
La saga Fire Emblem es posiblemente una de las más longevas dentro del catálogo de Nintendo. Juegos que entrega tras entrega han sabido evolucionar, introduciendo en cada uno de sus títulos novedades jugables suficientemente atractivas para atraer cada vez más a nuevos usuarios.
El primer juego de la franquicia vio su origen en la NES durante el comienzo de la década de los 90. Dragon of Darkness and Sworld of Light, nombre occidental de la primera entrega, sentaba las bases del sistema de RPG táctico y de estrategia que posteriormente continuarían en las sucesivas entregas aparecidas en Super NES, Game Boy Advance, Nintendo GameCube, Nintendo Wii y Nntendo DS. Durante más de dos décadas la saga gozó de una gran popularidad y una base de fans creciente; aunque posiblemente insuficiente ya que Fire Emblem: Awakening fue anunciado como el que sería posible el último título de la saga, en caso de que no funcionase.
Contra todo pronóstico, Fire Emblem: Awakening fue todo un éxito y sus interesantes novedades revitalizaron la saga, haciendo que nuevamente los aficionados a este género lo pusieran en el punto de vista. Fates y Shadows of Valentian continuaron esa estela, añadiendo cada vez más novedades que hacían más grande a la franquicia.
Pero en el camino también queda lugar para la experimentación. Fire Emblem Heroes se lanzó en el año 2017 para iOS y Android, suponiendo todo un éxito puesto que contaba con todos los ingredientes más populares de la franquicia y hacía posible jugar con los personajes más representativos y carismáticos de todas las entregas principales aparecidas hasta ese momento. De igual manera, ese mismo año aparecería en el mercado Fire Emblem Warriors para Nintendo 3DS y, por primera vez, para Nintendo Switch, introduciendo un cambio notable en la jugabilidad pues dejaba de lado la estrategia para centrarse en la más pura acción, siguiendo las mecánicas de los musou.
Tras este pequeño recorrido llegamos a lo que ahora nos ocupa este análisis, Fire Emblem: Three Houses, el último título hasta ahora de la saga principal para Nintendo Switch. La nueva entrega, fiel a lo que nos tiene acostumbrado Intelligent Systems, viene cargada de novedades realmente interesantes, una historia bien construida y muchas sorpresas. Aunque la mencionada Intelligent Systems tiene un peso importante en Three Houses, en esta ocasión su desarrollo no ha caído en ella sola, Koei Tecmo ha estado también involucrada, aportando muchas mecánicas de sus títulos propios con un resultado realmente sobresaliente.

Algo que ha marcado siempre la franquicia Fire Emblem ha sido su historia. El argumento tiene un peso fundamental dentro del conjunto del juego y por ello no entraremos en demasiados detalles.
El arco narrativo de Three Houses nos sitúa en Fódlan, una región bendecida por la diosa Sothis donde ha proliferado una sociedad que se establece en una jerarquía social dividida entre la nobleza y los plebeyos. Pero esto no fue siempre así; antes de comenzar la aventura, y a modo de prólogo, se nos muestra una cinemática de una antigua guerra que tuvo lugar en el pasado, en la que dos ejércitos se enfrentaron por la supremacía del país. Por medio de este flashback inicial se nos presentan algunos de los ingredientes que posteriormente tendrán un protagonismo primordial dentro de la articulación de la aventura.
Con el paso de los años, esa batalla cruenta se transformó en leyenda, y bajo los cimientos de esa leyenda se asentaría la Iglesia de Seiros, la orden religiosa que predomina en todo Fódlan, y cuya sede se encuentra en el Garreg Mach. Este monasterio actúa también como un propio colegio de enseñanza donde jóvenes de la nobleza y de la plebe estudian diferentes disciplinas y se forman en el arte de la guerra y del gobierno.

