
El universo de SteamWorld se ha expandido con una gran cantidad de títulos, y muchos de ellos salen de la tónica general de su saga principal, y hemos podido ver como diferentes géneros, como el rol con SteamWorld Quest, y en todas las ocasiones han ofrecido obras bastante competentes.
No es de extrañar que cuando se anunció un juego de estrategia y construcción ambientado en este universo mucha gente se sintiera entusiasmada. También se despertaba el miedo, pues esta nueva entrega no estaba desarrollada por sus creadores originales, Image & From, sino que iba a ser creada por The Station, aunque ya os podemos adelantar que estamos ante un título bastante mimado y con bastante respeto por la saga raíz de la que parte.

Todo comienza con una pequeña robot y su padre mirando las estrellas y preguntando cual será en la que ellos acabarán viviendo. Y es que hay un pequeño problema, el mundo en el que viven está muriendo y el objetivo es salir de él para poder sobrevivir. Por suerte no están solos, pues, han encontrado un robot antiguo que les guiará en su aventura. Este les cuenta que los antiguos dejaron una tecnología muy avanzada enterrada y que si son capaces de encontrarla podrán sobrevivir huyendo del planeta.
Con esta premisa arranca la aventura que nos irá guiando por las diferentes misiones de campaña, con una tónica simple, pero realmente funcional que nos absolverá en ese magnífico mundo ideado hace ya unos años por Image & From.


Como hemos adelantado, estamos ante un título de estrategia y gestión de ciudades. La acción puede calificarse en varios apartados. El primero se basa en la construcción de viviendas para los posibles habitantes. Tenemos varios tipos de viviendas; trabajadores, ingenieros, burgueses y científicos. Cada uno de estos tipos de habitantes va a tener unas necesidades concretas, algunas básicas como comida, agua o carbón y otras más elaboradas como pueden ser armas de fuego, comida de lujo o material de investigación. Aparte, muchos van a necesitar edificios cercanos para satisfacer sus demandas como un salón, un cuartel o una universidad.

La forma de construir estas casas es a través de distintos niveles o mejoras. Deberemos construir las casas más básicas, que son las de los trabajadores, e ir cumpliendo los requisitos que nos piden. Una vez hecho esto, podremos subirlas de nivel y así con los sucesivos niveles siguientes. Tendremos que ir cambiando continuamente la ubicación de edificios e ir construyendo diferentes territorios o distritos, pues los edificios tienen un rango de acción y no basta sólo con construir un casino, sino que debe estar en un área concreta.
Hemos hablado de las necesidades de los habitantes, estas deben satisfacerse creando distintos productos. Algunos pueden ser simples y otros más complejos, y a medida de su complejidad deberemos tener más recursos para fabricarlos. Por ejemplo; para el carbón solo deberemos tener un aserradero para obtener troncos y una fábrica de carbón para hacer carbón vegetal. En cambio las armas de fuego necesitan muchos componentes como sulfuro y carbono para hacer la pólvora, metal para crear el arma, etc.

Estas fábricas o lugares son atendidos por los diferentes tipos de habitantes, y algunas veces necesitaremos trabajadores o ingenieros. Las fábricas no solo sirven para crear bienes de servicios, sino que también fabrican distintos componentes de construcción como madera, planchos de metal o herramientas. Existe un sistema de intercambio y compra de bienes. Esto se realiza a través de la estación de ferrocarriles, donde podremos comprar o vender nuestros excedentes. A parte de esto podremos usar dinero y rubíes para poder comprar mejoras para los edificios, tales como una porcentaje mayor de producción, mayor rapidez de fabricación o mayor recaudación de impuestos.
La manera de avanzar el juego es a través de hitos o niveles. Se nos pondrán una serie de actividades que debemos completar y a medida que lo hagamos iremos desbloqueando no solo mejores edificios, sino también mejores infraestructuras como la mejora de carreteras para que nuestros robots puedan moverse de forma más fluida y rápida. Esto ayudará al proceso de fabricación, pues permite que los trabajadores puedan recoger los productos y llevarlos al almacén de forma más eficiente.

Todo eso ocurre en la superficie, pero bajo tierra las cosas son distintas. Evidentemente siendo un título de la saga SteamWorld, tendremos que profundizar en las distintas minas, y estas tienen sus propias mecánicas. Lo primero son las salas, tenemos distintos tipos como puede ser la de los prospectores, mineros, mecánicos o seguridad, y cada uno cumple una función en la mina;
La progresión es bastante sencilla, tenemos que ir marcando a los mineros los bloques que queremos que piquen, algunos tendrán recursos. Debemos tener cuidado porque la mina puede venirse abajo, por lo que es importante ir colocando pilares para mantener la estructura de la mina.

Bajo tierra podremos encontrar distintos recursos que solo están aquí; petróleo, fuentes de agua, chatarra, plástico, etc., son algunos ejemplos de materias primas. A medida que vayamos avanzando en los diferentes hitos podremos ir desbloqueando nuevas mejoras para las infraestructuras subterráneas. En vez de tener a un trabajador trabajando en una beta de chatarra podemos colocar una máquina extractora, o bien podemos crear una línea de carriles que enviaran directamente las materias primas hacia el exterior.

A medida que vayamos bajando iremos encontrando más dificultades y peligros. Llegará un momento en el que nuestros picos básicos no podrán atravesar los duros materiales, y deberemos conseguir mejores herramientas para ello a través de las fábricas de la superficie. De esta forma el avance entre la superficie y las minas van a la par.
El juego cuenta con cinco niveles distintos y al completar cada uno de ellos recibiremos una estructura o edificio especial. Lo que no nos ha gustado es que en cada escenario los objetivos y la manera de jugar es prácticamente idéntica, pensábamos que cada escenario tendría alguna mecánica diferenciadora, o edificios propios o incluso que continuará la historia de los personajes, pero no, todo es casi igual. Esto es algo que hace que el juego puede volverse repetitivo. Si, podemos cambiar la dificultad para que sea un reto, pero a fin de cuentas estamos ante el mismo nivel, pero en otro escenario.


Gráficamente estamos ante un juego simpático y que si bien no tiene mucho músculo gráfico, sí que cumple con lo que se intenta transmitir. Todo es tremendamente colorido y bien detallado.
Estéticamente respeta mucho la estética de la saga con esa mezcla de western y robots. El diseño de los edificios es original y cada uno está muy bien detallado. Mención aparte para las animaciones de cada uno de ellos, como por ejemplo la cortadora de troncos con un hacha gigante o la fábrica de vidrio con la fundidora.


El juego cuenta con pocos diálogos. Todos ellos en inglés, pero con subtítulos en español, por lo que no presenta ningún problema.
Los efectos sonoros están bien conseguidos. La banda sonora bastante relajante y que no se hace repetitiva, lo cual es de agradecer teniendo en cuenta lo que puede durar cada partida.


La saga SteamWorld ha sido capaz de saltar de género otra vez y dar un producto bastante interesante y competente. Un juego que comienza dando mucho al jugador, pero que una vez que se dominan las mecánicas, nos damos cuenta que es un juego que se queda algo corto para los más experimentados en este tipo de géneros. Podemos calificarlo de un paso inicial para los juegos de estrategia y gestión que puede atraer a mucha gente por su estética o que venga siguiendo la saga.

SteamWorld Build ya se encuentra a la venta en formato digital para PlayStation, Xbox, Nintendo Switch y PC,
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 proporcionado por Plan of Attack.



Deja una respuesta