
Conseguir una saga reconocible no sature al público es algo difícil de lograr. ¿Cuántos juegos de una misma franquicia se pueden llegar ha hacer y hasta que nivel se puede reinventar una saga? Estas son preguntas que puede que se hagan algunos estudios a la hora de enfocar el nuevo proyecto de una saga conocida.
En el campo de la reinvención Nintendo y su franquicia de juegos de Super Mario es un ejemplo perfecto de como se puede usar y diversificar una saga sin que se pierda interés. Hemos visto al fontanero en una gran cantidad de títulos, y de muy diversos géneros, y aun así, vemos como el personaje sigue totalmente incombustible. En este caso vamos a analizar uno de sus muchos spin-off, la nueva entrega de Paper Mario.
Desde que vio la luz en Nintendo 64, allá por el año 2000, se ha convertido en una de las subsagas más queridas por los seguidores de Mario y ahora se encamina hacia una nueva aventura en Nintendo Switch con Paper Mario: The Origami King.

En Paper Mario: The Origami King nos encontraremos con un clásico inicio de los juegos de Marío. En esta ocasión, los hermanos más conocidos de los videojuegos van a visitar el Reino Champiñón. En ese preciso instante se está celebrando el festival del Origami y nuestros bigotudos personajes no quieren perderse este acontecimiento. Pero lo que pareciera una gran festividad pronto se convertirá en un desastre de grandes proporciones; una vez que llegan al castillo se dan cuenta que algo no va bien y que sus compañeros y amigos se portan de una forma un tanto extraña, además que su aspecto no es el el mismo que de costumbre.

El culpable de todo esto pronto se desenmascará como Olly, un cruel rey que busca plegar a todos los seres vivientes y postraros a sus pies. Ante esta situación, fontanero favorito tomará cartas en el asunto y no va a permitir que Olly se salga con la suya. Acompañado de varios personajes, entre los que se encuentra la propia hermana del rey origami, Olivia, buscará arruinar los planes del monarca de papel y volver llevar la paz al reino Champiñon.
Sin ser una historia demasiado original o novedosa, el argumento de esta nueva entrega de Paper Mario resulta bastante interesante y entretenida, llena de momentos emotivos, y caracterizada por un sentido del humor blanco que nos sacará más de una carcajada.


Los Paper Mario se han caracterizado por introducir un cambio radical en lo que se refiere a la jugabilidad con respecto a las entregas de la saga principal. En este caso, al combate por turnos se le ha añadido un nuevo sistema de batalla bastante interesante donde se mezclan algunas de las mecánicas más conocidas con diversos elementos de puzles.
Nada más comenzar la batalla veremos como se nos presenta una especie de superficie circular con varios de radios que pueden girarse en varias direcciones. Estos anillos forman una especie de rompecabezas que se irá complicando a medida que avancemos en el juego. Debemos intentar alinear los enemigos de diferentes posiciones, como en filas de cuatro o en un 2X2. De esta forma, si realizamos la alineación de forma correcta tendremos un bonus de ataque y podremos eliminar a los enemigos de forma fácil. Se trata de una mecánica bastante original y que nos hace pensar, pero hemos de ser rápidos pues tenemos un tiempo para poder alinear a los enemigos. Si no conseguimos esto, no podremos eliminar a todos los enemigos de una sentada y estaremos expuestos a un contraataque.

Inmersos ya en el combate, en The Origami King contaremos con dos tipos de ataque. El primero será el clásico salto de Mario que nos permitirá atacar a los enemigos en fila. El segundo ataque normal con el que contaremos se realiza por medio de un golpe con un martillo con el que podremos machacar a los enemigos que se encuentran agrupados en áreas cuadrangulares. Deberemos estar muy pendientes a la hora de realizar estos ataques pues si apretamos el botón A en el momento justo aumentará su poder y causaremos un daño crítico.

Junto a estas opciones de combate también tenemos que señalar otras como son la posibilidad de defender a Mario de un ataque para reducir el daño recibido, o la posibilidad de utilizar diferentes objetos para recuperar nuestra vida o arrebatársela a los enemigos. Por supuesto también tendremos una serie de objetos y armas especiales que podremos conseguir o encontrar, pero no deberemos abusar de estas pues su uso es limitado y se terminarán rompiendo. Un aspecto que nos hará más amena la aventura y el farmeo es algo parecido a lo visto en otros juegos de rol como Persona 5. Una vez llegado a cierto nivel podremos eliminar enemigos de forma rápida, evitándonos combates contra enemigos débiles.

Los Toads serán unos personajes de gran ayuda durante el juego. En los combates podrán actuar para proporcionarnos un apoyo extra, estos estarán sentados en las gradas del escenario de combate y si les damos dinero nos otorgarán tiempo extra para resolver los puzles u objetos para curarnos. Pero los Toads no estarán disponibles desde el comienzo, estos se encuentra escondidos por todos lados y deberemos localizarlos, es todo un reto pues se escoden en los lugares más insospechados del mapa.
Y no podemos hablar de un juego de rol sin hacer mención a los temidos bosses finales. El combate contra estos enemigos en una vuelta de tuerna a las nuevas mecánicas de batalla de esta entrega; en esos momentos será Mario es el que quedara fuera del circulo y debemos buscar la combinación de anillos correcta para poder llegar a los sectores más beneficiosos para nosotros y atacarles. Esto es uno de los mejores puntos y más originales del juego pues hace que el combate contra cada jefe sea diferente.

