
Durante el último Nintendo Direct Mini: Partner Showcase pudimos conocer muchos de los títulos de terceros que irían llegando en los próximos meses a la híbrida de la Gran N, pero, como viene siendo habitual en este formato, algunos de los juegos que allí se mostraron debutaron ese mismo día, tanto en la consola de Nintendo como en otras plataformas.
Ese fue el caso de Little Noah: Scion of Paradise, un interesante o roguelite desarrollado por Cygames y Grounding, donde los jugadores encarnan a la joven alquimista Noah, acompañada de su gato cascarrabias, Zipper, mientras se embarcan en una gran aventura reclutando aliados y derrotando a diferentes bosses.
Con esta sencilla premisa, Cygames nos presentó un título muy divertido, rápido y sólido, donde sus personajes rebosan un especial encanto y que nos ha enganchado de principio a fin. Así pues, desde hace algunas semanas, los jugadores de Nintendo Switch, PlayStation 4 y Steam pueden disfrutar de Little Noah: Scion of Paradise, mientras se dejan llevar por una encantadora historia llena de momentos dramáticos, nostálgicos y emocionantes.

En Little Noah: Scion of Paradise viajaremos a un mundo de magia y fantasía donde conoceremos pequeña Noah, una joven con una gran destreza y habilidad ya que posee el poder de utilizar la alquimia para crear todo tipo de cosas y que emprende un viaje por la gran isla donde vive con el objetivo de localizar a su padre perdido. Para ello, Noah canaliza a través del maná una fuente de poder con la que podrá invocar a unos curiosos seres llamados los Campeones, los cuales se podrán unir a ella en la batalla mientras explora un bello mundo lleno de peligros y hace frente a los diferentes enemigos que en él habitan.

Esta sería otra historia más de fantasía dentro de un juego de estas características, pero Little Noah: Scion of Paradise, sin llegar a ofrecernos algo muy original o innovador, sabe hacer las cosas bien. La culpa de esto la tiene Zipper, un pequeño gato que se convertirá en el compañero inseparable de Noah, pero también en el gran detonante que contribuya a que la trama vaya creciendo poco a poco. Así, utilizando el recurso de la amnesia, Zipper, un campeón fabricado con una magia ancestral, se unirá a Noah en su periplo por derrotar a Greigh, un ser que ha emergido de unas antiguas ruinas y que quiere destruir el mundo.
Con estos ingredientes, Little Noah: Scion of Paradise nos presenta una historia ligera, pero divertida. El argumento es el clásico del bien contra el mal, la joven que tiene que derrotar al malvado que quiere dominar el mundo, algo que puede ser un tópico en los juegos de fantasía, pero que nos ha parecido en este caso ameno y divertido. La incorporación de Zipper, así como alguna que otra sorpresa que nos aguarda en su guión, hacen del último juego de Cygames y Grounding una obra muy interesante para los fans de los roguelite disfrutarán.


A grandes rasgos, Little Noah: Scion of Paradise es un roguelite que mantiene intactas todas las señas de identidad de este género tan prolífico durante los últimos años, pero que añade algunos elementos interesantes propios fruto de su trama. Con esto, el último juego de Cygames y Grounding se presenta como algo dinámico y rápido, es un juego lleno de ritmo en el que iremos completando cada una de las pantallas de la aventura de la pequeña Noah mientras acabamos con los enemigos y conjuramos a más Campeones para que nos ayuden en nuestro viaje.

Muchos de los que ya estamos familiarizados con el género de los roguelite sabemos los que nos vamos a encontrar; en esencia, es un juego en el que deberemos ir recorriendo pantalla tras pantalla, mazamorra tras mazamorra, y estas se generan de forma procedural. Esto quiere decir que cada vez que empecemos una nueva partida cambiará todo, consiguiendo un buen plus en la rejugabilidad del título, pero también significa que, en el momento en el que Noah caiga en combate perderá todo el proceso, los astrales y los elementos de los que disponga, a excepción del maná.

Y aquí es donde empieza a tomar importancia el maná puesto que nos servirá como moneda de cambio para mejorar diferentes partes de la nave de Noah. Esto marcará el proceso de progresión del juego y nos permitirá obtener diferentes habilidades de forma permanente para la joven alquimista. Tal y como pasaba con otros juegos con mecánicas similares, como Hades de Supergiant Games, serán estos desbloqueables permanentes los que nos facilitarán, poco a poco, las cosas para que podamos ir llegando cada vez un poco más lejos en las sucesivas run mientras acompañamos a Noah.

En lo que respecta a las mecánicas de juego, en Little Noah: Scion of Paradise se combinan esos elementos básicos de los roguelite, con otros de acción que recuerdan a algunos juegos basados en la jugabilidad de los metroidvania. Eso se puede ver en que el título se nos presenta como un frenético juego de desplazamiento lateral en 2D donde tendremos que ir acabando con todos nuestros rivales utilizando para ello el poder de los “astrales” Estos “astrales” son invocados por Noah, en esencia, son una réplica de los enemigos a los que nos enfrentamos a lo largo de nuestros viajes y con los que la pequeña alquimista poder realizar sus ataques.