La enseñanza en Garreg Mach se divide en casas, cada una de ellas hace referencia a una de las tres naciones que forman la compleja región de Fódlan.
- En primer lugar tenemos a Las Águilas Negras. Liderada por Edelgard, heredera al trono del Imperio de Adrestia, y especialista en armas contundentes como hachas o martillos. El resto de los integrantes de esta casa están especializados en el uso de la magia.
- Los Leones Azules se encuentran bajo el mandato del príncipe Dimitri, procedente de Sacro Reino de Faerghus, nación que siempre ha permanecido fiel a los preceptos de la Iglesia de Seiros. Dimitri es quien ejerce el papel de delegado de esta fracción, y se especializa en el uso de armas de asta y lanzas.
- Por último nos encontramos con los Ciervos Dorados, comandados por Claude, especialista en arcos y ataques a distancia. Los Ciervos Dorados son el hogar de los alumnos pertenecientes a la Alianza de Leicester, una región conformada por un conglomerado de diferentes familias nobles.
En este contexto de las tres casas, mientras un día sus delegados se encontraban realizando una movilización de prácticas, se ven asaltados por una serie de bandidos. En ese momento hace su aparición Byleth, el protagonista que nosotros encarnaremos. Tal y como pasaba en Awakening y en Fates, antes de comenzar la aventura podremos seleccionar el sexo de Byleth, pudiendo ser hombre o mujer. Este, o esta, según nuestra elección, será un mercenario que acompaña a su padre y que acudirá en la ayuda de los delegados de Las Tres Casa durante su conflicto con los bandidos. La sucesión de los acontecimientos venideros dará como resultado que seamos nombrados como profesor en la Academia de Oficiales de Garreg Mach y tengamos que elegir a una de las casas de alumnos de allí para ser su tutor e influir a lo largo de su vida.

A partir de este momento será cuando empiece la verdadera historia de Fire Emblem: Three Houses. Como viene siendo habitual en la franquicia, diferentes temas sociales y políticos se mezclan de una manera magistral para situarnos en un contexto lleno de tensión y con una sombra que siempre apunta hacia una guerra inminente. Todos los personajes están construidos con una psicología propia que hace que empatiecemos con ellos y con su desarrollo, viendo una evolución en todos durante el trascurso del juego.
Será posible completar la historia con cada una de las tres casas que conforman el juego, aunque hay un total de cuatro sendas puesto que en una de ellas tendremos la opción de seleccionar dos caminos. En nuestro caso hemos completado la historia de las tres casas, comenzando con Los Leones Azules, siguiendo con las Águilas Negras, y terminando con los Ciervos Dorados. Todas las sendas nos han parecido magistrales, sus delegados están llenos de carisma y sus integrantes se hacen querer por medio de esas conversaciones que tendrán lugar de vez en cuando y que nos ayudará a conocer más detalles sobre ellos.

Con Fire Emblem: Three Houses Intelligent Systems y Koei Tecmo han credo una narrativa excelente, llena de giros de guión en un contesto que sabe expresar los sentimiento de cada uno de sus protagonistas y de aquellos personajes que se encuentran a su alrededor.


Three Houses sigue manteniendo el sistema clásico de la saga de combates estratégicos por turnos pero hace algunas incursiones. En primer lugar tenemos que hacer referencia a una de las mayores innovaciones que no es ni más ni menos que el propio santuario. Gracias a este lugar se abren nuevas posibilidades en cuanto a jugabilidad y desarrollo de nuestras tropas ya que tendremos una serie de opciones que ayudaran a su progreso.

Gradualmente se nos abrirán nuevas opciones en dicho santuario. La primera de ellas es la exploración. Durante dicha exploración podremos recorrer las diferentes zonas y estancias que componen este monasterio: salas de entrenamientos, habitaciones, santuarios de oración o bibliotecas son algunas de ellas. En cada una de estas estancias podremos encontrar a los alumnos que allí estudian o a otros trabajadores con los que podemos interactuar y tener conversaciones.

