
Sony sigue aunando proyectos de estudios españoles bajo el amparo del programa PlayStation Talents Aliabzas. Dentro de este panorama, el estudio valenciano Wildsphere, creadores de títulos como Timothy Vs. The Aliens o el reciente Naught, lanzaron a la venta Flying Soldiers, un extravagante jugo protagonizado por unos alocados pájaros que promete horas de diversión.

Flying Soldiers se presenta como un divertido juego de plataformas en 3D con unas mecánicas sencillas pero que en pantalla funciona bastante bien, y da como resultado un título bastante amigable con el usuario y que gustará sobre todos a los más pequeños de la casa gracias a sus simpáticos protagonistas.

El desarrollo del juego es bastante sencillo: deberemos ayudar a estos pequeños pájaros guerrilleros a cruzar del punto A al B. Pero el camino está lleno de obstáculos como barreras electrificadas, agujeros en el suelo o mortíferos pinchos que buscan poner trabas en el viaje de nuestros plumíferos amigos. Nosotros actuaremos como sus guías ayudándoles a sortear esos peligros mediante el uso de algunos objetos como puertas, camas elásticas, barreras o trampolines, entre otros, que deberemos colorar, pero hemos de ser rápidos para salvarles la vida ya que el más mínimo descuido hará que fracasemos en nuestra misión.

Flying Soldiers está compuesto por un total de 45 niveles, divididos en tres campañas, de disposición longitudinal que se presentan mediante una división de cuadriculas sobre las que se irán moviendo estos pájaros. Este escenario es el que se muestra como el propio plano de juego en el que estarán los obstáculos y sobre el que deberemos utilizar los objetos para salvarles. Para completar cada uno de estos escenarios deberemos cumplir una serie de objetivos, en su mayoría asegurar la seguridad de las aves, pero también hay otros objetivos adicionales con los que podremos recolectar todas las medallas de recompensas que conforman los niveles.

Con estos sencillos componentes tenemos como resultado un juego bastante divertido que nos tendrá enganchados y que siempre nos invitará a jugar un nivel más, y otro más, y así hasta que hayamos completados todos. Lamentablemente no es un título demasiado largo y en apenas en un par de horas se puede completar por completo. No obstante es un título que invita a rejugarlo pasado un tiempo, pero en este sentido también echamos en falta que los rompecabezas que forman el juego tengan una dificultad mayor ya que pueden hacerse algo sencillos para aquellos que estén acostumbrados a este tipo de juegos.


A nivel estético Flying Soldiers es simple pero está bien resuelto. El juego se muestra amigable en todo momento, está dirigido fundamentalmente a un público juvenil y nos puede recordar a otras producciones del mundo del entretenimiento interactivo como Angry Birds o a películas como Valiant u otras de estudios de animación Pixar. En este sentido Wildsphere ha acertado de pleno al crear un juego donde estos simpáticos seres plumíferos sean los protagonistas ya que están asociados y familiarizados con el público al que pretenden dirigirse.
Junto a los protagonistas y a su característico diseño, también podemos destacar los escenarios que componen el título. Es cierto que pueden parecer algo simples, pero son variados y lo suficientemente detallados como para que el título destaque a nivel estético, no pos sus gráficos ya que son bastante normales, sino por su dirección artística.


El nivel sonoro del juego desmerece un poco al resto de apartados y lastra un poco la experiencia de juego ya que hay pocos temas musicales y estos se repiten constantemente. Es una pena ya que el resto de efectos sonoros y demás sonidos presentes en el juego casan perfectamente con la estética predominante, resultado incluso cómicos, algo realmente acertado.


Flying Soldiers es un juego ligero con un público claro: está enfocado a los amantes de los puzles, y fundamentalmente a los pequeños de la casa que lo disfrutarán por su amigable acercamiento al género de los rompecabezas. No obstante se ve lastrado fundamentalmente por eso mismo; se puede hacer demasiado sencillo y su duración es quizás demasiado corta, por lo que aquellos que busquen un verdadero reto puede que aquí no lo vayan a encontrar.



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