
En el año 2018 llegó a PC, vía Steam, un peculiar juego de acción que mezclaba la mitología de la antigua China, con grandes dosis de acción y un muy cuidado acabado artístico que cautivó a aquellos que tuvieron la posibilidad de probarlo. Hablamos de Bladed Fury, un título donde se cumple esa premisa que cada vez de una forma más visible, que los videojuegos son arte en movimiento, valiéndose para este fin de diferentes lenguajes procedentes del mundo de las bellas artes.
Next Studios se ha especializado precisamente en esto último, en fundir un notable gameplay con un estilo artístico que bebe directamente del mundo del arte, algo que se puede ver a la perfección en Iris.Fall, su anterior título el cual generaba una inquietante atmósfera que nos remitía a la obra del maestro en Op-Art y lugares imposibles Maurits Cornelis Escher. Sin embargo, en esta ocasión, el estudio ha cambiado esa práctica bicromía dominada por el blanco y el negro, por unos colores más vivos que se acercan al ukiyo e japonés y, por supuesto, al arte tradicional chino.
Con estos prometedores alicientes, Bladed Fury llega a PlayStation 4 y Nintendo Switch para invitarnos a un viaje lleno de acción, nostalgia y todo ello aderezado con un rico acabado artístico que nos dejará sin palabras.

En Bladed Fury viajaremos en el tiempo hacia el pasado, situándonos en la Antigua China en un momento convulso plagado por conflictos y una guerra que perturba la paz del imperio y que amenaza por llevarse por delante todo a su paso. En este funesto contexto las conspiraciones estaban a la orden del día, y en la sombra se derrocaban gobiernos utilizando artimañas cuestionables. Ese fue el caso de Tian, un oficial a las órdenes del duque Kang de Qi que termina por traicionarle y asesinarle, siendo este el detonante de la historia. Es en ese momento cuando irrumpirá Ji, la princesa de la región que termina matando a su padre tras ser este poseído por un demonio. A partir de aquí comenzará su viaje para instaurar la paz y encontrar al verdadero responsable de la transformación de su padre.
Bladed Fury nos presenta así una historia profunda de redención y descubrimiento en la que acompañaremos a la guerrera princesa a través de unos bellos paisajes mientras acabamos con nuestros enemigos. Es interesante como en esta ocasión el argumento de la aventura se mezcla de forma notable con su jugabilidad, ofreciéndonos una experiencia que no muchas veces se ha visto en este género donde la propia línea argumental prima y nos mantendrá enganchados.


Bladed Fury es un hack and slash en 2D de desplazamiento lateral donde se combina una acción frenética con algunas secciones de plataformas, todo ello aderezado con algunos elementos propios de los juegos de rol y donde no podían faltar puzles. Esta combinación de mecánicas funciona muy bien en la práctica, haciendo que el juego de Next Studios ofrezca al jugador una buena experiencia durante el transcurso del título. Aunque uno de sus ingredientes más destacados es la accesibilidad del mismo ya que en pocos minutos conoceremos el funcionamiento del juego, lo que hará que rápidamente nos pongamos en marcha acompañando a la princesa Ji en su viaje.

Y hablando de su manejo, en Bladed Fury tendremos unos controles sencillos; Ji contará con diferentes acciones de ataque, teniendo algunos botones para ejecutar golpes fuertes y otros ataque más débiles. Cada uno de estos tiene sus ventajas ya que el ataque débil será más rápido y se ejecutará con unas espadas dobles, mientras que el ataque fuerte será realizado por un espadón y es más lento. Junto a los ataques físicos tendremos otros movimientos que completan su experiencia como plataforma, de esta manera podremos ejecutar saltos dobles, un esquive rápido o dash, también podremos protegernos usando un escudo, algo que será muy importante, o curarnos con determinados elementos.
La frenética acción por pantalla será casi constante. En cada uno de los tramos del juego se nos abalanzarán diversos enemigos, llegando a ser sofocante el número de ellos que se agolparán para hacer que nuestro viaje llegue a su fin. Pero, gracias a las diferentes acciones que podrá realizar Ji, pronto podremos darles fin. Encadenando golpes podremos realizar diferentes combos, algo que será necesario en esos momentos pues esto hará que nuestro poder aumente, dándonos un plus en los enfrentamiento. Y otro punto clave serán los ataques especiales, los cuales nos ayudará a acabar rápidamente contra nuestros enemigos o causar un daño devastador.

Pero la ofensiva no será nuestra única arma. Junto a la posibilidad de protegeros de los ataques utilizando un escudo, también podremos bloquearlos utilizando los parrys. Dominar estos movimientos puede llegar a ser algo complicado pues necesitamos precisión y conocer los patrones de movimiento de nuestros adversarios para poder realizarlos en el momento justo, no obstante será una gran baza para hacer frente a los seres que intentan acabar con Ji, y serán de vital importancia a la hora de enfrentarnos a los diferentes bosses que nos depara la aventura. Pero hemos de tener cuidado ya que no todos los ataques pueden ser bloqueados; algunos ataques pueden penetrar nuestra defensa por lo que ante estos no nos quedará más remedio que esquivarlos.

Donde se materializa los toques más metroidvania y los de los juegos de rol es en la posibilidad de mejorar los atributos y potenciar el poder de Ji, así como sus habilidades. Tras derrotar a los diferentes enemigos del juego obtendremos dos elementos orbes (de color verde) y almas (de color amarillo. En unos faroles, que actuarán como checkpoints, podremos utilizar dichos puntos para mejorar las habilidades de la protagonista de esta aventura, así como también desbloquear nuevas habilidades que nos serán de gran ayuda.
Pero, como avanzábamos, los combates no serán el único elemento presente en Bladed Fury. El juego introduce una secciones plataformas bastante bien resueltas en las que deberemos saltar, esquivar obstáculos y explorar los entornos para obtener algunos ítems u orbes para poder adquirir nuevas habilidades. Los puzles también hacen acto de presencia durante nuestro periplo y, si bien no son del todo anecdóticos, si hemos de decir que quizás la integración con las otras mecánicas del juego no está al nivel de las mismas, además de que no nos ofrecen demasiados retos y podremos solucionarlos rápidamente, aunque es cierto que otorgan más variedad al título.

