
Si hablamos de estudios polacos posiblemente se nos venga a la cabeza CD Projekt, desarrolladora de la saga The Witcher y de Cyberpunk. Pero no podemos olvidarnos de otros desarrolladores más modestos, pero que gozan de gran calidad. Es el caso de 11 bit studios, creadores de la saga Anomaly y más recientemente conocidos por This War of Mine. Lo interesante de este último es como nos introducían en la guerra, no éramos soldados ni guerreros, simplemente controlábamos a personas normales intentando sobrevivir a un conflicto armado.
El año pasado pudimos disfrutar en PC de su juego más reciente, Frostpunk, que cambia totalmente de tercio, ambientación y mecánicas, y nos presenta un título de supervivencia y estrategia con un enfoque bastante interesante. Ahora, este interesante juego de gestión y supervivencia llega a PlayStation 4 y Xbox One, dándonos la oportunidad de sobrevivir al colapso mundial que lleva a la humanidad a recluirse en los fríos páramos que bien pueden comprarse con los de la propia Antártida para intentar sobrevivir a toda costa.

Frostpunk se abre con una sobrecogedora cinemática que nos sitúa en Gran Bretaña, pero en una que se aleja de la realidad ya que nos muestra un escenario en el que la Tierra está sufriendo una nueva época glacial y la civilización casi ha desaparecido.
En este clima de desesperanza nosotros tomaremos el rol del líder de un pequeño grupo que gobierna sobre el que puede ser el último reducto de la humanidad. Para intentar sobrevivir a esta crítica situación nos situaremos en el Nuevo Hogar, aquí, armados con una calderas de vapor gigante, deberemos guiar a un reducido grupo de supervivientes con el objetivo de sobrevivir a las inclemencias existes y poder hacer que la humanidad perdure en una nueva ciudad.


Lo primero que nos encontramos al jugar a Frostpunk es un sistema de estrategia bastante interesante en el que tenemos como núcleo central una la caldera y alrededor de ella levantaremos nuestra urbe. Durante el desarrollo se nos abrirán varias misiones que debemos llevar a cabo; como son la recolección de materias primas, exploración y supervivencia de nuestro campamento. Para ello tendremos que recoger materias primas como carbón -que será el elemento capital para mantener nuestra caldera y fuentes de calor encendidas-, madera y acero para construir e investigar nuevas tecnologías y, por último, y no menos importante, la comida para mantener a nuestros ciudadanos.

El carbón será un elemento fundamental ya que sin él nuestras calefacciones no funcionarán y en este juego uno de los enemigos más mortales es el frio. Tenemos un sistema radial en torno a nuestra caldera principal y está dará calor a los edificios adyacentes. Esto es muy importante pues si no mantenemos las viviendas y locales calientes será nuestra perdición; en primer lugar porque los edificios no estarán activos y nadie trabajara en ellos, y en segundo porque la gente empezará a perder la esperanza y a subir su descontento, provocando que la gente pueda marcharse de nuestro asentamiento y terminando así nuestra partida.

Hemos hablado de las materias primas, pero hemos omitido el recurso quizás la más importante de todas, las personas. Necesitamos gente para poder conseguir todo lo demás. Pero ojo, estamos hablando de personas y necesitan ciertas cosas para sobrevivir, tales como un techo, calor, comida, ocio y en ocasiones razones para continuar en ese infierno helado. El trabajo es continuo e incesante y las personas necesitan descansar, podemos multiemplear a varias personas en puestos distintos de trabajo, pero esto hará que sean menos eficaces.
Tenemos dos clases de personas en este juego; los trabajadores y los ingenieros., estos últimos serán muy útiles en los puestos médicos y especialmente en el taller. Este taller nos permitirá conseguir nuevas tecnologías que nos hará la vida más fácil como son mejores casas, aislamientos, ingeniería como aserraderos, fundiciones, pasando por autómatas y tecnologías de caza y mejora de nuestras personas o más bien de sus habilidades. Es muy importante investigar continuamente pues el frio no da tregua y puede ser que un día venga una buena ventisca y debemos estar preparados. Existen mejoras para los puestos médicos y es muy importante saber cómo manejar este aspecto ya que en múltiples ocasiones nuestros ciudadanos caerán enfermos y no solo serán un trabajador menos, sino que también puede suponer un problema para el resto de la comunidad.

