
Hace cinco años Guerrilla Games nos sorprendió a todos con un proyecto que supuso un nuevo rumbo en su producción. La desarrolladora americana, conocida tradicionalmente por ofrecernos grandes y míticos FPS como Killzone, dio un giro y nos presentó Horizon Zero Dawn, una aventura que nos ponía en la piel de una jovencísima Aloy en su búsqueda por desentrañar los misterios que acontecían en se mundo post-apocalíptico sitiado por aterradoras máquinas.
Horizon Zero Dawn se instauró en el catálogo de PlayStation 4 como un título realmente atractivo, con una interesante historia y con unas mecánicas realmente sólidas. Además, el título se vio expandido con un DLC titulado The Frozen Wilds, que nos llevaba a acompañar a Aloy en una nueva zona, para intentar desentrañar los peligros que allí se hallaban.
Pero estaba claro que la repercusión de Horizon Zero Dawn no se iba a quedar en únicamente una entrega. Guerrilla Games decidió adaptar el primer título de esta saga a PlayStation 5, incluyendo algunas mejoras de rendimiento, pero el verdadero plato fuerte llegó hace un par de años, con el anuncio de Horizon Forbidden West, la continuación de las aventuras de Aloy por ese genial, pero caótico mundo, que nos llevaría a explorar nuevas regiones, luchar contra nuevas máquinas e interactuar con nuevos clanes hasta ahora desconocidos, haciendo crecer así el rico lore que envuelve a esta franquicia.
Desde hace ya unas semanas, Horizon Forbidden West se encuentra a la venta para PlayStation 4 y PlayStation 5, ofreciéndonos una aventura que, si bien toma las bases de su predecesor, nos ofrece más y mejor, consolidándose como una continuación sólida y realmente divertida.

Horizon Forbidden West es una secuela directa de Zero Dawn por lo que sí será necesario que hayamos jugado al anterior título. Pero, ¿es estrictamente necesario?, bueno quizás no, pero todo lo acontecido y el desenlace de la primera aventura de Aloy será el condicionante y el detonante que justifique que esta poderosa cazadora de la tribu Nora vuelva a armarse con su arco y se disponga a combatir de nuevo a terribles máquinas en un nuevo lugar desconocido para ella.

Recapitulando lo visto en el juego anterior, aunque incluyendo algunos spoilers (si no habéis completado la primera entrega os aconsejamos dejar de leer aquí), Zero Dawn terminó con la victoria de Aloy ante HADES, una inteligencia artificial perteneciente originalmente a GAIA que corrompió la naturaleza de las máquinas con el objetivo de destruir la humanidad y al mundo.
Esa aparente paz que se produjo tras la caída de la IA hostil no fue demasiado duradera y pronto comenzó a percibirse un nuevo peligro: la plaga, una misteriosa infección que ha comenzado a extenderse y está afectando a la flora y la fauna. Esto hará saltar en el tiempo; han pasado seis meses desde que HADES fuera destruido, pero siendo consciente Aloy del nuevo peligro que asola a la humanidad y a su mundo, decide emprender un nuevo viaje para encontrar una copia de GAIA con el objetivo de asegurar la supervivencia de los seres vivos que pueblan la Tierra. Este viaje hará que Aloy se vea obligada a adentrase en el Oeste Prohibido, una zona peligrosa envuelta en constantes enfrentamientos de los clanes que la habitan, y donde la poderosa y violenta tribu Tenakth, parece imponer su voluntad con puño de hierro.
Pero esto es solo en comienzo de la aventura….

Con esta breve narración del contexto que nos presenta Horizon Forbbiden West, queremos señalar que nos encontramos ante una secuela realmente inmensa, no solo en su jugabilidad y en sus mecánicas, sino también su argumento. Guerrilla Games ha sabido coger todo lo bueno de su primer título y crear una secuela que nos ofrece más y mejor, llena de detalles que nos absorberá desde el primer momento. Los personajes, el argumento de las misiones –tanto secundarias como principales- y su propio mundo, ha subido de nivel, ofreciéndonos un título tan inversivo como colosal, en el que hemos deseado perdernos siguiendo los pasos de Aloy en su particular y peligrosa empresa por salvar el mundo.


Y si bien en su narrativa hemos visto como Guerrilla Games ha profundizado más, también lo ha hecho en las mecánicas y la jugabilidad de Forbidden West. La nueva aventura de Aloy presenta más y mejor, pero siguiendo los pasos de la primera entrega. Muchas de las mecánicas que ya pudimos ver en Zero Dawn se van a replicar aquí, pero mejoradas y depuradas. Por supuesto, también encontramos algunas nuevas que dotan al título de ese aire de novedad que nos ha enganchado tanto como lo hizo el primer juego.

