
Una de las cosas más difíciles para cualquier saga de videojuegos es poder cambiar el género de sus títulos y conseguir agradar al público, todo ello mientras se mantienes fiel a lo que representa su saga, esto es lo que ha pasado con SteamWorld, que ha evolucionado desde la saga principal Dig, hasta los spin-off. Siguiendo este camino, Image & Form Games nos ha sabido deleitar con SteamWorld Quest, un título que se introduce en el universo de los juegos de rol con un sistema de cartas con un resultado realmente sorprendente.

Nos encontramos ante un juego de fantasía pura y dura pero ambientada en el universo robótico y steampunk de SteamWorld. En este nuevo título de la saga nos encontramos con un robot que ha mandando a su hijo a dormir, pero este quiere que le cuente un cuento antes de dormir. El hijo quiere escuchar una historia de caballeros y dragones y entonces el padre comienza a contar una que ocurrió en la época de los héroes.

En tiempos antiguos, los dioses crearon un corazón de pura maldad y lo pusieron en el pecho de una terrible bestia. Pero es ahora cuando entra el héroe, que venció a la bestia y enterró su corazón en un lugar donde no pudiese hacer ningún mal. Con el tiempo esta gesta fue olvidándose en favor de nuevos héroes y aquí es donde empieza la aventura de nuestras dos protagonistas; Armilly, una entusiasta aprendiz de caballero que busca entrar en el gremio de todas las formas posibles y su fiel compañera Copernica, una estudiante de magia y la parte sensata de la pareja.
Al avanzar en la historia iremos descubriendo nuevos personajes y un gran peligro que se cierne de nuevo sobre la tierra de manos de un ejército que busca revivir a la bestia antigua con intenciones totalmente desconocidas pero que no auguran anda bueno.


Estamos ante un juego de rol por turnos, pero con una serie de peculiaridades. En primer lugar tenemos un título en 2D en el que podemos movernos a derecha o izquierda por los escenarios y para cambiar de zona iremos hacia abajo o arriba. Los escenarios se basan en mazmorras parecidas a las vistas en juegos como Darkest Dungeon. Podremos ir moviendo entre zonas para ir avanzando en las mazmorras o escenarios.
Las mazmorras tienen varios objetos que se pueden destruir para conseguir dinero y otros recursos útiles para nuestra aventura. Los enemigos estarán merodeando por la mazmorra, por lo que los combates no serán aleatorios, sino que podemos elegir cuando luchar. Es recomendable pillar a los enemigos desprevenidos y golpearlos, de esta forma podemos empezar el combate con cierta ventaja.
Las diferentes zonas de las mazmorras están conectadas y podemos encontrar, o más bien buscar, zonas secretas. El principal problema de estas mazmorras es que son siempre las mismas, es decir, si queremos repetir el nivel para farmear un poco o subir de nivel, nos encontraremos ante el mismo nivel. Hubiera sido más interesante que estas mazmorras se generaran de manera aleatoria, esto añadiría más horas de juego.

Ahora pasaremos a comentar el sistema de batalla. Estamos ante un sistema de turnos basados en cartas. Si bien ya hemos visto muchos juegos de cartas en títulos de rol, aquí tenemos ciertas peculiaridades que lo diferencian de otros. Cada personaje tiene sus propias cartas, con sus puntos de ataque, habilidades de curación, otras que provocaran estados alterados u otras que nos beneficiaran. Este punto es interesante, pues nos obliga a probar las cartas de cada personaje y ver qué grupo se adapta más a nuestro estilo de juego.
Estas cartas se pueden obtener de dos formas, consiguiéndolos a medidas que avanza la historia y otras que se pueden comprar. A parte de esto las cartas se pueden mejorar con dinero y ciertos objetos, esto nos permite hacer nuestras habilidades más fuertes y eficientes. A la hora de formar nuestro mazo tenemos que tener en cuenta no solo cómo son las cartas, sino que también la limitación de cartas. Cada personaje puede llevar ocho cartas y es importante saber escogerlas, podemos elegir cartas básicas, de habilidades especiales o las que quitan el vapor. Para entender mejor esto debemos profundizar más en el sistema de combate.

