
Hoy vamos a sumergirnos de nuevo en el mundo de kickstarter, esa plataforma de crowdfunding ya archiconocida por todos que se dedica a dar voz a algunos proyectos realmente interesantes, y en diversos campos.
De ahí, han salido varios proyectos de videojuegos realmente sorprendentes que, mediante la acción colectiva, se han materializado, logrando que sus desarrolladores hagan realidad sus sueños y lancen al mercado sus videojuegos, como fue el caso de Shenmue III, Yooka-Laylee, Bloodstained: Ritual of the Night, o los más recientes Armed Fantasia y Penny Blood, entre muchos otros.
Pero, además de surgir de las profundidades de kickstarter, el juego que nos ocupa hoy surge de la mente de una sola persona; con precedentes como Fez, de Phil Fish, o Stardew Valley, Eric Barone, nos vamos a fijar ahora en Matthias Linda, un desarrollador alemán que había hecho sus pinitos con RPG Maker y que tras una exitosa campaña de Kickstarter se puso manos a la obra en crear su juego. Estamos hablando de Chained Echoes, un RPG de corte clásico con una clarísima influencia de juegos japoneses como Final Fantasy VI, Xenogears y Chrono Trigger.

En Chained Echoes comenzamos controlando a nuestro protagonista Glenn junto con Kylian, ambos pertenecientes a la Legión del Toro de Hierro, están a punto de entrar en conflicto. Esta compañía se trata de una banda de mercenarios bastante reconocida y han entrado en medio de un conflicto entre reinos. Tras unos compases iniciales vemos como no todo es lo que parece y detrás de una simple guerra convencional por el poder y territorio se esconde una historia mucho más grande y compleja.

Debemos desgranar un poco la historia, pero sin entrar en muchos detalles para no estropear la experiencia a nadie. Tenemos que decir que esto nos ha recordado mucho a Final Fantasy VI y Final Fantasy IX; lo que parece una historia sencilla se vuelve mucho más enrevesada y demuestra que es mucho más, no solo a nivel de narrativa, sino también de lore. Vemos como el creador del juego ha buscado desarrollar una mitología propia y unas normas en el mundo en el que transcurre la acción. Todo esto se nos irá dando poco a poco y de una manera bastante interesante que nos hará seguir jugando para saber dónde va a parar la cosa.

Otra de las cosas interesantes que tenemos que comentar es la capacidad que tiene el juego para mantenernos enganchados. Como hemos comentado, todo esto va más allá de una lucha de reinos y a cada paso que damos queremos saber algo más. A esto se le suman varios giros bastante interesantes y bien llevados y como el juego toca temáticas más adultas.

Sin duda la influencia de Final Fantasy VI es notable y la vemos reflejada en su historia, pues tenemos varios personajes con bastante protagonismo. Es evidente que tenemos unos personajes principales, pero vemos como los otros pueden llegar a disputarse bastante este puesto, algo que nos recuerda mucho a las aventuras de Terra y sus compañeros. Siendo sinceros, que un juego pueda ser comparado con algunos de la saga clásica de Square Enix habla muy bien de él. En general Chained Echoes es una aventura coral en donde los distintos personajes se irán uniendo y encontrando.


La jugabilidad de Chained Echoes no busca una zona de confort, sino que añade muchos elementos que lo convierten en un RPG bastante diferenciado. Si, por supuesto tenemos combates por turnos, pero a medida que avance el juego vemos como todo tiene muchas más capas de profundidad que vamos a ir desgranando poco a poco.

Los personajes son únicos y cada uno lucha con sus armas y habilidades propias, lo cual es algo muy de agradecer y que nos da gran variedad. Glenn usa espada y escudo, Sienna empuña katanas, tenemos a Victor que ataca con un estoque a la vez que usa sus habilidades de bardo y así cada uno de los integrantes de nuestro grupo. Las habilidades son variadas y van desde curación, ataques físicos, magia, es decir todo lo que esperamos en este tipo de juegos.

La manera en la que se aprende habilidades y se mejora las estadísticas es bastante original. Para ello disponemos de fragmentos de grimorio que sirven como moneda o bien para comprar una habilidad activa, una pasiva o mejorar unos atributos. Estos fragmentos se consiguen en puntos clave como tras derrotar un enemigo o encadenar misiones secundarias en nuestro tablero. Cada vez que derrotemos enemigos conseguiremos SP que sirve para mejorar nuestras habilidades, pero no nuestro personaje directamente, por lo que no podemos abusar de sobre entrenar e ir sobrado en el juego.

