
Tras su paso por PC y PlayStation, HOB, el título desarrollado por la ya extinta Runic Games, desembarcó en la eShop de Nintendo Switch el pasado mes de mayo, algo que parecía imposible tras el cierre del estudio en el que vio la luz pero que se materializó de una forma casi inesperada gracias a Perfect World Interactive, quienes se han hecho cargo de que este simpático personaje vuelva a la vida.
Pero Perfect World Interactive no ha estado sola en esta aventura de volver a la vida a HOB, en todo momento han tenido unos grandes compañeros de viaje que responden al nombre de Punic Button, un estudio ya se sobra conocido por los jugadores que ha logrado auténticas maravillas en la híbrida de Nintendo al adaptar títulos tan potentes a la consola como los juegos de Bethesda Doom o Wolfesteim. Pero aquí Punic Button van un paso más allí pues no solo han adaptado a Switch el HOB original, sino también han añadido diversas mejoras que aumentan la calidad del ya de por sí excelente juego que desarrolló en su día Runic Games y por eso esta nueva versión de la aventura ha sido bautizada como HOB. The Defenitive Edition.

HOB es un título que desde el principio desborda un bello intimismo que intenta conectar directamente con la psique del jugador. Haciendo referencia a otros juegos como Journey, Unravel o, incluso The Legend of Zelda, HOB nos propone un viaje en el cual encarnaremos a un simpático y solitario personaje a través de un mundo de fantasía en el cual deberemos descubrir nosotros mismos todo lo que nos rodea, de esta manera se nos quiere intentar trasmitir esas mismas sensaciones que puede sentir un niño o una persona nueva en una región que se basa en la observación y en el deleite de cada una de las cosas que les rodea y forman parte de ese paisaje que están viendo por primera vez.
Describir, por tanto, el argumento de HOB sería un tanto injusto, es un viaje, una experiencia de autodescubrimiento que emprenderá HOB pero que intenta conectar con el jugador, o con el espectador, para que de esta manera le acompañe durante todo el recorrido y que sienta lo mismo que está sintiendo él. Una conexión que se hace realmente patente en cada uno de los momentos alegres, de más tensión o melancólicos que este pequeño personaje vive y que logra traspasar la pantalla para hacernos sentir lo mismo que él.
No obstante tenemos que decir que su argumento no sigue un rumbo fijo, deja mucho a la interpretación del jugador y a lo que sienta recorriendo cada uno de los parajes y escenarios. No hay diálogos por lo que son esas emociones las que van a actuar como si de una propia conservación se tratase y lo que hará ponernos en situación.


El viaje de HOB está fundamentado en la exploración y ese periplo del cual hemos venido hablando a través de un mundo devastado en el que apenas queda el resto de una antigua civilización ya extinta pero que aún conserva algunos ecos de su pasado floreciente. En un comienzo, HOB se encuentra prácticamente indefenso y deberá seguir a un golem para ir abriéndose paso por los peligros de ese mundo pero una vez que experimentemos la primera muerte este joven será llevado por ese misterioso ser a un lugar en el cual le “mejorarán” integrándole un brazo robótico con el cual podrá realizar acciones que antes no podía.
En este momento comenzaremos a explorar el mundo por nuestra cuenta. Aquí es donde el juego comienza a imbuirse de esa influencia de la saga de Zelda donde tendremos que explorar determinados lugares, consiguiendo una serie de objetos y solventando números puzles. Por su puesto no tenemos que olvidarnos de los combates y es que a lo largo de su aventura HOB conseguirá algunas armas, como una espada, las cuales les servirá de utensilios para enfrentarse a los diversos seres que infectan el mundo y lo corrompen, haciendo que la vida sea prácticamente imposible de concebir.
Por lo tanto tenemos que hacernos eco de esa exploración que domina casi por completo la aventura. El título se desarrolla como una aventura prácticamente lineal donde deberemos avanzar por una serie de escenarios, todos ellos de una gran belleza visual, y que se encuentran interconectados, por lo cual en muchas ocasiones veremos que tendremos que retroceder sobre nuestros pasos para lograr avanzar por una zona que previamente no podríamos puesto que no dispondríamos de alguna mejora o habilidad precisa para solventar dicha zona.

Es por tanto que estas mejoras serán muy necesarias. Estas podrán aplicarse a ese brazo especial que porta HOB y que le otorgarán nuevas habilidades, como la posibilidad de desplazar objetos y elementos pesados para abrir nuevas zonas para explorar o nuevos caminos para recorrer. Pero también será posible mejorar nuestra arma, con lo cual nuestra habilidad de combate aumentará y nos servirá para hacer frente a los peligros que nos encontremos en nuestro camino.
Recorrer el basto mundo de HOB puede ser un problema, no tendremos un punto de guiado fijo y será nuestra intuición la única guía con la que contemos. El título sabe jugar muy bien con esa sensación de no tener un destino predeterminado y de esta manera hace que seamos nosotros los que decidamos que rumbo escoger, aunque claro, siempre nos pondrá algún que otro obstáculo para impedirnos ir a una determinada zona antes de tiempo, precisando así de alguna habilidad determinada.
Por su puesto la exploración se verá complementada por los puzles. Estos son sencillos de resolver, no nos supondrán demasiados retos pero si se encuentran en su medida justa, sin abusar de ellos ni siendo escasos. De esta manera no rompen el rimo de la aventura y se presentan de una manera fluida y dinámica, aunque también indicar que aquellos que busquen algo más complejo se pueden llevar una decepción puesto que el desafío que presentan no es para nada elevado y su solución pasará por interactuar con el entorno o pulsar una serie de interruptores.

