
Una vez más tenemos que echar la mirada a un estudio independiente para hablar del juego que analizamos hoy: Odd Bug Studio, un pequeño equipo de creadores que ha desarrollado Tails of Iron.
Tails of Iron es una A-RPG que se basa en formulas vistas en otros juegos como son por ejemplo los juegos tipo souls, pero que las modela para integrarlas de una forma tremendamente divertidal en su videojuego. De esta forman, y tras un viaje que empezó en 2019 y que se completa ahora, nos llega este título que nos embarca en una historia sacada de un cuento con una gran jugabilidad y un aspecto artístico a destacar.

La historia de Tails of Iron nos sitúa en la guerra entre el reino de las ratas contra el de las ranas. Tras varios años de guerra, el rey Rattus consiguió expulsar de sus tierras al ejército invasor y traer una época de paz a su reino. Lamentablemente no pudo derrotar a sus dos enemigos; el general de las ranas Verruga Verde y al propio tiempo. Es este segundo el que le obliga a buscar un heredero pues su envejecido cuerpo no le permite volver a ponerse al mando de un ejército para hacer frente a una futura amenaza.
Para perpetuar su legado, el rey ha pensado es su hijo menor, el príncipe Redgi. Siendo el benjamín de la familia muchas personas no creen en él, pero ello no hará mella en la voluntad de nuestro protagonista que está dispuesto a aceptar su destino como futuro monarca de las ratas y llevar a su gente a la victoria y a una nueva época de paz.

Lo interesante de Tails of Iron no es en sí su historia, pues es algo que ya se ha repetido en otros videojuegos. Lo realmente remarcable es como está contada: los personajes no hablan y la única voz que escucharemos será la del narrador. Todo esto se encuentra unido a su estética nos da la sensación de estar leyendo o siendo los protagonistas de un cuento. Pero no os dejéis engañar por esto pues no estamos ante un juego suave y feliz, es un cuento más cercano a los originales de los hermanos Grimm donde el mal está muy presente y la violencia tiene un papel importante.


Como hemos comentado en la introducción, Tails of Iron es un A-RPG en 2D que combina elementos de los juegos tipos souls pero con ciertas licencias. En primer lugar, tenemos que hablar del sistema de combate. Este se basa en la precisión y en el castigo a los errores, y tanto, pues si recibimos algún golpe perderemos mucha vida por lo que tenemos que andar con ojo.
Los controles son relativamente sencillos; bloquear con un escudo con un gatillo y en un momento concreto hacer los parrys con otro gatillo, golpe ligero con arma a una mano siendo más débil o fuerte dependiendo si dejamos apretado el gatillo o lo soltamos, golpe pesado con otro gatillo y con las mismas mecánicas que el golpe ligero, esquivar y disparar con el arco. También podemos saltar para superar algunos obstáculos, pero este apartado es más bien secundario.

Lo enemigos tiene diversos tipos de ataque; uno simple esquivable y bloqueable y otro que podemos contraatacar y se nos indicará cuando sobre el enemigo aparezcan unas marcas amarillas. También cuentan con otros fuertes que no pueden ser bloqueados y tenemos que esquivar. Es un sistema bastante simple que nos recuerda a juegos como Salt and Sanctuary. La gran diferencia es que aquí no tenemos una barra de resistencia por lo que el límite de golpes no está superitado dando al juego una sensación más de acción. Pero cuidado, esto no es un juego de aporrear botones y comprobar quien dura más, debemos cubrirnos eficientemente y esquivar bien si no queremos morir rápidamente.

Debemos mencionar que no estamos ante un sistema de combate rápido, el titulo busca representar el peso de las armas y nuestras acciones tardaran unos instantes en realizarse. Esto más que un fallo de diseño se nota que está pensado como una mecánica más para poder poner a prueba al jugador. Aunque se nos pueda antojar algo complicado, el juego es consciente de ello y los puntos de control son abundantes, también los puntos para curarnos. Esta última acción la realizaremos a través de una especie de cantimplora con zumo de insecto funciona como un frasco de estus y que podemos rellenar en diferentes barriles o cuando matemos insectos.

