
El estudio francés Spiders nos llamó bastante la atención hace un par de años cuando lanzó al mercado su último título, Greedfall. Este nos trasladaba a un mundo donde se mezclaban elementos de la fantasía más clásica, en un contexto revolucionario de una Edad Moderna, y las armas y la pólvora empezaban a aparecer y a convertirse en un instrumento indispensable para librar batallas.
Muy en la línea de ese planteamiento revolucionario, el estudio galo ha decidido mirar hacia el pasado y volver la vuelta a la propia historia de Francia, aunque con una vuelta de tuerca. Bajo el nombre de Steelrising se nos presenta una obra bastante atípica que nos invita a emprender un viaje temporal a una época tan importante en la historia de ese país como fue el periodo de la Revolución Francesa, pero todo ello con el toque de ficción y que nos sumerge en una ucronía realmente interesante, divertida y, porque no decirlo, alocada, pero muy disfrutable.
Así, desde hace unos días, los usuarios de consolas de nueva generación y PC ya pueden acompañar a un autómata muy resuelta en ese peculiar mundo que nos presenta Steelrising.

Como hemos adelantado, la historia de Steelrising nos sitúa en el año 1789, en pleno inicio de la Revolución Francesa. En esta Francia alternativa el rey Luis XVI ha decidido gobernar el país con mano de hierro y para ello se ha hecho con un ejército de autómatas como brazo ejecutor. En este contexto nosotros tomamos el papel de Aegis, un autómata que fue creada como bailarina para la reina, pero que ahora ha sido reconvertida en guardaespaldas de la misma María Antonieta.

De esta forma, Aegis, nuestra protagonista, será una de las figuras principales en este momento tan importante de la historia francesa y europea, llevándonos incluso a mantener conversaciones con figuras tan relevantes de ese momento como son Jacques Necker o Robespierre. A decir verdad, una de las mejores cosas que hace Steelrising es introducirnos en este conflicto, un acontecimiento histórico prácticamente universal y que genera interés por esa atmósfera romanticista que lo envuelve.
No hay duda que Steelrising se fija en la fórmula de FromSoftware para construir su mundo, pero en lo narrativo es más directo, con diversas cinemáticas y conversaciones que nos irán explicando los acontecimientos. Desde el punto de vista argumental es interesante, la forma en la que Spiders ha tomado como referencia un hito en la historia y ha generado una verdadera ucronía steampunk es algo que nos llama mucho la atención y que nos ha enganchado. La manera en la que el estudio francés ha reinterpretado los acontecimientos es ciertamente llamativa, y este es uno de los puntos fuertes de esta aventura protagonizada por Aegis.


En Steelrising vemos como el Spiders ha dejado atrás lo visto en Greedfall y ha decidido tomar una vertiente más parecida a los juegos tipo souls. Como es habitual en el género tenemos una serie de características como son una barra de estamina, progresión a través de diferentes puntos de control, uso de objetos curativos que se recargan en dichos puntos, reaparición de enemigos tras descansar, etc.

Pero empecemos por el principio. Después de una interesante cinemática que servirá como punto de partida y para contextualizar la aventura, tendremos la opción de modificar el aspecto de Aegis. Es cierto que el editor de personajes no es el más extenso que hemos visto, pero es muy interesante las partes que nos permite modificar: desde el peinado, el color de la piel o el acabado de las partes metálicas, todo podremos seleccionarlo a su gusto. Y tras este pequeño editor, podremos también elegir el rol o arquetipo inicial de nuestra protagonista; esto no condiciona necesariamente nuestra forma de jugar, ya que más adelante podremos encontrar otras armas, pero si nos ayudará a comprender cómo encarar el sistema de combate del juego.

Si tuviéramos que compararlo con algún juego de FromSoftware apostaremos más por Bloodborne, pues a diferencia de los Dark Souls, Steelrising es un juego mucho más rápido y que, salvando las distancias, podría considerarse casi una mezcla con un Hack and Slash.
En Steelrising el combate es uno de sus puntos fuertes. Tenemos un título que se basa en la velocidad y en el esquive y no tanto en el bloqueo, aunque también existe esta opción siempre que el arma que tengamos equipada nos lo permita.. Podemos realizar un ataque rápido y uno fuerte, pero además tenemos la posibilidad de realizar un ataque especial característico de cada arma. Por ejemplo, si llevamos el mosquete podremos disparar a distancia, con los abanicos podemos crear una especie de escudo o con las espadas una combinación rápida de golpes, entre otros.

