
Hoy os traemos uno de los últimos juegos de Solar Sail Games Ltd: Smoke and Sacrifice, distribuido por Curve Digital.

La aldea está bajo la protección del Árbol Solar, una estructura que les da la luz necesaria para sobrevivir a sus habitantes, a la que rinden culto con tres Sacerdotes a la cabeza. Pero la protección del Árbol Solar no sale gratis: las familias tienen que entregar y sacrificar a su primogénito/a a los meses de nacer, sin poder ponerles un nombre, ya que trae mala suerte. Y en esta situación se encuentra nuestra protagonista Sachi, que tiene que entregar a su hijo Lio al Árbol y completar el ritual.
Tras el sacrificio, Sachi se encuentra con un extraño comerciante, que le explica que la conocía y que además su hijo podría estar vivo. Esa noche, la aldea es atacada por un fallo ocurrido en el Árbol Solar. Se vuelve a encontrar con el comerciante, que le explica que puede explorar el templo dedicado al culto para averiguar qué paso con su hijo. Al entrar, acciona la máquina del sacrificio, y apareceremos en un mundo completamente distinto por debajo de la aldea de Sachi. Ahora que sabe que su hijo no murió, recorrerá ese nuevo mundo de arriba abajo para encontrarlo.


Nos encontramos con un mundo abierto, que tendremos explorar para ir cumpliendo nuestras misiones. Las misiones principales nos irán acercando a Lio y a la verdad sobre ambos mundos, y las secundarias nos darán objetos que nos serán útiles en nuestro camino.
El juego está dividido en tres actos, y en los que Sachi se tendrá que enfrentar a los tres Sacerdotes para recuperar a su hijo. Para ello, como hemos dicho anteriormente, tendremos que cumplir las misiones, y para la mayoría tendremos que crear nuestros objetos, armas, equipamiento y otros tipos de objetos que nos darán vida, luz a nuestro colgante, etc. A excepción del calzado, todo tiene fecha de caducidad, y aunque podemos equipar mejoras y reparaciones, tarde o temprano nos quedaremos sin ellos, por lo que estamos continuamente recolectando y creando. Hay una gran diversidad de objetos, y no todos necesitan los mismos lugares para crearlos (en algunos casos usaremos una olla, en otros un banco de trabajo, etc.). En resumen, es un juego de supervivencia.

Aunque podemos explorarlo todo, el calzado es realmente la llave para explorar las diversas zonas. Mientras que en las zonas heladas necesitaremos botas, en los hornos necesitaremos chanclas, y en los bosques cualquiera. De esta forma nos van orientando a las zonas a las que tenemos que ir para continuar con la historia. Aunque no siempre será necesario caminar, podremos usar los tubos de viaje que hayamos abierto anteriormente o bien algún personaje lo abra por nosotros/as para desplazarnos más rápidamente.
Además de los combates contra los Sacerdotes, también tendremos otros enemigos a los que enfrentarnos, en su mayoría para obtener recursos, aunque también nos lo puede exigir alguna misión. En este juego no se sube de nivel, a medida que avanzas conseguirás recetas de objetos cada vez más eficaces, pudiendo así enfrentarte a enemigos más poderosos. Para poder leer estas recetas necesitaremos algún objeto, que irá cambiando según la zona en la que estemos (por ejemplo: en las zonas heladas están una especie de pilar y necesitaremos un kit de frotado, y para crearlo necesitamos una olla). Las armas son de cuerpo a cuerpo, como navajas, mazos, espadas, etc., y a distancia, como pueden ser bombas de diferentes tipos. El equipamiento es de cuerpo, pies y cabeza, y dependiendo del material del que esté hecho serán idóneos para una zona del mundo u otra. Tendremos espacio limitado para los objetos, pero a lo largo de mapa encontraremos diversos tipos de cofres en los que almacenar objetos (aunque primero tendrás que conseguir una llave que los abra).

En el mapa podremos ver lo que hemos explorado, a los drear, el teletransportador, el tubo de viaje y la olla en la parte superior, a los drear, y en la parte inferior vemos a Sachi, una receta y a uno de los Maestros.
Por otro lado, tenemos el ciclo luz/humo. Por el día iremos normalmente, pero cuando llega el humo (que lo sabremos unos segundos antes por el reloj y por la alarma de cambio de turno de los drear), necesitaremos luz, la cual podremos obtener a través de las linternas o bien de nuestro colgante (hasta completar las primeras misiones sólo podremos con las linternas). Si no tenemos fuente de luz, el humo nos irá debilitando hasta morir. Además de las criaturas diurnas, en el humo encontraremos otras criaturas, como los fantasmas o los murciélagos, que son bastante fuertes, sobre todo los fantasmas, ya que tienen un grito que te roba la luz, y acaban contigo en un santiamén si no tienen una linterna o fuente de luz a mano. Siempre es preferible moverse de día, pero en ocasiones algunas misiones nos obligarán a ir a través del humo, por lo que tenemos que estar bien preparados. Las fuentes de luz que hemos mencionado son artilugios con un cristal que emana luz, insectos, terminales de guardado y objetos que portan algunos personajes.