Otra opción interesante es la de seminario. Una vez por semana, los sábados, podemos seleccionar esto y aquí tendremos que elegir a un docente para que aumente el conocimiento de los asistentes sobre alguna arma o competencia.
Dejando a las batallas a un lado, ya que profundizaremos en ellas más adelante, tenemos que hablar de las clases. Estas tendrán lugar a comienzo de cada semana y desde aquí podemos realizar diferentes actividades.
- Por un lado tendremos las tutorías con las que podremos instruir a los alumnos en alguna categoría determinada, esto contará con un medidor y podremos realizar tantas tutorías como niveles de satisfacción tenga dicho estudiante. Estas tutorías también se pueden efectuar de manera automática, por lo que de manera aleatoria una serie de estudiantes subirán algunas características al azar.
- También tendremos las tareas a dúo. Aquí dos estudiantes que hayamos seleccionado previamente desempeñaran una función a elegir entre vigilar el perímetro, realizar tareas de mantenimiento en el monasterio o alimentar a los caballos en las caballerizas. Una vez por semana estas tareas se realizaran de manera automática y seremos recompensados con dinero y con algunos objetos que nos servirán para reformar nuestras armas.
- Por último tenemos que hablar de las metas. Cada alumno viene con una clase de serie que podemos modificar a nuestro gusto, aunque claramente unos tendrán más predilección por determinadas materias. Dentro de este apartado metas veremos como cada uno de nuestros efectivos tiene un total de dos competencias que puede desarrollar y que podemos seleccionar manualmente. En algunas ocasiones serán los propios alumnos los que nos pedirán si pueden cambiar de competencias para desarrollarse en otra clase, lógicamente esto cambiara los objetivos de sus metas, pero también hay que tener en cuenta que algunas de estas les dará un plus de aprendizaje. Una vez que haya acabado la semana, veremos cómo se abre ante nosotros una pantalla de progresión con los resultados obtenidos durante esos días.

Al igual que el resto de estudiantes y de tropas, también nuestro avatar podrá formarse, para ello bastará con que nos dirijamos a una serie de personajes y otros profesores del monasterio donde podremos seleccionar la opción Formación y desde aquí podemos instruirnos en alguna de las competencia que ellos dominen. Lógicamente esto no tendrá un uso ilimitado ya que contaremos con una barra de acciones disponibles que aparecerá en la parte superior de la pantalla, una vez que se hayan agotado todas podremos concluir ese día libre que tendremos en la academia para realizar las diferentes actividades que allí se pueden llevar a cabo.
Y sobre esas actividades tenemos que decir que hay una variedad bastante notable, y la hay de dos tipos; aquellas que gastan puntos de acción y otros que no. En cuento a esas que gastan los puntos de acción tenemos las siguientes:
- Almorzar con los alumnos en el comedor: Dentro del comedor de la academia podremos hablar con la cocinera del lugar. Veremos cómo se nos muestra una serie de platos y también una ventana donde aparecen otras personas con las que podemos comer, pudiendo seleccionar un total de dos. Al realizar esta acción gastaremos un punto pero subirá el nivel de satisfacción de dichos comensales, algo que será necesario para que sean seleccionables en las tutorías.
- Invitar a tomar té. Una vez avancemos en la historia podemos conseguir un juego de té y desbloquear esta opción. Invitar a cualquier asistente a una merienda también gastará un punto de acción pero al hacerlo podemos conseguir aumentar nuestra afinidad con la persona invitada y subir tanto su carisma como el nuestro. Dentro de esta opción se nos abre una especie de minijuego conversacional donde deberemos acertar correctamente a tres cuestiones para pasar un tiempo extra con esa persona y conseguir unos bonus mayor.
- Participar en torneos. Dentro de la zona de combates cada semana se efectúa un torneo por clases; algunas veces será de espacias, magia, arcos, etc… Deberemos seleccionar a nuestro efectivo más destacado en esa competencia para asegurarnos la victoria ya que los combates se efectuaran de manera continuada, aunque hay que señalar que contaremos también con una serie limitada de curaciones. Si ganamos dichos torneos seremos recompensados con dinero y con el objeto que esa semana se entregue de premio.
- Aceptar una misión secundaria. De vez en cuanto nos aparecerá, en el monasterio, determinados NPCs que nos quieren encargar alguna misión. Aceptarlas constará un punto de acción y estas se podrán desarrollar o bien dentro del propio monasterio o bien en el campo de batalla. En cuanto a aquellas que se desarrollan dentro del monasterio suelen consistir en conseguir algún objeto y entregárselo a otra persona, mientras que aquellas que tienen lugar en el campo de batalla consistirán en eliminar a los enemigos que allí se encuentren.
- En este apartado también tendríamos que incluir como actividades que cuestan un punto de acción esa Formación que podemos obtener de otros NPCs.

