
Hace ya casi una década desde que la saga Bravely Default debutó en la consola portátil Nintendo 3DS; una saga que, conceptualmente, comenzó siendo una secuela de The 4 Heroes of Light, pero que en un determinado punto del camino tomó su propio rumbo. Si bien vemos sus raíces en muchos de los aspectos jugables de la saga Final Fantasy, el titulo gozaba de una serie de características propias, como es el sistema Bravely y Default, el cual ha sido seña de identidad de los títulos de la franquicia lanzados hasta la fecha. Esa primera entrega tuvo una continuación directa que recibió el nombre de Bravely Second: End Layer, lanzada en 2015 en Japón y llegando a occidente al año siguiente, pero tras esto se hizo un silencio en la saga.
En estos cinco años somos muchos los que esperábamos un nuevo título que no terminaba por llegar, aunque este tiempo de espera era previsible ya que ,debido a la gran cantidad de títulos que estaba desarrollando Square Enix en ese momento, y al lanzamiento de Octopath Traveler, otro título de rol que mostraba muchos aspectos típicos de la saga Final Fantasy, pero con sus características, puede que no fuera el momento idóneo de lanzar un nuevo juego, aunque no fueron pocas las pistas que a través de las redes sociales se fueron mostrando. No por ello fue toda una sorpresa para muchos jugadores su anuncio durante un Nintendo Direct Mini y además acompañado de una demo, lo que hacía que los seguidores de esta saga estuvieran expectantes. Ya, después de casi un año de espera, por fin tenemos en nuestras manos esta nueva entrega de la saga Bravely para Nintendo Switch, el cual continúa con las mismas bases sentadas con anterioridad y nos presenta una historia llena de momentos dramáticos y emotivos.

Aunque tengamos un dos en el título, este juego no se trata de una secuela del original Bravely Default, esa función ya la cumplió en su día Bravely Second: End Layer, por lo que en esta nuevo juego se nos presenta un nuevo mundo y nuevos protagonistas, por lo que no es necesario haber jugado a los títulos anteriores para seguir la trama.
Nada más comenzar la historia conoceremos a Seth, el protagonista principal de la historial, el cual ha sido víctima de una tremenda tormenta y su barco a naufragado. En ese momento, el naufrago tendrá una visión donde uno de los cuatro cristales elementales le devolverá la vida a cambio de emprender un peligroso viaje para salvar el mundo. En ese momento, tras despertarse en una playa, Seth es rescatado por Gloria, la princesa del reino de Musa, y por su caballero y guardián, el reputado Sloan, quienes han emprendido la misión de recuperar justamente esos cuatro cristales elementales necesarios para restaurar el equilibrio del mundo.
Seth y Gloria serán los personajes iniciales del juego, pero pronto se sumarán otros dos, Adelle Ein y Elvis Lazlow, terminando de conformar así el grupo que viajará por todo el continente de Excillant. Elvis es un erudito que explora el mundo en busca de un Asterisco especial que le ayude a descifrar el libro mágico que le dejó su maestra, mientas que Adelle es una mercenaria profesional contratada por Elvis para que lo proteja durante su viaje.

Bravely Default II nos presenta la típica historia clásica que hemos visto en muchísimos juegos de rol japoneses. El malvado imperio que busca hacerse con todos los cristales para dominar el mundo y los héroes de la luz que van a desbaratar sus trastes. Es una aventura clásica de fantasía cuya historia puede presentarse algo típica, pero que poco a poco nos ha ido enganchando por el carisma de algunos de sus protagonistas, y con algún giro de guión bastante interesante que nos ha sorprendido.


La base jugable Bravely Default II es el de rol por turnos, un sistema visto en muchos JRPG, pero que goza de ciertos detalles que consiguen hacerlo fluido y lo adapta a los tiempos actuales. En primer lugar debemos hablar de su característica principal, los comandos de Brave y Default. Este sistema nos permite avanzar turnos ejecutando hasta cuatro acciones de una sola vez, aunque tras esto tendemos turnos de penalización donde no podremos utilizar a nuestro personaje, o bien podemos optar por Default e ir guardando turnos para poder gastarlos más adelante o en ciertas habilidades.
El sistema Brave y Default aporta un toque más táctico e interesante en el que podemos elaborar diversas estrategias en función de nuestros personajes y sus trabajos. Podemos ir a saco con los más fuertes y encadenar cuatro ataques sucesivos, o bien ir poco a poco y guardar turnos, como por ejemplo con el mago blanco para poder utilizar varias acciones de curación en el siguiente turno. La prioridad de los turnos se hará a través de la típica barra de tiempo que se ira llenando a diferentes velocidades.