Otra de las mecánicas es la de los cristales. Podemos conseguir estos fragmentos a lo largo del juego y combinarlos entre ellos para conseguir piedras de mejor calidad. Podemos ponerlas en nuestras armas y armaduras para mejorar algún atributo como más HP o TP, más ataque o defensa, etc. Aparte de esto, nuestro equipo puede ser mejorado si tenemos los materiales y dinero suficiente. Por supuesto podemos comprar equipo o encontrarlo en nuestras aventuras, por lo que debemos sopesar si nos compensa gastar recursos en mejorar el nuestro o esperar a ver si hay suerte y encontramos algo.

Hemos hablado de un tablero, se trata de una serie de casillas que nos pedirán ciertas acciones como derrotar a un enemigo de tal forma, encontrar ciertos cofres o cuevas ocultas, vencer a monstruos únicos y demás. Seremos recompensados no solo con dinero y objetos, sino que si logramos encadenar misiones en el tablero conseguimos otros objetos como los ya mencionados fragmentos de grimorio o agua sagrada. Esta agua sagrada nos servirá para conseguir los emblemas de clase, que son unos objetos que nos permitirán mejorar nuestros atributos y conseguir habilidades concretas con la diferencia que estas podrán ser aprendidas por todos los personajes y se mantendrán cuando las subamos de nivel.

El sistema de combate también es bastante peculiar pues existe un sistema de sobrecarga. Es bastante intuitivo, pero puede parecer confuso al principio. Tenemos una barra en la que nuestras acciones serán más débiles o tendrán mayor coste de TP para realizarlas. Esta barra se irá llenando hasta que lleguemos a un segmento verde llamado overdrive en que seremos más fuertes. Pero podemos si subimos mucho entraremos en sobrecarga y conseguiremos el efecto contrario. De vez en cuando podremos realizar acciones para bajar la barra. Se suma un sistema de límites en el que tenemos la posibilidad de rellenarlos y lanzar un ataque más potente y único de cada personaje con diferentes efectos.

Otro aspecto interesante es el cambio de personajes en medio del combate; nuestra formación consta de 4 combatientes y a medida que transcurra los combates podemos cambiar por otro que tengamos en la retaguardia en cada posición. Por último mencionar la mecánica de las Sky Armors, que son armaduras que funcionan con un sistema parecido, pero con marchas.

La dificultad del juego está bastante ajustada en modo normal y hemos muerto más veces de las que nos gustaría. Se trata de un juego que busca más la habilidad del jugador que las horas jugando. Afortunadamente tenemos la posibilidad de bajar los atributos de los enemigos o su hostilidad en el menú de opciones para aquellos momentos que se nos atraviesen más o si queremos un reto mayor.

No podemos dejar de mencionar aspectos que nos han gustado como es la existencia de un mapamundi un poco recortado, pero que nos da un aspecto más en la exploración y además de diversas misiones secundarias que nos darán más horas. La duración es de unas 20 a 25 horas según lo perfeccionista que seamos.


Chained Echoes se encuentra desarrollado con Unity, nos encontramos ante un juego con un apartado estético impecable en casi todo. Buenos diseños de personajes, monstruos, enemigos y escenarios. Todo en un pixel art muy cuidado y con gran gusto.
El único aspecto achacable son ciertas animaciones que a veces son un poco toscas como cuando queremos abrir una cueva secreta, pero en general no es algo muy reprochable.


El audio de Chained Echoes es de gran calidad y tenemos una banda sonora bastante buena. Desgraciadamente no logra ser increíblemente icónica y tampoco encontramos algún tema que se queda en la memoria como eran las composiciones del gran Nobuo Uematsu, pero en líneas generales cumple sobradamente.

En cuanto a la traducción, aquí es donde viene el mayor tirón de orejas y es que no está traducido al español, aunque hay que señalar que ese fue un objetivo en la campaña de kickstarter que no consiguió superar.
Chained Echoes llega con traducción en alemán, francés e incluso coreano, pero no en español, como hemos indicado. Este aspecto es especialmente doloso siendo un RPG en el que pasaremos parte del tiempo leyendo. Es verdad que es un nivel de inglés bastante asequible salvo alguna que otra palabra o expresión, pero no deja de ser un punto negativo el hecho de no contar con traducción a nuestro idioma.


Sabiendo que Chained Echoes ha sido desarrollado por una sola persona, el resultado final es bastante satisfactorio tanto a nivel de historia y jugabilidad. Todo está bastante bien logrado y realizado y vemos como Matthias Linda ha ido un paso más allá añadiendo mecánicas propias. En general tenemos un juego que sin duda encantará a los amantes de los RPG clásicos japoneses, eso sí, solo si sabes inglés, pero esperemos que, tal y como ha pasado con Eastward, con el tiempo reciba un parche con su correspondiente traducción al castellano, porque es un título que realmente merece la pena.

Chained Echoes ya se encuentra a la venta en formato digital para PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X/S, Nintendo Switch y PC.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 proporcionado por PR Hound.



Deja una respuesta