
Después del macabro The Evil Within, y su perturbadora secuencia, muchos nos pregutamos con qué nueva, loca y arrebatadora idea podría sorprendernos Tango Gameworks, el estudio fundado por el legendario Shinji Mikami. Esta pregunta se respondía hace un par de años cuando se anunció el desarrollo de Ghostwire: Tokyo; una auténtica locura que nos llevaría a recorrer una Tokyo alternativa plagada por aterradores seres procedentes del folclore japonés.
Precisamente, esto último va a ser uno de los mayores atractivos de Ghostwire: Tokyo. El título sabe jugar muy bien sus cartas y consigue crear una atmósfera bella, pero también arrebatadora, llena de seres que buscarán darnos caza nada más vernos, y con ese aire especial que tan solo los Yokai y otros seres y espectros procedentes de la cultura nipona sabe otorgarnos.
Y así, desde hace unas semanas, ya es posible disfrutar de este thriller sobrenatural lleno de misterio para PlayStation 5 y PC.

Ghostwire: Tokyo nos pone en la piel de Akito, un joven que, tras sufrir un accidente de tráfico no cuenta con muchas papeletas para seguir con vida. No obstante, aquí es cuando empiezan a sucederse los eventos paranormales: un espíritu consigue atar al joven en su cuerpo y logra que siga con vida, pero esto no es acto altruista: el precio que deberá pagar el joven Akito por seguir en este mundo será bastante alto.
Ese espíritu fantasmal que salva la vida a Akito también tendrá sus grandes dosis de protagonismo. Él es, bueno, mejor dicho, era, un misterioso detective de lo paranormal que responde al nombre de KK y que falleció en extrañas secundarias. Pero esto no frenó el detective y desde ultratumba continua con su misión. Eso es lo que le motiva a integrarse con el cuerpo de Akito, consiguiendo una fusión entre los dos con el objetivo de combatir a una sociedad de seres enmascarados que han liberado una niebla mortal por toda Shibuya.

Precisamente, si el tándem formado por Akito y KK va a protagonizar ese arco argumental que nos llevará a luchar contra esos enmascarados, será esa niebla a la que hemos hecho mención la que actué como eje articulador de la narrativa. El componente misterioso y sobrenatural de esta niebla es que, al entrar en contacto con algún ser vivo, hace que este desaparezca, dejando atrás únicamente su ropa.
Pero, aunque esto pueda parecer un objetivo más que suficiente para que los dos protagonistas luchen juntos por salar Shibuya, aún falta añadir un componente personal que será lo que le dé al joven Akito ese instrumento necesario para decantase por unirse a esta empresa: su hermana ha ido secuestrada por los miembros de esa misteriosa sociedad enmascara y será utilizada para un peligroso ritual. Esto supone la motivación final para que tanto Akito como KK formen un equipo sólido, pero bastante irónico, con el que incluso llevaremos a divertirnos y a reírnos con sus mordaces conversaciones.

Con todos estos ingredientes, que no son pocos. Ghostwire: Tokyo nos ofrece una premisa muy interesante. Una historia que todos los que somos aficionados al mundo otaku, a la cultura, el folclore y la mitología japonesa disfrutaremos, por sus grandes referencias y recreaciones de esos yokais y espíritus que, igualmente, han sido vistos en otros títulos, pero que aquí adquieren un carácter especial. No obstante, hemos de decir que quizás la línea narrativa de Ghostwire: Tokyo no esté tan integrada con su gameplay como cabría esperar y se queda un tanto diluida ya que sus personajes no se desarrollan de una manera profunda.


A nivel jugable, Ghostwire: Tokyo se desenvuelve, en parte, dentro del género sandbox, con toques de acción y RPG en primera persona. Esta mezcla suele funcionar bastante bien, aunque hemos de decir que en el último juego de Tango Gameworks no cuaja como debería. Y ojo a esto último; en ningún momento vamos a señalar a Ghostwire: Tokyo como un mal juego, todo lo contario, nos ha parecido un título notable y con una ambientación sobresaliente, pero, lamentablemente, carece de ese nivel de innovación que nos haga decir: ¡esto no lo hemos visto nunca!