La progresión de la aventura se llevará a cabo por medio de la realización de misiones. Junto a Aloy deberemos ir completando una serie de encargos y tareas que nos irán marcando el ritmo. Estas, de carácter obligatorio será las que nos van guiando en la aventura principal, además de que su superación nos proveerá de experiencia, puntos de habilidad y algunos recursos.
No obstante, son en las misiones secundarias donde nos hemos encontrado la mayor sorpresa. En esta ocasión Guerrilla ha buscado ser original e ir más allá de las típicas tareas de recaderos y de recolección, para presentarnos otras misiones que tienen una verdadera sustancia y que están, ciertamente, relacionadas con los acontecimientos que se van a desarrollar en las tareas personajes. Gracias a esto podemos ver un mundo vivo y cambiante, que irá evolucionando con nuestro paso y nuestras acciones, y del que seremos participes.

Cierto es que, tanto las misiones principales como secundarias son las que nos proporcionan esa experiencia de mundo vivo y cambiante en Forbidden West, pero también se han incluido otras tareas, recados, combates, batidas de caza o carreras que van en una línea más convencional. Estas nos van a aportar contenido jugable, y también jugosas recompensas que ayudan a Aloy a seguir haciéndose más fuerte, pero, lo más interesante es que, gracias a estas, podremos explorar ese gran mundo que nos depara en el Oeste Perdido. Perdernos por los vastos parajes es un verdadero placer, y precisamente el juego nos invita a ello con la multitud de secretos que nos ofrece para descubrir.

La acción se sigue llevando por bandera y los de Guerrilla se han convertido en unos verdaderos maestros a la hora de llevar esto a un videojuego. El arco y las armas a distancia seguirán siendo la forma principal con la que Aloy dará caza a las bestias metálicas. Dispondremos de un gran arsenal que sigue un poco en la línea del primer título, ofreciéndonos arcos de diferentes tamaños y estilos, hondas o arpones. Por supuesto la munición no será infinita y deberemos cratearla utilizando materiales y recursos que deberemos adquirir saqueando máquinas o recolectando por el escenario.
A este sistema de ataque a distancia se une también las acciones de cuerpo a cuerpo, un poco más arriesgadas. Pero, si algo nos enseñó Zero Dawn es que esas máquinas que campan a sus anchas por este mundo desolado son criaturas realmente peligrosas y con las que deberemos tener mucho cuidado. Seguiremos contado con una lanza con la que podremos asestar golpes devastadores a nuestros enemigos, ya sean metálicos o humanos. De igual manera, tendremos diferentes formas de atacar, Aloy se ha hecho más fuerte y tiene a su disposición diferentes combos que se realizan por medio de ataques fuertes y otros más rápidos y dinámicos.

La forma de interactuar con el mundo y la manera de explorarlo también ha cambiado, introduciendo algunas mecánicas que han otorgado más profundidad al título. En determinado momento de la aventura, adquiriremos un dispositivo que nos permitirá desplazarnos por el aire; recibe el nombre de Alaesudo, y gracias a él podremos desplazarnos rápidamente y observar el paisaje mientras planeamos por ese nuevo mundo prohibido. Junto a este artefacto también encontraos otros dos: un gancho que nos ayudará a escalar en determinadas circunstancias, y otro con el que podremos bucear durante un largo tiempo, abriéndose así la posibilidad de explorar las grandes zonas acuosas presentes en el juego.

Junto con otros elementos también presentes en la entrega anterior, como la posibilidad de adquirir nuevo equipo o armas, y cuyo número se ha implementado de forma asombrosa y con unos diseños realmente espectaculares, también encontramos otras mecánicas como las ya nombradas de crafteo que nos servirán para crear diferentes tipos de municiones para nuestras amas a distancia, y algunos utensilios como tramas o pociones que nos ayudarán en este mundo inhóspito.
Pero, no podemos olvidarnos de una de las señas de identidad más característica de esta saga: las máquinas. Algunos seres mecánicos que aparecieron en la anterior entrega vuelven en esta aventura, pero se ha aumentado su variedad, ofreciéndonos la posibilidad de combatir contar seres realmente aterradores, pero también utilizarlos como monturas. Lo interesante es que como dentro de una misma especie encontremos varios niveles, siendo algunos más fuertes y todo un reto. Pero quizás lo más impactante son aquellas partes en las que deberemos enfrentarnos contra algunas máquinas realmente descomunales, como una serpiente de gran tamaño que intentará acabar con nuestra vida.