Cada personaje solo puede usar sus cartas y para ello debemos fijarnos en sus valores. Tenemos algunas básicas que a medida que las utilicemos iremos ganando un punto de vapor, estos puntos se irán acumulando en la parte superior de la pantalla hasta un máximo de diez. El segundo tipo de cartas son las de habilidades especiales y están consumirán puntos de vapor, dependiendo de lo poderosa que sea la carta consumirá más o menos puntos de vapor. El tercer tipo de cartas son las que consumen todo el vapor, pueden usarse como cartas básicas, pero no nos darán puntos de vapor. Si hemos acumulado muchos puntos de vapor y hacemos uso de estas cartas, sus consecuencias serán más potentes como mayores puntos de daño de curación o de daño al enemigo.
En cada turno, por norma general, solo podemos utilizar tres cartas. En determinadas ocasiones podremos realizar una cadena, esto se produce cuando utilizamos las tres cartas del mismo personaje, desembocando en un ataque especial que va desde un potente golpe, acciones de curación o permitirnos usar una cuarta carta en el siguiente turno.
El desarrollo del juego nos obliga a ir probando con distintas cartas y personajes pues algunos enemigos son inmunes a determinados ataques, por ejemplo tenemos que enfrentarnos a un dragón que es totalmente invulnerable a los ataques físicos, por lo que debemos o bien equipar a nuestros personajes con ataques mágicos o usar a nuestra maga Copernica.

Por supuesto tenemos un montón de atributos para cada personaje, equipamiento tanto de armas y objetos para aumentar nuestras estadísticas, estados alterados en los combates, etc.

Existen varios aspectos negativos que son necesarios señalar. El primero es la duración, si bien estamos ante un juego de entre unas 15-20 horas de juego, que cumplen con lo esperado, cuando hablamos de un juego de rol esperamos una mayor cantidad de horas. Cabe destacar que este también puede ser un punto fuerte, pues no hemos tenido la sensación de que el juego se ha estirado de manera innecesaria para llegar a un número desorbitante de horas. Lo segundo es la falta de más NPCs o misiones secundarias, dándole al título una sensación de linealidad.


Es un juego muy visual tanto a nivel grafico como a nivel estético. Estéticamente sigue la senda ya vista de la saga que combina el steampunk con otros géneros, en este caso con la la edad media de fantasía. Sin duda se ha llegado a una buena cohesión entre ambos mundos dándonos unos diseños muy buenos de personajes y enemigos, manteniendo el estilo de SteamWorld. Destacar los diseños que se muestran entre episodios, que parecen sacados de un libro de fabulas fantásticas o libro infantil de cuentos.
Algo que sobresale sobre el resto son las animaciones, es una maravilla ver lo bien que se mueven y lo fluidas que son, especialmente en los combates y en determinados tipos de ataques.


SteamWorld Quest nos llega con una traducción al español de gran calidad, no solo se hayan traducido los textos de forma correcta, sino que se han adaptado los chistes y las formas de hablar de cada personaje. El juego viene doblado al inglés.
La banda sonora es muy buena y variada, teniendo temas totalmente rockeros para los combates contra los jefes finales que nos recuerda de manera inevitable a los JRPG clásicos, pero todo ello combinado con otras piezas de un corte medieval con guitarras, tambores, laudes junto con otras más orquestales con percusión, violines y piano. Sin duda una grata sorpresa.


SteamWorld Quest es un título muy recomendable, ya que todos los apartados cumplen con lo esperado, una historia sencilla pero simpática, una jugabilidad entretenida, aspectos estéticos y sonoros buenos y una duración aceptable. Sin duda el estudio Image & Form Games nos ha dado un título que ha superado la prueba de realizar un RPG con una base tan curiosa como la saga SteamWorld.



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