
Vuelve el rey del Musou, y lo hace de la mejor manera que se podría desear. Dynasty Warriors, la legendaria franquicia que vio la luz en la primera consola de PlayStation como un título de lucha del que pocos nos acordamos, supo evolucionar en sus entregas posteriores hacia un nuevo género que él mismo encabezó. Musou, que se puede traducir del japonés como “incomparable o invencible” es precisamente lo que define este género y a esta saga; en la que nosotros mismos seremos un ejército de una sola persona, pero un guerrero que vale por mil.
Esta fórmula fue evolucionando con todas las entregas de la saga Dynasty, con diferentes entregas numeradas que nos adentraba en una misma historia, la narrativa de la Guerra de los Tres Reinos, una epopeya de más de 500 años que cuenta la lucha por el poder de tres dinastías con personajes interesantes y profundos, y cuyas ambiciones y artimañas dan forma a un relato verdaderamente apasionante.
Pero el género Musou no ha sido solo Dynasty Warriors. Omega Force y Koei Tecmo han sentado cátedra y las bases jugables de su título han incidido en otras franquicias, como Fire Emblem, The Legend of Zelda Warriors, algunos títulos de One Piece o incluso Persona 5 Strikers.
Pero, pese a que esas incursiones en otras sagas han sido interesantes, repetían la misma fórmula, una fórmula que necesitaba renovarse. Es precisamente en este punto donde entra en escena Dynasty Warriors Origins, el cual podría tildarse como un reinicio suave de la saga, una vuelta a los orígenes, sí, pero con una narrativa que, aun siendo conservadora, introduce a un enigmático personaje al que controlaremos y que dará una vuelta de tuerca al Romance de los Tres Reinos y que aporta un soplo de aire fresco a una franquicia ya legendaria.

Históricamente nos encontramos en el año 169, un momento en el que la dinastía Han dominaba la región, pero la inclusión de diferentes actores comienza a cambiar el rumbo de la historia, comenzando una guerra que durará hasta el año 280 y que dividirá a China en tres reinos. Es en este momento, y como hemos adelantado, cuando Origins nos narrará una historia inspirada en el Romance de los Tres Reinos, pero en esta ocasión introduce un nuevo elemento: la presencia de un joven que ha perdido la memoria y que se convierte en el punto focal de la aventura.
Sin entrar en muchos detalles de la narrativa, porque tiene unos giros interesantes, conforme avance el juego, este joven irá poco a poco recuperando los recuerdos, descubriendo más sobre su pasado y el papel que juega en la guerra. Este matiz le da profundidad al título y, gracias a él, podemos conocer otro enfoque de la ya conocida historia.

Pero, pese a que narrativamente Origins nos ha gustado y nos ha parecido muy interesante, a decir verdad vemos que flaquea en dos aspectos que es necesario destacar. El primero de ellos es que quizás peca un poco de la presencia de este personaje principal pues, como pasa en otros RPG, es un actor silente, cuyas acciones se materializan en diferentes opciones que tendremos que seleccionar en determinados momentos cuando estemos interactuando con otros personajes de la trama.
Pero quizás lo más reseñable es que el Romance de los Tres Reinos y su narrativa no está completa. El inicio del juego gira en torno al ya conocido episodio del enfrentamiento contra los Turbantes Amarillos, el preludio de una época de inestabilidad política y guerras que se alargará durante años, pero cuyo fin no vemos en esta entrega. En este sentido vemos que el final es algo abrupto y nos hubiera gustado seguir jugando hasta completar la totalidad del relato del romance. Quizás esto ha sido una estrategia por parte de Omega Force y de Koei Tecmo y veremos en un futuro un Origins 2 que cubra el resto de los conflictos y batallas memorables que pudimos ver en otras entregas anteriores de la franquicia.


A nivel jugable, Dynasty Warriors: Origins es un título conservador, pero a la vez innova la fórmula de la saga. Esto quiere decir que el título se mantiene fiel en todo momento a las señas de identidad de los Musou, pero añade una capa jugable con toques de RPG que profundizan en el gameplay y que aportan más variedad.

El título se estructura en una aventura narrativa con una línea de misiones principales que, durante el transcurso de las mismas, se irán intercalando con encargos y con escaramuzas. Respecto a las misiones principales, estas serán las que irán desarrollando la historia y las que nos harán entrar en acción en esas épicas batallas que forman parte del Romance de los Tres Reinos. En lo que respecta a los encargos, estos harán la función de misiones secundarias que diferentes personajes del juego nos pedirán que llevemos a cabo, consistiendo en acabar con ciertos enemigos, tomar bases o incluso rescatar a campesinos. Por último, las escaramuzas son puntos que aparecen en el mapamundi en los que podremos entrar para acabar con un centenar de enemigos y conseguir así armas y también experiencia para nuestras habilidades.