En cuanto a actividades que se pueden realizar de manera gratuita también veremos como en el monasterio podemos realizar algunas.
- Dentro del invernadero podemos cultivar diferentes semillas. Para ello bastará con entregar dichas semillas a la encargada, abonar el cultivo con una de las opciones seleccionables y esperar dejar una semana para poder recoger los frutos de ese trabajo. Algunos elementos que podemos obtener de esta manera son comida, flores y objetos para subir nuestros atributos.
- Pescar en el monasterio, hacer regalos a los NPCs o intentar encontrar a los personajes que han perdido objetos son otras acciones que podemos realizar.
En nuestra primera partida nos podemos sentir un poco abrumados por todo esto ya que únicamente contaremos con tres puntos de acción, pero será posible ir aumentándolos a medida que subamos nuestro nivel como docente, siendo un total de diez acciones la que podremos realizar cuando hayamos logrado el nivel máximo.
Pero tenemos que centrarnos ya en el combate, una de las piedras angulares de la saga Fire Emblem, y por su puesto de esta entrega. A lo largo del juego tendremos varios tipos de combates que se seleccionaran desde un mapa que se nos despliega en el tablero de nuestra habitación el monasterio. Algunos enfrentamientos gastarán un punto de acción y tras acabarlos seremos recompensados con objetos y puntos de prestigio. Otros nos llevarán por algunas rutas adicionales y desarrollaran historias con otros personajes de nuestro grupo. Y por último tendremos una serie de combates que no gastarán puntos de acción y podremos realizarlos el número de veces que queramos, algo muy útil para subir de nivel a nuestras tropas. Y por supuesto tendremos los combates de misión que serán los que se han de realizar de forma obligatoria para avanzar en el juego y que tendrán lugar siempre los últimos días del mes académico.
Las batallas siguen el esquema clásico de la saga, aunque se han introducido algunas novedades que cambian un poco la dinámica. En primer lugar veremos como el número de personajes que podremos seleccionar varia, en algunas ocasiones podremos llevar a 10 efectivos mientras en otras el número puede llegar hasta 13. Una novedad que se ha introducido en este aspecto es poder seleccionar un lugarteniente a algunas de nuestras tropas, de esta manera contará con un apoyo y usará alguna de sus habilidades de forma ocasional, bien sea atacando a nuestro objetivo o curándonos. De igual manera se han añadido un sistema de tropas que podremos poner a cargo de nuestro personajes, al tenerlas podemos realizar ciertos ataques que rompen la defensa de nuestros enemigos.

En Three Houses no está tan presente el sistema de vulnerabilidades entre armas como en juegos anteriores, aunque si lo hace el sistema entre efectivos; por ejemplo volveremos a ver como los personajes que se encuentren a lomos de pegasos o de dragones son más vulnerables a ataques con arco o los personajes acorazados a ataques mágicos.
Nuestras tropas están limitadas por un número de casillas que pueden recorrer en un turno. Si unimos esto al punto anterior vernos como se potencia el aspecto estratégico del juego. Pero en los combates entran en juego otros factores como son el tipo de enemigos a los que nos enfrentamos que pueden ser humanos o bestias, en estas últimas hemos de tener un cuidado especial ya que contará con una barra de resistencia identificada por casillas que tendremos que agotar antes de poder causarle un daño mayor.