Otro elemento interesante en Bravely Default II que también vimos en juegos pasados, y algunas entrega de la franquicia Final Fantasy, es el sistema de trabajos. Es un sistema muy llamativo y que da mucho juego a la hora de combatir y preparar nuestras estrategias gracias a las diferentes combinaciones de habilidades que podemos elaborar para cada momento. Tras conseguir el Asterisco que nos da acceso a dicho trabajo, después de arreglárselo a su propietario original, podemos elegir la clase de cada personaje y el rol que va a desempeñar en los combates; tenemos más de 20 clases, cada una con sus ventajas y sus desventajas que van desde el clásico caballero, mago blanco o mago negro, hasta otros más originales como pictomante o creador de bálsamos. Es importante ir probando estos trabajos, no solo para saber cuáles nos gustan más o menos, sino por las combinaciones y las habilidades ya que algunas funcionan mejor que otras.

Al igual que nuestros personajes, estos trabajos pueden subir de nivel y, a medida que lo hagan, se irán desbloqueando desde habilidades propias de cada clase, como aquellas que pueden equiparse de forma permanente. Cada personaje puede tener una clase principal y una secundaria de refuerzo que le permite realizar las acciones de este trabajo; podemos tener un guardia y como secundaria un mago blanco que nos permitirá utilizar la magia blanca para sanarnos, por ejemplo. Además de eso, cada personaje tiene unas ranuras en las que podemos equipar unas habilidades activas como mayor daño sin armas, consumir menos PM en las habilidades, etc. Las posibilidades que ofrece este sistema es enorme y por eso insistimos en la importancia de ir probando y mejorando los trabajos, pues si bien quizá no nos guste muchos sí que puede darnos una habilidad muy útil para otra clase.

Quitando sus peculiaridades, el resto del combate se desenvolverá de una forma similar a cualquier otro JRPG, a excepción de otra particularidad; al igual que la magia, las armas también jugarán un desempeño importante a la hora de atacar y de reflejar ese daño. En la mayoría de los juegos del género estamos acostumbrados a las clásicas mecánicas de magia y como algunos enemigos pueden ser vulnerables a la magia o resistente e incluso puede devolverles salud, pero no estamos tan al tanto esto mismo pero aplicado a las armas. Esto aparece en Bravely Default II ya que tendremos que tener muy en cuenta nuestro equipo y las vulnerabilidades de los enemigos ya que, aunque nuestro sentido común nos diga que es más útil una espada que un bastón, esto no es siempre así, ya que existen ciertos enemigos que son débiles a ellos.

Hemos comentado que tenemos ciertos aspectos que apuntan a los jugadores más modernos y esto se debe a la manera de agilizar ciertas partes. Existe la posibilidad de acelerar los combates, esto es muy útil cuando necesitas subir de nivel o farmear algún objeto o equipo y no quieres dedicarle mucho tiempo ya que nos permite multiplicar la velocidad de los enfrentamientos hasta cuatro veces más de la normal. Igualmente hay que mencionar que aquí los combates no serán aleatorios y veremos a los enemigos en los distintos mapas y mazmorras que componen el juego; estos algunas veces se abalanzarán contra nosotros y otras veces huirán, dependiendo de nuestro nivel, aunque también existe la posibilidad de utilizar determinados objetos que harán que esos combates se enlaces y se sucedan, obteniendo así más experiencia, dinero y puntos para aumentar el nivel de trabajos.

A nivel de contenido tenemos una de cal y otra de arena. Existen las misiones secundarias, pero muchas de ellas son de ir al punto A al B o de conseguir ciertos objetivos y ,salvo casos muy concretos o si queremos realizarlas todas, muchas veces no compensa gastar tiempo en hacerlas ya que la recompensa obtenida no será demasiado alta. También hay que mencionar que dentro de Bravely Default II existe un juego de cartas, pero se queda algo lejos de los míticos minijuegos vistos en Final Fantasy VIII y IX.

Por supuesto, Como buen juego de rol, en Bravely Default II tenemos un mapamundi, ciudades y muchas mazmorras, pero de igual forma vemos como tenemos luces y sombras. En el mapamundi podemos realizar diversas acciones como cortar hierba o árboles para conseguir dinero u objetos, pero la cantidad de ciudades y pueblos es demasiado escasa y las mazmorras pasan a un lugar muy secundario. Otro aspecto que echamos en falta y que parecía propio de la saga, es el desarrollo y creación de nuestro poblado, que en este juego ha desaparecido por un sistema de navegación algo insulso y que no será demasiado activo.

