
Warner y Rocksteady regresan para volver a sumergirnos en una nueva aventura del universo de DC, pero que esta vez cambia de protagonistas. Batman y la saga Arkham fueron uno de los títulos más influyentes en la generación de PlayStation 3 y Xbox 360, tal fue así que, tras diferentes secuelas y ports, sentaros muchas de las bases que aún a día de hoy siguen otros juegos.
Pero la historia de Batman acabó, aparentemente hace mucho y, aunque Gotham Knights nos intentó presentar nuevos protectores de la ciudad, su universo se sigue expandiendo, aunque esta vez deja de lado los dominios protegidos por el murciélago, para presentarnos a un grupo que tendrá una misión suicida: acabar con la liga de la justicia.
Con esa premisa tan interesante, desde hace unas semanas ya se encuentra disponible Suicide Squad: Kill the Justice League, un título que, pese a sus luces y sombras, se muestra ante todo arriesgado pro lleno de carisma gracias a ese grupo de inadaptados protagonistas supervillanos convertidos a superhéroe por un día cuya misión será una de las más complicada del universo DC.

La historia de Suicide Squad: Kill the Justice League es el gancho de la aventura, un gancho que nos llevará a revivir algunos de los acontecimientos más importantes que este grupo llevó a cabo en los cómics del mismo nombre y que sabe aprovechar el tirón que tuvo en las adaptaciones cinematográfica, sobre todo en la cinta dirigida por James Gunn.
En lo que respecta a su argumento, el objetivo es claro, acabar con la Liga de la justicia, pero poco a poco vamos a descubrir por qué y cuál es el motivo. De esta forma pronto descubriremos que Brainiac está detrás de todo y se ha hecho con el control de los integrantes de ese equipo de superhéroes, convirtiéndose en aterradores soldados borrados de todos recuerdos y sentido del deber.

Flash, Batman, Superman o Green Lantern serán nuestros principales rivales a batir. Con ellos como enemigos la empresa ciertamente se hace prácticamente imposible de realizar, pero en este momento entra en escena Amanda Waller y su Fuerza Especial X, la cual se convierte en la última línea de defensa para proteger la ciudad de Metrópolis y evitar que el mudo se a destruido, y precisamente en esa ciudad es donde entra en escena los cuatro protagonistas de esa aventura: Capitán Boomerang, Deadshot, Harley Quinn y King SharK,

Pero este grupo de villanos reformado a la fuerza no estará solo y para llevar a cabo su peligrosa misión tendrán apoyo de una serie de personajes que muchos ya conocemos, como Hiedra Venenosa o el Pingüino.
Dicho esto, no queremos entrar en muchos más detalles de la trama, para evitar posibles sorpresas de personajes invitados. Metrópolis se ha convertido en un terreno peligroso y el Suicide Squad deberá pacificarlo. Eso sí, el juego no terminará con los créditos, y poco a poco el estudio irá añadiendo nuevas temporadas con villanos míticos, siendo el primero de ellos el mismísimo Joker, el cual guarda alguna que otra sorpresa.


Suicide Squad: Kill the Justice League rompe con lo visto en la saga de Arkham para ofrecernos un título con una acción más directa y un combate frenético. Lejos de las misiones de sigilo protagonizadas por Batman, en esta ocasión, los disparos y los golpes de los diferentes personajes que protagonizan esta aventura serán lo que brille por pantalla.
Suicide Squad: Kill the Justice League apuesta por una cámara en tercera persona que mezcla los disparos y la acción más frenética, con fórmulas propias de cada uno de los personajes. Gracias a esto, cada uno de los miembros de ese Escuadrón Suicida presenta algunos rasgos comunes sí, pero también algunas particularidades y habilidades que serán precisas en algunos momentos específicos y que nos dará ventaja sobre nuestros enemigos.

Los combates serán muy intensos y Metrópolis se convertirá en un auténtico campo de batalla donde veremos acabar con los subiditos de Brainiac. Para ello contaremos con diferentes opciones, como pueden ser armas a corta distancia y otras a una distancia aún mayor. Esto se materializa en un arsenal de armas bastante equilibrado y variado; tendremos desde rifles, hasta pistolas o granadas. Pero quizás lo más interesante de estas armas es que buscan reflejar el carácter de cada uno de los personajes protagonistas que las empuñan, dotando a estos de una gran variedad.
En el párrafo anterior lo hemos adelantado, no solo contaremos con un arsenal de armas de fuego, sino también tendremos a nuestra disposición el uso de armas contundentes como granadas. Con estas podremos hacer daño de área y acabar con diferentes rivales a la vez, pero también contarán con diferentes efectos secundarios que podremos utilizar a nuestro favor. Las granadas serán esa herramienta ofensiva principal, pero como elemento ofensivo, tanto los enemigos como nosotros contaremos con escudos.

