
Hoy os traemos el análisis del juego desarrollado por el estudio alemán Mooneye Studios: Lost Ember. Este título ha ganado multitud de nominaciones y premios, como el Prix Franco-Allemand.

Lost Ember nos presenta una historia intimista pero llena de emociones donde se nos narra como las almas yanranas que no pueden acceder a la Ciudad de Luz están condenadas a vagar por la Tierra. En este contexto, una de esas almas se pierde su camino durante su viaje y se encuentra con una loba que le ve y entiende. Ella es una de las almas que no pueden entrar en la Ciudad, un ascua perdida, y esta alma perdida será su guía para recordar su pasado y conocer cómo fue su vida con el objetivo de averiguar porqué no puede entrar en la Ciudad.
Al igual que su argumento, la narrativa en Lost Ember sigue ese esquema de otros títulos como Journey o Limbo, en los que se intenta conectar con el/la jugador/a por medio de las emociones. Puede que al comienzo algunas cosas no nos cuadren, sin embargo, a medida que vamos avanzando en la trama va cobrando cada vez más sentido, mostrándonos un desenlace muy emotivo.


En Lost Ember nos encontramos con un mundo abierto que podremos explorar con bastante libertad. Para ello, podemos usar el cuerpo de Loba, o bien podemos introducirnos en los diferentes animales que nos vayamos encontrando, desde armadillos, hasta gusanos, peces, aves, etc. para poder seguir avanzando.

Para dirigirnos a la Ciudad de Luz tendremos que ir rompiendo las diferentes barreras que nos van impidiendo avanzar, y para conseguirlo tenemos que buscar fragmentos de recuerdos (que aparecen en forma de fogata) para completar los diferentes episodios de la vida de Kalani el nombre que tenía en vida Loba.

Además de recuerdos, también podemos encontrar diferentes objetos coleccionables como reliquias, tipos de setas y animales legendarios. Algunos de ellos nos servirán para poner en contexto la vida de los habitantes del lugar, pero no son necesarios para avanzar en el juego, para ello solamente necesitamos encontrar los recuerdos.

Cada animal tiene particularidades propias de su especie, desde comportamientos útiles como excavar, nadar o volar, hasta otros menos útiles como hacer la croqueta (cosa que he hecho cada vez que podía), lo que le da una personalización y un punto extra a la hora de poseer a los animales (también puedes ser un bebé, que no sirve de mucho, pero son más monos).

Aunque el mundo es bastante abierto, también nos darán guías de hacía donde tenemos que ir si queremos únicamente pasarnos la historia y no explorar, ya sea porque vemos desde lejos el “humo” de los recuerdos, porque aparece un animal determinado, que suele indicarnos que lo vamos a necesitar para seguir o bien nos ayuda el alma que nos acompaña. Hay que tener cuidado con por donde nos metemos, especialmente con los animales pequeños, porque hay zonas por las que no podemos avanzar ni por la superficie ni bajo tierra, y que con el cuerpo de Loba evidentemente no entramos, pero con el del armadillo sí, y se te puede quedar atrapado en tierra de nadie, de manera que ya no puedes ni salir ni entrar.

El juego se divide en 7 capítulos y en cada uno de ellos iremos conociendo la historia de Kalani, y en el menú de los capítulos podemos ver las reliquias y setas que hay en la zona. Desde que obtiene su nombre hasta su final de forma progresiva (aunque el primer recuerdo es de los últimos, el resto es secuencial). El juego cuenta con autoguardado, que suele hacer con bastante frecuencia.


Son el punto fuerte del juego, han creado un paisaje realmente precioso, sin estar recargado, en el que conocer la historia de las almas del juego.
Los paisajes son muy variados, además de que son realistas, con unas tonalidades de colores que se ajustan al tipo de clima y ecosistema. No son colores especialmente brillantes, sino que tienen unos tonos más naturales, por lo que no desagradan al ojo.

En cuanto a las personas y animales que aparecen en el juego, no se diferencian entre los miembros de la misma especie, solamente en aspectos básicos como colores o vestimenta, a excepción de Kalani y un par de personajes más, que sí están claramente diferenciados. Los humanos están representados únicamente mediante los recuerdos, por lo que aparecerán en tonos tierra y rojizos cuando estamos activando el recuerdo, y tras ello pueden quedarse en el escenario unas “sombras” de color grisáceas.

También hay secuencias de video, que normalmente son recuerdos o momentos fundamentales del viaje. Estos últimos no se diferencian de la parte jugable, mientras que los recuerdos pueden aparecer en el escenario en el que estamos como las sombras rojizas que hemos mencionado, o bien en una secuencia ajena al sitio, en el que el movimiento es como si fueran fotogramas.

Como bonus, se han incluido algunos fan-arts en el juego, por lo que podemos conocer la visión de otros/as jugadores/as del mundo de Lost Ember. El único fallo es que no indican la autoría de los mismos.


La banda sonora se caracteriza por ser instrumental, muy sencilla y tranquila, sin que haya piezas con grandes sobresaltos. En cuanto al doblaje, cuando estamos en la parte jugable sólo habla el alma, ya que Loba no habla, ni aparecen otros humanos. En los recuerdos, algunos de ellos no cuentan con secuencias dobladas, pero las importantes sí, y las que hablan son Kalani, su mujer y su padre. Las voces están en inglés y tenemos subtítulos en español, que, como viene siendo últimamente la tendencia en los videojuegos, en ocasiones es bastante difícil de leer.


Lost Ember es un juego ideal para perderse y relajarse con tu consola, con unos bellos paisajes y muy relajante, realmente parece que estás paseando, además de que puedes explorar el mundo y sacarle el máximo provecho reuniendo todos los objetos coleccionables. Si estás en un momento de estrés y te apetece desconectar, te recomiendo mucho este juego, además de que la historia, sobre todo el final, está lleno de emociones. Las únicas pegas que le pondría son esos pequeños errores que he comentado en jugabilidad y que como no tengas mucha orientación de puedes perder y estar dando vueltas bastante rato, pero por lo demás es un título estupendo, además de su buena relación calidad-precio.



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