En cuanto a su duración, Bravely Default II nos ha convencido ya que tenemos una buena cantidad de horas, entre unas 30 a 40 horas. El juego además cuenta con diversos finales interesantes que nos revelarán nuevos detalles de su historia y que se sucederán progresivamente, invitándonos a continuar un poco más. Pero, aparte de esto, tenemos también la posibilidad de elegir la opción de un Nuevo Juego +, con la posibilidad de elegir entre tres dificultades para poder ponernos a prueba en los niveles de dificultad más altos y manteniendo algunos elementos y objetos obtenidos en nuestra partida finalizada.


Estéticamente sigue con un esquema muy paracido a lo visto en las partes anteriores, es decir; personajes tipo cartoon con unas proporciones corporales irreales, algo parecido a los remakes de Final Fantasy III y IV que salieron para Nintendo DS hace ya unos años, pero que resulta muy llamativo. Debemos mencionar el cuidado que se ha puesto a los modelados, especialmente a los trabajos; cada uno de ellos tiene un aspecto distinto y en cada personaje podemos ver variaciones entre ellos. Si bien algunos modelados son más atractivos que otros, si debemos decir que han intentado huir de los típicos trajes clásicos para cada trabajo.

Las ciudades y pueblos combinan el modelado en 3D de personajes con unos escenarios en 2D con un aspecto de dibujado a mano a base de acuarelas, dando como resultado un mundo preciso que nos ha encandilado, y a todo esto se une a unos buenos modelados de monstruos y de armas. Aunque como aspectos negativos tenemos que apuntar la poca variedad de enemigos ya que vemos que los mismos se repiten más de una vez con diferentes colores, algo que es una auténtica lástima ya que resta a la experiencia global que tenemos del título.
En cuanto a su nivel de rendimiento tenemos tiempos de cargas cortos tanto cuando comienza el título y también en las transiciones entre combates, lo cual ayuda a mantener el ritmo del juego y que no perdamos demasiado tiempo cada vez que empezamos o acabamos un combate.


Los JRPG de Square Enix tienen algo en común: la calidad de su banda sonora. Desde Final Fantasy, Kingdom Hearts o Dragon Quest, hemos sido testigos de cómo este apartado es aprobado y con creces por parte de esta compañía, y en el caso de Bravely Default podemos decir que seguimos en la misma línea. La banda sonora vuelve a estar compuesta por Revo, encargado de las entregas anteriores, y es de una calidad increíble y con una gran variedad, donde tenemos temas que nos recuerdan a los tiempos del gran Uematsu, lo cual no es poco. Cada personaje tiene su propio tema propio y está muy diferenciados entre ellos, apareciendo cuando ejecutamos en límite de cada personaje en el combate; Seth tiene una melodía en donde abunda la guitarra clásica y con ciertos aires flamencos, el tema de Gloria destaca por el uso de piano y busca un estilo más clásico, a Elvis podemos adjudicarlo también el piano, pero en un estilo más moderno a medio caballo entre blues y jazz ,y por último tenemos a Adelle donde la trompeta y los instrumentos de viento metal están muy presentes.
El juego está íntegramente doblado al inglés y al japonés. La traducción a nuestro idiomas es de una calidad increíble y no solo por la manera en la que se han traducido los textos, sino a aspectos como el hecho de que Elvis y todos los que viven en su ciudad usan expresiones típicas del español de Argentina o también en la ciudad de Sávalon cuyos habitantes intentan hablar de la misma manera que alguien que viene de un país de oriente. La excelente localización en Bravely Default II hace que su mundo este más vivo y nos empapemos de su maravillosa atmósfera.


Bravely Default 2 nos ofrece un JRPG a la vieja usanza con un sistema de combate y de trabajos de lo mejor que hemos visto en el género. Un juego con un gran apartado estético y sonoro, pero que languidece en algunos aspectos a nivel de contenido. Pero sin lugar a dudas es un juego que va a gustar a los seguidores de la saga y a los que se introducen en ella, aunque lamentablemente no termina de llegar al nivel de su primera parte.

Bravely Default I ya se encuentra a la venta en formato digital y físico para Nintendo Switch.
Hemos realizado este análisis gracias a un código para Nintendo Switch proporcionado por Nintendo España.



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