de doblaje, y muy bien escogidos, para dar vida a este mundo post-apocalípticos. Entre estos podemos señalar al archiconocido ya Claudio Serrano, el cual ha dado vida en numerosas ocasiones a Batman, que en esta ocasión presta su voz a Deacon St John, construyendo entorno a él un personaje lleno de sentimientos y humanidad.
La banda sonora también destaca con temas muy bien construidos y llenos de emotividad que se presentan en los momentos precisos, quedándose algunos de ellos en nuestra memoria tras escucharlos. A esto tenemos que sumar la recreación de sonidos tan acertada de armas, pero más destacada será la de la motocicleta ya que nos acompañara durante toda nuestra aventura.
Pero este al apartado sonoro de Days Gone Remastered también ha sido objeto de una revisión significativa, buscando ofrecer una experiencia auditiva más inmersiva. Una de las principales mejoras es la implementación del audio Tempest 3D, que permite una espacialización del sonido más precisa, sumergiendo al jugador en el entorno postapocalíptico de Oregón.
Gracias a esta tecnología, es posible percibir con mayor claridad la dirección de los sonidos, como los gruñidos de los engendros o el crujir de ramas al pisarlas, lo que añade una capa adicional de tensión y realismo a la exploración y los combates. Además, se ha revisado la mezcla de audio para equilibrar mejor los efectos sonoros, la música y los diálogos, aunque algunos usuarios han reportado problemas con el volumen de las voces en ciertas configuraciones, lo que sugiere que aún hay margen de mejora en este aspecto.


Days Gone Remastered para PS5 se consolida como una versión más pulida, completa y ambiciosa del título original de Bend Studio, que ha sabido aprovechar el hardware de la nueva generación para optimizar múltiples aspectos, desde las mejoras gráficas y de rendimiento hasta la integración de funciones avanzadas del DualSense. El mundo abierto de Oregón se muestra más vivo y detallado, con una atmósfera postapocalíptica intensificada por un sonido espacial envolvente y una tasa de fotogramas más fluida que favorece la acción.

Days Gone Remastered ya se encuentra a la venta para PlayStation 5.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 proporcionado por PlayStation.



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