Desplazarse por esa Metrópolis destrozada que nos ofrece Suicide Squad será vital. Cada personaje ofrecerá una forma característica de moverse por ese mundo, como puede ser el uso del parkour urbano o incluso volar. Con esto el título cobra una variedad realmente rica y nos aporta el tener múltiples posibilidades de afrontar un peligro, jugando con los diferentes elementos del escenario para plantear nuestras estrategias de ataque.

No obstante, donde vemos el factor más característico de Suicide Squad es el su elemento de looter shooter, un género que puso muy de moda Borderland y que poco a poco se ha ido abriendo paso a otros títulos. Este es precisamente un enfoque que va a estar muy presente en la aventura y que se materializa en la aparición de una gran cantidad y variedad de equipamiento que podemos obtener durante la aventura, la cual nos proporcionará ventaja sobre nuestros enemigos.
Suicide Squad: Kill the Justice League precisamente toma ese sistema de looter shooter para ayudarnos a mejorar en nuestra aventura, para hacernos más fuerte con cada elemento o arma que obtengamos en nuestro paso, con el fin de que estemos lo mejor preparado para acabar con los integrantes de la Liga de la Justicia. Precisamente, obtener esas armas se convierte en una carrera contrarreloj, convirtiéndose en preciados objetos que conseguiremos como recompensa de las diferentes misiones o desafíos que encontraremos en el juego.

Precisamente, aquí es donde toma particular protagonismo uno de los villanos más míticos del universo de Batman, el Pingüino, quien se convertirá en nuestro particular proveedor de armamento, pues podremos obtener diferentes armas y herramientas. Pero el Pingüino también nos proporcionará otros servicios, como la posibilidad de modificar nuestro armamento y darles funcionalidades únicas y características especiales.

En lo que respecta al núcleo de juego de Suicide Squad: Kill the Justice League, este se desarrolla a través de diferentes misiones y encargos que deberemos realizar para ir avanzando en la trama. Aquí encontraremos unos que tienen un carácter más principal o tras secundarias, no obstante, no hay demasiada variedad entre ellas y ahí es donde recae uno de sus grandes fallos, pues en muchas ocasiones deberemos repetir las mismas mecánicas una y otra vez, pues, en ciertos momentos, tendremos que cumplir unos requisitos específicos para seguir avanzando en el juego.

Entre una y otra misión principal tendremos secuencias que poco a poco nos irá explicando más sobre lo que está pasando en Metrópolis, sus personajes y enemigos. Aquí es donde el juego precisamente más gana y todo es gracias a ese elenco de personajes tan locos que protagonizan la aventura, los cuales rebosan carisma, un humor muy particular y una locura sin igual.

Precisamente, la variedad de esos cuatro personajes toma aún más protagonismo en el aspecto jugable enfocado para el multijugador online. Suicide Squad puede perfectamente ser disfrutado para un jugador, pero el título también está enfocado para que podamos completar su trama principal con amigos. Con esta última opción se hace especialmente divertido pues podemos interactuar con otro jugador, coordinarnos y vivir experiencias realmente locas.
Pero esto también condiciona la forma en la que se presenta el título, y es que Suicide Squad: Kill the Justice League nos obliga a tener que estar conectados a los servidores de juego de modo constante, por lo menos por ahora, aunque es cierto que el estudio notificó su intención de lanzar un parche o actualización para que el juego pueda disfrutarse sin necesidad de ello.

La peculiaridad de Suicide Squad: Kill the Justice League es que se construye como un juego como servicio que intenta aprender de errores de otros títulos como The Avengers. En este caso busca generar una experiencia de juego en constante crecimiento, con actualizaciones constantes, nuevos personajes y eventos que introduzcan nuevas formas de jugar. Esto quiere decir que la Metrópolis en la que hemos jugado en el momento de lanzamiento irá creciendo, para convertirse en algo totalmente diferente, eso sí, esperemos que el título no sea abandonado por los jugadores pues, el peligro de los GAAS es el abandono de los mismos por la comunidad y desarrolladores.