Pero vayamos a los puntos clásicos del título y sobre los que se construye la jugabilidad. Origins presenta un título de acción frenética, en donde se nos dejará campar por un extenso mapeado en cada misión y deberemos acabar con todos nuestros rivales. La peculiaridad de esto es que los combates serán centenarios o incluso se contarán por miles, ya que todos los enemigos que se antepongan en nuestro camino buscarán batirnos.
Para derrotar a estos enemigos deberemos hacer uso de un arsenal de armas bastante importante y variado. Contaremos con espadas, bastones, ruedas, guanteletes, y otras que son más propias de la cultura china, como el pudao. La peculiaridad de estas armas es que con el uso y el desarrollo de habilidades irán subiendo de nivel. Esto hará que nos otorguen puntos de habilidad y, conforme avancemos por las franjas de colores, se irán desbloqueando nuevos árboles de habilidades que nos permitirán potenciar a nuestro personaje tanto física como defensivamente, a la vez de obtener nuevos movimientos o habilidades.

El sistema de combate se basa en una combinación de acción más directa con hack & slash. Dispondremos de dos acciones básicas: golpe fuerte y pesado que podremos recargar, y un golpe rápido, pero más débil. La clave estará en la combinación de diferentes golpes rápidos con fuertes, para así ir ejecutando diferentes combos que harán verdaderos estragos en el campo de batalla. Junto a estas acciones contaremos con otras como el salto o la esquiva, pero por supuesto también contaremos con un ataque Musou que podremos realizar cuando tengamos la barra azul lo suficientemente rellena y así realizar un ataque devastador.
Una de las novedades que se ha introducido en esta entrega y que tiene una gran importancia son los parrys. Si dominamos este contraataque seremos una verdadera bestia invencible, ya que, al pulsar el botón de defensa en el momento adecuado, no sólo bloquearemos el ataque de nuestro enemigo, sino que también devolveremos un contraataque con gran fuerza que le hará perder unos cuantos puntos de escudo.

Estos puntos de escudo a los que acabamos de hacer referencia están más presentes en los generales, es decir, en los rivales que van a presentar verdadera batalla. Podemos encontrar diferentes tipos de estos, por un lado están los generales a los que hemos hecho referencia, que serán enemigos normales que contarán con una barra de vida mayor y con niveles de escudo; y por el otro estarán los héroes o personajes más importantes que tendrán peso en la trama y cuyo aspecto será más singular. Para acabar con estos enemigos deberemos esforzarnos y tener cuidado con sus ataques, por lo que tendremos que utilizar todas nuestras armas, combinar golpes y realizar las diversas habilidades de cada una.
Algo que también nos ha gustado en Origins es que algunos rivales, que pueden considerarse como jefes finales y que cierran un capítulo, tienen un desarrollo como si fuera un combate contra un enemigo final. En ellos veremos cómo despliegan habilidades y tácticas que nos pondrán en verdadero aprieto, por lo que deberemos estar muy pendientes de sus movimientos.

Y un punto más que vale la pena resaltar en este sentido son los duelos. En medio del caos de la guerra, en determinados momentos y bajo circunstancias específicas, los generales rivales nos propondrán entrar a un duelo. Tendremos menos de un minuto para asestarles golpes y hacer que nuestra barra azul domine a la suya roja. Una vez hecho esto, pulsaremos el botón triángulo, al menos en nuestro caso que hemos analizado la versión de PlayStation 5, para hacer un remate y acabar con él. El impacto de acabar con estos generales hará mella sobre el resto de soldados, lo cual hará que queden totalmente desmoralizados y caigan al suelo, dándonos un tiempo muy valioso para acabar con ellos.

Pero, a decir verdad, Dynasty Warriors no es solo un título de acción directa, sino que también juega con un gran componente estratégico. Antes de cada misión principal se reunirá el consejo de guerra para trazar un plan que, si jugamos en los niveles de dificultad más alto, conviene seguir. Igualmente, durante el desarrollo de estos niveles se nos propondrá una serie de objetivos que se darán en situaciones muy concretas y que tendrán como fin desmoralizar a las tropas de los enemigos y hacer mermar sus fuerzas. En ese sentido, hay momentos en los que se activará un indicador que nos propondrá acabar con un número elevado de enemigos, proteger a un personaje o derrotar a una serie de generales en un tiempo concreto. Si lo conseguimos, no solo disminuirán las fuerzas rivales, sino que también obtendremos algunos extras.

Finalmente, y dentro aún de la acción de los combates, hay que resaltar como diferencia de esta entrega de Dynasty Warriors que en esta ocasión solo contaremos con un personaje jugable, el protagonista. Aunque también es cierto que en determinados niveles contaremos con la ayuda de un acompañante, al cual podremos controlar durante unos minutos y nos servirá como apoyo.
Fuera de los combates, el juego también nos ofrece una gran variedad de acciones. Empezaremos hablando así de una de sus principales características: un mapamundi. En Origins se incluye la opción de poder recorrer un pequeño mundo andando o a caballo una vez que lo hayamos conseguido. En este mundo podemos ir desbloqueando diferentes regiones a las que accedemos a través de una serie de poblados. En estos poblados podemos realizar varias acciones, como ir a la posada donde podremos leer cartas o preparar gemas, pero también comprar y vender armas.