Algo que me ha sorprendido gratamente es el sistema de combate el cual se muestra algo más complejo de lo que pueda parecer en un principio y bebe, en cierta medida, de la saga Souls. Todos los adversarios contarán con una serie de movimientos por lo que conocer sus patrones será una gran ventaja para nosotros, de esta manera deberemos saber en qué momento golpear y en qué momento esquivar algún ataque o bloquearlo en el caso que podamos, aunque también podemos señalar que la IA de estos enemigos no es muy elevada, por lo que muy pocas veces nos veremos en algún problemas realmente serio.
Con estos ingredientes, HOB presenta una aventura realmente entrañable y mágica con una duración que puede alargarse hasta las 9 o 10 horas en las que podremos recorrer sus bellos mundos y hacer frente a los terribles monstruos que entorpecen la paz del mundo donde se desarrolla la aventura.


Uno de los puntos fuertes de la aventura es sin duda su estética. En primer lugar tenemos que señalar que Panic Button ha vuelto a logar un trabajo excelente en el port para la consola, un port que no se ha basado únicamente en traspasar el juego que ya se encontraba en otras plataformas a Nintendo Switch, sino que se han añadido ciertas mejoras visuales y de contenido. Pero también tenemos que señalar que esta edición no es del todo perfecta, el rendimiento no se encuentra todo lo pulido que nos gustaría y en ocasiones se puede apreciar que algunos bugs, caídas de frames, popping o incluso dientes de sierra en las texturas de personajes y escenarios, entorpeciendo en cierta medida la sensación y experiencia de juego que el título quiere presentarnos.
Aunque realmente lo más llamativo del título es su sobresaliente apartado artístico. El mundo de HOB es bello y colorido, todos y cada uno de los paisajes y escenarios que visitaremos esta recreado para deleitar nuestros sentidos haciendo uso de un cel-shaded que confeccionan a la perfección estos lugares con los que en más de una ocasión nos quedaremos atónitos observando cada uno de los elementos que los conforman. Pero HOB es más que eso, es un mundo colorido y lleno de vida, gracias a la variada paleta cromática utilizada nuestros sentidos se estimularan y hace posible que aumente ese vínculo tan especial que el juego quiere establecer entre el propio título y el jugador.


Cuidada al mínimo detalle, la banda sonora se representa como intimista y melancólica. Cada uno de los temas musicales que suenan de una manera muy comedida está perfectamente escogido para intentar expresar las sensaciones que el protagonista vive en cada momento. Estas aparecen de una manera sutil, muchas veces pasan casi desapercibida porque de esta manera se ayuda a que se genere más un ambiente y una atmósfera de soledad que nos hace preguntarnos si realmente estamos solos en ese mundo o queda alguien en él.
El silencio juega un papel fundamental. Tal y como hemos indicado no hay diálogos en la aventura que nos explique qué ha pasado y cómo ha terminado todo así, todo ello se narra a través ad un lore muy sutil que nos proporcionaran de una manera muy refinada y que hará que seamos nosotros mismos quienes saquemos nuestras propias conclusiones.


El viaje intimista y de autodescubrimiento que nos propone HOB: The Defenitive Edition se suma a otros títulos que están cortados con un patrón similar como pueden ser Journey, Inside o Unravel, aventuras que puede que no sean para todo el mundo pero que sin duda brillan por esa gran sensibilidad y empatía que demuestran a cada uno de los pasos que el jugador da acompañando a su protagonista. El bello mundo, pero a la vez caótico, que recorreremos hace que nos quedemos embelesados a cada momento y gracias a esto la aventura ganará en profundidad pues serán en muchas ocasiones esas zonas y escenarios la que ayudan a completar esa atmósfera solitaria que el juego quiere recrear para conectar con el jugador.
Por su puesto tenemos que destacar es más que correcta mezcla de elementos de plataformas, explicación, puzles y combates que se han combinado a la perfección, en algunos momentos si es cierto que brillas más unas que otras pero no hasta el punto de llegar a saturar al jugador puesto que todas ellas se han integrado de una manera muy dinámica y satisfactoria. Aunque es cierto que el juego no es perfecto y sus principales puntos flojos se encuentran en el apartado gráfico puesto que el rendimiento que posee en la consola de Nintendo no está todo lo podido que se pudiera desear, pero dejando al margen esto hay que indicar que HOB es una aventura que merece ser vivida.


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