Otro elemento muy propio de los souls es la stamina. Aquí Spiders ha querido dar una vuelta de tuerca y, tomando en cuenta su ambientación y la naturaleza de la protagonista, se establece un interesante sistema de refrigeración. Aegis es un autómata y cuando gastamos estamina se su cuerpo se irá calentando y necesitará de una pausa para recuperar sus energías. Esta acción la podemos realizar a través de dos formas: o bien esperamos pacientemente, mientras esquivamos los golpes de nuestros enemigos, a que se restablezca por sí sola, o bien pulsamos rápidamente el botón el botón de recuperación instantánea, aunque hay que tener cuidado con esto porque si abusamos podemos congelar el sistema de la autómata.
Algo que nos ha sorprendido, para bien, en Steelrising, es que las mecánicas de esquive están muy desarrolladas, aunque también es cierto que es nuestra opción más básica de defensa. Esta acción se convierte en algo básico para nuestros combates, Aegis es muy rápida y podrá ejecutar movimientos frenéticos para esquivar a sus rivales, esta será una de las claves para triunfar en esta aventura. Junto a esto, Aegis contará con esa clásica ya mecánicas para reponerse la salud, en esta ocasión serán unos viales de aceite los objetos que recuperarán nuestra salud.

Pero no nos podemos olvidar de los componentes característicos de los juegos de rol que están presentes en el título de Spiders. En primer lugar, tenemos una variedad de armas que van desde abanicos, mazas, espadas, etc…, y cada una de ellas cuenta con unos atributos y con estilo de combate que se llegará a adaptar a cada tipo de jugador. Junto a esto tenemos una serie de equipos o armaduras, estos tienen un aspecto que van muy en línea a la ambientación de la obra y que se podrán equipar en diferentes lugares de Aegis, como su cabeza, su torso, o sus botas.

La progresión de nuestra robótica protagonista tendrá lugar por medio de la característica subida de niveles. Derrotando a los enemigos del juego obtendremos esa esencia o experiencia que nos permitirá aumentar el rendimiento de Aegis. En los puntos de control, identificados en Steelrising como sillas, podremos realizar diferentes acciones, entre ellas esa subida de niveles. Podremos elegir entre seis atributos que nos darán ventajas como más vitalidad, estamina, fuerza o resistencia a los elementos, entre otros. Esto último es muy interesante pues nos ofrecerá residencia a los ataques o los daños elementales que podrán llegar a causarnos.

Es una tendencia que cada vez que se produce el lanzamiento de un título enmarcado dentro del género soulslike se encienda constantemente ese debate si este tipo de obras deben ofrecer diferentes niveles de dificultad para aquellos jugadores que no son jugadores tan habilidosos o simplemente no tienen ganas de complicarse jugando. Spiders parece ser consciente de ello y en Steelrising han propuesto una solución, a nuestro parecer, bastante acertado. Desde el menú del juego podemos acceder a distintas opciones para poder configurar la experiencia a nuestra manera de jugar. Por ejemplo, una de las opciones que más nos ha gustado ha sido no perder la experiencia al morir, pero también nos ofrece la posibilidad de ajustar el daño que nos pueden hacer nuestros enemigos. Esto es algo que seguramente gustará a algunos sectores de jugadores pero no a otros, pero creemos que es una opción que suma, y a más posibilidades de disfrutar, también más posibilidades de que pueda ser disfrutado por diferentes jugadores.

En lo que respecta a su desarrollo y progresión, en Steelrising avanzaremos por amplias zonas de esa Francia prerrevolucionaria, donde seremos testigos y partícipes de la propia historia visitando diferentes escenarios emblemáticos. Estos niveles no están tan conectados como en las obras de FromSoftware. Aegis se desplazará de un lugar a otro, superando los niveles como si fuera un jeugo de plataformas. Esto limita bastante el recorrido y la libertad del jugador a la hora de explorar el mundo que se nos ofrece, pero también es verdad que los escenarios son de un tamaño considerable, tanto que están repletos de secretos que podremos encontrar.