Las armas y las habilidades son dos de los factores que también hemos de tener en cuenta a la hora de emprender los combates. Según vayamos avanzando en el juego descubriremos que existen diferentes tipos de armas que pueden llegar a causar más o menos daños a nuestros rivales, sin embargo todas esta armas tienen un uso limitado y una vez que lo hayamos sobrepasado se romperán, volviéndolas prácticamente inservibles. Si esto llega a pasar podremos repararlas en la forja, siempre que el arma nos compense, utilizando para ello una serie de minerales que se pueden obtener en misiones secundarias o en combates.
En cuanto a las habilidades, veremos como cada personaje las irá consiguiendo según se vaya especializando en su clase y en el uso de armas determinadas. Podremos equiparnos hasta tres habilidades de ataque y cinco de disciplina que nos servirán entre otras cosas para hacer más daño con determinadas amas, ocasionar más críticos o curarnos de forma automática un porcentaje de puntos de vida al comienzo de cada turno.
Tras derrotar a nuestros enemigos seremos recompensados con puntos de experiencia, lo que servirá para que nuestros personajes aumenten su nivel. En Three Houses sus estadísticas subirán dependiendo la clase en la que se estén desarrollando en ese momento.

El sistema de clases también ha cambiado de forma sustancial respecto a otros juegos de la franquicia. Antes los personajes necesitaban un nivel determinado y un sello para poder acceder a una nueva clase que perteneciera a la rama con la que había partido. Pero en Fire Emblem Three Houses hay algunas diferencias; los personajes también necesitarán un nivel mínimo para acceder a una nueva clase pero el cambio se producirá en el apartado examen de actitud, vernos como aquí se nos abre una ventana que nos indica a que clase podemos evolucionar a nuestro personaje y un porcentaje de éxito que estará determinado por el nivel de dominio de arma o de disciplina que tenga en ese momento.
Sobre estas clases indicar que aunque todos los personajes pueden desarrollar todas, es mejor centrarse en aquellas disciplinas que sean más afines a ellos. Existen un total de cuatro niveles de clases que pasan por noveles, intermedias, avanzadas y suprema, pero, tal y como hemos dicho, para ir saltando de una a otra deberemos tener unas competencias mínimas en las diferentes disciplinas requeridas. A esto hay que añadirle también que será necesario emplear el sello preciso de cada uno de los niveles que podrán adquirirse como recompensas en algunas misiones o comprándolos en las tiendas.

Hay más aspectos en el combate interesantes como pueden ser los pulsos divinos. En Echoes ya se pudo apreciar algo parecido, pero en Three Houses se desarrolla más en profundidad ya que tiene que, debido a su argumento, tiene un peso mayor. En los combates será posible hacer retroceder el tiempo en algunas ocasiones, con unos usos limitados, para evitar que alguno de nuestros personajes muera o realizar otro tipo de movimiento. Esto cobra más sentido en los niveles de dificultades altos o si elegimos muerte permanente, puesto que de esta manera si alguna de nuestras tropas cae la perderemos para siempre.
Y como no puede ser de otra manera, los emblemas también harán acto de presencia. Algunos de nuestros personajes serán portadores de estos emblemas lo que les otorgará unas habilidades especiales que pueden ir desde aumentar la posibilidades de críticos a restaurarse algunos puntos de vida en cada combate.
Fuera del combate, aunque relacionado estrechamente con ellos, tendremos los apoyos. A medida que hablemos con los diferentes personajes y que combatan juntos, estos aumentarán su afinidad. Hay diferentes rangos, que se enumeran como C, B, A, aunque en algunas ocasiones, con ciertos personajes, también habrá un rango S que permitirá que nuestro avatar contraiga matrimonio con alguno de ellos en los últimos compases del juego. Dentro del menú apoyo podemos ver como de vez en cuando estos personajes tendrán conversaciones entre ellos, de esta manera podremos descubrir más sobre su historia particular.

Con todos estos aspectos y actividades podemos decir que Fire Emblem: Three Houses es un juego inmenso. Completar las cuatro sendas es una tarea que nos llevará más de 100 horas, algo que aumentará si queremos reclutar a todos los personajes posibles de otras casas y subir su afinidad al máximo.


