
El estudio ruso EvilCoGames lanza para Nintendo Switch TERRORHYTHM, un título bastante atípico que se puede enmarcar dentro del género brawler pero con un componente musical bastante acusado y característico, dando como resultando un juego tan peculiar como divertido.
Aquellos que hayan seguido la pista de TERRORHYTHM sabrán que inicialmente debutó en PC hace un tiempo, apareciendo en primer lugar en formato Early Access en Steam. Tras esto, el juego ha salido porteado a la híbrida de Nintendo, siendo Forever Entertainment los encargados de editar dicha versión.

TERRORHYTHM nos sitúa en el siglo XXV. La sociedad de ese momento vive en un ambiente distópico que mezcla la estética ciberpunk con algunos elementos de la cultura japonesa. El gobierno rige duramente a la sociedad, condenando y censurando todo tipo de manifestación musical por considerarla ofensiva, por ello, los habitantes de este mundo han perdido la alegría que los caracterizaba en los siglos pasados.
En este contexto, hay algunos miembros de la sociedad que quieren luchar contra el poder establecido con el objetivo de liberar aquellos que sufren por medio del poder de la música y el sonido.
TERRORHYTHM, con esta premisa, quiere mandar un mensaje amable y simpático, en el cual la música toma un papel fundamental y sirve como un instrumento de liberación y como forma de trasmitir las emociones de la sociedad futura, pero también es algo que se puede extrapolar hasta nuestros días.


Hablar de la jugabilidad de es hablar de su amplia propuesta musical, por lo que debemos dejar claro desde un principio que tanto su apartado jugable como el sonoro están estrechamente relacionados.
Después de los primero compases de juego, vemos como TERRORHYTHM puede recordarnos a algunos títulos de corte musical que se pudieron ver en el pasado. Uno que en nuestro caso se nos viene a la cabeza es el mítico Osu! Tatakae! Ouendan de Nintendo DS, aunque mucho más simplificado. Al fin y al cabo, TERRORHYTHM ofrece unas mecánicas que en esencia son similares puesto que deberemos solventar una serie de niveles siguiendo el ritmo de la música y pulsando en el momento adecuado los diferentes botones o direcciones que nos aparezcan en la pantalla.

Lo primero que nos pedirá el juego nada más iniciarlo será que calibremos los botones de nuestra Nintendo Switch, esto es debido a que la precisión con la que debemos pulsarlos debe ser milimétrica para ejecutar los ataques en el momento preciso. De igual manera, también contará con un tutorial que habrá que completar de forma obligatoria. Y el modo campaña donde se desarrollará toda la acción por medio de una serie de niveles en donde la música y el ritmo serán los protagonistas.
El sistema de progresión es bastante sencillo, aunque con esto no queremos decir que TERRORHYTHM sea un juego fácil, todo lo contrario ya que determinadas fases precisaran de toda nuestra habilidad y sentido del ritmo para superarlas de forma satisfactoria. Las diferentes sucesiones de niveles tendrán algo en común, el personaje que nosotros manejamos se encontrará en medio de la pantalla y tendrá que eliminar a diversos enemigos que se acerquen a él por medio de una serie de ataques que ejecutaremos pulsando los botones correctos.
A nuestra disposición también tendremos diferentes armas que podemos equipar para causar un mayor daño; katanas, guadañas, o discos para lanzar. Según vayamos golpeando a los enemigos de manera correcta podemos encadenar potenciadores, con lo que causaremos golpes devastadores.


A primera vista el diseño estético de TERRORHYTHM nos puede parecer algo simple, pero todo ello contribuye a su jugabilidad. El hecho de eliminar algunos elementos superfluos y centrarse únicamente en aquello indispensable hace que no estemos pendiente de todo aquello que aparece por pantalla y nos centremos únicamente en lo importante, los combates y seguir el ritmo.
Aun así tenemos que señalar que, tanto el protagonista como ellos enemigos están diseñados de una forma más que notable y bastante característica. Las diversas tonalidades presentes hacen referencia a los diferentes bandos; por un lado estará nuestro avatar el cual está construido a base de tonalidades rojizas y con una gran melena blanda, mientras que los enemigos destacaran por sus colores oscuros y tonos verdosos.

El único elemento más detallado estará presente en los fondos. Cada uno de ellos se encuentra decorado de forma diferenciada en cada uno de los niveles, todos son diferentes y hacen referencia a diversos tipos de paisajes y de ciudades futuristas y distópicas.
Por su puesto es muy importante el rendimiento en este tipo de juegos donde la precisión juega un papel fundamental. En Nintendo Switch, tanto en el dock como en el modo portátil hemos notado como el juego tiene algunos retardos y ralentizaciones, algo que sin duda lasta en gran medida la experiencia del usuario.


Pero dejando al margen todo lo anterior tenemos que centrarnos en el verdadero protagonista de TERRORHYTHM, la música. La banda sonora que compone el juego es realmente variada y numerosa. Canciones de corte pop, tecno o rock son algunas de las que nos vamos a encontrar a lo largo de la aventura, hay casi de todos los géneros y gustos.
Lamentablemente la versión de TERRORHYTHM de Nintendo Switch se encuentra un paso más atrás de la ya aparecida para PC, puesto que a diferencia de esta última, en la híbrida de Nintendo no será posible exportar nuestras propias canciones, limitando de esta manera el juego a aquellas que vienen de serie en el modo campaña y sin posibilidad de expandir su duración.


TERRORHYTHM parte con una premisa realmente atractiva que se materializa en una ejecución por parte de EvilCoGames bastante notable. Lamentablemente hay fallos que restan al resultado final, no llegando a manifestarse todo lo pulido que nos hubiera gustado. Las desincronías entre los efectos musicales y el retardo de los JoyCon que en ocasiones se manifiestan es uno de sus grandes problemas, algo que en este juego no debería existir pues en algunas ocasiones fallaremos debido a este inconveniente.



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