
Posiblemente, Samus Aran es uno de los personajes más emblemáticos y más clásicos de Nintendo. Su historia se remonta hasta prácticamente el inicio de la compañía dentro del sector de los videojuegos, y cuyas aventuras nos invitaban a explorar planetas desolados e infectados de alienígenas. Pero, también, Metroid ha tenido el honor de ser uno de los juegos, junto a Castlevania, que han dado origen a un género que se ha ido extendiendo a lo largo de las décadas, y en especial en los últimos tiempos: los metroidvania.
Hablar de Metroid Dread es algo complicado ya que tenemos que retrotraernos en el tiempo precisamente hasta el origen de la propia saga. A finales de los años ochenta se puso a la venta el primer juego de la franquicia que, por primera vez, nos presentaba a la cazarrecompensas Samus Aran quien, con el objetivo de proteger a la galaxia de los Piratas Espaciales, se dirigió, por orden de la Federación Galáctica, al planeta SR388 con el fin de impedir de impedir que esos piratas se aprovecharan del poder de los Metroid –una raza extraterrestre de gran poder-y poner fin así a su conquista expansiva de ese grupo de piratas.
Tras esto, a lo largo de los años, hemos recibido diferentes juegos, para diversas consolas, que continuaban las aventuras de Samus, pero también algunos remakes y remasterizaciones. Precisamente, con un remake, Nintendo confió a la desarrolladora española MercurySteam la tarea de reimaginar la segunda aventura de la cazarrecompensa. Lanzado originalmente en 1991 para GameBoy, con el título de Metroid II: Returm of Samus, el título nos ponía de nuevo en la piel de la heroína virtual para exterminar a los Metroides del planeta SR388. Esa misma premisa, se plasmó en el año 2017 cuando, el estudio madrileño, lanzó para Nintendo 3DS Samus Returms.
Samus Returms recuperaba toda la esencia de los Metroid clásicos en dos dimensiones, pero, además, las numerosas críticas positivas y las alabanzas hacia el trabajo del estudio, hizo que Nintendo confiará de nuevo en MercurySteam para desarrollar un nuevo juego. Y con esto llegamos a Metroid Dread, el último título de la saga lanzado para Nintendo Switch y que sirve de continuación para Metroid Fusión, entrega lanzada al mercado hace ya 19 años.

Al considerarse una secuela directa de Metroid Fusion, muchos de los acontecimientos que en esa entrega tuvieron lugar se van a ver continuados aquí. De esta manera, vemos como la historia de Dread comienza con un pequeño resumen de los acontecimientos que tuvieron lugar anteriormente, algo que es de agradecer para aquellos jugadores que aún no han tenido la oportunidad de completarlo.

Tras esta recapitulación, se nos pondrá en contexto. La Federación Galáctica ha enviado al planeta ZDR a los E.M.M.I, unos robots encargados de realizar una investigación sobre una creciente amenaza que se está originando en este planeta. Pronto se pierde la pista de estos seres mecánicos y por ese motivo, la propia Federación Galáctica recurre de nuevo a Samus con el fin de viajar a este planeta para investigar el paradero de los E.M.M.I. Lo que parecía ser una misión de reconocimiento, se torna pronto en una aventura de supervivencia y horror.

Sin querer entrar en más detalles sobre su argumento, para evitar spoilers, hemos de indicar que Metroid Dread parece suponer el cierre del arco argumental iniciado hace ya décadas con el lanzamiento del primer juego de la saga para NES. Como hemos indicado anteriormente, el título desarrollado por MercurySteam actúa como una continuación de Fusion y recupera muchos de los elementos narrativos del mismo, para dar fin a una aventura espacial donde la cazarrecompensas ha de enfrentarse a nuevos peligros, pero también a otros pertenecientes a sus aventuras del pasado. Dread es, sin dudas, un título repleto de cariño dirigido a los fans de la saga, que los pondrá a prueba, pero que también les maravillara por las nuevas mecánicas introducidas, su ambientación tan característica y los desafíos que se van a encontrar a lo largo de sus aventuras en el planeta ZDR.