Todos estos elementos tienen un verdadero objetivo: prepararnos contra los bosses, el verdadero reto de la aventura. Estos combates son quizás uno de los momentos donde el juego más brilla ya que se presentan frenéticos y llenos de adrenalina. Cada uno de estos es una auténtica odisea ya que deberemos armarnos con nuestras mejores habilidades para hacerles caer. Es importante prestar atención a sus movimientos para triunfar ya que todos ellos poseen un patrón determinado y saber cuándo atacar y cuando defendernos será fundamental. Al derrotarles obtendremos las Soul Silvers, habilidades que nos permitirán invocarles en determinados momentos, aunque tienen usos limitados por lo que es conveniente guardarlos para las situaciones cruciales.

Pese a lo notable que nos ha parecido Bladed Fury, su duración le lastra. Es un título que, si somos hábiles, podremos completar en poco más de un par de hora, algo se siente muy escaso para un juego de sus características. Es cierto que ese tiempo de juego es relativo y aquí incluye en gran medida la pericia de cada jugador, además de si tenemos el objetivo de obtener todos los coleccionables escondidos en cada nivel. Como extra, quizás el más interesante que podemos mencionar, y que alarga la experiencia del juego, es el Modo Desafío, una suerte de Boss Rush que nos llevará a enfrentarnos a los jefes del juego de forma consecutiva.


Poco podemos decir más del diseño artístico de Bladed Fury de lo que ya hemos dicho al comienzo de nuestro análisis. Es un título que brilla con luz propia gracias a la forma en la que Next Studios ha plasmado su juego. Cada una de sus pantallas nos remite a ese arte de la antigua china, mezclado con la influencia del japonismo y de los ukiyo e, dando como lugar a un título que parece un lienzo en movimiento. Cada uno de los escenarios presenta unas tonalidades fuertes que inciden en el dinamismo propio de los hack and slash. Es una puesta en escena magistral que nos invitará a recorrer cada una de sus pantallas y a fijarnos con el exquisito detalle con el que están compuesto los fondos sobre los que se desarrollará la acción.
Las líneas rectas y angulosas se combinan en un sobresaliente ejercicio artístico lleno de matices, dando como resultado un apartado artístico que sabe combinar con gran maestría la tradición artística de China, con algunas corrientes de vanguardias propias de los estilos más vanguardistas de los siglos XIX y XX. Es, sin lugar a dudas, todo un deleite para los sentidos poder acompañar a Ji durante su viaje.

El diseño de la propia Ji es realmente llamativo y cumple, artísticamente, con las líneas arriba señaladas, presentándonos a una princesa preparada para la guerra, pero a la vez muy elegante, donde las tonalidades azules dominarán su vestimenta en un ejercicio de contraste con aquellas con la que se representarán a los enemigos y a los escenarios. Por su parte, aunque no muy variados en sus diseños, los enemigos también siguen esa misma estela, aunque son quizás más destacables los jefes finales los cuales se muestran magistrales y aterradores.
Centrándonos más en lo técnico, Bladed Fury se mueve con un dinamismo propio de los juegos de su género, con pantallas fluidas y un framerate bastante estable, haciendo que la acción se desenvuelva de una manera rápida y prácticamente sin cortes. A esto lo acompañan unas animaciones notables que harán que todo se mueva de una manera más orgánica y natural.


La banda sonora en Bladed Fury acompaña a cada uno de los movimientos que vemos por pantalla. Compuesta a través de instrumentos tradicionales, las composiciones ambientales que armonizarán nuestro viaje nos remite a la Antigua China. La variedad de las mismas es notable, estando cada uno de los arreglos bien escogidos para que en momentos de más acción esta se vuelva más frenética, mientras que se representa más relajada en otros momentos de más calma, aunque serán pocos, ya que es un juego tremendamente frenético y trepidante.
Junto a su banda sonora tenemos que señalar esos sonidos ambientales que nos acompañarán, los cuales reflejan perfectamente la acción y el clamor de la batalla, generando una atmósfera más completa. Señalar igualmente que al contar con las voces en chino se refleja una experiencia más redonda que nos trasladará a ese cruel y mágico mundo donde la princesa Ji buscará enfrentarse a los seres que asolan el mundo. Ese doblaje en chino se ve acompañado con una localizado de sus textos al inglés, japonés, chino y coreano, aunque no están disponibles otros idiomas con el español, suponiendo esto un lastre en cierta medida.


Bladed Fury es un título que entra por los ojos y conquista por su historia. La combinación de diferentes mecánicas dentro del género hack and slash en 2D hace de la aventura de Ji un frenético título del que disfrutaremos observando su bello apartado artístico y daremos rienda suelta a toda nuestra adrenalina con los dinámicos combates. Es cierto que no inventa nada dentro del género y se ve en parte lastado por su corta duración, no obstante es un título recomendable con el que pasaremos un buen rato en un mágico mundo dominado por la cruel violencia de la guerra.

Bladed Fury ya se encuentra a la venta en formato digital para Nintendo Switch, PlayStation 4 y PC. La edición en formato físico para PlayStation 4 y Nintendo Switch ha sido distribuida en España por Meridiem Games.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para PlayStation 4 proporcionado por Meridiem Games.


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