
En el año 2010, Access Games sorprendió con el lanzamiento de un título que dejó a todos los que pudimos jugar a el extrañas sensaciones. Bajó el título de Deadly Premonition se nos presentaba una aventura atípica que recogía el testigo e algunos de los grandes del survivar horror de la historia de los videojuegos, como Resident Evil, Silent Hill, o Alone in the Dark, pero que mezclaba su argumento con una atmósfera de terror más psicológica y visceral.
Influenciado de igual manera por algunas series de culto como Twin Peaks, el juego nos ponía en la piel de un enigmático y estrafalario agente del FBI llamado Francis York Morgan, quien, siguiendo una serie de pistas macabras, llegaba a un pintoresco pueblecito llamado Greenvale donde habían encontrado el cadáver de una chica llamada Anna Graham quien parecía haber sido víctima de un asesinato ritual bastante macabro.
La historia, llena de entresijos y cuestiones filosóficas bastante enrevesadas, se clavó en la mente de aquellos que podemos jugar a él. Rápidamente se convirtió en un juego de culto; si bien sus mecánicas y sus gráficos resultaban ya incluso algo desfasados para su época, la originalidad del título hizo que sobresaliera y que fuera rescatado en varias ocasiones, lanzándose una Director´s Cut, e incluso, más recientemente un port para Nintendo Switch.
La noticia del relanzamiento del juego del director y escritor conocido como Swery65 no llegaba sola. Totalmente por sorpresa se anunció su continuación A Blessing in Disguise, un título exclusivo para Nintendo Switch que prometía recuperar la esencia de la primera entrega con una nueva historia de terror que nos volvería a poner otra vez en los zapatos de York, pero en esta ocasión con un caso más difícil de resolver que el anterior pues no solo ahondará en su pasado, sino también en su presente y su futuro, con un entramado narrativo que digno de la gran serie de culto de David Lynch.

Siguiendo la estela de su primera entrega, en Deadly Premonition 2: A Blessing in Disguise nos encontramos con un nuevo caso que resulta casi imposible de resolver, por lo menos para un detective normal, algo que no lo es Francis York Morgan quien, con la ayuda de su “inseparable compañero” Zack, revivirá los tiempos pasados como agente del FBI para dar punto y final a un misterio que ha trasladado en el tiempo para hacerse presente de nuevo en su vida.

Y es que en esta segunda entrega no nos vamos a encontrar con una narrativa temporal lineal como en el primer juego. En esta ocasión serán dos los momentos principales en los que tendremos que hacer nuestras deducciones como detectives y plantar cara a los escalofriantes peligros que la trama nos propone. De esta manera el juego se presenta como una secuela del original, pero a su vez también hace la función de precuela. Esto es bastante interesante para el desarrollo de la aventura ya que ayuda a construir una narrativa plagada de misterios que nos mantendrá enganchados desde el comienzo.
El comienzo de la aventura nos situará directamente en el año 2019, en este momento se ha descubierto el cadáver de una joven encerrado en un bloque de hielo perteneciente a un caso que parecía cerrado hace catorce años. La encargada del caso es la agente del FBI Aaliyah Davis quien, tras una investigación preliminar, decide consultar al encargado de dicho caso, Francis York Morgan, pero este ya se encuentra jubilado y pasa sus días recluido en un apartamento, alejado del mundo exterior y rodeado de excentricidades. A través de las conversaciones entre estos dos personajes irá alternándose la trama temporal; con York volveremos a ese momento en el que tuvo lugar el crimen, en el año 2005 en la misteriosa ciudad sureña de Le Carré, un idílico lugar plagado de secretos. Pasado y presente se irán entremezclando para conformar una historia plagada de momentos surrealistas de los cuales no queremos hacer mucho hincapié pues la esencia, y el punto fuerte del juego, es precisamente su argumento y es algo que el jugador ha de ir descubriendo por sí mismo.


Si la historia sigue la misma línea que hizo grande a la primera aventura, desgraciadamente también lo hace su jugabilidad ya que presenta la misma falta de depuración que el juego original. Si bien es cierto que en el momento de su lanzamiento el título pecaba de grandes fallos en su gameplay y de rendimiento, poco a poco esto parece ir arreglándose, y a día de hoy se muestra más fluido, haciendo que la experiencia sea más amigable, aunque aún están presentes algunos fallos que pueden molestar a los jugadores, que esperemos que con el tiempo terminen de solucionarse.

