
Hoy nos adentramos en el desgarrador mundo de LISA: Definitive Edition, una recopilación remasterizada que reúne dos títulos de culto del género RPG: LISA: The Painful, del año 2014, y su secuela LISA: The Joyful, del 2015, ambos creados por Austin Jorgensen, desarrollador independiente que operaba bajo el nombre de Dingaling Productions.
Estos títulos de culto, antes únicamente disponibles en formato digital, debutan en formato físico de la mano de los publishers Serenity Forge y de Tesura Games, para celebrar el 10º lanzamiento de la saga. Además, llega a PlayStation 5 y Nintendo Switch en dos ediciones.
LISA: Decade of Joy Collection incluye:
- Dos juegos: LISA the Painful and LISA The Joyful (PS5/NSW)
- Portada reversible (solo NSW)
- Pintura sobre tela
- Lámina de Terry Hintz
- Caja Coleccionista
- Set de pegatinas
- BSO digital
- Set de 31 Cartas
- Brad & Buddy Pins Dorados/Diorama

LISA: Definitive Edition (Estándar) incluye:
- Dos juegos: LISA: the Painful y LISA The Joyful (PS5/NSW)
- Portada reversible (solo NSW)
- Set de pegatinas
- BSO Digital Original


Para ser justos en la historia de LISA tenemos que ir un poco más atrás en el tiempo y hablar del inicio, de un juego que no se incluye en este recopilatorio, aunque es gratuito para PC. En el año 2011 se lanzó LISA: The First, donde conoceremos a Lisa Armstrong, quien se encuentra atrapada en una serie de extrañas y surrealistas habitaciones dentro de su propio subconsciente, y presenta un viaje introspectivo mientras explora sus propios recuerdos y traumas, especialmente los relacionados con su padre Marty Armstrong, marcado por el abuso.
Es importante al menos conocer la existencia de The First porque supone el inicio de todo y el comienzo de ese mundo lleno de un rico lore que se desarrolla en LISA: The Painful. Este nos sitúa en un mundo postapocalíptico donde las mujeres han desaparecido misteriosamente, debido a un evento conocido como «White Flash»,

En ese momento conocemos a Brad Armstrong, un profesor de artes marciales marcado por un pasado traumático, relacionado precisamente con su hermana, Lisa. Brad no es un héroe, sino más bien un adicto a una droga llamada Joy, pero un día se encuentra a una niña en medio del páramo desolado de Olathe y decide adoptarla y llamarla Buddy, ocultándola del mundo para protegerla. Durante años, podemos ver como la relación de los dos protagonistas va cambiando, pues la pequeña siente curiosidad por el mundo y, un día, los peores temores de Brad se hacen realidad pues, al volver a su hogar, la pequeña ya no se encuentra allí.

Así, Brad emprende una odisea para salvar a la niña, quien ha sido secuestrada por un grupo de maleantes. Pero esta búsqueda no es heroica, sino retorcida, pues su viaje está plagado de bandidos, mutantes deformes y antiguas amistades rotas. Pero lo interesante del juego es que está impregnado de un humor oscuro que contrasta con la crudeza de su historia y cada decisión que tengamos que tomar tendrán un peso irreversible, pues podemos poder inclusos a aliados de nuestro grupo, sacrificar partes del cuerpo o soportar humillaciones físicas y emocionales. De esta manera, y poco a poco, se va conformando un clímax brutal y devastador al revelarse más capas del pasado de Brad, y de lo que no vamos a hablar pues su argumento es uno de los grandes puntos fuertes de la aventura y merece ser vivido por el jugador.

Pero de esta manera llegamos a LISA: The Joyful, que continúa justo después de los eventos del primer juego, esta vez desde la perspectiva de Buddy, quien decide asumir su papel en el mundo como la última mujer viva. Ella comienza un viaje solitario cargado de rabia, preguntas y ansias de poder, enfrentando a los caudillos que gobiernan el mundo con puño de hierro, donde se enfrenta no solo representan amenazas físicas, sino también ideológicas.
Pero lo más interesante es como en esta ocasión el tono del juego cambia respecto a su predecesor: si The Painful era una tragedia íntima, The Joyful es una rebelión abierta. La joven busca desmantelar las estructuras de poder de Olathe, pero también mientras confronta las expectativas impuestas, en un mundo que la desea, la teme y la venera, y donde aprende que a veces hay que ser cruel para sobrevivir.

