
Han pasado más de 25 años desde que The Legend of Zelda: Link´s Awakening apareciera por primera vez para la consola portátil Game Boy de Nintendo. Esta entrega de la saga Zelda llegaba al mercado con algunas novedades: entre ellas la no aparición ni de Ganon, ni de Zeldam ni la Trifuerza, tres ejes fundamentales de la saga que desaparecían para contarnos una historia diferente, una que incluso no se desarrollaría en Hyrule sino en una misteriosa isla.
The Legend of Zelda: Link´s Awakening era algo diferente, incluso en su concepción ya que originariamente iba a ser un port del mítico A Link to the Past, sin embargo se convirtió en algo nuevo. El juego se convirtió rápidamente en uno de los favoritos de los fans, tanto es así que más tarde llegaría una nueva versión con el apellido DX y mostrándose a todo color.
Tras más de 25 años, Nintendo nos sorprendió a todos con el anunció de un remake de este título. La primera vez que lo vimos en movimiento llamó especialmente su atención por el cuidado apartado artístico que mostraba, mostrándonos un mundo de fantasía donde podríamos volver a controlar al héroe vestido de verde y cuyo objetivo ya no sería salvar al mundo, sino volver a su hogar.

La historia de Link´s Awakening es un tanto diferente a lo que estamos acostumbrados en un juego de la saga Zelda. Con una maravillosa cinemática de introducción a la aventura, se nos narra el naufragio de nuestro héroe y cómo este termina encallando en una isla misteriosa. Tras ella vemos como Link se encuentra inconsciente en la playa de la misteriosa Koholint, un lugar de ensueño donde, aparentemente, sus pobladores viven en armonía.
Marin, una alegre joven que vive en este paradisiaco lugar, encuentra a Link inconsciente en la playa y le lleva a su casa situada en la Aldea Mabe. Tras desesperar comenzará la aventura y en este propio poblado comenzaremos a conocer a determinados personajes que nos hará pensar que no todo es lo que parece.

En esta ocasión Link no tendrá la misión de salvar el mundo, su objetivo es algo más sencillo, por lo menos eso es lo que cabría esperar ya que lo único que pretende es volver a su hogar. En este terreno desconocido y en el cual el héroe se encuentra perdido contará con la ayuda de un Búho que irá guiando sus pasos y le explicará que para salir de la Koholint será necesario despertar al Pez del Viento pero que nunca antes nadie lo ha logrado y por eso no hay constancia de que nadie haya abandonado la isla.
Con este objetivo en mente, Link comenzará su aventura que le llevará a recorrer todos los rincones de esta misteriosa isla para localizar una serie de instrumentos musicales que son los únicos que pueden despertar a ese misterioso ser de su letargo. Pero esta empresa no será fácil y nuestro camino estará marcado por el peligro constante y determinadas adversidades que buscan complicar la aventurar del héroe perdido.


Link´s Awakening muestra un desarrollo en su gameplay clásico en la saga Zelda. No hay que olvidar que el título es un remake fiel y respetuoso de un juego de hace más de 25 años por lo que aquellos que en su día tuvieran la oportunidad de probar el original aquí se van a encontrar una reimaginación del mismo, pero explotando las capacidades gráficas y técnicas de Nintendo Switch.

Las mazmorras se constituyen como la base fundamental de la aventura. Estos entramados de zonas suponen unos microescenarios donde deberemos explorar y enfrentarnos a los enemigos que lo habitan. Estas presentan una curva de dificultad bastante correcta; siendo las primeras concedidas más como unos tutoriales en las que nos enseñaran los controles básicos y las habilidades de Link. Poco a poco el nivel de dificultad irá aumentando, introduciendo más trampas, obstáculos y nuevos enemigos.
El juego está estructurando de tal manera que hay tantas mazmorras como número de instrumentos musicales que tenemos que conseguir, y alguna más extra secreta que nos servirá para conseguir objetos especiales. Tal y como hemos indicado, estas se conforman por medio de diferentes pantallas laberínticas que pueden presentarnos algún problema sino mantenemos nuestra orientación, afortunadamente, en cada uno de estos lugares, tendremos algunos objetos clave que nos ayudarán como mapas o brújulas.

