
La obra del escritor estadounidense de terror cósmico H.P. Lovecraft está más viva que nunca en el mundo de los videojuegos. En los últimos años han sido numerosos los títulos que han tomado como punto de referencia su mitología y relatos presentes en sus mitos para hacernos pasar miedo y acercarnos a lo sobrenatural.
Si bien este año los aficionados a Cthulhu han podido disfrutar de otros títulos donde este ser estaba presente, tenemos que centrarnos en uno de los juegos más prometedores que ha estado en el punto de mira de los fans del escritor desde el momento que fue anunciado.
The Sinking City llega al mercado desarrollado por Frogwares y distribuido por BigBen Interactive con el objetivo de cumplir las expectativas de los fans del misterio de lo paranormal y el terror.

Aquellos que hayan jugado alguna partida del juego de rol de mesa de La llamada de Cthulhu conocerán como la ambientación de los años 20 y 30 es una de las más recurrentes en las diferentes historias propuestas. The Sinking City nos hará viajar nuevamente a esos años y nos situará en una pequeña ciudad al noreste de los Estados Unidos, donde una serie de seres y criaturas sacadas directamente de la mente del maestro del terror cósmico hacen acto de presencia.
Nosotros tomaremos el rol de Charles Reed, un antiguo buzo de la marina reconvertido en investigador privado. Durante un tiempo, Reed ha estado sufriendo de una serie de pesadillas y apariciones en sueños que no le dejan dormir, pero para su sorpresa, y la nuestra, un día recibe una misteriosa carta que le invita a visitar la ciudad de Oakmont (Massachusetts) con el objetivo de participar en una investigación que guarda ciertos paralelismos con lo que él mismo está pasando; muchos de los ciudadanos de dicha ciudad están sufriendo de visiones y de casos de histeria.

La peculiar ciudad de Oakmont se muestra como el paisaje perfecto para Reed; es un paraje que prácticamente ha sido devorado por las aguas donde podrá hacer uso de sus años de experiencia como buceador. Pero esta ciudad guarda un secreto que se materializa en sus habitantes; aquí conviven los profundos y los innsmouthianos, unas criaturas mitad humanos y mitad peces que han adaptado el entorno a su semejanza y convive con el resto de la población, aunque no pacíficamente.
The Sinking City nos propone una historia llena de misterio y terror. Tanto la propia ciudad como sus habitantes han sido creados para dar como resultado una atmósfera oscura y opresiva que bien parece sacada de alguno de los mitos creados por Lovecraft. Poco a poco el argumento se va desarrollando por medio de una narrativa bastante bien construida y aquí es donde la historia juega un papel fundamental, construyéndose como uno de los pilares fundamentales de la aventura que, sin lugar a dudas, enganchará a los fans del misterio y a los seguidores del escritor estadounidense.


La atmósfera y la orogenia de la ciudad de Oakmont van a condicionar las mecánicas jugables de The Sinking City. Gran parte de la ciudad se encuentra sumergida bajo las aguas y sus calles se han convertido en auténticos canales por donde es imposible circular andando. Debido a esto tendremos que valernos de unos pequeños botes que se encuentran a lo largo de nuestra travesía para pasar por lo que antes era asfalto.
Esta es posiblemente una de las mayores señas de identidad de The Sinking City, el cual se asienta sobre unas bases sólidas de sandbox bastante estables. La ciudad puede ser recorrida tanto a pie como en bote, dándonos la libertad suficiente como para explorar los rincones más recónditos de este asentamiento maldito. Si bien es cierto que la ciudad se presenta como un enorme entramado de calles y canales, hay ocasiones en las que sentiremos que se encuentran un tanto vacías y con falta de vida, esto puede dar como resultado unas caminatas anodinas y con cierta falta de interés una vez que hayamos pasado por ellas, por lo que terminaremos usando el viaje rápido que se pueden establecer entre las cabinas de las distintas ciudad para transportarnos hacia puntos que están alejados.

Los escenarios exteriores se combinaran con otros interiores. Serán muchos los momentos en los cuales Reed deberá aventurarse a entrar en algunas localizaciones abandonadas con el objetivo de llevar a cabo sus pesquisas como investigador, aunque también podremos entrar en otros lugares deshabitados para buscar los preciados recursos que no servirán para ayudarnos en nuestro recorrido.

Es precisamente esa labor como investigador la más importante de la aventura. No hay que olvidar que The Sinking City es un juego de misterio y de investigación y este es uno de los puntos fuertes de la aventura. La resolución de casos es bastante amplia y lo suficientemente atractiva como para incitarnos querer resolver todos lo que nos encontremos. El sistema de llevar a cabo nuestra investigación pasa por un par de pasos previos; lo primero será peinar la zona a investigar para buscar las diversas pruebas que puedan estar pendientes (no serán necesarias encontrar todas para resolver el caso, pero si es recomendable), tras esto accederemos al denominado como Palacio de la mente desde donde podemos hacer nuestras pesquisas estableciendo una serie de relaciones entre ellas para descubrir los entresijos de nuestra investigaciones.

