
Dreams, el último título de Media Molecule, ha venido para quedarse. Los creadores de Little Big Planet nos plantean, con este una nueva experiencia interactiva realmente novedosa, el compartir nuestras creaciones, nuestros mundos y nuestros sueños con otros jugadores y descubrir así auténticas genialidades que nos llevará a descubrir aventuras inimaginables.
El lanzamiento de Dreams llega a PlayStation 4 tras un tiempo en Early Access, periodo en el cual muchos jugadores pudieron acceder a un auténtico universo donde crear sus propias y particulares visiones de un videojuego, con referencia a otros títulos famosos, y también llenos de inspiración. Hace tan solo unas semanas, el título se puso a la venta en su versión completa, una versión en la que encontraremos multitud de contenido creado por la comunidad durante este tiempo y que forma parte de ese Dreamverso creado por Media Molecule, pero que además también incluye una serie de aventuras creadas por el propio estudio entre las que podemos destacar El sueño de Art, donde acompañaremos a un músico frustrado por un bello viaje de introspección a través de sus propios sueños.

Encasillar un apartado tan amplio como la narrativa o el argumento dentro de las posibilidades que ofrece Dreams es complicado, por no decir imposible. Cada juego creado por los jugadores y compartido por medio de ese universo tiene sus propias cosas que contar y experiencias que trasmitir. Muchos de ellos son una auténtica maravilla, propias de estudios AA, o de desarrollos indie de gran calibre, otros nos servirá a modo de curiosidades donde podemos explorar un espacio jugable, interactuar con algunos elementos o simplemente vislumbrar una exposición o ver alguna cinemática creada con el potente motor de desarrollo de Dreams.
Pero si tuviéramos que centrarnos en un aspecto narrativo en concreto este sería El Sueño de Art, una pequeña historia, o modo campaña, si queremos llamarlo así, donde tomaremos el control de un pequeño duendecillo que acompañará a Art, un músico en horas bajas, a través de un viaje personal donde sus recuerdos y los sueños de su infancia se materializaran y le ayudarán a salir de ese agujero en el que se encuentra sumido.

El Sueño de Art se representa más bien como una película interactiva que como un propio videojuego, aun así hay que aplaudir el gran acierto que ha tenido Media Molecule al incluirlo en Dreams ya que con él nos podemos hacer una idea de todas las cosas maravillosas que podemos llegar a realizar si solos los suficientes hábiles con su juego. Con una duración aproximada de dos horas, recorreremos un mundo que combina diferentes mecánicas como exploración o puzles, todo ello dominado con una estética que parece sacada de una película de Tim Burton y con una gran sensibilidad al tratar ciertos temas como la melancolía o los sentimientos humanos.

El Sueño de Art se establece como un camino personal en la búsqueda de la creatividad, un recorrido en el que el jugador podrá experimentar de primera mano las grandes sensaciones que Dreams puede ofrecer y que se podrá tomar como referencia algunas mecánicas para incluirlas en nuestras propias creaciones. No es solamente un añadido, clasificar de esa forma a este contenido es demasiado simple pues su resultado es muy notable, es algo que merece ser jugado y que nos enganchará de principio a fin gracias a los diferentes momentos y emociones que nos trasmitirá.


La jugabilidad de Dreams es bastante atípica. Tenemos que tener en cuenta en todo momento que nos encontramos ante un juego cuya mayor premisa es la creación de escenarios, mundos o sueños, como queramos llamarlo. Pero hemos de distinguir entre las dos opciones que nos dan nada más arrancar el juego, modo creación o modo jugador.
En ambas veremos algunos elementos son similares; como es ese pequeño duende que nos acompañara en todo momento y que hará las funciones de cursor. Lo interesante de esto es que podemos diseñar nuestro propio duende, así como su forma y color, personalizándolo de una forma bastante amplia. De igual manera tenemos que dejar constancia desde el principio como es el manejo del juego y es que en el sensor lumínico del DualShock 4 será el que prácticamente haga todo el trabajo, deberemos enfocar la luz del mando hacia la pantalla y moverlo para que ese pequeño duende se desplace y podamos interactuar con los diversos elementos utilizando fundamentalmente los gatillos del mando. Esta forma de control no es nueva en la compañía, Tearaway, su título anterior, también apostaba por el uso de ese factor lumínico en algunas partes importantes durante el desarrollo de la aventura. Aun así aquí encontramos una pequeña pega y es que en algunos momentos se puede hacer algo impreciso y todo parece está pensado para utilizar otro tipo de control, como el mando Move, ya que el movimiento se podría hacer más natural de esta manera.

