
Si hablamos del estudio Destructive Creations puede que muchos no recuerden o no conozcan de su existencia. Pero si hablamos de Hatred, puede que ya empecemos a tener una imagen en la cabeza. Este título no fue realmente conocido gracias a su calidad, sino a la polémica que despertó por su violencia explícita y gratuita.
Destructive Creations decidió cambiar su tónica y empezó a desarrollar juegos de otro corte como Ancestors Legacy. Además de esto se ha encargado de la publicación de otros juegos como Daymare: 1998.
De esta forma y tras un repaso de las creaciones de este estudio polaco llegamos a su último juego, War Mongrels, un título que ha cosechado un éxito destacable en PC y que desembarcó en PlayStation 5 hace unas semanas.

Tras el tratado de Versalles que ponía fin a la Primera Guerra Mundial, muchos ciudadanos alemanes consideraron que su nación había sido humillada por las diferentes imposiciones del tratado; grandes deudas para reparaciones de guerra, limitación de su ejército y la pérdida de territorios. Esto produjo el caldo de cultivo perfecto para diferentes movimientos nacionalistas cuyo líder no es necesario mencionar. Este movimiento que buscaba en un principio devolver la grandeza al país germano atrajo la atención de una gran cantidad de personas que pensaban de la misma forma.
Dentro de este contexto se nos plantea la historia de War Mongrels, donde nuestros personajes principales, el alemán Manfred y el polaco Ewald deciden desertar del ejército alemán. Las razones son claras, no se trata de un ejército que busque la gloria y justicia para su país, sino de unas tropas que cumplen el objetivo de un general genocida y sanguinario.

A lo largo de la historia veremos las motivaciones de estos dos protagonistas, como son lo opuesto en cuanto a su actitud y como ambos acaban en la resistencia polaca contra los nazis. Además de esta pareja, iremos conociendo otros personajes que se irán añadiendo a la historia como son; Lukas, un especialista en infiltración de la resistencia polaca, Rubber y Lead, un grupo de especialistas polacos adiestrados por los paracaidistas ingleses, etc.

El juego no se corta a la hora de mostrar las atrocidades de la guerra. Los personajes no buscan el protagonismo o ser los héroes, algunos buscan redención, otros sobrevivir y otros volver a restablecer la paz. De esta forma se nos presenta una historia más cruda, con unos personajes, que sin dejar de ser los característicos clichés a los que estamos acostumbrados, sí que tienen suficiente personalidad para destacar.


Si bien lo hemos omitido en la introducción, no podemos dejar de mencionar lo muy influenciado que se encuentra War Mongrels de la obra de Pyro Studios. Nos referimos ni más ni menos que al famosa y mítica saga Commandos que tanto gustó en los finales de los 90 y que cautivo a una gran cantidad de jugadores por su jugabilidad.

Estamos ante un juego de estrategia en tiempo real de vista cenital, donde se entremezcla partes de sigilo, resolución de situaciones y algo de acción. Podemos controlar libremente a los personajes dentro del entorno siempre con un control de tipo point and click adaptado a un mando.
El título se basa en unas mecánicas relativamente sencillas que gracias a la gran variedad de situaciones y personajes da una gran variedad de situaciones. Cada personaje tiene una serie de habilidades; por ejemplo, Greta tiene la habilidad de distraer seduciendo a los enemigos, Edwald es una bestia peleando y con una de sus habilidades puede noquear a dos enemigos a la vez si tiene a su disposición una botella, etc. De esta forma debemos usar los diferentes personajes para poder realizar diferentes objetivos.

En una situación concreta tuvimos que lanzar un reloj de bolsillo de Manfred para atraer la atención de un soldado mientras que con Edwald acabamos con otro. Toda esta baraja de situaciones se nos plantea a lo largo de 12 niveles en los que deberemos tener diferentes objetivos, tales como acabar con un enemigo, poner una bomba o recoger información para la resistencia. Todo se basa en tener una gran planificación y también el ensayo y error. Podemos intentar hacer una emboscada a varios enemigos, pero tener la mala suerte de que este se dé la vuelta al acabar su ronda y de una voz de alarma o que dejemos el cadáver y otro avise a los demás y empiecen a buscarnos.

Una de las habilidades que más útiles nos será es la planificación. Se trata de una especie de tiempo ralentizado donde podemos indicar una acción para cada personaje y que cuando lo hayamos planificado todo, realizarlas de forma conjunta. Esto da mucho juego porque podemos hacer que un personaje elimine a un soldado alemán y aunque el otro lo vea no tendrá tiempo a reaccionar porque otro vendrá por detrás y lo eliminará de forma rápida.

Las armas de fuego también son variadas, desde fusiles, pistolas y metralletas. Son útiles en muy contadas ocasiones pues en el momento que disparemos el primer tiro todos los enemigos sabrán nuestra posición y seremos un blanco fácil. Podemos marcarnos un Rambo y colocarnos en un punto concreto y esperar que vengan los enemigos e ir eliminandolos, pero ya os aconsejamos que no es una estrategia nada recomendable.

Sobre la duración, tenemos 12 misiones en total, pueden parecer pocas, pero es fácil que se nos vaya entre una hora o dos en cada misión entre reintentos, exploración y demás. Por lo tanto, es fácil irnos a las 20 horas de partida.
Como aspecto negativo tenemos que detallar el control. En defensa del estudio, tenemos que decir que es un estilo de juego que se presta muy mal a jugar con mando y que es recomendable y casi obligatorio jugar con teclado y ratón. Dicho esto, el control lastra mucho la jugabilidad, tanto en el hecho de movernos por el escenario, elegir personajes o acciones y sobre todo en los momentos de tensión en los que tenemos que actuar rápidos.


Gráficamente estamos ante un juego que, si bien no destaca, nos resulta muy característico por su estética. Estéticamente es bastante interesante, sobre todo en el tema de las cinemáticas.
Estas escenas están dibujadas y nos encontramos con unas escenas y unos planos bastante buenos. Por ejemplo, en algunos vemos como los alemanes aparecen como soldados, pero detrás de una ventana se les ve como lobos.


La banda sonora es bastante decente y cumplidora. De igual forma decimos del doblaje, en nuestro caso en inglés que es bastante acertado y con una locución muy correcta. La traducción es correcta y no hemos encontrado ninguna cosa que nos haya chirriado, nada especialmente grave.


War Mongrels es un juego que podríamos calificar de nicho, es para un tipo de jugadores que sean muy fanáticos de la saga Comandos o juegos del estilo. No revoluciona nada en el género, pero se coloca como una buena alternativa para este público que aún busca una nueva entrega de la saga de Pyro Studios y de juegos que supongan un reto como este que ofrece.

War Mongrels ya se encuentra a la venta en formato digital y físico para PlayStation 5.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 proporcionado por Meridiem Games.



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