
Han pasado cinco años desde que The Vagrant debutó en PC a través de Steam. El título, desarrollado por OTK Games, DICO Co. LTD y distribuido por Rainy Rog, llegó a compatibles como una aventura de acción en 2D con tintes de metroidvania y, cuyo mayor alicante, a parte de una historia madura y muy bien hilada, era ese apartado artístico que nos recuerda, y de gran manera a algunas obras realizadas por el estudio Vanillaware, como Dragon´s Crown, Odin Sphere, o el más reciente 13 Sentinels: Aegis Rim.
Sin duda, esta era una gran carta de presentación, para un título que ofrecerá grandes dosis de frenetismo y de fanservice, pero que ha tardado en llegar a consolas y es que ha sido una larga espera, cinco largos años han pasado, para que el título finalmente haya llegado a consolas. Y así, desde hace unas semanas The Vagrant, rebautizado ahora como Sword of the Vagrant, ya se encuentra a la venta desde hace unas semanas para las consolas de PlayStation, la familia de dispositivos de Xbox y para Nintendo Switch.

Sword of the Vagrant nos pone en el piel de Vivian, una joven que tiene la pesada carga de ser la última de las Guardianas de las Runas, una estirpe ancestral que dota a aquellos que pertenecen a ese linaje un gran dominio de la espada y de la magia, pero que también carga con una pesada maldición, pues hace a sus poseedores enfermar hasta la locura.
Esa maldición ha atormentado a su familia durante generaciones y es el detonante para que la joven guerrera emprenda un viaje con el objetivo de acabar con esa terrible carga que pesa sobre su legado familiar. De esta manera, Vivían tras la desaparición de su madre y la muerte de su padre, decidirá seguir los pasos de su progenitor utilizando los escritos que dejó en su diario, para desentrañar así el misterio que rodea a su estirpe.

Sword of the Vagrant nos presenta la típica historia de autodescubrimiento, con un drama familiar de por medio, pero se nos ha hecho realmente interesante por lo bien narrada que se encuentra a través de esas viñetas estáticas que de vez en cuando nos sorprenderá con giros de guión bastante sorprendentes. Su argumento es un drama, con elementos que ahondan en la psique de su protagonista y a los que deberá enfrentarse. En definitiva vemos un título que nos entra por los ojos con una estética muy resultona y que intenta emular a los cuentos de Vanillaware, pero que termina por atraparnos con un argumento que es más de lo que parece a simple vista.


Como hemos indicado anteriormente, Sword of the Vagrant es un título que bebe de unas bases claras que nos recuerda claramente no solo a la estética de los juegos de Vanillaware, sino también a su jugabilidad. En el título de OTK Games vemos mucho de Dragon’s Crown y de Odin Sphere, con una acción directa en la que deberemos ir recorriendo diferentes zonas en un sentido lateral, mientras nos enfrentamos a multitud de enemigos y de jefes finales. En definitiva, tenemos un ARPG en 2D de manual, en el que deberemos avanzar abriéndonos paso por los escenarios a base de espadazos.

Vivian tendrá a su alcance una serie de acciones y de habilidades que son clásicas en los juegos de este género. Ella podrá realizar diferente tipo de ataques fuertes y débiles, que podrá combinar para acabar con sus enemigos. Por supuesto también contará con algunas habilidades especiales realmente devastadoras, aunque el uso de estas irá gastando su barra de ira, por lo que es recomendable reservarlo para aquellos momentos que sea estrictamente necesario. Junto a estas acciones ofensivas, también habrá otras defensivas, que se materializan en el esquive, deberemos ser muy ágiles y tendremos que saber leer el movimiento de los enemigos para evitar los golpes de estos. Y todo ello sin olvidar la posibilidad de saltar, para sobrepasar algunas zonas que se presentan llenas de plataformas.

El sistema de combate se presenta realmente satisfactorio, frenético y rápido, pero también hará que estemos pendiente en cada momento de todo lo que está pasando por la pantalla pues, un mínimo descuido puede hacer que seamos pastos de los enemigos. Sobre estos decir que si se les pierde el respeto muy rápidamente, pues ofrecen unos patrones de movimientos algo predecibles, lo que hará que pronto dominemos el juego.

Lo mismo pasa con esos jefes finales o bosses que se encuentran esperándonos en algunas zonas. Enfrentarnos a ellos es divertido, y en ocasiones hasta frustrante ya que supondrán un verdadero reto y romperán la curva de dificultad del juego, siendo desafíos que nos pueden llevar hasta más de un intento. Algo interesante en estos combates es que estos bosses tendrán más de una fase, por lo que se volverán más fuertes, agresivos y violentos conforme les vayamos arrebatando vida, y será ahí cuando tengamos que tener especialmente cuidado.