Pero Paper Mario: The Origami King no es un juego de rol al uso pues los elemento de personalización de nuestro personaje son un tanto limitados. Si bien tenemos monedas para poder comprar objetos, los enemigos y los combates no están pensados para farmear como en el rol más tradicional. Aquí los encuentros son una excusa, o un obstáculo, para avanzar en la trama ya que el número de enemigos que nos vamos a encontrar en el mapa no es demasiado numerosos, no spanearan prácticamente nada y las batallas quedarán relegadas, en la mayoría de los casos, a aquella necesarias para seguir avanzando en la historia.

En cuenta a la exploración hay que señalar que los escenarios son grandes. Paper Mario no llega a ser un juego de mundo abierto, ni mucho menos, pero los diferentes paisajes que podemos recorrer tienen un tamaño considerable, en los que podemos perdernos mientras buscamos los diferentes objetos que se encuentran escondidos en ellos. Si nos fijamos bien, vemos como se puede interactuar con los objetos dispuesto en ellos, como los bloques, arboles o flores. Esto es algo prácticamente obligatorio ya que obtendremos confeti, algo necesario para parchear unos agujeros negros que nos impedirán avanzar en la historia.
Paper Mario: The Origami King es un juego bastante largo, si queremos completar todo, obtener los diversos coleccionables y rescatar a todos los Toads puede llevarnos prácticamente una veintena de horas. Además el título es realmente ameno gracias a sus diversas mecánicas por lo que nos mantendrá enganchados de principio a fin.


Uno de los mayores puntos fuertes que hemos visto en los juegos de Nintendo son sus gráficos, no tanto por la potencia de los mismos, sino por el maravilloso estilo visual y artístico que se destila en cada uno de sus títulos. En algunos de los lanzamientos de varias de sus franquicias hemos visto como sus mundos de han construido a base de diferentes materiales como como lana, cartón o plástico. Siguiendo esa estela, en The Origami King nos encontramos ese clásico mundo realizado en papel característico de la saga Paper Mario; elementos planos que en esta ocasión se combinan con diversos origamis dando como resultado un espectáculo visual que resulta una autentica maravilla.
Resulta emocionante ver como esos diseños planos se combinan con los volúmenes de los que están realizados en origami, una combinación que funciona muy bien en la pantalla. Este particular diseño artístico se une además a unas animaciones increíbles, especialmente la de los personajes y elementos plegados, cuyo resultado es sencillamente magnífico y algo realmente original.

Los grandes diseños de los escenarios se muestran muy variados; tendremos desde los clásicos castillos hasta otros más originales, como un escenario japones o una ciudad en el desierto de corte árabe. Este aspecto es increíble y no arriesgamos nada al decir que es uno de los títulos más bonitos que tenemos actualmente en el catálogo de Nintendo Switch.
Todo esto se conjuga junto con un rendimiento increíble. El titulo se mueve tremendamente bien, tanto en portátil como en sobremesa, y los tiempos de carga son cortos. Sin duda Nintendo es la que mejor sabe explotar las características y capacidades de su propia consola, y es algo que en esta aspecto nunca defrauda.


La banda sonora tampoco se queda atrás. Paper Mario: The Origami King cuenta con un repertorio de canciones que van desde temas clásicos de la saga adaptados, pasando también por nuevas incorporaciones. Todos ellos se ven acompañados por una gran variedad de estilos, teniendo desde melodías tranquilas, otras más folclóricas, u otras de estilo más moderno con instrumentos eléctricos.
Su traducción es simplemente perfecta, no solo por el hecho de que no hemos encontrado errores en la traducción ni mal interpretaciones, sino que su adaptación a nuestro idioma magnifica, donde se han incluido una gran cantidad de expresiones o juegos de palabras propios de nuestra lengua.


Paper Mario: The Origami King es uno de ellos juegos que llega a vender una consola a los fans de la saga. Es un juego con un apartado jugable realmente sólido, un aspecto visual y artístico increíble y un cuenta además con una banda sonora de una calidad tremenda. A todo ello se le suma una historia que, si bien no es demasiado original, nos resulta divertida y amena gracias a la diversidad de situaciones que nos propone.
Paper Mario no solo ha conseguido hacerse con una identidad propia con el paso de los años, sino que ha logrado ofrecer un producto realmente original y divertido. The Origimi King se configura como uno de los juegos mejor posicionados dentro de los spin-off del fontanero, mostrando una gran originalidad y la magia propia de los títulos de esta compañía. Sin dudas es un imprescindible para los poseedores de la Nintendo Switch y para los fans incondicionales de Mario.


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