
Existen juegos en los que un simple trailer consigue llamar la atención lo suficiente para que nos mantengamos al tanto de su salida. Puede ser por su jugabilidad, su estética, su historia, o algún que otro componente que nos indique que estamos ante un título muy especial y en esta ocasión tenemos que hablar de uno de esos casos.
Desarrollado por Massive Monster y por la extravagante editora Devolver Digital, Cult of the Lamb ya se encuentra a la venta para consolas y PC desde hace unas semanas y con este se nos presenta un título realmente divertido y original que nos pone en la piel de un cordero que decide montar una secta, una idea de los más siniestra y que contrasta enormemente con su apartado estético.

Cult of the Lamb tiene una premisa simple pero tremendamente original, fresca y divertida. El juego comienza cuando nuestro protagonista, el cordero, va a ser sacrificado para un bien mayor por los líderes de la nueva religión. Pero justo cuando esto ocurre, aquel que espera, una especie de dios o demonio de otra religión nombra al tierno cordero como su receptáculo.
A partir de este momento tomaremos el control de un divinizado cordero quien portará en su cabeza una corona y tendrá que encargarse de esa misión encomendada por la deidad suprema: acabar con los líderes que le encerraron en ese lugar y difundir su palabra formando un culto hacia él.

Sin propundizar mucho en una historia o un argumento narrativo demasiado complejo, Massive Monster nos propone acompañar a ese tierno corderillo en su oscura misión. Como hemos comentado es un planteamiento tremendamente simple, pero muy original y divertido que sirve como una puesta en escena novedosa para adentrarnos en lo que posiblemente sea uno de las sorpresas indies del año.


Cult of the Lamb es un juego repleto de contenido y cosas por hacer. En el juego tenemos que descarcar varias partes y, primer lugar, vamos a hablar de su propio gameplay y jugabilidad.

Cult of the Lamb se define como un roguelike y posee los elementos característicos que definen a este género. Tenemos un título sencillo en el que cada nivel se genera de manera aleatoria. Al comienzo se nos proporcionará un arma con dos atributos, velocidad y fuerza y una habilidad especial que se usa a través del fervor. Este fervor se consigue golpeando enemigos. Los controles son bastante sencillos, tenemos un botón de atacar, otro de esquivar y otro para realizar la habilidad especial.

El conjunto de armas es variado encontrando desde dagas, espadas, hachas, martillos y guanteletes. De igual manera las habilidades son bastante distintas teniendo algunas como unos tentáculos que salen del suelo, una ráfaga de hielo que congela al enemigo, un disparo teledirigido entre otros.
Dentro del nivel o mazmorra tenemos que ir despejando salas al eliminar enemigos, algo muy común en los roguelike. Dentro de estos niveles tenemos algunas habitaciones curiosas como pueden ser las del tarot. En esta podemos elegir entre dos cartas que nos dará una ventaja en la mazmorra o nivel como pueden ser corazones extra, que no nos afecte el veneno, mejores cofres, etc… Tendremos unas cuantas cartas al principio y a medida que vayamos avanzando iremos consiguiendo otras nuevas.

Al acabar una serie de salas nos encontraremos en una especie de mapa que se bifurca y tendremos que elegir entre distintos destinos hasta llegar a la parte del boss. Aquí se da bastante variedad a la hora de configurar la partida, pues existen algunas que nos permiten conseguir nuevos adeptos para la secta, conseguir recursos, recuperar vida o habitaciones sorpresa. Al acabar con el boss seremos enviados a nuestro poblado o base donde estamos formando nuestro culto.

Ahora hablaremos de la otra parte interesante del juego y la que más ha llamado la atención: La secta. En nuestro poblado es donde enviaremos a nuestros adeptos para que se unan al culto. Aquí se nos abrirán varias posiblidades para hacer que crezca el culto, la construcción, una base nos sirve como lugar para colocar diferentes infraestructuras que nos ayuden tanto a nosotros como al culto.

Esta gestión de nuesto asentamiento sectario nos ofrecerá poder construir desde cosas bastante básicas, como son cabañas o sacos para que duerman nuestros adeptos, hasta aserraderos y canteras para poder conseguir recursos, granjas y otras más complejas como pueden ser letrinas, lugares de invocación o enfermería. Estas infraestructuras se conseguirán a través de la veneración de nuestros adeptos. Cuando tengamos los puntos suficientes podemos ir desbloqueando estos lugares o aumentar el nivel de la secta.

La manera de construcción es bastante sencilla; el escenario está dividido en una serie de casillas como hemos visto en muchos juegos de estrategia y será en esos espacios con los que podremos interactuar para realizar diferentes acciones. Pero debemos tener en cuenta que ciertas estructuras interaccionan con otras por lo que tendremos intentar mantenerlas juntas. Por ejemplo, en la granja es conveniente tener un espantapájaros cerca con el fin de que los pájaros no se coman las semillas o tener un tótem para aumentar la productividad. De igual forma los edificios pueden mejorarse cuando los desbloqueamos y de esta forma obtendremos mejoras. Así la granja de nivel 1 es un trabajo para nosotros pues tendremos que plantar, regar y cosechar, pero en el nivel 2 nos permite mandar a un adepto a encargarse de ello.

