
Sin duda la expresión llegar y besar el santo puede aplicarse a la gente de Yacht Club. Su primer juego, Shovel Knight, no solo fue un éxito entre crítica y público, sino que también se convirtió en uno de los personajes más populares de los juegos actualmente y la imagen de la marca.
Lejos queda ya la primera aventura del caballero de la pala, y tras varias expansiones y otros títulos dedicados al personaje, hace unos días este icónico personaje ha vuelto con una nueva epopeya, aunque cambiando de registro. Shovel Knight Dig se adentra en el mundo de los roguelike para presentarnos un gran reto, aunque lo hace sin olvidar esa estupenda base jugable que nos enamoró en el juego principal de la saga.

En Shovel Knight Dig nuestro carismático caballero ha sufrido un robo por parte de Drill Knight. El objeto que se nos ha sustraído ha sido nuestra bolsa de tesoros y nuestro deber será, cómo no, recuperarla de las manos de nuestro enemigo y desbaratar sus planes al mismo tiempo.
Hemos de decir que, desgraciadamente, la narrativa de esta nueva aventura no está tan cuidada como en otros títulos protagonizados por este personaje. Es cierto que al ser un título enmarcado dentro del género roguelike el argumento suele estar en un segundo plano, pero nos hubiera gustado algo con un poco más de ritmo. Por lo tanto, en Shovel Knight Dig ese inicio se fundamenta más en una excusa para comenzar a cavar y completar los niveles, que en expandir el estupendo lore de esta franquicia ya asentada.


Shovel Knight Dig nos presenta un juego de aventura y acción en el que vemos elementos diferenciadores del Shovel Knight original.
En primer lugar, tenemos que hablar de los niveles que se generan de forma aleatoria y procedural en cada partida. Estos niveles, por norma general, suelen ser verticales y tendremos que ir descendiendo para completar sus fases, aunque también es cierto que en algunas ocasiones nos encontraremos con otras zonas de construcción horizontal.

Por su parte, los controles son muy similares a los juegos anteriores. Tenemos salto y ataque que además sirve como botón para cavar. Esta mecánica es bastante interesante pues es la que sirve como eje para todo el juego. Al ir bajando deberemos ir eliminando la tierra del escenario para poder descender. De esta forma podemos ir jugando con el escenario ya que hay ciertas partes en las que tenemos que excavar para poder llegar ciertos objetos que se encuentran enterrados en la tierra, o bien también deberemos utilizar nuestra pala para poder hacer un camino y pasar hacia esos objetos.

Como todo juego dentro de este género, la muerte es algo común y forma parte de la evolución. En cada partida iremos consiguiendo gemas, que es la moneda de cambio del juego, y esta nos servirá para ir comprando diversas mejoras.
Entre esas mejoras dispondremos de diferentes armaduras que podremos ir desbloqueando, y estas contarán con una serie de ventajas, pero también de desventajas. Otro objetos interesantes son los accesorios permanentes que podemos comprar con esa moneda, como anillos para defensa contra los elementos. A lo largo de las partidas también encontraremos distintos vendedores que nos permitirán comprar otras mejoras como el cocinero que nos venderá comida para reponer vida o aumentar nuestro nivel de magia o salud o el caballero que nos venderá habilidades a lo largo de la partida.

Pero tenemos que aclarar que muchas de las mejoras que consigamos durante una run solo servirán para esa partida. Si bien es cierto que tenemos la posibilidad de conservar algunas en el caso de que muramos, en general no durarán más de una carrera Aunque como es común, muchas de las cosas que podemos conseguir deben ser desbloqueadas, por ejemplo, tenemos que conseguir los distintos planos de armaduras o los hechizos que deben ser conseguidos una vez pasada una fase o prueba.

