
Traemos un nuevo análisis, en este caso el de Massira, una historia desarrollada por el estudio español Frost Monkey, además de que es su primer proyecto.

Nos ponemos en la piel de Numi y Yara, nieta y abuela, que viven el comienzo de la guerra en Siria, Tras los bombardeos en su ciudad, deciden emigrar a Europa, atravesando Turquía, y terminar su viaje en Alemania.
A lo largo del camino, podremos ver los diferentes problemas que se enfrentan los y las refugiadas en su lucha por escapar de la guerra, aunque de forma bastante edulcorada. De esta manera Frost Monkey busca con Massira promover conciencias sobre los problemas derivados de la guerra. Una historia que se muestra lleno de momentos dramáticos pero también con una esperanza perpetua que hará que con lleguemos a encariñar con las protagonistas de esta emotiva, pero cruenta, narración.


Normalmente manejaremos a Numi, avanzando por cada escenario y resolviendo puzles para poder seguir. La dificultad de estos desafíos es bastante baja y pueden ser resueltos fácilmente por una persona adulta. Massira basa en estos puzles una de las piedras angulrses de su desarrollo, presentando rompecabezas bastante variados que nos obligará a jugar con el escenario en alguno de ellos para lograr solventarlos, aunque en su mayoría se basaran en el desplazamiento de algunos objetos o el pulsar una serie de botones en un orden determinado.

Parte de uno de los acertijos.
En algunas ocasiones tendremos que controlar a Yara, que podemos hacerlo dándole indicaciones sobre a dónde tiene que moverse o qué tiene que accionar, o bien moviéndola nosotras/os mismas/os con los joysticks, a la vez que manejamos a Numi, lo que puede ser un poco lioso. En ocasiones esto puede ser objeto de frustación pero la solución es bien sencilla, bastará con pedir ayuda a otra persona y que cada uno se haga cargo de controlar a un personaje distinto, pero en alguna que otra ocasión esto no será suficiente ya que la coordinación entre las dos personas, o más bien personajes, será fundamental para hacer frente a determinadas situaciones,
Además, en el juego podremos encontrar coleccionables (objetos), cartas de otros viajeros y viajeras y periódicos, que nos mostrarán de otra forma la realidad de las personas migrantes, explorando la zona en la que estemos.

Por otro lado, el juego no tiene puntos de guardado ni da la opción de hacerlo, y no sabemos con seguridad cada cuánto se guarda, lo que genera un poco de inseguridad a la hora de jugar. Alegar también uno de los puntos que juegan en contra del título y es su control, en algunas ocasiones el manejo de los personajes no será todo lo preciso que se desea y esto nos llevará a errar en determinados momentos, cometiendo fallos que puede hacer que nuestra partida se trunque en momentos cruciales.


Massira presenta unos gráficos son sencillos, en ellos podremos ver diferentes escenarios, tanto reales, como la ciudad de las mujeres, o imaginarios, como la visión de Numi de la ciudad turca donde embarcan.

En cuanto a los personajes, tienen unas características similares e incluso idénticas entre ellos, y pecan de demasiada simplicidad, ya que no tienen rostro, y algunos simplemente son siluetas. Con las sombras, veo justificado este diseño minimalista, pero en otras ocasiones creo que se le daría vida y se diferenciarían mejor los cambios de escena con un vestuario más diferenciado.

El particular diseño artístico de Massira funciona bastante bien en conjunto, presentando diferentes visiones de como una persona tan inocente como puede ser una niña concive de forma visual los acontecimientos tan violentos que pasan a su alrededor. Pero esta notable puesta en escena se ve salpicada por algunos bugs y caídas de frames en circunstancias puntuales, llegando incluso a congelarse la imagen alguna fracción de segundo.


Massira se presenta como un juego sin doblaje, donde las conversaciones tendrán lugar por medio de unas cajas reflejadas en la parte inferior de la pantalla, por su puesto localizados al castellano estos diálogos. Lo que en este aspecto si es notable es su banda sonora la cual consigue plasmar cierta melancolía a través del uso de instrumentos tan marcados como pianos o violines, sonidos que hace que la historia del juego fluya de una forma más continua y que se ve acompañada con efectos ambientales donde destacan los constantes sonidos de la guerra y el llanto de los niños, todo ello hace que la atmósfera del juego se vuelva más trágica y que consiga transmitir mejor su mensaje al jugador.


Aunque es un juego que podría no sobresalir entre otros juegos indies, creo que por sus características podría ser un título adecuado para los y las más jóvenes de la casa, ya que al no aparecer escenas violentas y verlo desde la perspectiva de Numi, con esas partes de fantasía que hemos comentado, puede acercarles a todos los problemas que tienen que afrontar las personas migrantes, en este caso los niños y niñas. Por otro lado, en un punto tomaremos una decisión que hará que se bifurque el camino, por lo que podremos volvernos a pasar el juego para comprobar cómo es el otro camino y esto da un plus a la jugalibidad del título que resulta bastante apetecible.
Como conclusión, como primer proyecto de Frost Monkey nos ha gustado, y estaremos pendientes de cómo avanzan en sus futuros proyectos.



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