Por supuesto esto no sería una secta sin una iglesia y unos rituales. Cada día podremos dar un sermón a nuestro rebaño que nos proporcionará unos puntos para mejorar a nuestro personaje. Tenemos mejores armas en cada nivel, la capacidad de almacenar más fervor o tener más corazones de vida. Este proceso puede acelerarse si decidimos realizar un sacrificio. En este caso uno de nuestros adeptos dará su vida amablemente para que podamos tener muchos puntos. La cantidad depende de la devoción que tengan nuestros adeptos por nosotros.
A parte de estos rituales podemos realizar otro tipo como por ejemplo la clásica fiesta de la cosecha donde todos los cultivos cercanos crecerán al instante, alabar a un fuego pagano donde obtendremos gran cantidad de fe o algunos más elaborados como resucitar a un adepto muerto. Se le une la capacidad de dar distintas ordenanzas que configuran nuestra secta sobre distintos aspectos como la comida, el trabajo o la vida más allá de la muerte.

Hemos comentado la devoción de nuestros adeptos y es algo interesante a mencionar ya que estos animalitos no solo están dando vueltas, sino que podemos interactuar con ellos. Podemos mandarles distintas actividades como venerar nuestra estatua, recolectar recursos, alabarlos o darles diferentes regalos como pueden ser collares que les darán algún atributo o regalos para que aumente su devoción hacia nosotros. También tenemos que decir que tienen sus necesidades que son comida de la que tendremos que encargarnos personalmente. Podemos hacer variedad de comida con diferentes repercusiones, podemos darles platos muy elaborados que harán que nos quieran más o darles comida de peor calidad que puede hacer que enfermen.

Otro aspecto que debemos cuidar es la higiene, pues si comen deben hacer sus necesidades igualmente. Si no lo recogemos pueden enfermar e incluso morir por lo que de vez en cuando tenemos que ir buscando vómitos o desechos por el mapa. También tenemos que encargarnos eventualmente de posibles cadáveres pues nuestros adeptos pueden morir de viejos y en tal caso debemos encargarnos del cuerpo como creamos conveniente pues disponemos de varias opciones. Mencionar que algunos de ellos nos pedirán ciertas cosas como darles de comer algo en concreto, buscar algo en los niveles o incluso realizar algún ritual para ellos. Por último destacar que pueden perder la fe en nosotros y volverse protestantes, en tal casa debemos también encargarnos de esta situación como creamos conveniente.
A todo esto, se le añaden distintos minijuegos como son dados y la clásica pesca. Se suma la cantidad de desbloqueables que podemos conseguir como son edificios o elementos decorativos que podemos conseguir para nuestro poblado o la posibilidad de personalizar a nuestros adeptos, desde su aspecto físico como su nombre.
Sobre la duración, tenemos un juego que puede ir perfectamente entre 15 a 24 horas, todo dependiendo de si queremos ir directos a completar el juego o queremos conseguir cada estructura.


Este es uno de los casos donde un juego es claramente reconocible por su estética. Como hemos dicho, la temática del juego choca totalmente con esa estética de dibujos y animalitos que vemos en el título. Todo tiene una especie de efecto 2D y dibujado que goza de una gran calidad. Las animaciones son muy buenas y podemos verlas reflejadas en cada aspecto del juego, no solo en el combate, sino también en cómo nuestros adeptos hacen sus actividades como recolectar, picar piedra o simplemente venerar nuestra efigie en el centro del culto.
A nivel de rendimiento tenemos que hablar de dos aspectos. Durante los combates o los niveles tenemos un rendimiento muy bueno, sin parones ni ralentizaciones. En el poblado hemos notado que no es igual, concretamente en dos situaciones concretas; la primera es cuando acaba la noche y empieza un nuevo día que se da un pequeño parón de unos segundos. El segundo es cuando nuestra secta tiene un tamaño considerable de adeptos. En nuestra partida cuando teníamos de 25 a 30 adeptos notamos ciertos parones.


La banda sonora es de gran calidad y muy variada, pero en conjunto sigue un mismo estilo. Abundan los tambores y nos recuerda a la típica música que sonaba en las escenas de ritos paganos o aquelarres. Abundan los instrumentos acústicos y sobre todo los coros de voces que le da a todo el conjunto una sensación de divinidad. El título se encuentra totalmente traducido al español.


Cult of the Lamb es una gran sorpresa en todos los sentidos. Tenemos un juego que si bien tiene un sistema de combate bastante sencillo es completado increíblemente con todos sus añadidos como puede ser la construcción de nuestro culto, las diferentes opciones que podemos obtener en la secta, etc. A todo esto, se le añade un apartado estético de gran calidad que le da un aire increíblemente diferenciador. Sin duda un juego que no solo entra por los ojos, sino que también consigue que el jugador quiera seguir jugando y aumentar su secta.

Cult of the Lamb ya se encuentra disponible en formato digital para PlayStation 4, PlayStation 5, Nintendo Switch, Xbox One y Xbox Series X|S junto con la versión de PC a través de Steam.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 4 proporcionado por Cosmocover.



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