
El pasado mes de enero llego a Nintendo Switch Bad Dream Coma, un título de terror basado en la jugibilidad clásica de los point and click, con una extraña propuesta enmarcada por una característica estética que resulta tan inquietante como atrayente.

Sin ponernos en un contexto previo, Bad Dream Coma nos sitúa en una carretera de pesadilla sin darnos ninguna explicación de cómo hemos llegado hasta aquí. Esta premisa de libertad total puede resultar un tanto confusa, pero que sirve para ponernos en contexto de una aventura que se basa en avanzar y resolver una serie de misterios.
El argumento de Dad Dream Coma no es más que una anécdota que en definitiva sirve para proponernos una sucesión de puzles bastante entretenidos dentro de esa atmósfera tan escalofriante que nos presenta. Si es cierto que el no tener una historia mejor estructurada, o el hecho de carecer prácticamente de ella, hace que en ocasiones nos encontremos desorientados puesto que el juego no nos presta demasiadas ayudas para saber cómo tenemos que avanzar, esto es algo que puede llegar a frustrar al jugador.


La exploración y la resolución de puzles es la base de la jugabilidad de Bad Dream Coma. Esto se traduce en que constantemente deberemos estar moviéndose por sus pantallas buscando una serie de objetos que nos servirán posteriormente para realizar los rompecabezas que nos encontremos a nuestro paso.
La dificultad de estos puzles es variable, aunque en ninguno nos hemos llegado a quedar atascados, todos ellos se solucionan de una manera satisfactoria si utilizamos la lógica y si tenemos el objeto adecuado.

En cuanto a su control, tenemos que indicar que Bad Dream Coma puede ser jugado de forma convencional, con los botones de la propia consola, o bien podemos decantarnos por utilizar la pantalla táctil de Nintendo Switch. Quizás este es el sistema de control más entretenido pues hace que tengamos una interacción más directa con aquellos objetos con los que vamos a utilizar a lo largo de la aventura.
Completar Bad Dream Coma nos llevará entorno a unas dos o tres horas, siempre teniendo en cuenta lo hábiles que seamos resolviendo los diversos rompecabezas que nos propone.


Si bien es cierto que el título no se presenta como un portento gráfico, si tenemos que destacar que su arte es bastante peculiar y llamativo. Todo está diseñado como si fuera unos dibujos en cartones siguiendo una estética un tanto añeja y lúgubre. Gracias a esto esa atmósfera de tensión que quiere representar se logra de una manera más que satisfactoria.
Como si fuera una viñeta de un cómic o el boceto de una pintura, todo está dibujado con un gran detallismo. Esto es algo que nos ha sorprendido para bien pues en algunas ocasiones nos hemos encontrado a nosotros mismos observando con minuciosidad cada uno de los elementos que componen las diferentes pantallas del título.


Con una banda sonora algo escasa, aunque realmente completa, son los efectos de sonido los que realmente juegan un papel primordial en la aventura. Cada uno de los escalofriantes sonidos que escuchemos está perfectamente perfilado para contribuir en esa atmósfera lúgubre que en Bad Dream Coma se refleja.


Puede que Bad Dream Coma no sea un juego que llegue a todo el mundo, sin embargo es lo suficientemente interesante para aquellos que buscan una aventura de resolución de puzles con personalidad propia. Su atmósfera perturbadora y lúgubre se combina a la perfección con esa estética tan particular que parece sacada directamente de un cuento de terror. Todo ello se entremezcla con control clásico de point and click bastante bien implementado. Pese a todo ello, pensamos que la premisa se encuentra un tanto desaprovechada; una historia más definida y unos puzles más desafiantes podían haber dado como resultado un título de mayor calidad.



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