La propia ciudad de Tokyo será nuestro patio de recreo y el barrio de Shibuya nuestra particular parcela por la que podremos desplazarnos para cumplir todos esos objetivos y misiones que Akito y KK deberán completar. En este sentido vamos a decir que Ghostwire: Tokyo cumple con los estándares de los juegos de este tipo de una manera realimente notable: contaremos con un entorno muy bien recreado, lleno de puntos con los que interactuar, enemigos a los que derrotar y misiones que cumplir.
Sobre estas misiones, serán la base del desarrollo de nuestro particular viaje por este mundo fantasmal. Los escenarios abiertos por las calles de esta mítica ciudad que tanto se ha recreado ya en los videojuegos, se irán combinando con otras zonas cerradas en las que, igualmente, debemos avanzar y derrotar enemigos. Así, el título se sucederá como una serie de misiones principales que deberemos encadenar para ir avanzando en la trama. Estas serán el eje articulador del argumento y, tras completarlas, recibiremos una serie de puntos de experiencia con los que podremos de subir de nivel y adquirir nuevas habilidades sobrenaturales para Akito.

Y como buen título del género al que pertenece, ese gran y bello micromundo que se ha recreado, contará con una serie de misiones secundarias las cuales recomendamos realizar. Algunas son realmente origines, divertidas y nos ayudarán a ahondar más en esa fantástica mitológica y folclore japonés. Estas se encuentran repartidas por toda Shibuya y van desde rescatar a algún alma perdida, hasta acabar con una serie de entes que están aterrorizando alguna zona. Son varias y muy adictivas, además, al igual que pasaba con las misiones principales, completarlas nos proporcionará puntos de experiencia.
Con esos puntos de experiencia subiremos de nivel, aumentando nuestra vida o nuestra resistencia. Pero también adquiriremos puntos para invertir en el árbol de habilidades. En este árbol de habilidades podremos adquirir diferentes ventajas y habilidades que nos ayudarán a acabar con esos seres que pueblan Tokyo. Nuevas formas de atacar, más potencia para nuestros hechizos, resistencias o aumentos de salud, son algunas de las habilidades que podremos adquirir.

Y continuamos hablando sobre su mundo. De este tenemos que decir que se encuentra bellamente construido. La luz, la sombra y todos esos estímulos visuales a base construidos por medio de una fuerte fuente de neón son los principales elementos que ayudan a recrear la ciudad. Contaremos con un pequeño mapamundi que nos ayudará a movernos por las conocidas calles, y esto nos servirá para explorar y descubrir los secretos de se encuentran escondidos. En este caso vemos como el mundo que recorreremos junto a Akito y KK está lleno de cosas por hacer, como por ejemplo purificar almas o encontrar santuarios. Otros puntos de interés serán las Puertas Torii, que actuarán como una suerte de atalayas que nos despejarán parte del mapa. Son acciones de un carácter más secundario sí, pero que nos ayudarán a progresar y a mejorar a nuestro personaje, mientras vamos conociendo más detalles sobre el folclore japonés.

Lo interesante en a la construcción del mundo en Ghostwire: Tokyo es que no te lo da todo desde el comienzo. Su mundo de irá construyendo poco a poco; esto quiere decir que, según avancemos en la trama accederemos a nuevas áreas. Esto se justifica con la presencia de esa misteriosa niebla que ha aparecido de la nada en la ciudad y ha hecho desaparecer a las personas que habitaban esta metrópoli. Por lo que, si nos encontramos con este elemento y nos acercamos demasiado, nos irá restando vida.

El combate es otra de las bases del juego, y aquí tenemos que decir que, a nuestro parecer, es uno de sus grandes aciertos. La forma de encarar estos enfrentamientos va mu acorde con la narrativa y la estética que Tango Gameworks ha querido dar a su juego. No tendremos grandes armas, pistolas, o un largo etc…, conocidas ya en otros shooter, sino más bien a nuestro alance estarán una serie de poderes espirituales elementales, o Kidōs, que podremos utilizar para acabar con esos seres salidos de las leyendas urbanas del país nipón. Pero lo interesante de estos hechizos es que realmente equivaldrían a armas de fuego convencionales ya que, los conjuros de aire, fuego o agua que emularán a armas reales, y actuarán como si fuera una pistola, un subfusil o una escopetara.
Este sistema de combate es básico, pero muy efectivo. Akito apuntará a los enemigos y ejecutará un hechizo con su magia que les irá quitando vida hasta que desaparezcan. Adicionalmente, hay otras formas de acabar con ellos, y es que, si les arrebatamos la suficiente vialidad, podrá realizar un conjuro para arrebatarles su núcleo. Eso sí, no hay que confiarse a la hora de enfrentarse a estos seres ya que cada uno tiene sus patrones de movimientos y, sino tenemos cuidado, pronto podrán acabar con nosotros.