Hay más de cuarenta astrales a lo largo de nuestra aventura, cada uno de ellos con su propia forma de atacar, defenderse o encadenar golpes mágicos. Pero lo más llamativo e interesante de este sistema de combates es la versatilidad que nos ofrece. Noah podrá esquipar varios de estos Astrales a la vez y podrá combinar sus ataques de diferente manera para obtener unos resultados realmente devastadores.
Y como sucede en los roguelite, al final de cada fase, tendremos que hacer frente a un boss que aguarda al final de esta. Estos serán el verdadero reto del juego y el que nos ponga las cosas realmente difíciles. Tal y como suele pasar en los enfrentamientos de este tipo, estos enemigos responderán a unos patrones definidos de movimientos y derrotarlos, en muchas ocasiones, será cuestión de ensayo y error, pero también de haber llegado a ellos con los Astrales más poderoso que hemos podido conjurar en el camino y con los accesorios que más nos ayuden a elaborar nuestras estrategias de combates. No obstante, morir será sencillo, con lo que ello conlleva: volver a repetir todo perdiendo todo lo que llevamos a ese momento.

Así, si la muerte de Noah llega, entraremos en ese círculo de run tan propio de los roguelite y al que hemos hecho mención antes. Todo lo que llevemos: equipo, astrales, y otros elementos, se transformarán en maná y con ese maná podremos mejorar esa nave que nos abrirá el acceso a nuevas habilidades para Noah, la posibilidad de aumentar su salud, el daño que haga a sus enemigos, la posibilidad de obtener más recursos en la partida, etc…
Todo esto conforma una aventura con mecánicas jugables realmente divertidas y adictivas y que nos mantendrán enganchados hasta completar su historia. Con cada una de las run de Little Noah: Scion of Paradise iremos mejorando no solo las habilidades de la pequeña alquimista, sino también nuestra forma de jugar y de enfrentarnos a los peligros. Y con ellos, estimamos que, dependiendo de la habilidad del jugador, el título se puede completar en unas diez o doce horas. Pero, tal y como pasa en los títulos de género roguelite, es tremendamente rejugable y adictivo y nos invita a jugar alguna que otra run después de completarlo.


Erísticamente Little Noah: Scion of Paradise es una auténtica maravilla. Jugar al último título desarrollado por Cygames y Grounding es como vivir un cuento con estética anime donde iremos recorriendo unos escenarios realmente bellos y veremos un diseño de personajes y enemigos realmente entrañable.
El apartado artístico con el que se ha diseñado esta aventura protagonizada por esa joven alquimista es sencillamente encantador. Naturalmente, el diseño de la pequeña Noah es lo más destacado y goza de una gran personalidad y carisma. Junto a ella, también podemos señalar la gran diferenciación que se ha hecho a cada uno de los astrales y enemigos: es sencillamente espectacular como cada uno tiene un aspecto único y muy bien recreado en el juego.

El color y el dinamismo es otro de los elementos que ayudan a crear esa atmósfera de cuento de hada que nos absorbe durante la aventura. Colores vivos y brillantes serán los que predominen en esos escenarios y fondos llenos de detalles en los que nos moveremos acompañando a la joven Noah. Junto a esto, también tenemos que señalar esas fantásticas ilustraciones que veremos en algunas de sus cinemáticas las cuales, realizadas con tonalidades pasteles, son una auténtica obra de arte.


En lo que respecta a su banda sonora, tenemos unas composiciones ambientales bien trabajadas, aunque no muy variadas, que nos acompañarán durante toda la aventura. Aunque no dispone de temas musicales de esos épicos que se nos quedan en la memoria, estos se adecuarán muy bien ante cada una de las situaciones que vivamos, contribuyendo a generar esa atmósfera mágica que envuelve a todo el juego. Por su parte, tenemos que señalar que el título cuenta con subtítulos en castellano, algo que es de agradecer para este tipo de producciones para que así podamos entender su tierna y simpática historia sin ningún tipo de impedimento.


Little Noah: Scion of Paradise es una aventura preciosa y ligera. Es un título de acción sin muchas complicaciones que podremos rápidamente dominar y disfrutar sin tener que estar horas y horas aprendiendo cada una de sus mecánicas. Esto no es necesariamente negativo ya que nos ofrece una acción directa y realmente divertida. Sus mecánicas y su jugabilidad son las mejores bazas para adentrarnos en ese bello mundo lleno de posibilidades, aunque se ve empañado por una narrativa que presenta algunos agujeros de guión y que parece inconexa en algunos momentos.

Little Noah: Scion of Paradise ya se encuentra a la venta en formato digital para PlayStation 4, Nintendo Switch y PC (Steam)
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 4 proporcionado por Cygames.



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