En PlayStation 5, Forbidden West también incluye algunas funciones exclusivas, como las que están enfocadas a la experiencia que el DualSense nos ofrece. Gracias a este nuevo controlador podemos sentir en nuestras manos algunas de las propias acciones que sentirá Aloy, como cuando tensa su arco o golpea con su lanza. Gracias a la retroalimentación háptica también podremos sentir algunos efectos de interacción con el mundo, y aquí tenemos que destacar esa nueva mecánica de buceo que el juego introduce.
La nueva aventura de Aloy es realmente inmensa. Es cierto que, si vamos a completar únicamente la historia, en unas 20-25 horas estaremos viendo los créditos finales, pero queremos explorar su mundo y experimentar todas sus misiones secundarias, encargos y tareas, la duración puede perfectamente triplicar esa cifra.


Si el mundo de Zero Dawn ya nos pareció uno de los más completos y vivos que vimos en PlayStation 4, con unos escenarios y paisajes que generan estampas realmente llamativas, cálidas y atronadoras, en Forbbiden West vamos a encontrar esto mismo, pero a un mayor nivel. En lo tecnológico, Guerrilla Games ha alcanzado un nuevo nivel con su motor gráfico Decima. El mundo de esta secuela se ha expandido y nos ayuda a ver otros enfoques de esa tierra asolada que se encuentra separada en diferentes tribus y clanes, pero siempre amenazada por las máquinas. En este sentido, vamos encontrarnos con escenarios con un mayor nivel de detalle y que nos ha recordado, en gran medida, a algunos elementos que comparte con el mundo que Hideo Kojima creó para Death Stranding.
No obstante, y en referencia a esto último, Horizon Forbbiden West no intenta mostrarnos un mundo fruto de una catástrofe, sino un mundo que ha sabido sobreponerse a ese fin que supuso el declive de la raza humana pero que ha encontrado una nueva forma de sobrevivir. Esto último es importante porque es lo que nos ayuda a comprender como pueden haberse diseñado los diferentes enclaves, campamentos y pequeñas ciudades que iremos visitando mientras acompañantas a Aloy. Como su fuera una vuelta al pasado, a un mundo más primitivo y brutal, en nuestro viaje nos encontraremos esos reductos donde la humanidad se ha adaptado a su entorno. Sencillamente es brutal como Guerrilla ha recreado estos lugares, integrando elementos de tribus y civilizaciones reales pasadas, con esos elementos del lore del propio juego.

Eso mismo pasa con sus personajes, de los que podemos decir que nos ha sorprendido el nivel de detalle con los que se han creado. Por supuesto tenemos que señalar que en nuestro caso hemos disfrutado del juego en su versión de PlayStation 5 y realmente se ve asombroso. El diseño de cada personaje, la representación de los clanes, los ropajes o los utensilios que podemos admirar llegan a un nivel demencial. Realmente es una maravilla pararnos a observar a cada uno de esos actores que forman parte de este mundo. Y, como olvidarnos de las animaciones y las expresiones faciales, lo cual dota de un mayor nivel de vida a estos personajes.
El mismo gusto y la gran dirección artística que encontramos en la representación de esos enclaves y personajes, lo podemos observar en los paisajes y escenarios. Forbidden Eest tiene un tono prácticamente fotorrealista, reimaginando nuestro mundo precisamente como un ambiente que ha sufrido la misma catástrofe que guía su argumento. Estos adquieren un tamaño aún más descomunal que la primera entrega, pero que, a su vez, no se encuentra vacío ni faltos de vida, sino todo lo contrario. Las máquinas se encuentran poblando estos lugares, pero también pequeños animales, como jabalís, conejos ardillas, u otras especies voladoras que han sabido adaptarse a esta nueva situación.