Siguiendo los preceptos de las aventuras clásicas de Metroid, Dread es un metroidvania, valga la redundancia, en 2D de stroll lateral, principalmente, aunque también contará con elementos en 2.5D, de desarrollo no lienal, donde debemos guiar los pasos de Samus a través de diferentes escenarios mientras hacer frente a multitud de seres que habitan en el cada una de sus estancias.
Al principio de la aventura, Samus habrá perdido todas aquellas habilidades que había desarrollado en anteriores entregas, por lo que nos encontraremos un tanto indefensos ante nuestros enemigos. La exploración será una de las bazas principales de la aventura; deberemos acompañar a la cazarrecompensas a través de diferentes salas mientras completamos desafíos y puzles, e intentamos sobrevivir a los peligros que aguardan en ellas.

Poco a poco iremos adquiriendo nuevas habilidades que nos permitirán realizar nuevos movimientos o ataques. El backtracking es una constante dentro de los metroidvania, y no podía faltar en un título de la saga Metroid. Esto supone tener que volver sobre nuestros pasos una y otra vez con el objetivo de obtener algunos objetos opcionales que, previamente, no podíamos conseguir porque no disponíamos de la habilidad necesaria para ello. No obstante, en Dread no habrá que realizar estas acciones únicamente para obtener algún ítem opcional; aquí volver sobre nuestros pasos será algo casi de obligatorio cumplimiento para poder continuar con la aventura de Samus en este planeta.

Esto es algo que nos lleva a hablar de su intrincado, pero bien diseñado mapa. Las localizaciones y estancias que MercurySteam han diseñado para esta nueva aventura de Samus son todo un reto a superar. Si bien avanzar por su mundo no es tan complejo como entregas anteriores de Metroid, si deberemos estar muy pendientes por donde avanzamos, pero también de cada elemento del escenario pues, algunas paredes esconden misterios que aguardarán alguna que otra sorpresa. Nuestro mayor aliado para explorar el planeta será el mapa del que disponemos, una ayuda inestimable para orientarnos en el caso que no sepamos por donde ir. Pero, además, también contaremos con una serie de marcadores de los que nos podremos valer para señalar aquellas zonas que precisen de habilidades de las que aún no dispongamos y así, posteriormente, localizarlas de una forma rápida y sencilla.

El combate sigue siendo uno de los puntos clave en Dread, pero, MercurySteam ha introducido algunas novedades y, también, potenciado otras que ya desarrolló en Samus Returns. La cazarrecompensas dispondrá del clásico armamento para hacer frente a sus enemigos; como los disparos en ráfaga o los proyectiles, pero también podrá usar ataques cuerpo a cuerpo que nos servirán para despachar a ciertos seres sin mucha complicación. Aunque, posiblemente el mayor protagonista en los combates son los parrys, una nueva función que, si llegamos llevarla a la maestría, nos salvará la vida más de una vez.

Dentro de los combates son los jefes finales los que brillan con una luz propia en Metroid Dread. En ocasiones, durante estos combates, la curva de dificultad se dispara en gran medida, por lo que debemos estar muy pendiente de cómo y cuándo atacamos. Estos terribles enemigos responden a un patrón de movimiento bastante diferenciado; puede que acabe con nosotros alguna vez, pero poco a poco iremos vislumbrando su forma de moverse y podremos superar el reto que nos proponen.

Aunque hay un miedo mayor que los bosses, los propios E.M.M.I. El concentro de esta nueva entrega de es realmente interesante pues en su mismo nombre, Dread, nos sugiere ya lo que vamos a encontrar. A través de estos infatigables y terroríficos robots vamos a encontrar el verdadero enemigo al que Samus se enfrentará: el terror y la angustia a ser cazada. Cuando nos encontremos ante estos seres se abrirán varias posibilidades: bien podremos salir huyendo hasta darles esquinazo y escondernos de ellos, pero también podemos usar habilidades de sigilo para no ser detectados. Sea como sea, si terminan por atraparnos deberemos intentar rápidamente zafarnos de ellos pues, si llegan a cogernos, o fallamos el comando para escapar de sus garras, acabarán con nosotros en un instante.

