
Llega a Switch un título imprescindible para los fanáticos del juego indie. Pero no sólo para estos, si te molan los RPG’s, las aventuras futuristas distópicas, la estética Cyberpunk, las peleas de espadas, la acción, una buena historia y una ambientación y bandas sonoras impecables… pues que quieres que te diga, no lo dejes escapar.
Lo primero que habría que mencionar es el gran trabajo de SuperGiant Games, que ya en tiempos (allá por el 2011) nos trajo Bastion, un auténtico juegazo que hizo las delicias de todos los Gamers que pudimos jugarlo. Y efectivamente, al igual que con Bastion y tal y como caracteriza al desarrollador, Transistor está muy bien cuidado en casi todos los detalles posibles. Vamos a intentar verlos uno por uno.

Para mi, impecable. Tal vez con la pequeña salvedad de que en puntos puede llegar a ser un pelín sesuda, pero es que eso a mi me mola mucho.
La aventura se desarrollará en un precioso y futurista escenario cubierto de brillo y luces de neón. Una ciudad con vida propia donde todo está sistematizado y es manipulable, las calles, los edificios… todo. Nos encontramos pues con Red, nuestra bella protagonista, una famosa cantante a la cual le han robado la voz y que además no recuerda ni cómo ni por qué se la han arrebatado. Por suerte y ante semejante panorama, Red se encuentra nada más empezar con Transistor, una TecnoSword que al parecer la reconoce. La espada será la encargada de realizar una comunicación que realmente es unidireccional pero que a la vez servirá como narrador en primera persona de la historia y nos ayudará a ir desvelando una trama llena de suspense y sorpresas.
Lo dicho, una chica sin voz, una voz sin cuerpo atrapada en una espada tecnológica, una comunicación imposible y una narrativa envidiable y un guión poco común que poco a poco se desenvolverá en una preciosa historia llena de acción, puzzles y sorpresas…


Nos encontramos ante un RPG de acción con una peculiaridad relativamente inusual, el modo de combate. Y es que los chicos de SuperGiant nos brindan una dualidad entre el combate en tiempo real y la posibilidad de “parar el tiempo” para realizar estrategias y ataques más elaborados que dependerán obviamente de nuestra habilidad a la hora de enfrentarnos a los diversos enemigos. Eso si, no despreciéis la estrategia puesto que, tras emplear la habilidad especial y detener el tiempo para un ataque infernal, nuestra barra de ataque sufrirá un importante revés que dependiendo del movimiento realizado nos dejará un precioso tiempo durante el que solamente podremos huir de nuestros enemigos ,y ya os adelanto que no habrá muchos sitios donde esconderse y que la IA de los enemigos está lo suficientemente trabajada como para darnos caza sin descanso.

Este sistema de combate además va acompañado de un clásico sistema de evolución de nuestra habilidades y nuestra arma mediante los “Terminales”. Mejorar nuestras capacidades pasivas, la potencia de nuestra arma o enarbolar nuevas técnicas de ataque… ya dependerá efectivamente de vuestro perfil como jugadores de RPG.
En lo que se refiere a nuestros enemigos, como no podía ser de otra forma, en una ciudad dominada al 99% por la tecnología, nuestros adversarios están condenados a moverse en ese campo: Robots. Bastantes variados en forma y acción, aunque se echa de menos un poquito más de variedad, nada grave, pero a veces te queda la sensación de que no aprovechas todas tus mejoras porque con cierta cantidad de técnicas te da para vencer a casi todos ellos. Eso si, impecablemente diseñados y con un atractivo acorde al resto del juego.

En cuanto a los controles, son bastante prácticos e intuitivos, no tardarás en hacerte con ellos. También es de apreciar que el cambio de unas habilidades a otras o el uso de diversas técnicas de ataque es bastante fluido una vez que te acostumbras a qué botones debes presionar en qué momento. Cabe destacar también que cuando detienes el tiempo para realizar tu ataque estratégico, tienes la posibilidad de volver al principio de la planificación sin penalización, por lo que resulta difícil cometer un error que te cueste la vida en ese momento, aunque bueno, no hay que ser demasiado confiado con esto.
Después, a parte del modo historia contamos con un sistema de “Pruebas”. Aquí nos encontramos en una especie de espacio personal de Red, un lugar en el que podremos simplemente relajar a nuestra protagonista con tareas insulsas o enfrentarnos a diversos desafíos con puzles o reglas específicas. Un buen añadido, sobre todo si disfrutas de el modo de combate que el juego ofrece.

En cuanto a su duración tenemos que señalar que es acertada, no es sin duda un juego corto, aunque tampoco es que te vaya a dar horas de diversión sin límite. Eso si, dependiendo de la destreza que te des al superar los diversos retos podrás acortarlo o alargarlo, pero en un punto medio podríamos decir que tiene el tiempo de juego justo.


Siguiendo la estética de Bastion, Transistor nos vuelve a presentar unas localizaciones bellas y detalladas, sin embargo aquí se ha cambiado esa paleta tan colorida del anterior juego, por una más fría y oscura para presentarnos de esta manera una atmósfera más caótica en un mundo que se puede clasificar como distópico futurísta y que nos puede recordar a películas como Blade Runner.
Particularmente creo que lo mejor del juego es la música, seguido de la historia, pero el aspecto estético no se les queda muy atrás. Me gustaría destacar sobre todo las pantallas de habilidades y los diseños en los que vas juntando un poquito de historia (personajes, lugares, tramas…) pero por encima de todo el trasfondo. Me sorprendí a mi mismo muchas veces durante el juego en momentos en los que simplemente me paraba a observar los escenarios, los fondos, los carteles… todo muy muy cuidado.


Como ya dije, pese al cuidado estético que destilan los chicos de SuperGiant Games, de lo que más he disfrutado es del aspecto sonoro del juego.
Te envuelve, te transporta perfectamente en casa fase del juego, los cambios de ritmo están perfectamente medidos. Ya no es solo que la banda sonora se adapte como un guante a la aventura y que te deje la sensación de que si el futuro fuese como se ve en el juego, de fondo se oiría exactamente lo mismo. Un 10 para la música, que pese a todo, no me parece lo mejor en el aspecto sonoro del juego, os hablo de el propio Transistor, la voz de la espada que en realidad es la que nos va guiando a través de la historia. Un narrador inesperado que aúna perfectamente el tono y la cadencia en cada momento y que a lo largo de la historia te va dejando sorpresas muy agradables, o al menos así lo sentí yo.


Permitirme decir que Transistor es un juegazo y permitirme felicitar a los señores de SuperGiant por el fenomenal trabajo realizado. Un juego que desprende belleza artística en casi todos sus puntos. Con una buena historia que te atrapa, con un sistema de juego bastante dinámico y una dificultad media alta. Una música verdaderamente fascinante. A un precio asequible y con un tamaño todavía más asequible. De esta manera tenemos que decir que Transistor es prácticamente un titulo indispensable, un juego que hay que completar al menos una vez, dando igual la plataforma en la que se haga, pues logra transmitir emociones de una manera única y esto es una seña de identidad de su estudio, y algo que nos encanta.



Isabel Yinghua Hernández Santos
21 enero, 2019 at 7:37 pmGood!!