En lo referente a su apartado gráfico, Three Houses es el título de mayor despliegue visual de la franquicia, aunque quizás algo irregular. Algunas partes, como el monasterio pueden que sean un poco más parcas en detalles, pero es algo que lo suple en otros aspectos quizás más importantes y, desde luego, más deslumbrantes.
El diseño de los personajes es sencillamente asombroso. Es cierto que todos ellos responden a una serie de estereotipos quizás ya un tanto clichés, pero en su diseño se ve perfectamente representada su personalidad, dando como resultado un equilibrio perfecto entre ambos aspectos. Puede que algunos nos gusten más que otros, pero hay una suficiente variedad de ellos como para hacerse una idea de lo inmenso que llega a ser el juego. Estos modelos encajan perfectamente con el mundo que nos quiere representar Three Houses y están desarrollados siguiendo el mismo aspecto y acabado. Junto a estos también veremos como cada personaje tiene diseñado para él una serie de avatares que aparecerán en el momento de las conversaciones, el diseño es más plano y se desarrolla como si fuera un anime, pero también hemos que indicar que están llenos de detalles.

Hay que hablar del especial cuidado con el que han desarrollado las cinemáticas, estas son casi mágicas y fluidas y nos recordarán a diversos estudios de animaciones japonesas por el detallismo con el cual han sido desarrolladas.
Algo que nos ha llamado especialmente la atención son las ilustraciones que aparecen al comienzo de cada capítulo. Como si fueran códices o libros miniados medievales, se nos presentaran unas secuencias con dibujos en tintas planas que nos explicará lo que está por pasar.
Por último tenemos que hablar de su rendimiento, algo que quizás haga que la experiencia de juego se entorpezca en cierta medida, aunque sin causar demasiado daño. El juego funciona realmente fluido y estable durante la mayor parte, aunque hay momentos puntuales que esto no es así. En el monasterio vemos como los tiempos de cargas están camuflados con el abrir de algunas puertas, ya que veremos como a entrar en algunos sitios como en la iglesia, donde la verja que la precede tarda unos segundos en levantarse. Por su puesto el rendimiento es muy importante, y aunque en la mayoría del jugo es estupendo, hay momentos puntuales donde los fps pueden llegar a bajar hasta situaciones un tanto molestas, aunque hemos de reconocer que esto solo nos ha ocurrido una vez en las senda de las Águilas negras.


Su fantástica banda sonora no hace más que dotar al juego de una calidad mayor. Encontramos melodías con tintes más melancólicos o alegres según el momento que nos esté describiendo el juego, algo que ayuda considerablemente a que empaticemos con los personajes y con aquellas situaciones que están viviendo. A esto hay la música que sonará en los combates y que nos acompañara durante el trascurso de los mismos, canciones que derrochan calidad en cada una de sus notas.
A modo de añadido, tenemos que indicar que utilizando algunos amiibos de otros juegos de la franquicia Fire Emblem desbloquearemos la posibilidad de escuchar su música y sus temas principales en el modo galería del juego, toda una llamada a la nostalgia.
En cuanto al tema principal de Three Houses se muestra rítmico y pegadizo. Tal y como esta pasando en los últimos juegos de Nintendo lanzamos para Switch, el acompañamiento vocal se une a al instrumentales creando algo que es casi mágico y que representa perfectamente el espíritu del juego.
Fire Emblem: Three Houses incluye la posibilidad de seleccionar el idioma de doblaje entre el inglés y el japonés, con unas voces bastante correctas. En cuanto a su localización, decir que el juego incluye subtítulos a varios idiomas, entre ellos el castellano, aunque en este caso hemos encontrado ciertos errores gramaticales y expresión en las historias de algunos personajes.


Fire Emblem: Three Houses es posiblemente uno de los títulos de la franquicia más redondos y completos hasta la fecha. Intelligent Systems y Koei Tecmo han realizado una labor titánica que sin lugar a dudas hará las delicias de los fans más exigentes de la saga.
La narrativa y el argumento son simplemente perfectos. El dividir el título en tres casas y cuatro sendas ha sido todo un acierto que invita a la rejugabilidad proporcionándonos una infinidad de hora en las que disfrutar descubriendo las historias ocultas de Fódlan. Todo ello se completa con una apartado gráfico más que notable y con una banda sonora sobresaliente, que nos trasportará hacia ese mágico mundo de fantasía que solo la saga Fire Emblem sabe crear y del que no queremos salir nunca.



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