Los diferentes biomas que componen ese nuevo mundo son de lo más variados y espectaculares, desde paisajes montañosos, hasta zonas con una abundante vegetación, hasta otros parajes donde la nieve lo tiñe todo de blando. Pero, en la interacción con los diferentes elementos que conforman estos lugares es donde encontramos uno de los elementos más interesantes de Forbidden West. A diferencia de otros títulos con una concepción de mundo abierto, en esta nueva aventura de Aloy no contaremos con una ayuda tan clara a la hora de escalar o sortear los diferentes obstáculos: todo se presenta de una forma más realista y natural. No obstante, también es cierto que, si queremos tener una ayuda extra, nos podremos valer del Foco que la cazadora Nora siempre porta, para que de esta manera podamos ver con que elementos del escenario podremos interactuar.
Una especial mención merecen las máquinas. Esas monstruosas criaturas mecánicas que nos aterrizaron en la primera aventura también vuelven para acecharnos. Si bien algunos de los especímenes se repiten, hay otras nuevas de un tamaño descomunal y que tienen comportamientos totalmente diferentes, lo que condicionará la forma de hacerlas frente. Pero, tal y como pasaba con la primera entrega, uno de los elementos que más nos llama la atención de los enfrentamientos contra estos seres es la posibilidad de arrancarles piezas a base de disparos o con golpes cuerpo a cuerpo.

Y dejando ya a un lado estos elementos más descriptivos del maravilloso mundo que nos espera en el Oeste Prohibido, también tenemos que hablar del rendimiento que nos ofrece en la nueva consola de Sony. Hay que señalar que el título cuenta con dos modos de visualización grafica; un modo Resolución que nos permitirá disfrutar de la aventura con una resolución 4k y de forma nativa, aunque limita los frames a 30 fps, y un modo Rendimiento, que permite al juego moverse en unos muy sólidos 60 fps, aunque sacrificando algunos elementos y detalles gráficos. La opción de integrar y de utilizar esos modos ya recae sobre el jugador, nosotros hemos probamos ambos en profundidad y la verdad es que, aunque se nota la diferencia y las fortalezas de cada uno, el título se ve y funciona de una manera espectacular en las dos opciones.
Para finalizar con el análisis del rendimiento de la aventura, tenemos que señalar que los tiempos de carga soy realmente rápidos. En PlayStation 5, salvo en una o dos ocasiones, no hemos no hemos visto una pantalla de carga. Todo fluye de una manera muy dinámica y rápida, ofreciéndonos una experiencia sin cortes y muy continuada, algo que favorece a construir ese mundo tan frenético y lleno de peligros que Aloy deberá explorar.


Ya en su apartado sonoro, Horizon Forbidden West cuenta con un acabado propio de las grandes porciones de los estudios de Sony. La banda sonora que nos acompañara durante nuestra travesía repite algunos temas realmente épicos de la primera entrega, pero también incorpora otros realmente asombrosos que ayudan a generar una atmósfera consistente para la aventura. La alternancia de melodías más dramáticas y dinámicas, con otras de ritmos más lentos y con una clara influencia tribal, es realmente orgánica y con una transición fluida. A través de estos elementos vemos el mimo y el cariño con que los integrantes del estudio de desarrollo de Guerrilla han concebido su nueva obra.
Y qué decir de su trabajo de doblaje. La nueva aventura de Aloy también nos llega doblada a nuestro idioma, donde la genial Michelle Jenner vuelve a dar vida a la cazadora Nora con una interpretación magistral. La actriz ha sabido dar su toque personal y dotar de vida al personaje virtual, y esto es realmente importante porque, si lo comparamos con la primera entrega, aquí las intervenciones de Aloy serán constantes: cada uno de los comentarios que va soltando, la interacción de ella con el mundo, o el dialogo con otros personajes, están representados con un registro vocal realmente acertado. Por supuesto, también hay que alabar el trabajo de los otros actores de doblaje y miembros del equipo que han localizado el título nuestro idioma, con un resultado realmente sobresaliente.

La guinda del pastel en este apartado la pone unos efectos de sonido espectaculares. El sonido ambiental, los efectos del clima, o el propio ruido lleno de ferocidad que las máquinas emiten, generan una atmósfera aún más inmersita y ayudan a construir ese magnifico mundo que Forbidden West nos regala.


Con Forbidden West no se cumple ese viejo proverbio de que segundas partes nunca fueron buenas. La nueva aventura de Aloy va más allá de lo que pudimos ver en la primera entrega, ofreciéndonos un juego más profundo, con unas mecánicas más pulidas y sofisticadas y un lore realmente ambicioso. A todas luces, la segunda entrega de Horizon es un gran aliciente para coger el mando de nuestra consola y sumergirnos de lleno en una epopeya tan épica como interesante.

Horizon Forbidden West ya se encuentra a la venta en formato físico y digital para PlayStation 5 y PlayStation 4.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 5 proporcionado por PlayStation



Deja una respuesta