Junto a estos mapas o brújulas más clásicos, en esta entrega de la saga tendremos otra ayuda más que será los Picos pétreos. Estos también se suelen encontrar dentro de cofres y nos servirá para utilizarlos en algunas estatuas que se encuentran repartidas en esas mazmorras para que os aconsejen sobre algún aspecto a superar en esas mazmorras en las que quizás no encontremos solución por nosotros mismos.
El último obstáculo en estas mazmorras son los jefes. Antes de poder tener la oportunidad de enfrentarnos a ellos necesitaremos conseguir una llave maestra, tras obtenerla podremos hacerles frente. Los combates quizás pequen e una dificultad no demasiado elevada, incluso en el modo héroe; una vez sepamos el punto débil del mismo y cómo atacarle, caerá en cuestión de pocos mutuos. Tras esto tendremos acceso a ese instrumento musical que vamos buscando, además de un contenedor de corazón que aumentará nuestra vida máxima.

Fuera de las mazmorras la isla Koholint está llena de vida. La isla está dividida en diferentes regiones; como aldeas, playas, montañas, etc… Aquí entra de nuevo en escena ese factor de exploración tan característico de la franquicia Zelda. Desde el primer momento querremos patearnos sus vistosos paisajes, aunque es posible que no tengamos acceso a todos ellos ya que para solventar algunos obstáculos necesitaremos determinados objetos que nos ayuden a pasar por zonas cortadas o inaccesibles.
Para ayudarnos a recorrer esos esas enormes zonas exteriores de la isla, y también aquellas que se encuentran en el interior de las mazmorras, podremos valernos de unos puntos de teletrasporte que están ubicados en diferentes enclaves de los mismos. Gracias a ellos podremos evitarnos caminatas innecesarias, aunque para poder acceder a estos lógicamente tendremos que encontrarlos y activarlos antes.

Es posible que en más de una ocasión andemos un poco perdidos sobre los siguientes pasos que tenemos que llevar a cabo. Para esto contaremos con la inestimable ayuda del Abuelo Ulrira, un tímido personaje que vive en la Aldea Mabe pero que no le gusta hablar en persona. Para obtener su ayuda bastará con entrar en una de las diversas casetas de madera en cuyo tejado hay un gran teléfono. Dentro de estas encontraremos también otro aparato telefónico con el que podemos llamarle y nos dará pistas sobre los siguientes pasos que hemos de seguir.

A medida que vayamos avanzando en nuestra aventura vemos algunos lugares inaccesibles y necesitaremos de ciertos objetos especiales. Esto aumentará el repertorio de acciones que podremos realizar y con ellas podremos alcanzar escenarios y conseguir secretos que de otra manera no sería posible. Entre los objetos podemos destacar la Pluma de Roc que nos permitirá saltar, las bombas con las que podremos destrozar algunos objetos, enemigos y paredes resquebrajadas, las botas de Pegaso con las que podremos realizar carreras y embestidas, el bumerán y el arco que nos permitirá atacar a distancia y el gancho con el que podremos llegar a objetos lejanos.

En esta paradisíaca isla también hay tiempo para el ocio. Habrá una serie de minijuegos a los que podemos acceder para obtener jugosas recompensas. Este es el caso de la sala de juego en el que podemos jugar al clásico juego del gancho, pero también podemos pescar y realizar otras actividades de ocio. En la Aldea Mabe también encontraremos una tienda donde podemos abastecernos con diferentes recursos, por su puesto la moneda de cambio volverán a ser las Rupias, las clásicas gemas de distintos colores que se pueden obtener rompiendo objetos, en cofres, cortando hierva o por haber derrotado a enemigos.

La isla de Kohonit está llena de secretos y de personajes por conocer. Uno de los más interesantes es intentar conseguir todas las caracolas que están escondidas en los rincones más recónditos de as misma. Para localizarlas todas necesitaremos los objetos que hemos descrito, además de una pala que nos servirá para cabar en algunas superficies. Para ayudarnos en esta empresa contaremos con la ayuda de un detector de caracolas que vibrará cuando estemos cerca de alguna.