Dejando a un lado esto, vamos a empezar hablando de su modo juego. Una vez que seleccionamos esta opción, pasaremos a manejar de nuevo a ese duendecillo quien “poseerá” a un cono con brazos y patas. Podemos utilizar a este pequeño ser para desplazarnos por un escenario que hace las funciones de menú de opciones y desde aquí podremos dirigirnos a contemplar los diversos sueños (tanto los propios creados por Media Molecule como los de otros jugadores) que se encuentras disponibles en la aventura.

Como si fuera una televisión en streaming, el juego nos presenta un menú bastante atractivo por el que podremos navegar y buscar diferentes juegos creados por otros jugadores. Existen diversas formas en la que estos juegos están catalogados, como pueden ser los más populares, los más valorados o mejores creaciones del mes o de la semana. Gracias a esto podemos descubrir algunas creaciones que son una auténtica maravilla. Además, también dispondremos de un buscador en el cual, por medio de las palabras clave que introduzcamos, nos seleccionará aquellos sueños que tengan que ver con nuestra búsqueda.

Tal y como hemos dicho, existen tres categorías de creaciones diferentes. Dentro de la categoría juego encontramos las creaciones que tienen elementos gameplay de otros jugadores, algunas son una autentica pasada y presentan diferentes mecánicas, desde RPG a Shooters. Bajo la categoría exposición encontraremos creaciones de un carácter más estático donde podremos observar desde distintos puntos de vista esos elementos. Y por último veremos la categoría vídeos que nos muestra pequeños fragmentos en movimiento de otros jugadores, sin ningún tipo de jugabilidad, pero que resultan realmente atractivos en algunos casos.

Dejando a un lado el componente de jugar a las creaciones, tenemos que centrarnos ahora en su modo creación, el cual es realmente completo y lleno de posibilidades, aunque también algo complicado de manejar en sus primeros momentos. El editor de sueños es lo que hace a Dreams ser Dreams, ya que con él podemos crear numerosos escenarios, entornos y personajes, únicamente nuestra imaginación será el límite a la hora de poder realizar nuestras propias fantasías jugables y posteriormente podrán ser compartidas con otros jugadores. Hemos de decir que la creación puede ser abrumante cuando nos enfrentamos a ella por primera vez, tenemos muchas opciones de creación y es necesario un largo tiempo de aprendizaje para descubrir cómo funciona cada cosa, por lo que tendremos que tener mucha paciencia y recomendamos ir viendo los diversos tutoriales que nos ayudan a descubrir cómo funciona todo. Media Molecule ha tenido a buen pensar que el jugador puede llegar a necesitar ayuda para dar inicio a sus creaciones y por ello ha incluido unos tutoriales muy variados con una docena de horas explicativas donde poco a poco se nos irá desgranando todos los entresijos de las diferentes herramientas de creación que están a nuestra disposición.