Siguiendo con la tónica de la aventura original, en cada nivel se encuentran secretos como paredes secretas, cofres y puertas que podemos abrir haciendo uso de distintas llaves. Estas llaves son bastante interesantes y las tenemos de varios tipos como son de hierro, madera o cristal. Cada una abre puertas o cofres, pero cada una tiene una peculiaridad como por ejemplo la de cristal que se romperá si recibimos un ataque o la de fuego que puede quemarse. Estas llaves solo tienen un uso.
Otro de los objetos que podemos conseguir durante nuestra partida son los engranajes dorados. En total hay tres en cada nivel y si los recogemos todos recibiremos una recompensa especial a elegir entre que nos repongan toda la salud o nos den una mejora para la partida, aparte de una cantidad sustancial de gemas.

Como hemos comentado bajar es la mecánica principal y tenemos que tener especial cuidado pues, salvo contadas ocasiones no podremos subir de nuevo, por lo que si perdemos un objeto es posible que lo perdamos para siempre. A todo esto, se le suma el tiempo, si tardamos mucho en descender aparecerá un enemigo especial que puede eliminarnos de un solo golpe.

Una vez que lleguemos al final del nivel se nos plantean dos cofres para elegir entre niveles. Normalmente suelen estar abiertos, pero en algunas circunstancias pueden estar cerrados con llave, o no están disponibles.
Lo interesante en Shovel Knight Dig, pese a la dificultad que pueda presentar, es que antes de llegar a la zona final, encontraremos un cartel se nos indicará de lo que podemos encontrar, como puede ser un cocinero, un mercader o un obstáculo, como la presencia de un enemigo o taladros que atraviesan la pantalla cada cierto tiempo.

Shovel Knight Dig los escenarios son de distinto tipo que van desde una forja que representa el fuego, un templo de agua, etc. Al acabar tres fases nos enfrentaremos al jefe de turno. Estos están bastante bien diseñados y cada uno tiene unos patrones de ataque propios y elaborados. En cuanto a su dificultad, tenemos que decir que es muy variable pues habrá partidas en las que iremos muy fuertes y podemos eliminarlos en escasos minutos, en otras partidas nos será mucho más complicado.
Sobre duración de Shovel Knight Dig, tenemos que decir que, si bien es un juego rejugable y divertido, si que vemos que a nivel de contenido se queda corto para este tipo de juegos roguelike. Podemos completar partidas de forma rápida una vez que hayamos aprendido patrones y cómo ciertas mecánicas funcionan.


La estética y apartado visual del primer Shovel Knight era uno de sus puntos fuertes y en este juego no puede ser menos.
Vemos claramente una evolución del pixel-art estando mucho más trabajado y con más detalles. De esta forma tenemos unos personajes muy detallados y estéticos y unos escenarios con unos niveles de detalle realmente notables.
Yacht Club se ha decantado por esa estética de los que recuerda a los 8 bits, pero introduciendo un toque más sofisticado y moderno que funciona muy bien.


Al igual que pasa con su apartado visual, en Shovel Knight Dig vemos como el apartado sonoro sigue siendo continuista y respetando el espíritu de la saga.
La banda sonora ha sido compuesta nuevamente por Jake Kaufman que ya puso su sello en el primer Shovel Knight y en el resto de juegos de la franquicia. En este sentido tenemos música animada y que sin duda casa totalmente con la estética y jugabilidad del juego. Todo el título nos llega además traducido al español.

Shovel Knight Dig es un juego divertido, con un apartado audiovisual de gran calidad y con una jugabilidad muy adictiva. Todo serán alabanzas para este juego si no fuera porque estamos ante un título corto y que, si bien esto no es una pega, sí que adolece en cierta medida de esa fórmula propia de este tipo de géneros, cuya mejor faceta y cualidad es su duración casi infinita. De todas formas, tenemos que alabar esta nueva aventura del caballero de la pala y la valentía de Yacht Club por probar cosas nuevas y seguir sorprendiéndonos con su franquicia estrella.

Shovel Knight Dig ya se encuentra a la venta en digital para Steam, Nintendo Switch y Apple Arcade.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para Nintendo Switch proporcionado por Yacht Club.



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