Sin embargo, no hay que ser catastrofistas aún y esperar a lo que Rocksteady tenga que ofrecer, algo que ya tiene un breve adelanto en el propio endgame del título, lo cual adelanta lo que está por venir. En este sentido, el estudio ha confirmado al menos cuatro temporadas de contenido gratuito, junto a otras opciones Premium que premian a los jugadores que tengan elementos exclusivos, como armas, skins o trajes.
Con todos estos ingredientes Suicide Squad: Kill the Justice League se muestra como un juego sólido, pero no exento de fallos. Es posible que sea algo repetitivo para algunos jugadores, pero también es cierto que, al ser un título enfocado a GAAS aún tiene margen de crecimiento y mejora. Esto nos lleva a hablar de su duración, cuya historia principal se puede completar en unas 10-12 horas, una duración que se ampliará en su endgame y conforme se vayan incorporando nuevas y futuras temporadas.


Suicide Squad: Kill the Justice League presenta un aspecto gráfico que cumple con lo esperable con un título de estas características y presupuesto. La ambientación es uno de los elementos que más sobresalen, pudiendo desplazarnos por Metrópolis y observar diferentes elementos recreados con un gran nivel de detalles y que nos recuerdan a esos cómics de la DC en todo su esplendor.
Por supuesto, es en los personajes donde vamos a ver el mayor punto de inflexión, pues en los modelos, sobre todo en los de los cuatro protagonistas de esta aventura, es donde podemos ver el gran trabajo que hay detrás. El poder modificar el aspecto de estos, con diferentes atuendos y skin, también es algo que añade variedad visual a los mismos, pues modifican sustancialmente su aspecto, creando contrastes realmente interesantes.

Sobre esos protagonistas, también tenemos que señalar las animaciones faciales y cómo expresan lo que están viviendo por pantalla, algo que les dota de realismo y con lo que se alcanza una cuota de detalle realmente elevada. Aunque es cierto que esto contrasta bastante con los enemigos que tenemos que batir y que se encuentran dispersos por el mapa.
Pero no solo el Suicide Squad es el que brilla, también los diferentes héroes caídos de la Liga de la Justicia, los cuales muestran un diseño realmente acertado, muy fiel al estilo del cómic, pero con una vuelta de tuerca que se adapta muy bien a ese contexto del propio juego, presentándose como villanos corruptos.

También es importante que hablemos de su rendimiento, el cual ofrece unos 60fps variables, también dependiendo de la congestión por pantalla que encontremos. Esto tiene sus más y sus menos, es cierto que hubiera estado bien que nos ofreciera diferentes modos de visualización, pero es entendible que, al ser un título que se enfoque a la acción más directa y que además tiene un componente multijugador, opte por el rendimiento a la resolución para que todo luzca lo más fluido posible.

Uno de los aspectos quizás más polémicos, lo encontramos precisamente en el aspecto visual del juego. El HUB de Suicide Squad: Kill the Justice League puede llegar a ser algo abrumador, demasiados elementos por pantalla que quitan visibilidad y pueden llegar a incomodar a los jugadores. Pese a que eso es así, también es cierto que, desde el menú de opciones, podemos deshabilitar algunas de las opciones para evitar esto.


En lo que respecta al apartado sonoro de Suicide Squad: Kill the Justice League, hemos de decir que es uno de los aspectos que más luce. El título cuenta con una banda sonora variada y frenética, muy en la línea de ese espíritu que quiere transmitir en cada momento, con sus personajes desenfadados e incluso grotescos
Esa música se ve magnificada por los efectos por pantalla y en elementos clave se vuelve realmente épica. Aunque mención especial tiene el doblaje de los personajes; Capitán Boomerang, Deadshot, Harley Quinn y King SharK tienen una química muy especial que se trasmite en cada uno de los diálogos, hilarantes y descabellados, y en ese punto donde luce especialmente el alma del Escuadrón Suicida.


Suicide Squad: Kill the Justice League es un título que intenta innovar, con una apuesta arriesgada, pero a la vez atractiva, que busca hacerse un hueco tanto como aventura narrativa como título enfocado a GAAS. Esta combinación puede ser peligrosa, y más si tenemos en cuenta el punto de ruptura que realiza el universo de Arkham y ese tono más oscuro que ofrecía. Pero con sus luces y sus sombras, el título de Rocksteady es algo que no dejará indiferente a nadie, te puede gustar o no, pero es sincero con lo que ofrece, acción directa y momentos épicos que nos recordará a los momentos más brillantes de la DC. Solo esperamos que el título siga creciendo tal y como ha prometido el estudio de desarrollo, y que en el futuro veamos más contenido y su lore se siga ampliando con nuevas y divertidas incursiones.

Suicide Squad: Kill the Justice League ya se encuentra a la venta en formato digital y físico para PlayStation, Xbox Series X/S y PC.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 roporcionado por Ziran.



Deja una respuesta