Esa acción directa que nos ofrece el gameplay de Ghostwire: Tokyo es realmente satisfactoria. A los mandos funciona muy bien, es rápida y directa y nos presenta muchas posibilidades. Además, hay que hacer una especial menciona al mando DualSense de PlayStation 5 ya que, gracias a su tecnología, podremos sentir diferentes sensaciones según utilicemos uno u otro conjuro.
Con todos estos elementos nos preguntaremos, ¿Cuál es la duración del último título de Tango Gameworks?. En nuestro caso, hemos completado la historia principal en unas trece horas, yendo a un ritmo tranquilo. Pero a estas horas podemos sumarles una cuantas más si queremos hacer todas esas misiones secundarias y explorar con tranquilidad ese espectral mundo en el que se ha convertido la bulliciosa ciudad de Shibuya.


Con el primer tráiler que presentó el juego ya veíamos que, artísticamente, iba a ser algo muy especial, y finalmente ha sido así. Ya hemos hablado de la ciudad de Shibuya y la especial visión que se ha creado para este mundo. Hemos de decir que ese ambiente espectral, combinado con la visión de una ciudad tan moderna, quizás un tanto futurista, y llena de esos colores a base de neones, es una de las visiones más impactantes, artísticamente hablando, que hemos visto en lo que llevamos de nueva generación.
La atmosfera de la ciudad es algo único. Junto a nuestros primeros pasos nos daremos cuenta que es un título muy especial y cuya recreación se ha hecho con mucho mimo. La ciudad de Shibuya es un ente viviente y cambiante que, en combinación con la misteriosa niebla, nos invitará a recorrer sus calles y a explorar cada uno de sus detalles. Decenas de elementos representativos de la cultura japonesa estarán presentes. En definitiva, es toda una delicia explorar ese mundo que, aunque ya conocíamos de otros título como la saga Yakuza o Persona, aquí se le da un aire muy especial.

Aunque, artística y conceptualmente, hay un elemento que se roba todo el protagonismo: esos yokais y espíritus propios de la cultura y el folclore japonés que iremos viendo a lo largo de la aventura. Desde espíritus que representan a jóvenes con uniforme escolar, otros de alargadas figuras con extraños paraguas, o hasta una alta mujer que porta unas grandes tijeras. Todas estas imágenes están sacadas de esas leyendas urbanas de Japón; cuentos de terror que nos recuerdan a Kuchisake-onna (la mujer con la boca cortada), los fantasmas Kasa-obake con forma de paraguas, o esos diversos espíritus y yokais que irán apareciéndose a nuestro paso.

Ese magnífico diseño artístico y la creación de ese mudo, se ve combinado con un rendimiento en la última consola de Sony bastante solvente. En este sentido, tenemos que decir que el título de Tango Gameworks cuenta con hasta seis opciones gráficas que priorizan la calidad, el rendimiento o que introduce efectos ray tracing. Todo ello proporciona una gran optimización para que sea el propio jugador el que elija como quiere experimentar este mundo.


En lo referente a su apartado sonoro, tenemos que decir que Ghostwire: Tokyo cuenta con un soundtranck soberbio, lleno de matices y diferentes toques que nos llevarán de la mano hacia ese país culturalmente tan rico. Las melodías son variadas y muchas veces saben combinar, y de una forma notable, lo tradicional con lo más vanguardista. A esto se le añade un gran trabajo de ambientación, con efectos de sonido que cumplen de una forma muy eficiente, sobre todo en lo que se refiere a los diferentes sonidos que emiten los monstruos.
Y, todo esto, se corona con un estupendo trabajo de doblaje al castellano que nos ayudará a ponernos en situación. No obstante, aunque el título se encuentra totalmente localizado al castellano, recomendamos jugarlo en su idioma original, para genera así una atmósfera aún más profunda.


Ghostwire: Tokyo puede que no sea un título perfecto ni tampoco el más innovador dentro del género, pero tiene un espíritu único que engancha al jugador, sobre todo a todos aquellos que sean fans de la cultura y el folclore nipón. Tango Gameworks ha sabido plasmar en su último título aquellos elementos más conocidos y con los que se identifica el terror japonés, y lo ha resuelto muy bien en un título con unas mecánicas rápidas, dinámicas y muy divertidas. La propia ciudad de Shibuya es un campo de juego excepcional donde nos perderemos buscando esa acción que se nos propone desde el primer minuto. Es cierto que su historia se diluye en cierta medida por su jugabilidad, no obstante, todos los demás elementos que componen esta espectral aventura hace que el jugador permanezca enganchado y que disfrute viajando a una ciudad muchas veces versionadas en los videojuegos, pero nunca con esta interesante visión fantasmal.

Ghostwire: Tokyo ya se encuentra a la venta en formato digital y físico para PlayStation 5 y PC.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 proporcionado por Ziran.



Deja una respuesta