La desesperanza y el descontento regirán nuestra aventura y será muy importante el tema legislativo para poder mantenerlos en nivel estable. Este sistema es muy interesante, pues podemos aprobar determinadas leyes pero renunciaremos a otras. Por ejemplo podemos poner a los niños a trabajar como mano de obra infantil, subirá el descontento y la desesperanza. O podemos optar por llevarlos a un hospicio y más adelante convertirlos en ayudantes de médicos o para ayudar en los talleres. Otras leyes interesantes son la de mantener a los supervivientes vivos a todas costa o realizar tratamientos radicales y amputaciones, resultando esto en tener gente minusválida que no podrá trabajar.
Estos son los primeros pasos, pero las leyes se abrirán a medida que avancemos y nos dará dos opciones posibles. Bien podemos mantener a la gente con la fe y la religión, todo ello con misas, templos y custodios de la fe. O la opción dictatorial y mantener la ciudad a través del orden y la sumisión contando con puestos de vigilancia y una policía. Esto marcará mucho como avanzaremos en la urbe y como queremos ser como gobernador.

También existe vida fuera y tras construir una baliza podremos mandar expediciones al exterior para poder explorar zonas del mapa y encontrar desde recursos valiosos hasta grupos de supervivientes que se podrán unir a nuestro campamento. Pero tenemos que tener cuidado pues podemos perder a estos grupos de exploradores.

Sobre la duración, tenemos el modo principal en el que podemos elegir entre cuatro escenarios distintos y luego tenemos un modo infinito. Los escenarios se irán completando cuando pasemos un determinado número de objetivos. Por lo tanto tenemos una gran cantidad de horas por delante tanto para completar todos los escenarios, como para ponernos a prueba a nosotros mismos.

Es importante recalcar la dificultad del Frostpunk, no es el hecho de que sea un título especialmente complicado, sino que existen una serie de puntos que remarcar. En primer lugar es la poca información que se nos da al principio, estamos prácticamente solos y debemos aprender a través de ensayo y error. Otro punto es que no veremos nuestros fallos al momento, sino que se verán varios días después y es entonces cuando todo puede venirse abajo por una mala decisión. Tenemos que tener muy en cuenta todo lo que ocurre en la ciudad y vigilar cualquier aspecto.
Es muy interesante como tenemos que decidir que escoger, que hacer y cómo, nos recuerda mucho a las decisiones morales que tomábamos en This War of Mine. El aspecto intenta ser muy crudo y duro, no estamos ante personajes invencibles, estamos ante un mundo visceral en el que nuestras decisiones puede hacernos arrugar la boca debido a las consecuencias que se nos pueden presentar.


Estéticamente Frostpunk presenta un diseño muy del estilo steampunk con muchos elementos de la época de las máquinas de vapor. Los escenarios aunque son simples quedan muy resultones cuando tenemos una ciudad ya desarrollada y vemos como de un páramo helado hemos levantado una urbe sacada de la Revolución Industrial.
En cuanto a los gráficos, se nos muestra algo totalmente distinto a los vistos en This War of Mine, aquí se aboga por unos más realistas y muy detallados. Muy vistosos resultan algunos elementos como el uso de humos para representar las calderas, la nieve y como es atravesada por los aldeanos cuando caminan por ella o las animaciones de los trabajadores y edificios, en este aspecto vemos un juego con mucho mimo. Destacar también las pequeñas escenas o diseños de arte cuando aprobamos una ley u ocurre un evento.


La banda sonora es simplemente increíble, tiene piezas muy tétricas apropiadas para la situación que viven nuestros ciudadanos. A su vez contrasta con temas increíblemente épicos en los que parece que estamos levantando un imperio y nos entran ganas de salir a la nieve a picar carbón. Se ha abogado por orquesta con violines muy melancólicos, percusiones y vientos para mostrar la épica, además de otros instrumentos de corte más clásico, omitiéndose instrumentos más modernos.
El juego viene traducido totalmente al español y doblado a un inglés muy británico. No es una gran molestia pues salvo una introducción y algunas voces de vez en cuando el juego no cuenta con mucho dialogo.


En 11 bit Studios han conseguido sacar la esencia de This War of Mine y traspasarla a un juego totalmente distinto, tanto en ambientación como en mecánicas. Tenemos propuestas muy interesante en este juego, como son las leyes y la gestión de la ciudad. Todo ello con unos gráficos, estética y banda sonora más que sobresaliente. Sin duda el estudio polaco ha demostrado que This War of Mine no fue un golpe de suerte y además de ello han conseguido un enfoque totalmente distinto pero muy bueno en lo que pretende, ser un juego de estrategia y gestión duro y desafiante en cada momento y en cada situación.



Deja una respuesta