El último elemento que compone la aventura de Link´s Awakening son las mazmorras de sala. Hablando con Dampé en su cabaña tendremos acceso a editor de niveles desde el cual podremos crear nuestras propias mazmorras personalizadas. Para ello bastará en ir uniendo diferentes casillas y salas y conectarlas correctamente, teniendo que contar con entradas, cofres y un jefe al que tendremos que derrotar al final de la mazmorra. Una vez que la hayamos podremos elegir entrar a ella y superarla, con esto conseguiremos algunos objetos que podemos quedarnos si la completamos satisfactoriamente. Conforme vayamos avanzando en la aventura encontraremos unas losas blancas que podremos darle a Dampé para desbloquear nuevas salas, también se nos sumaran algunas nuevas si utilizamos amigos de la franquicia Zelda.

La duración de The Legend of Zelda: Link´s Awakening no es de demasiado elevada. El título viene a durar entre 6 a 8 horas, manteniéndose fiel a la entrega original. Puede parecer algo escasa aunque nos mantendrá ocupados en todo momento. Decir también que cuentas con dos niveles de dificultad; el normal y el modo héroe, estando este último disponible desde el comienzo de la aventura para aquellos jugadores que busquen un reto mayor.


Link´s Awakening nos presenta un apartado artístico maravilloso. La entrega original se ha reimaginado como si fuera un diorama en movimiento y esto en Nintendo Switch da como resultado algo único y original.
El juego nos recibe con una fantástica cinemática de dibujos llena de detalles que nos muestra como el héroe naufraga y aquí es donde empieza su viaje. A partir de este momento se nos presenta un mundo lleno de color y de detalles que nos invita a explorar cada uno de sus rincones. La isla Koholint presenta diferentes biomas que querremos recorrer, además de una multitud de cuevas para explorar y descubrir los tesoros que en ella se esconden. El tomar el juego de hace más de 25 años y convertirlo en lo que nos presenta hoy en día es todo un alarde de intenciones y una carta de afecto hacia los fans de la franquicia.

En cuanto a su rendimiento hemos de decir que tanto en el modo dock como en portátil no hemos tenido ningún tipo de problema. Se ha hablado mucho sobre ciertas caídas de fps y ralentizaciones pero en nuestro caso la verdad es que no hemos notado ninguno de estos dos problemas, por lo que hemos gozado de una experiencia de juego realmente fluida. Además, el juego presenta unos detalles que nos ha encantado, como la forma de desenfocar aquellas zonas más alejadas y que se vayan descubriendo según nos acercamos a ellas, una manera de aligerar la carga gráfica del juego pero que queda muy llamativo y visual.


El apartado sonoro esta al mismo nivel que el resto que elementos que se han remasterizado para esta entrega. Podemos escuchar las mismas melodías que en el juego original, pero todas ellas han sido rehechas con tecnologías más actuales, ofreciendo un resultado impecable y lleno de magia. Junto a esto también tenemos que señalar los numerosos efectos de sonido que complementan nuestro viaje durante la isla Koholint, todo ello hace que esta isla se sienta viva y llena de movimiento.
Por último señalar que el juego se encuentra traducido al castellano y cuenta con una localización bastante notable que nos proporcionará una experiencia aún más inmersiva mientras recorremos esa misteriosa isla de la cual Link es prisionero.


The Legend of Zelda: Link’s Awakening es todo un ejemplo de cómo hacer un remake de una forma sobresaliente. Es un título que apela a los más nostálgicos que vivieron esa misma aventura en la Game Boy y que en esta ocasión tienen la oportunidad de rememorarla de una manera como nunca antes se ha visto. Pero también tiene un gran atractivo para atraer a nuevos jugadores y a otros fans de la franquicia que no han tenido la oportunidad de jugar a el título original y esto lo hace haciendo gala de una jugabilidad y unos gráficos realmente atractivos que nos engancharan desde el primer momento. Con estos ingredientes ya se tiene un juego que llama perfectamente la atención de los jugadores, pero la reimaginación que Nintendo ha realizado con su clásico ha ido más allá, incorporando nuevos elementos jugables y la compatibilidad con los amiibos, presentando de esta manera novedades realmente llamativas.



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