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Ambos juegos de LISA se desarrollan en un mundo postapocalíptico, donde se muestra un entorno destruido en el que deberemos desplazarnos lateralmente en 2D. En este mundo, la exploración es esencial para avanzar y descubrir secretos, aunque constantemente se percibe una atmósfera de incomodidad. No hay mapas, y orientarse depende del reconocimiento de señales visuales y la memoria del jugador, además, muchas zonas están plagadas de trampas, enemigos, y eventos que pueden conducir a resultados nefastos, incluso a la muerte permanente de miembros del equipo. Precisamente, en The Painful, muchos escenarios están diseñados para provocar una sensación de desasosiego: puentes que se derrumban, pueblos saqueados o estructuras grotescas, mientras que en The Joyful, el mundo es más compacto, pero no menos tenso.

El sistema de combate en LISA: The Painful se basa en combates por turnos clásicos, donde podemos tener en nuestro grupo hasta cuatro personajes, pero, además, introduce variantes que lo hacen único y mucho. Una de las mecánicas más destacables son los combos de Brad, que recuerda a los que podía ejecutar Sabin en Final Fantasy VI, ya que se deben introducir combinaciones de botones para ejecutar técnicas especiales que se aprenden al subir de nivel, lo que hace que sea uno de los personajes más fuertes del juego pero deberemos estar pendiente de la mecánica de «Joy«, esa droga a la cual el protagonista es adicto y que si no la toma puede entrar en estado de abstinencia, pero que al tomarla puede mejorar momentáneamente las estadísticas.

Brad no es el único que cuenta con una característica especial, cada uno de los personajes que encontramos en The Painful cuenta con su propio estilo de combate, pero también con su propia historia. En este podemos reclutar unos 30 personajes, cada uno con unas estadísticas muy diferenciadas, por lo que elegir un equipo equilibrado es esencial. Además, algunos personajes solo pueden reclutarse si se cumplen condiciones muy concretas, y muchos presentan historias trágicas que refuerzan el tono melancólico del juego, pero también hay espacio para el humor bizarro, con luchadores tan peculiares como Garth y sus “divertidos” dibujos.

En The Joyful, esto cambia y el control se centra en Buddy, cuya jugabilidad es más ágil y directa. Su estilo se basa en ataques veloces, la capacidad de esquivar y una forma de lucha que no recurre a la fuerza bruta sino a la precisión, que depende de técnicas de espada aprendidas durante su desarrollo, lo cual enfatiza la evolución narrativa y mecánica entre ambos juegos. Además, en esta parte se ha eliminado la selección de compañeros, lo que refuerza la sensación de aislamiento y responsabilidad que pesa sobre la protagonista.

Pero no nos engañemos, LISA: The Painful es un juego complejo y complicado, sobre todo en su dificultad más altas, donde los enemigos, en especial esos mutantes repartidos por el mundo, no solo infligen bastante daño, sino que las penalizaciones por perder son severas, llegando incluso al nivel de presentar muerte permanente. Mientras que en The Joyful, aunque hay menos variedad de jefes, son más memorables pues reflejan la lucha de la joven protagonista por poder y control.

Precisamente, para sobrevivir a esos combates no bastará en subir de nivel y aprender nuevas técnicas y habilidades, sino que también será muy necesario aprender a gestionar nuestro equipo e inventario. La compra de objetos se realiza en tiendas improvisadas a lo largo del mundo, donde el trueque con revistas, moneda del juego, introduce una limitación realista y cruel pues hay muy pocos recursos. Igualmente hay que hablar de dos mecánicas esenciales, los puntos de guardado y los descansos, si, algo tan básico puede presentar un potencial peligro pues los guardados, sobre todo en dificultad más alta, es de un uso, mientras que descansar a la intemperie puede ser peligroso y ocasionar eventos trágicos como el secuestro de algún compañero.

Sin embargo, uno de los pilares más impactantes de LISA es su constante desafío moral obligándonos a tomar decisiones crueles que marcan de forma irreversible el desarrollo de la partida. Estas elecciones no están claramente marcadas ni anticipadas: a menudo ocurren sin previo aviso, y sus consecuencias son irreparables. Un ejemplo estremecedor es cuando Brad debe elegir entre perder un brazo —y con ello parte de su capacidad de combate— o permitir que un compañero muera de forma brutal. En The Joyful, aunque hay menos elecciones directas, pero las pocas que existen son aún más simbólicas pues no solo alteran su final, sino que también modifican los diálogos y la actitud de los personajes.