Tails of Iron goza de cierta dificultad y tiene un arma de doble filo para mantenerla. Esto es que no existe un sistema de niveles como tal, sino que nuestros atributos se mejoraran con las armas y armaduras que iremos encontrando. Como decimos funciona en los dos lados ya que, si no podemos vencer a un enemigo no es porque no hayamos subido de nivel lo suficiente, sino que no estamos jugando lo suficientemente bien. La parte negativa es esa, que el carecer de un sistema de niveles o habilidades hace que el juego no tenga tanto contenido en su vertiente más rolera.
Pero esto último no significa que no podamos mejorar a nuestro personaje. A lo largo del juego podremos ir consiguiendo equipo para aumentar nuestros atributos. El equipamiento se categoriza en ligero, medio y pesado para escudos, armaduras y cascos. Cada una nos mejorara la defensa o nos proporcionara protección contra algún tipo de enemigo como son las ranas o las larvas. Las armas se clasifican en armas para dos manos, una mano y los arcos. Ojo cuidado con el peso, pues si nuestro equipo es muy pesado no podremos esquivar con tanta facilidad. El equipo se conseguirá de enemigos caídos o a través de la forja. Además de esto podemos crear diferentes recetas si conseguimos los ingredientes oportunos.

Aunque veamos un mapa con diferentes zonas indicamos que esto no se trata de un metroidvania. El juego nos da cierta libertad y sí que tenemos misiones secundarias para añadir más contenido, si notamos que el titulo está más encarrillado que otros juegos del género. Esto repercute mucho tanto en su duración, que se sitúa sobre unas 10 horas. No es una duración mala, pero nos hubiera gustado más que se expandieran ciertos aspectos para poder dar más peso a la exploración.


Podemos poner la mano en el fuego y afirmar que a nivel artístico estamos ante una maravilla y un juego único. No tanto por su nivel grafico, que no deja de ser modesto, sino por su estética. Los escenarios, personajes, enemigos, y otros elementos en general parecen sacados de un libro de cuentos del siglo XVII o XIX. Todo está dibujado a mano y con gran gusto y coherencia. Tiene un aspecto de fantasía, sí, pero de una fantasía oscura como si fueran los años más tenebristas de la Edad Media.

Pese a que los escenarios sean en 2D, no podemos dejar de alabar lo bien diseñados que están. Los paisajes tienen profundidad y aquí destaca la manera de como representa lo que pasa en segundo plano. Pero también hay que destacar otros elementos del juego como las partículas del fuego al fondo del escenario, la iluminación que juega un papel increíble tanto en los interiores como en los exteriores y unas animaciones muy cuidadas y trabajadas. Todos estos elementos son los puntos más diferenciadores de este juego en un mercado en el que es más necesario que nunca diferenciarse de otros títulos similares.


Como anticipamos al principio, los personajes no hablan y la única voz que escucharemos será la del narrador. El doblaje se encuentra únicamente en inglés, contando con susbtítulos en castellano, pero pese a esto tenemos que destacar la calidad que tiene. El honor de ser el narrador de esta historia es de Doug Cockle, una voz tremendamente carismática que los jugadores reconocerán por ser la persona que puso voz a Geralt de Rivia, de la saga The Witcher.

Los personajes se comunican entre ellos con sonidos silbantes y pequeños bocadillos con imágenes que se entiende perfectamente. La traducción a nuestro idioma es de gran calidad y adapta muy bien el lenguaje literario, pero tenemos que destacar un pequeño detalle que nos ha disgustado. La fuente que se ha usado en español no es la misma que en inglés, siendo está una que pega mucho más a un cuento de temática medieval. Es un detalle minio pero que hubiera estado bien cuidar.
Por ultimo mencionar la música que es quizá un aspecto un tanto más flojo, no tanto por que sea una mala banda sonora, sino porque pasa un poco en segundo plano con respecto a los otros apartados que rozan el sobresaliente.


Tails of Iron coge elementos ya vistos en juegos souls-like y los adapta perfectamente a lo que quiere hacer. A diferencia de otros títulos que buscan algo más rápido, aquí vemos un juego con un combate con peso y con menos plataformas. Como colofón une un apartado estético increíble y un apartado sonoro de calidad gracias a su narrador, para darnos un título que sabe diferenciarse en un mercado muy saturado de este género y que logra convertirse en un título muy recomendable.

Tails of Iron ya se encuentra a la venta en formato digital y físico (distribuido en nuestro país por Meridiem Games) para PlayStation 5, PlayStation 4, Xbox One, Xbox Series X/S, Nintendo Switch y PC.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para Nintendo Switch proporcionado por Meridiem Games.



Deja una respuesta