Por su puesto, si no somos demasiados hábiles para crear algo desde cero, también se incluyen algunos ejemplos o plantillas que podemos modificar a nuestro antojo. Esto es una gran ayuda a la hora de realizar nuestras primeras creaciones pues nos aproximará de una manera realmente practica a cómo han de usarse cada una de estas herramientas. Y por supuesto, al igual que esas creaciones antes mencionadas en las que se pueden llevar a cabo diversas mecánicas en el gameplay, contaremos con una serie de herramientas para llevarlas a cabo, por lo que podremos crear nuestro propio RPG desde cero, o nuestra propia aventura de exploración. Todo será cuestión de horas, pues os aseguramos que si disfrutáis con los juegos de creación, Dreams os enganchará enseguida.
Pero una de las cosas más interesantes de Dreams es lo que lleva consigo: el apoyo de la comunidad. Durante el tiempo que el juego ha estado en Early Access han sido muchos los usuarios que han empleado su tiempo en realizar auténticas maravillas, sueños que podemos disfrutar y recorrer. Con la llegada al mercado de su versión completa esto sigue en aumento, y es esta misma comunidad la que alimenta el juego, creación tras creación, y es algo que determinará el éxito del producto de Media Molecule pues mientras se sigan sumando genialidades como las que poco a poco se van incorporando el título seguirá vivo.


A nivel técnico, Dreams es sencillamente asombroso. Es realmente sublime como Media Molecule ha pensado en todo a la hora de crear su título. No solamente se han conformado con crear un videojuego propio y hacerlo funcionar con una calidad excelente, sino, y posiblemente es donde más brilla, han logrado crear un editor de escenarios, de entornos y personajes que es posible de los más avanzados a los que un usuario de consola puede tener acceso en la comodidad de su hogar.
El diseño artístico es otro elemento que brilla con luz propia. El título busca crear sueños y hacerlos realidad, y esto lo hace gracias a una estética un tanto onírica y repleta de veladuras que dará la sensación en todo momento de estar en un mundo fantástico fuera del mundo real. Y, por su puesto, tenemos que hablar de su rendimiento. En nuestro caso hemos probado el título en una PlayStation 4 Pro y realmente funciona de maravilla. Todo se muestra de una manera muy fluida y natural, tanto las creaciones propias de Media Molecule, como las de la comunidad y por supuesto el modo creación. Además sorprende la rapidez con la que podremos viajar de un sueño a otro, casi sin transiciones y sin tiempos de carga, es como ver un streaming, bastará con pulsar un botón para estar instantemente en la aventura creada por otro jugador.


A nivel sonoro nos encontramos con los mismos elementos de una súper producción de Sony, con un juego totalmente localizado al castellano y con un doblaje sencillamente espectacular. Para hablar de su banda sonora tenemos que centrarnos en “El Sueño de Art”, pues aquí es donde la música juega un papel fundamental al estar tan implicada con la historia de un personaje cuya vida gira entorno a ella. Las melodías con tonos de jazz y de blues son las que predominan con mayor fuerza, todas ellas escogidas y compuestas con gran maestría.
Junto a esto también tenemos que hablar de los demás elementos sonoros, muchos de ellos propios de las creaciones de la comunidad y es que, al igual que sus herramientas visuales y gráficas, tendemos a nuestra mano una gran variedad de recursos para incluirlos en nuestros sueños.


Valorar Dreams es complicado pues no se trata de una experiencia de juego convencional. El título de Media Molecule se presenta como una experiencia de juego que cada uno podremos vivir de una forma individual pero en un entorno colectivo gracias a la comunidad que hay tras de ello. “El sueño de Art” es el que más peso argumental tiene, pero también es el que sirve un poco de interlocutor para llamar a los jugadores, e invitarles a realizar sus propias creaciones, algunas que, tal y como hemos ido comentando, son una auténtica maravilla.
Dreams es un título a largo plazo, eso es una de las sensaciones que tenemos al jugarlo. Es un juego que ha venido para quedarse, de eso no hay duda, una herramienta de contenido que va a funcionar hasta que la comunidad quiera pues de ella se nutre, y esperemos que durante muchos años pues las experiencia que ofrece, gracias a su amplio motor de creación, son casi infinitas. Es un título que, en definitiva, nos invita a echar un rato todos los días en él, ya sea como creadores o jugadores, pues siempre podremos descubrir alguna maravilla que nos llegará a asombrar.


Deja una respuesta