
Hará ya unos años, el estudio Ace Team lanzaría la segunda parte de Rock of Ages. Con el título de Rock of Ages II: Bigger & Boulder, en esta parte encontramos todo lo que mostraron en la primera parte, que es una jugabilidad divertida, una propuesta interesante y un sentido del humor muy original, pero mucho más depurado y trabajado. Ahora, un par de años después de su lanzamiento, por fin lo tenemos en Nintendo Switch para hacernos vivir las locas aventuras de una piedra rodante.

La historia comienza con Atlas cargando el mundo a sus espaldas. Mientras que el mismísimo Dios está ocupado creando cosas importantes como son el sol, la luna y los unicornios, Atlas decide darse un descansito de su trabajo y deja de sostener la Tierra, pero en un descuido la Tierra sale rodando y cae fuera de su alcance.
Nuestro protagonista intenta alcanzarla y por accidente coge la roca de Sísifo, el protagonista de la primera parte. Dios ve su creación y antes de poder descargar su ira sobre el bueno de Atlas, este huye lanzándose a la Tierra.
Así comienza esta segunda entrega, con un sentido del humor tan absurdo como desternillante. Durante la aventura tendremos que ir visitando los diferentes países y ver la versión de Ace Team de diferentes personajes de la historia como Juana de Arco, El Quijote, William Wallace, etc.


Las mecánicas del juego son muy curiosas y se diferencian en dos etapas. La primera de ellas es la defensa. En esta etapa tenemos que intentar defender a toda costa la puerta de nuestra fortaleza y para ello contamos con una serie de elementos. Con una visión del mapa, vemos el recorrido que tienen que recorrer nuestro rival para golpear nuestra puerta.
Tenemos una cantidad de dinero o puntos para poder poner diferentes elementos que van desde cosas simples, como son clásicas torres defensivas, ballestas para golpear las bola enemiga, cañones, hasta otras tan absurdas como serian vacas para que se queden pegadas a la bola, toros con un yunque en la cabeza, explosivos o trampolines que lanzaran la bola fuera del mapa. A medida que vayamos avanzando en el juego iremos consiguiendo diferentes elementos y también más espacios para llevar más tipos de unidades por partida.

Esta parte es puramente estratégica, debemos predecir donde colocar las defensas, el recorrido que hará el rival, gestionar los puntos y todo ello con el objetivo de o bien destruir la bola de nuestro adversario, o bien dañarla o frenarla lo máximo posible. Cabe destacar que nuestras defensas al igual que las de enemigo no son irrompibles y pueden ser destruidas. Estas no podrán ser colocadas en el mismo sitio en el que estaban, lo cual nos obliga aún más a saber dónde y sobretodo en que momento de la partida debemos colocarlas.

Después viene al hora de rodar. En esta segunda fase tomaremos el control de la bola y nuestro objetivo es recorrer el mapa y golpear la puerta de la fortaleza enemiga tan fuerte como podamos. Esto parece más fácil de lo que es pues la bola tiene un control terrible y no porque tenga un mal diseño, sino que está hecho así de manera deliberada con el fin de complicarnos el trayecto. Deberemos escoger que tipo de bola usaremos en la partida. Tenemos varios tipos y lo mejor es que cada una tiene unos atributos concretos como son mayor resistencia, fuerza, velocidad, y además también suponen una forma de jugar diferente y necesitaremos una u otra dependiendo del nivel en el que estamos. Existen rocas acorazadas, una roca cuadrada, una rueda, una bola de tela que flota pero que tiene poco peso, otra con un pequeño satélite, entre otras.

En esta fase tendremos que luchar contra todas los elementos que el enemigo a dispuesto para nosotros. Nuestra bola tiene una cantidad de vida y una resistencia y cada vez que recibimos un impacto o caemos fuera del escenario perderemos vida y en consecuencia también poder de ataque. Esto es una competencia con el rival para ver quien llega primero al otro y acaba con sus puertas, por eso tenemos que rodar lo más rápido posible, eso unido al control loco de la bola, se vuelve en una experiencia muy divertida.

Tenemos un mapa del mundo con varias fases y bosses, tendremos que desplazarnos a lo largo del mapa del mundo y elegir en que fase. Podemos visitar los diferentes países y para poder pasar por ciertos caminos tendremos que ir desbloqueando o venciendo a distintos personajes históricos. Cada vez que superemos un nivel obtendremos una estrella para desbloquear los accesos a los bosses.

Aparte de la campaña, tenemos otros modos offline como son Partidas de Guerra, Desafíos para poder vencer al reloj, en una partida contrarreloj o carrera de obstáculos. Esto añade más horas de juego y diversión. Luego tenemos los modos online y multijugador local en los que hasta 4 personas pueden pelear en modos de combate como el modo principal y otras variantes como la ya mencionada carrera de obstáculos.
En líneas generales, Rock of Ages II: Bigger & Boulder es un título con mucha originalidad y divertido, pero que puede llegar a desinflarse al cabo de un tiempo, pues las mecánicas son las mismas en cada uno de los niveles de la aventura.


Desarrollado con el motor gráfico Unreal Engine 4, esta segunda parte nos muestra unos escenarios muy cuidados. Goza de una buena iluminación, buenos detalles y texturas cuidadas en cada fase. En general es un juego que cumple en este sentido, si bien se nota en distancias largas que se producen ciertas caídas de gráficos dando unos fondos un con menos definición.
En cuanto a la estética y diseño, una de las cosas que más destaca es como están hechas las secuencias y los personajes, parecen recortables hechos a partir de imágenes y cuadros históricos. Esto nos recuerda a la serie de los clásicos Monty Phyton, sin duda uno de los aspectos más divertidos y originales del juego.


El juego goza de una banda sonora de calidad. Usa temas de música clásica y que se adaptan a cada lugar y situación. Tenemos temas como el bolero de Ravel en el caso de la Mancha y otras piezas de música clásica y reconocibles. Tenemos unos efectos sonoros competentes tanto en golpes, destrucciones como los ruiditos que hacen los personajes de vez en cuando.
El titilo viene doblado a un inglés muy británico y traducido al español. La traducción es correcta y respeta los juegos de palabras y los chistes.


Rock of Ages II es un juego divertido y con unas propuestas muy originales. Si bien las mecánicas puedan ser algo repetitivas cuando llevamos jugando un rato, sí que apetece jugar de vez en cuando y echar alguna carrera con algunos amigos o en solitario. Esto, unido a su estética y su sentido del humor lo hacen un juego bastante recomendable.



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