Como no podría ser de otra manera, acabar con las oleadas de enemigos que pueblan cada una de las pantallas del juego nos otorgará una serie de puntos que podemos invertir en un árbol de habilidades. El maná será esa moneda de cambio que podremos invertir y que permitirá a Vivián aprender nuevas habilidades y desarrollar sus dotes de lucha. Esto nos facilitará mucho las cosas y, conforme adquirimos nuevas habilidades, veremos cómo el poder de Vivián aumentará,siendo capaz de pasar por su espada a sus enemigos con una mayor facilidad.

Pero ese árbol de habilidades anteriormente mencionado no solo nos servirá para potenciar las habilidades de Vivian, sino también nos permitirá mejorar otros aspectos de la protagonista, como sus estadísticas básicas, lo que le otorgará más poder ofensivos y defensivo. Además, a través de aquí podremos desarrollar también su arma y armaduras que vamos encontrando durante el transcurso de la aventura y, engarzar runas, que nos darán alguna que otra ventaja bastante interesante a la hora de encarar a los bosses finales.

Y en lo que respecta al desarrollo de la aventura, ya lo avanzamos antes, nos encontramos ante unos escenarios en 2D construidos con un gran gusto y con una conexión entre el ellos bastante lógica, que se muestran conectados como si fuera un metroidvania. En ellos no solo deberemos hacer frente a todos esos enemigos que lo pueblan, sino también a otros peligros, como trampas o plataformas que deberemos solventar haciendo uso del salto de la protagonista de algunas de sus habilidades.

Con todos estos ingredientes tendremos una aventura bastante divertida, que puede perfectamente ocuparnos unas 10 horas completar el juego, y más si queremos explorar cad uno de los rincones de su mapeado, encontrar algunos extras y secretos ocultos y desbloquear todas las habilidades que se encuentran presentes en el árbol de habilidades que potenciará a la propia Vivian. Además, el título cuenta con varios finales, y desbloquearlos puede ser todo un desafío.


Sword of the Vagrant es un título realmente atractivo a nivel visual y artístico. Como venimos avanzando a lo largo de este análisis, todo el el juego nos recuerda a esas obras del estudio de ATLUS, y, a nivel visual, sigue esa misma estética de mundos de fantasía medieval, con un colorido muy llamativo y acertado, donde todo nos recuerda a un cuento dibujado a mano.
El diseño de los escenarios resulta especialmente llamativo. Como hemos comentado, estos están diseñados con gran acierto, son variados y denotan un gran trabajo detrás. Todos ellos parecen sacados de artbooks, o libros de arte que podremos recorrer siguiendo los pasos de su aguerrida protagonista.

En lo que respecta al diseño de la propia Vivian, podemos señalar que es un tanto controvertido. Digamos que cumple con esa regla de los juegos de rol de, a menos ropa mayor protección, puesto que su armadura estética se basa en un bikini, algo realmente poco práctico y que tira mucho de fanservice. También hay que indicar que, en esta nueva versión, Vivían cuenta con otro traje, uno que quizás deja más espacio a la imaginación.

Y, en lo que respecta al diseño de los enemigos, en el juego encontraremos una gran variedad de ellos. Serán alrededor de 70 enemigos, muchos de ellos diferentes, pero algunos repintes para darle algo más de variedad. Pero de todos ellos destacan los bosses finales, los cuales cuentan con un diseño realmente acertado.
Menos bien parado salen las animaciones en algunos momentos, tanto de estos enemigos como de su protagonistas, los cuales en ocasiones pueden resultar algo problemáticos o incluso erráticos. Por supuesto, también hay que hablar de su rendimiento; en nuestro caso hemos analizado el título en su versión para PlayStation 5 y cuenta con unos tiempos de carga realmente rápidos y unos fps estables.


Y en lo que respecta a la banda sonora de Sword of the Vagrant, tenemos que señalar la figura de Gabe Castro, compositor de otros títulos como Girl Fight o The Forest. En esta ocasión nos encontramos con unos temas musicales que encajan perfectamente con la acción que se ve por pantalla, y que se acentúan en los combates contra los enemigos finales.
Junto a esto, también tenemos que señalar que el juego cuenta con un doblaje en capones, unos efectos de sonido muy correctos y una localización al castellano bastante acertada, que nos permitirá conocer todos los entresijos de la historia de maldición que asola a toda la estirpe de Vivian.


Sword of the Vagrant es un título divertido y sólido, con una historia con mucho potencial y un apartado artístico realmente atractivo. Es cierto que no es un título perfecto y tiene algunas carencias que pueden llegar a lastrar su experiencia de juego, además de un cuestionable diseño de su protagonista, pero en general nos encontramos con un ARPG que funciona y con una propuesta que cumple con todo lo que promete.

Sword of the Vagrant ya se encuentra a la venta en formato digital para PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X/S, Nintendo Switch y PC.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation proporcionado por Rainy Frog.



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