Respecto a la duración, en The Painful puede extenderse hasta 15 si se exploran todas mayoría de zonas y se busca reclutar a todos los personajes y descubrir los secretos del mundo. Por otro lado, The Joyful es notablemente más corto, con una duración de entre 2 y 4 horas, ya que fue concebido como una expansión.


LISA: The Painful y The Joyful presentan un estilo visual deliberadamente minimalista, con sprites en pixel art de baja resolución que evocan la estética de los RPGs de los años noventa. Sin embargo, esta sencillez es engañosa: lejos de ser un recurso nostálgico, la crudeza del diseño potencia la incomodidad y desasosiego que transmite la historia.

Los escenarios están dibujados con una paleta limitada, dominada por tonos rojizos, amarillos apagados y ocres que refuerzan la sensación de un mundo árido, muerto, sin esperanza. El diseño de personajes, aunque caricaturesco, logra transmitir emociones extremas, deformaciones grotescas y estados mentales alterados con sorprendente eficacia. Los fondos, muchas veces vacíos o plagados de ruinas, sirven para subrayar el aislamiento emocional de Brad y la decadencia del mundo que habita. En The Joyful, se mantiene esta línea visual, pero con un enfoque más crudo: la violencia es más explícita, los escenarios aún más desoladores y el contraste con la juventud de la protagonista genera una atmósfera aún más incómoda.

La Definitive Edition trae consigo una serie de mejoras gráficas sutiles pero efectivas, implementando nuevas resoluciones adaptadas a pantallas actuales, lo que evita el reescalado borroso y permite que los sprites luzcan más nítidos sin perder su esencia original. Se han suavizado algunas animaciones, optimizado los efectos de luz y sombra en ciertos escenarios clave, y se han añadido nuevos retratos de personajes durante los combates y los diálogos.


Uno de los aspectos más sobresalientes de LISA es su banda sonora. La música en The Painful no es solo un acompañamiento, sino una extensión de la propia narrativa, que combina melodías electrónicas sombrías, notas discordantes y silbidos lejanos que refuerzan la sensación de ansiedad y desolación. Los temas más calmados contrastan con momentos de agresión sonora durante las batallas, lo que genera una disonancia que amplifica la tensión. En particular, el tema principal, que suena en los momentos clave, se repite en diversas formas, pero con variaciones que marcan el estado emocional de Brad a lo largo de la aventura.

En The Joyful, aunque la música es más simple, también refleja los cambios emocionales del protagonista, con tonos más dulces o inquietantes, dependiendo de las decisiones que tome el jugador.
Por su parte, los efectos sonoros son cruciales para crear la atmósfera opresiva y surrealista que define a la obra. Desde los crujidos lejanos de los entornos abandonados hasta los sonidos perturbadores de los combates, cada detalle está cuidadosamente diseñado para involucrar al jugador en un mundo donde todo suena vacío, pero a la vez inquietante. En los momentos más dramáticos, el silencio también se utiliza como herramienta: los espacios vacíos y oscuros son a menudo acompañados de un silencio inquietante que pone al jugador en alerta y ayudan a transmitir la fragilidad de la vida y la constante amenaza que acecha los personajes.

Respecto a la localización en LISA: Definitive Edition está cuidadosamente adaptada al castellano, lo que nos permite disfrutar de la obra sin perder el impacto emocional del guion original.


LISA: Definitive Edition es una obra única que combina una narrativa profunda, perturbadora y emocionalmente intensa con mecánicas muy divertidas y una presentación gráfica que complementa perfectamente su tono sombrío. A través de su estilo visual pixel art, su impactante banda sonora y sus decisiones narrativas trascendentales, el juego consigue transmitir el vacío existencial y la desesperanza de manera muy efectiva. Aunque su jugabilidad puede resultar difícil y en ocasiones frustrante, esto forma parte de la experiencia, haciéndola aún más significativa para aquellos dispuestos a enfrentarse a sus horrores. En definitiva, LISA no es solo un juego, sino una experiencia emocional que se queda con el jugador mucho tiempo después de haber terminado.

LISA: Definitive Edition ya se encuentra a la venta en formato físico para PlayStation 5 y Nintendo Switch.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 proporcionado por Tesura Games.



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