El factor sobrenatural también tenía que estar presente las acciones de investigación llevadas a cabo por Reed. Durante este proceso tendremos a nuestra disposición una serie de poderes que nos permitirá ver lo que ha ocurrido en el pasado y con el cual podremos reconstruir la escena y los hechos. Al usarlo seremos transportados a una dimensión paralela con toques fantasmagóricos donde podemos observar una serie de acciones llevadas a cabo por los asistentes en ese momento, aquí nuestra labor será ordenar esas acciones de una manera satisfactoria para comprobar en qué orden tuvo lugar la acción.

Como buenos detectives, la investigación se verá complementada con las sesiones de interrogatorio. En la ciudad de Oakmont habrá diversos personajes a los que podremos interrogar para encontrar nuevos indicios para continuar con el desarrollo de los casos, tales como testigos de los hechos o trabajadores de algunos de los servicios públicos que se prestan en la ciudad; como periodistas policías, médicos, etc…
Los lugares en los que habitan estos personajes también serán una fuente inagotable, y de obligatoria consulta, para nosotros. El hospital, el ayuntamiento, el periódico o la oficina de policía poseen unos registros que deberemos consultar en más de una ocasión para cosechar nuevas pistas y poder seguir avanzando. Aquí se nos mostrará una serie de casillas que deberemos combinar siguiendo una pista anterior para dar con un nuevo dato o localización.

Juntando estos ingredientes vemos como The Sinking City nos ofrece un sistema de investigación y resolución de casos bastante notable y completo que necesitará de nuestra astucia y de nuestra intuición para poder solucionarlos. Además, los casos principales se irán combinando con otros de carácter más secundarios en los que se nos muestran unas historias paralelas a la trama principal bastante interesantes, aunque estas no son obligatorias para completar la trama son recomendables el completarlas pues seremos recompensados con puntos de desarrollo y con diversos recursos, además podemos desbloquear diferentes atuendos temáticos para Reed.

El agua toma un gran protagonismo tal y como hemos visto, y no es un simple elemento decorativo o de tránsito. Habrá momentos en la aventura que deberemos descender a las profundidades del mar con el objetivo de investigar y descubrir nuevas zonas. En estas ocasiones veremos como Reed se perpetra con un trae rudimentario de buzo para introducirse en el fondo de la aguas, pero estos lugares no están exentos de peligros, numerosos seres habitan aquí y además serán muy peligrosos, hasta el punto que pueden logar causarnos la muerte en pocos golpes.

Pero en The Sinking City no todo es investigar, también tendremos que defendernos de una serie de seres, humanos y no humanos, que tendrán como objetivo acabar con nuestra vida. El sistema de combate se muestra algo rudimentario y ortopédico, y es una lástima puesto que nos hubiera encantado que la experiencia con esta mecánica funcionase mejor y se complementará a la perfección con el gran sistema de investigación que ofrece. Pero si buscamos una cierta justificación también podemos exponer que Reed era buceador de la marina y no soldado, por lo que puede ser que su uso de las armas de fuego se encuentre un tanto limitada por esto.
Dispondremos de diversas armas de fuego fieles a época que responden a diferentes categorías recogidas en pistolas, escopetas o fusiles. Por su puesto también contaremos con algunas armas cuerpo a cuerpo que nos servirá para hacer frente a algunos enemigos menores, pero no recomendamos su uso contra bestias de gran tamaño. Al contar con armas podemos pensar que tenemos una gran ventaja contra los peligros que nos acechan, nada más lejos de la realidad ya que las balas serán muy escasas y los enemigos contarán con una gran resistencia.
El contar con una tan limitada cantidad de balas esta justificada porque estas se han convertido en la moneda de cambio de la ciudad. Deberemos medir muy bien, sobre todo en los primeros compases del juego, dónde y contra qué vamos a gastar nuestros recursos. Aunque más adelante en la aventura esto cambiará ya que contaremos con un sistema de crafteo con el que podremos crear nuestra propia munición si recogemos los ingredientes necesarios para ello. De igual manera también podremos crear otros recursos como trampas o botiquines para reponer nuestra vida.

Los habitantes de la ciudad y los seres procedentes de los mitos serán nuestros principales enemigos. En algunas ocasiones será más rentable salir huyendo que tomar el camino del enfrentamiento más directo. Algunos puntos de la ciudad se encuentran amurallados y se establecen como unos puntos de batalla contra esos monstruos, estos lugares nos servirán para conseguir experiencia y recursos, pero hemos de tener mucho cuidado ya que nos pueden aparecer desde criaturas de pequeño tamaño hasta otras colosales.