Aunque Steelrising nos ha parecido un título muy divertido, entretenido y con una jugagilidad y mecánicas realmente sólidas, que saben adaptar la fórmula sobresaliente de los souls, incluso la hacen propia, tenemos que decir que no es un juego perfecto y hay algunos rasgos negativos a señalar. Uno de ellos es las mecánicas de algunos enemigos; en este tipo de juegos es muy común que los enemigos vayan un paso por delante y que cuando creas que has encontrado un punto débil el enemigo cambie de comportamiento y no te permita explotarlo, pero quí los enemigos son bastante sencillos de derrotar, ya que con colocarnos a la espalda podemos hacerles mucho daño y está a salvo.
Aunque también es cierto que el contrapunto de los enemigos normales se ve en los bosses. Nos ha gustado mucho, y nos ha parecido muy divertido, en enfrentamiento contra esos jefes finales de zona; cada uno de ellos tiene unos ataques bien definido y un patrón de movimientos que cambia cuando pierde cierta cantidad de vida. pero también es cierto que no suponen un reto tan abrumador como en otros títulos de este género y que, salvos raras excepciones, podremos derrotarlos sin sudar mucho.

A nivel jugable, tenemos que señalar también la aparición de algún que otro bug. Es cierto que Spiders no es un estudio Triple A y que estamos ante un juego modesto, de ahí que nos hayamos encontrado con algunos pequeños fallos que esperemos que se solucionen con futuros parches. Es verdad que no han sido muchos, y no demasiado graves, pero hay que señalar que alguno sí que hemos tenido, como uno por el cual Aegis atravesó el suelo en un momento puntual de un enfrentamiento contra un boss..
En lo que respecta a su duración, Steelrising no es un juego excesivamente largo, es más, puede incluso considerarse algo corto si lo comparamos con otros exponentes del género. Para nosotros ha sido un viaje de unas 10 horas, aunque es cierto que no hemos completado todas las misiones secundarias y esto seguramente alargue su tiempo de juego.


Estética y artísticamente Steelrising es una auténtica maravilla. Si bien no estamos hablando de un título increíblemente ambicioso, sí que podemos hablar de un cariño por recrear la Francia de la época y se nota mucho que los propios creadores son de dicho país. Podemos visitar lugares emblemáticos de París como pueden ser Les Invalides, Versalles, el Ponte Neuf o Montmartre.
El diseño de las máquinas está muy trabajado. Pasamos de máquinas más simples que podemos ver en las calles a otras mucho más elaboradas como son los bosses. Todas ellas con una mezcla de steampunk y toques victorianos. Debemos mencionar que algunos diseños de enemigos nos han encantado, pero otros nos han parecido poco inspirados.

Pero en lo que respecta a su componente más técnico, el juego nos presenta unos gráficos más que correctos. Si bien no son de los mejores que hemos visto, sí que podemos hablar del buen gusto del estudio a la hora de colocar la iluminación y otros elementos que hace que el conjunto se vea mucho mejor. Por último, tenemos que hablar de que el título presenta unas animaciones muy fluidas y tiene un rendimiento correcto, aunque sí que hemos sufrido algún que otro bug pero sin demasiada importancia.


La banda sonora de Steelrising es un caso bastante curioso, pues según estamos jugando pasa en segundo plano, pero si nos detenemos a escucharla nos daremos cuenta que, en líneas generales, tiene muy buenos detalles. Por ejemplo, cuando nos enfrentamos al primer boss podemos oír como suena una especie de entrada real que ayuda a enfatizar como esa máquina es el brazo ejecutor del rey.
Sobre el doblaje, el título está totalmente doblado al inglés y traducido al español. Un detalle que hemos notado es que no se nos da la opción de ponerlo en francés y consideramos que es una auténtica pena pues un juego ambientado en este periodo tan trascendente y siendo de un estudio francés debería tener ese doblaje para contextualizar mejor ese momento. Es algo que hemos visto en juego como Ghost of Tsushima que nos permitía tener voces en japonés, Blasphemous con el español o A Plague Tale: Inocence con el mismo francés. Hubiese sido un gran detalle y nos hubiera introducido mucho más en la narrativa incluso a aquellos que no sabemos hablarlo.


En líneas generales podemos decir que Steelrising es un juego que bebe mucho de la fórmula de los souls, pero más suavizada y que permite que jugadores que no son tan habilidosos puedan disfrutar de la experiencia. Si bien tiene muchos puntos fuertes como su estética y su ambientación, también tiene fallos que alejan que se pueden tener en cuenta, aunque hay que mirarlos con lupa para que estos logren arruinar nuestra experiencia de juego. Pero pese a esto es una gran alternativa para aquellos jugadores que disfrutaron de la obras de FromSoftware y otros sucedáneos que han salido con el paso de los años. Es más, podemos decir que, dentro de este género, es uno de los más interesantes, al menos para nosotros.

Steelrising ya se encuentra a la venta en formato físico y digital en PlayStation 5, Xbox Series X/S y PC (solo digital).
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 proporcionado por Nacon.



Deja una respuesta