En cuanto al desarrollo del juego, volvemos a la misma esencia de la primera parte, pudiendo dividir sus mecánicas en tres grandes apartados: exploración, investigación, y supervivencia. La exploración será el bloque que más tiempo ocupe en el juego; la pequeña ciudad de Le Carré se conforma como un escenario de juego que podremos recorrer para desentrañar todos los misterios que oculta. En este sentido, este paraje se establece como un sandbox, podemos ir donde queramos, aunque algunos lugares estarán cerrados temporalmente y se abrirán conforme vayamos avanzando en la trama. Interesante también resulta una limitación temporal; dentro del juego contaremos con un calendario que será el que rija prácticamente nuestra actividad, habrá ciertos días que algunos puntos de interés estén cerrados y otros en los que se active algún recado o misión, por lo que tendremos que estar pendientes en todo momento de ello para no perdernos nada de lo que pase en la ciudad.

Para avanzar deberemos ir cumpliendo una serie de misiones, las cuales se pueden dividir entre principales, secundarias y esos recados a los que ya hemos hecho alusión. Por su puesto las principales serán las que se han de realizar de forma obligatoria para poder avanzar en la trama, son sin duda alguna las más interesantes ya que serán las que nos aporten nuevos datos para continuar con nuestra investigación y para poder ir poco a poco esclareciendo ese misterioso asesinato que envuelve la narrativa del juego. Las misiones secundarias pueden resultar interesantes, gracias a estas podremos visitar otros punto de la ciudad con el objetivo de localizar objetos clave para la aventura o pistas complementarias para resolver otros misterios que se ciernen sobre la propia ciudad. Por su parte las acciones de recadero son eso mismo, misiones en las que tendremos que llevar un objeto de un lugar a otro y poco más. No obstante, realizando esto tipo de encargos recibiremos objetos que nos vendrán bien para sobrevivir en ese “Otro Mundo” que acecha al subconsciente de York y que se personalizará a través de la aparición de diferentes seres espeluznantes.

La libertad de desarrollar el juego a nuestro gusto es casi total. Como hemos dicho, excluyendo esas limitaciones temporales y horarias, podemos explorar los rincones de la ciudad como queramos. Las calles, casas y los distintos lugares que podamos visitar están habitados por diferentes NPC´s bastante estrafalarios que nos aportaran datos relevantes para nuestra investigación, aunque también los habrá que nos den pistas y argumentos un tanto inverosímiles y no hagan más que jugar con nosotros haciéndonos perder el tiempo. Le Carré es un escenario bastante grande, donde podemos desplazarnos en coche o en monopatín, esto resulta bastante divertido al principio, pero terminará siendo un tanto tedioso si queremos cubrir grandes distancias.

El juego además cuenta con un componente de social life ya que deberemos estar pendientes de York para cubrir algunas de sus necesidades. Nada más comenzar la aventura vemos como se aloja en un hotel, pero nuestra estancia no será gratuita, deberemos pagar por ella, de ahí que tengamos que realizar las misiones secundarias y de recadero ya que al completarlas obtendremos dinero para hacer frente a esos gastos. Pero York, como cualquier otra persona, deberá vestirse, comer y mantenerse aseado, todo ello cuesta dinero por lo que deberemos mantener nuestra cartera con los suficientes fondos como para que estas necesidades se cubran, de no ser así esto terminará afectando a su propio desempeño.
No debemos olvidar que Deadly Premonition 2: A Blessing in Disguise es un juego de terror por lo que el componente de Survivar Horror presente en la aventura es importante. Esto se materializará por medio de los presagios de muerte, una habilidad con la que contará el detective York para entrar a ese “Otro Mundo”, o realidad alternativa, cargada de peligros y donde seres de apariencia espectral, armados con enormes armas afiladas, nos comenzarán a acechar para acabar con nuestra existencia. Para librarnos de nuestros acechadores tendremos dos opciones; la primera será huir de ellos y refugiarnos en algún lugar seguro, y la otra será abatirles con alguna de nuestras armas, como la pistola, o aturdirles a base de golpes cuerpo a cuerpo. Una vez que hayamos completado estas zonas, obtendremos información para continuar nuestra investigación y resolver los casos que se nos vayan presentando.