El desarrollo de Reed también será muy importante, y necesario. Como si fuera un árbol de habilidades, tendremos varias disciplinas para aumentar nuestras habilidades y características. Estas pasan por las clásicas mejoras de salud y de resistencia, hasta por la eficacia de nuestras armas y poder aumentar nuestra capacidad para trasportar recursos. De igual manera podemos aumentar algunos puntos de nuestro carisma para usarlo en algunas conversaciones y convencer a algunos personajes o para sonsacarles algunos datos favorables para nuestras investigaciones.
Pero no hay que olvidar que estamos en un mundo de terror cósmico y la cordura será un elemento fundamental. Cada vez que presenciemos un acto atroz, terrorífico o inexplicable, Reed sufrirá unas alucinaciones por medio de la visión de seres procedentes de ese mundo terrorífico en el que se encuentra. Si esta cae desmesuradamente pueden incluso estos seres materializarse y atacarnos por lo que deberemos tener un especial cuidado.
Todos estos ingredientes constituyen una base bastante sólida en The Sinking City, un título extenso que puede alargarse perfectamente a las 30 horas de juego si queremos realizar todas las misiones, tanto las principales como las secundarias, y si además tenemos como objetivo descubrir todos los misterios y extras que se ocultan en la ciudad de Oakmont.


Desarrollado con el motor Unreal Engine 4, The Sinking City nos sumerge en un mundo terrorífico y misterioso con una atmósfera construida para causar angustia en cada momento. Es precisamente esa atmósfera uno de sus puntos fuertes, la opresión que sentimos a cada momento mientras exploramos la ciudad de Oakmont es bastante acertada y contribuye a crear un escenario perfecto para desarrollar una aventura que tiene como base el terror cósmico de Lovecraft.
La propia ciudad, sus calles y el agua que domina todo se constituye como un personaje más. Lamentablemente los detalles no son muy numerosos y queda una sensación de vacío en ellos cuando nos dedicamos a explorarlos y a fijarnos con detenimiento.
Mientras explorarnos la ciudad también nos daremos cuenta que el rendimiento y la optimización no está todo lo pulida que cabría esperar. En nuestro caso hemos analizado el juego en una PlayStation 4 Pro y hemos visto como en más de una ocasión el juego ha sufrido de popping, haciendo aparecer y desaparecer elementos delante de nuestra cara. Pero quizás lo más acusado sean las numerosas caías de frames y ralentizaciones, sobre todo en aquellas zonas de mayor congestión de enemigos o donde el agua predomina en la zona, tan acusadas que en más de una ocasión la imagen se nos ha quedado congelada. A esto tenemos que añadirle también los largos y numerosos tiempos de carga. Estos son aspectos que empañan notablemente la experiencia de juego, y es una auténtica pena ya que en conjunto la atmósfera es perfecta.
Algo también a destacar, y no necesariamente como punto a favor, son las animaciones y los diseños de personajes y enemigos. Empezamos por las animaciones y aquí tenemos que decir que en más de una ocasión los personajes se muestran un tanto genéricos, sin expresividad y con movimientos erráticos o incluso robóticos. En cuanto al diseño de los enemigos también tenemos que señalar que nos hubiera encantado más variedad, si es cierto que los que aparecen se muestran todos ellos muy aterradores y representativos de los mitos de Lovecraft, pero su variedad de modelado es bastante escasa.


The Sinking City nos llega con un apartado sonoro con algunos altibajos. Tenemos que señalar su gran trabajo en cuanto al doblaje en inglés, con interpretaciones, en sus mayoría, muy creíbles y logradas. A parte de eso decir que el juego se encuentra traducido al castellano, por lo que no habrá excusas para sumergirse en su historia.
Lamentablemente la banda sonora se encuentra poco inspirada. La música se muestra en un segundo plano y no es más que un elemento ambiental y ornamental. Un mundo creado a partir del terror de Lovecraft hubiera sido más completo con una serie de temas variados que nos pusieran en tensión constante. Aunque hemos de decir que esa tensión si la logra transmitir los diferentes efectos ambientales y sonidos de los monstruos que habitan en esta ciudad, causándonos verdadero pavor en algunas situaciones.


Es posible que The Sinking City sea un título un tanto irregular, pero no por ello debemos desmerecer el gran trabajo realizado por Frogwares. La historia construida a través de los diversos mitos de Cthulhu de Lovecraft es una de las más completas y absorbentes vistas dentro del mundo de los videojuegos, al igual que el desarrollo de la misma por medio de los diferentes casos que nos muestran historias realmente bien construidas. La atmósfera en la que se desarrolla el título es también una de las que posiblemente sean más fidedignas a ese terror cósmico, lamentablemente encontramos diversos bugs y fallos que empañan esa experiencia de juego, así como algunas mecánicas un tanto ortopédicas que hacen que el título no esté todo lo depurado que nos hubiera gustado.



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