Metroid Dread es un juego frenético y lleno de acción. Si vamos directamente a completar su historia principal puede durarnos alrededor de unas 7 u 9 horas, pero claro, con esto no obtendremos el 100% del juego. El título invita a que nos perdamos por su mapa buscando secretos y objetos ocultos, pero también enfrentándonos a los peligros que esconde este planeta. De esta manera, si queremos obtener el 100% tendremos que invertir un buen número de horas más. Pero esto no acaba aquí, como reto adicional, MercurySteam ha incuido un mudo difícil, desbloqueable tras completar por primera vez la aventura, por lo que los más osados podrán volver a adentrarse en el planeta ZDR buscando un reto aún mayor.


Decir que a nivel técnico Metroid Dread es una maravilla es quedarse corto. La manera en la que el estudio madrileño ha plasmado la nueva aventura de Samus no podría ser más acertada; tanto a nivel de rendimiento como artístico. Es un juego rápido, donde cada cosa fluye de una manera muy orgánica y natural, pero, a la vez, también de forma violenta. Esto es importante porque nos encontramos ante un metroidvania realmente frenético, en el que iremos de un sitio a otro disparando, saltando, o aporreando. En ningún momento hemos notado caídas de fps de forma realmente acusadas, ni en modo portátil ni en sobremesa, y eso hace especialmente agradable al juego: es un título para disfrutar de una forma muy dinámica y MercurySteam ha sabido plasmar esto de una forma realmente asombrosa.

El diseño también es una auténtica maravilla. Dread está muy inspirando en Fusion, eso se nota. Pero ha sabido adaptarse y generar una atmósfera de terror agobiante realmente acertada. Los E.M.M.I. tiene parte de la culpa; el diseño de esos violentos robots puede parecer simple, y con una gama cromática básica, pero cuando los ves aparecer, después del primer encuentro con ellos, deseas rápidamente perderlos de vista. El nuevo traje e Samus también es algo a destacar: es clásico, pero, a través de sus colores y algunos acabados, se siente renovado y pega con esa nueva estética que se le quiere dar al juego. Por su parte, y junto a la cazarrecompensas, los bosses son otro punto a señalar, a cada cual más único y terrorífico. El enfrentamiento contra estos últimos esta igualmente bien diseñado, y es uno de los puntos que más vamos a disfrutar en nuestra aventura por el planeta ZDR.

Pero el propio planeta ZDR no se queda atrás. El diseño de sus escenarios en 2D, pero con toques en 3D es, sin duda, un gran acierto. Esto nos permite presenciar esos fondos que nos llevarán a diferentes ambientes, y que, a su vez, saben captar y transmitir sensaciones a jugador. Cada uno de sus fondos de ese mapeado se encuentra diseñado con gran lógica; está lleno de detalles, por lo que no es de extrañar que nos encontremos, sin daros cuenta, parados en una zona concreta observando detenidamente esos propios fondos.


La banda sonora también es uno de los elementos claves de Dread ya que, gracias a sus temas, algunos cargados de tensión, logran transmitirnos esas sensaciones de terror y angustia que el juego quiere hacemos pasar en determinados momentos.
Eso sí, aunque el título juega con ese factor de terror, no es un juego de miedo, y su música se combinan con otras melodías icónicas de las sagas, estando muchas de esas remezcladas y adaptadas a los tiempos más modernos. Y, por su puesto, Metroid Dread se encuentra totalmente localizado al castellano, tanto sus subtítulos como su doblaje, por lo que podremos seguir los pasos de la aventura de Samus sin ningún tipo de complicación.


MercorySteam ha hecho un gran trabajo con Dread. Nos encontramos ante una aventura de Metroid tratada con el mimo y respeto que se merece. Los elementos clásicos de la saga son rápidamente reconocibles por todo fan de la cazarrecompensas. Pero también nos encontramos con otros aspectos nuevos que proporcionan un soplo de aire fresco a la franquicia. Las novedades, su fórmula narrativa y los terribles E.M.M.I, son aspectos que no hacen más que ayudarnos a ahondar más en uno de los metroidvania más queridos por la comunidad. Su rápido sistema de juego y su banda sonora también nos ha cautivado, y ayuda a generar una sensación de querer ir más allá a cada paso que damos. Y, sin miedo a equivocarnos, podemos decir que la obra del estudio madrileño es indispensable en todas aquellas ludotecas de los amantes del género, y, en especial, de los fans de Samus Aran.

Metroid Dread ya se encuentra a la venta en formato digital y fisico para Nintendo Switch.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para Nintendo Switch proporcionado por Nintendo España


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