En este mapamundi también encontraremos a diferentes personajes del juego. Podremos hablar con ellos y, como hemos comentado, nos mandarán algunas misiones, pero también podemos aumentar nuestra afinidad con ellos. En ciertos momentos se desarrollarán conversaciones entre nuestro protagonista y estos personajes y podemos seleccionar opciones que harán que aumentemos los lazos entre ambos.
Respecto a la duración de la aventura, Dynasty Warriors Origins puede llegar a durar entre 30 y 50 horas. Esta duración variable se debe a que, en determinado momento, se nos hará elegir entre una de las tres facciones para emprender un camino distinto, abriéndonos tres sendas narrativas que, aunque se desarrollen de forma paralela, presentan un punto de vista diferente. De este modo, de los 5 capítulos que componen la aventura, 2 de ellos serán propios de cada una de las dinastías, por lo que tendremos que jugar varias veces para completar el título al 100%.


Dynasty Warriors Origins ha sabido evolucionar técnica y gráficamente. En el mercado hay muchos musou producidos por Omega Force y Tecmo Koei, pero con Origins se han alcanzado unos niveles técnicos que no se han visto en otros juegos del género. Gracias a esto tendremos un Romance de los Tres Reinos como nunca antes lo hemos visto, con unos niveles de detalle sorprendentes, aunque con algún que otro pero.
Empezaremos hablando del modelado y diseño de los personajes, algo que nos ha gustado mucho, ya que ofrece una revisión de los modelos clásicos, con unos niveles de detalle realmente asombrosos y donde todas esas características que portaban en otras entregas son perfectamente reconocibles aquí. Pero aquí tenemos un pero y, aunque su diseño nos ha parecido fenomenal, la verdad es que las caras se notan un pelín raras, no tanto por la expresividad que transmiten, sino por su diseño, perdiendo quizás rasgos individuales y siendo un poco más generales en su concepción.

Por su parte, los escenarios se muestran majestuosos, muy abiertos y llenos de detalles. La verdad es que da gusto perderse en ellos, están llenos de atajos y diferentes caminos por donde podemos ir y recorrer. Esta agilidad se soluciona con el caballo, el cual nos servirá de ayuda para ir rápidamente de un lugar a otro. Igualmente, hay que destacar que Omega Force respeta los colores y la gama cromática característica de las entregas, con tonalidades ocres y terrosas que dan un aspecto más devastador a la contienda, y que las combinan con efectos visuales realmente espectaculares.
Y, por último, hablaremos del rendimiento que en PlayStation 5 se mantiene realmente estable. El título cuenta con dos opciones, una de calidad y otra de rendimiento. En este caso, y aunque en el modo calidad a 4K ofrece más detalle y distancia de dibujo, recomendamos el rendimiento a 60 fps, pues le da a los combates un mayor dinamismo.


Respecto al apartado sonoro, Dynasty Warriors vuelve a deslumbrarnos con una banda sonora realmente electrizante y dinámica. Se combinan instrumentos tradicionales chinos con otros más occidentales para crear temas realmente cañeros y rítmicos que nos acompañarán durante todo el juego. Entre ellos tenemos que destacar los clásicos de la franquicia, en especial el tema de Lu Bu, que siempre nos ha maravillado y causado terror al mismo tiempo, pues cuando aparece este personaje, es que se avecinan problemas.
En lo que respecta a su localización, Origins nos llega con subtítulos al castellano y la posibilidad de elegir entre el doblaje en japonés y en inglés, con un gran trabajo actoral detrás de ambas opciones. Aunque, a decir verdad, al ser un título que se enmarca dentro de una obra literaria china tan importante como es el Romance de los Tres Reinos, se echa en falta precisamente eso, la opción de que esté localizado en chino para darle un mayor empaque a la obra.


Dynasty Warriors Origins es el musou más ambicioso de Omega Force y Koei Tecmo hasta la fecha. Es un título que sabe innovar dentro del género, pero que a la vez se mantiene fiel a sus señas clásicas de identidad, añadiendo pequeños toques de otros géneros para dar lugar a una obra muy divertida y entretenida. Su historia, jugabilidad y apartado técnico son de lo mejor que hemos visto en la franquicia Dynasty Warriors, aunque si es verdad que, a nivel de contenido, aunque se mantienen a grandes rasgos los elementos clave, sentimos que podría haber dado más, incluyendo el romance completo.

Dynasty Warriors: Origins ya se encuentra a la venta en formato digital y físico para PlayStation 5, Xbox Series y PC.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 proporcionado por ICO Partners.



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