Por último, tenemos los puntos de guardado que hemos mencionado anteriormente. Suelen estar cerca de los tubos de viaje, por lo que podremos guardar cada vez que queramos. Además, el juego te ofrece la posibilidad de guardar cuando te has pasado una parte importante. En la parte inferior tenemos un menú en el que ponemos ver el mapa (arriba), los objetos (derecha), el diario de misiones (abajo) y las recetas (izquierda).

En la parte superior las misiones principales y abajo las secundarias.

En el diseño de los paisajes, aunque hay varias zonas separadas en el mapa, se ha optado por un diseño uniforme de los tipos de zonas: bosques, zonas heladas, hornos, zonas de azufre, pueblos y la zona final. En las zonas de bosques es donde podemos apreciar más detalles, debido a que tiene más recursos y, supongo, porque permite más variedad en comparación con los otros, como pueden ser los hornos.
Las casas de las zonas pobladas tienen un aspecto rudimentario y en conjunto con otros elementos como pueden ser las farolas, máquinas expendedoras, etc. dan una imagen lúgubre y de abandono por parte de los Sacerdotes, que son los que manejan a los dear, sus habitantes. En general, los paisajes dan la impresión de ser un cuento en 3D.

En cuanto a los personajes, los que habitan el supramundo, la aldea de Sachi, visten con ropas sencillas y con colores no muy llamativos pero claros, mientras que los habitantes del inframundo, los drear, van de negro y no podremos ver sus caras, ya que tienen que llevar máscaras todo el tiempo para no verse afectados por el humo. Los drear son la fuerza esclava del inframundo, viven y mueren por el trabajo que les obligan a hacer los Sacerdotes (allí los llaman Maestros). Las caras tienen un aspecto que no suele ser muy habitual, ya que parecen muy «reales» en comparación con el resto de la estética del juego, al principio puede chirriar un poco, pero te acostumbras rápidamente.
Los Sacerdotes cambian de vestimenta en un mundo y otro, ajustándose a la imagen que quieren ofrecer. Mientras que la aldea de Sachi van con trajes más ceremoniales y con colores cálidos, en el inframundo van con máscaras y trajes exagerados y oscuros, con el objetivo de infundir respeto y miedo a los drear.


El título no cuenta con una banda sonora que sea muy memorable, aunque los ruidos ambientales nos dan bastantes pistas sobre lo que está pasando a nuestro alrededor, como la alarma de los drear, que coincide con el momento en el llega y se va el humo, la proximidad de enemigos o cuando estos te están siendo, ya que puedes oírlos más fuerte o más débil, dependiendo de la distancia.
No hay doblaje, cuando los personajes hablan aparecen unos bocadillos en los que podremos leer la conversación. A excepción de los Maestros y drear los fondos son blancos y las letras negras, salvo la información de las misiones que aparece en rojo, las zonas del mapa en verde y los nombres de los personajes en azul. Los Maestros y drear tienen los bocadillos en negro y las letras en blanco, y son los que mejor se leen de lejos.


La verdad es que es un juego muy completo, puedes explorar bastantes zonas incluso que no necesitas para las misiones, pero en las que puedes obtener recursos y recetas nuevas. Aunque el juego está compuesto de bastantes misiones, las secundarias van cambiando y no se acumulan demasiadas, como mucho te encuentras con que tienes que completar 6 misiones (3 principales y 3 secundarias). La única pega es que en ocasiones estás un poco perdido/a porque no sabes cómo conseguir X recurso o cómo llegar a X zona para continuar, y aunque el juego te da pistas sobre cómo continuar, hay veces que te quedas dando vueltas en el mismo sitio sin saber muy bien qué hacer. Por otro lado, la idea de los tubos de viaje es un detalle perfecto, ya que tendremos que desplazarnos para crear nuestros objetos, y de tener que ir a pie se haría muy pesado o podríamos ni siquiera llegar si los objetos que tenemos que crear son vitales (por ejemplo las linternas). Es un juego muy entretenido y está bastante bien, así que os lo recomiendo si os gusta el trasteo de crear vuestro equipamiento.



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