En último lugar tenemos que hablar de las partes de investigación. Como detective perteneciente al FBI, York está especializado en la creación de perfiles y en la indagación para resolver los casos. A lo largo del juego, deberemos interactuar con diferentes personajes para obtener nuevas pistas a través de diferentes opciones de diálogo que se nos presentan, esto se unirá a la recolección de determinados objetos que deberemos examinar en busca de huellas o algún rastro.
Completar el juego puede llevarnos unas 20 horas aproximadamente, además el título está plagado de secretos y minijuegos que se entremezclaran con las misiones para hacer las mecánicas de juego más dinámicas.


Cuando hemos dicho que la segunda entrega de Deadly Premonition toma lo bueno y lo malo del juego original también nos referimos a su apartado gráfico y estético. Nosotros hemos podido acceder al juego ya con un parche en el mercado, que arregla algunos de los fallos más importantes, pero pese a esto aún dista mucho de tener un apartado gráfico perfecto. Desde que arrancamos el juego podemos ver cómo ha supuesto un salgo gráfico respecto al original, sus modelos son más detallados y fluidos, pero no es un alarde en cuanto a rendimiento ya que, más pronto que tarde, nos vamos a encontrar con unas caídas de fps bastante acusadas, esto se une al popping casi constante y una distancia de dibujado muy limitada, sobre todo en la parte de ese componente de exploración a lo largo de la ciudad.

Las animaciones siguen resultando algo ortopédicas y las expresiones faciales vacías y prácticamente sin expresividad. Si bien es cierto que esto, para muchos se puede justificar como parte de su encanto, pero realmente lo podemos ver así; Deadly Premonition no oculta sus orígenes sencillos ni de las series y películas de culto de clase b a las que quiere homenajear. Esa sencillez puede resultar incluso casposa para algunos, pero hace que, paradójicamente, la historia luzca más, dando el resultado de estar viendo una película de bajo presupuesto llena de momentos macabros e inverosímiles, huyendo de ese componente casi fotorrealista de los juegos para sumergirnos en un mundo irreal pero con un encanto especial.
Estos son factores a tener en cuenta que han de ser valorados; si bien es cierto que la segunda entrega de esta saga cuenta con una historia magistral, y está llamado a convertirse en otra obra de culto, hay que valorar esos pequeños defectos gráficos y de rendimiento, unido a un control un tanto ortopédico. Es algo que cada jugador debe sopesar, en nuestro caso señalar que la historia nos ha encantado y fascinado casi desde el minuto uno, nuevamente Swery65 ha logrado crear algo único en su género que, o bien te encanta o lo odias, así es como podíamos resumirlo.


En cuanto a su apartado acústico, hay que señalar que el título apenas cuenta con una banda sonora con piezas muy numerosas. Son pocos temas sí, pero bastante variados entre ellos y con una calidad realmente notable.
El doblaje sigue siendo tan notable como la primera parte, destacando el trabajo de Jeff Kramer, encargado de poner la voz de York al inglés, quien mantiene un tono de cinismo en todo momento que hace de este personaje casi alguien único dentro del mundo de los videojuegos. Por su puesto también hay que señalar que el juego cuenta con una más que sobresaliente localización a nuestro idioma, poniendo está el broche de oro a un apartado sonoro realmente notable.
Pero de este apartado lo que más nos ha gustado ha sido su intro, con esa música y esa estética que tanto nos recuerda a la serie de True Detective.

Deadly Premonition 2: A Blessing in Disguise es un juego bastante peculiar. Al igual que pasaba con la primera parte no es un título enfocado para todos los jugadores ya que cuenta con unas características bien marcadas, sabe a qué público quiere dirigirse y lo hace, dejando atrás quizás a otro público que buscan títulos más pulidos y con un gameplay más refinado. Si lo comparamos con su primera entrega ha sabido corregir muchos puntos que flojeaba, es cierto que aún se presentan grandes fallos que lastran la experiencia de juego, como el control o los gráficos, pero eso se podría “justificar” como parte de su encanto.
Lo que es seguro que el segundo título de la saga de SWEARY ha logrado sorprendernos desde el primer minuto con una historia y una narrativa tan profunda como extraña. Es un juego que los aficionados al cine de culto, al cine y a las series de categoría b disfrutaran por lo extraño y lo bizarro que suponen cada una de sus situaciones. Es un juego para sentarse y relajarse, sin bien es cierto que algunas partes de survivar horror nos tendrán en un profundo estrés, lo que prima es la investigación y esos momentos detectivescos que hacen que su narrativa sea sencillamente magistral.



Deja una respuesta