
Los juegos de zombis e infectados han tocado todos los géneros, desde acción, terror, estrategia, construcción, etc… Es difícil mostrar algo nuevo con esa temática, pero el juego desarrollado por Mandragora y distribuido por Daedalic Entertaninment, Skyhill lo intenta mezclando diversos componentes de rol, exploración, supervivencia y elementos de roguelike en un título que resulta divertido a la vez que desafiante y estresante, y por su puesto interesante.

Nuestro protagonista tiene que hacer una visita a la ciudad por negocios., y como debe quedarse a hace noche y como, alto ejecutivo que es, quedarse en el hotel Skyhill, concretamente en su ático de la planta superior de un edificio de 100 plantas, que la zona más lujosa del hotel.
Durante su estancia nos enteramos que existe una guerra en la que los confederados casi han perdido, en ese momento las noticias informan de un ataque biológico y una explosión acontece en la ciudad y vemos como algo intenta entrar en nuestra suite. Tras varios días, nuestro protagonista decide salir de su refugio improvisado y enfrentarse a los monstruos en vez de luchar con el hambre.
De esta forma empieza Skyhill con una introducción en forma de cómic. Durante la historia o la partida tendremos una serie de objetivos en los que dependiendo que hagamos obtendremos alguno de los tres posibles finales, gracias a esto último se genera un factor más de rejugabilidad, pues si bien la historia resulta entretenida, aunque demasiado cliché, nos incentiva a jugar varias veces para conseguir los diferentes finales disponibles.


Nuestro objetivo es sencillo, salir del edificio bajando las 100 plantas de las que está formado el edificio., y durante la partida veremos los diferentes elementos de rol, roguelike y sobretodo supervivencia. En primer lugar tenemos nuestra suite con cuatro elementos fundamentales que son; la cocina que a medida que la mejoremos tendremos comidas más sofisticadas, luego está la mesa de trabajo en la que podemos craftear armas o elementos de construcción a partir de materias primas y botiquines, la cama donde podemos recuperar nuestra vida a cambio de gastar energía y por último la puerta que nos protegerá de que nadie entre mientras dormimos. Estos cuatro elementos podrán ser mejorados con diversos materiales que vayamos encontrando en las habitaciones.

Pues bien comenzaremos a bajar, cada vez que nos movamos de habitación consumiremos un punto de energía o de comida, la barra amarrilla que tenemos debajo de la vitalidad. Es fácil recuperar esta barra pues solo tenemos que comer, cosa que es sencilla si tenemos alimento pero que nos condicionara si no la tenemos pues si la barra llega a cero cada movimiento nos costara salud. La salud se podrá recuperar o bien durmiendo en la cama, como hemos comentado, o con objetos de salud como botiquines o vendas.
Cada piso consta de un rellano que con diversas variaciones, como en algunos que tendremos un ascensor para subir o bajar entre rellanos siempre que no esté roto y tengamos que arreglarlo o bien con el objeto que nos pidan o probar suerte gastando energía y arriesgarse a perder un objeto. También puede aparecer una maquina expendedora de varios tipos, de comida, medicinas o materiales, siempre que tengamos monedas podemos comprar aquí como último recurso para según qué situaciones. A cada lado encontraremos una habitación en la que podremos entrar y aquí buscar y recoger todo lo que podamos. Algunas de estas habitaciones estarán cerradas y otras tendrán a comerciantes o cambiadores que te darán algo a cambio de algo. También debemos tener cuidado pues encontraremos enemigos por todos lados.

El sistema de combate es por turnos, cuando empezamos el enfrentamiento tendremos que elegir a que parte del cuerpo atacar. Cada parte tiene un porcentaje para poder acertar el ataque y un rango de daño que con un rango de puntos de daño. En este momento es cuando debemos saber cómo jugar y en el que el azar juega mucho con nosotros. Podemos ir a ataques potentes pero lo más probable es que fallemos y recibamos más daño o podemos ir a lo seguro quitando menos salud pero acertando más golpes.

Pero sería de locos luchar con nuestras propias manos, bueno podemos hacerlo pero es jugársela, para ello tendremos una serie de armas de lo más variopinta que va desde cuchillos, bastones o hachas hasta lanzas, estrellas ninja o espadas. Lo interesante de esto es que la elección del arma que queramos usar condicionará los atributos de nuestro personaje. Expliquemos esto, cada arma nos pedirá un nivel de algunos o varios atributos, tenemos fuerza, velocidad y agilidad como atributos a subir, estos nos solo nos permitirá usar un arma u otra sino que mejorara nuestro manejo de ella y el daño que infligimos a los enemigos. Si usamos un hacha lo importante será la fuerza, un estilete nos pedirá velocidad y así con las diferentes armas. Existe un cuarto atributo que es la puntería y a medida que lo subamos tendremos un mayor porcentaje de éxito en los ataques realizados.

Obtendremos experiencia a medida que vayamos eliminando enemigos pero esto no es una invitación a ir matando a todo mutante que vayamos encontrando. Tenemos que ser muy cautelosos a la hora de luchar ya que en algunos momentos será mejor evitar el combate pues en algunas ocasiones no merece la recompensa el hecho de perder mucha vida por unos pocos recursos.

El mapa se generara de forma aleatoria en cada partida y dependerá mucho de la suerte, esto puede hacer que una partida sea fácil y otra sea casi imposible de pasar pues no tendremos recursos ni armas en pisos inferiores. Destacar la curva de dificultad pues a medida que bajemos por el edificio los enemigos se volverán más y más complicados de derrotar.
Lógicamente su punto malo es la sensación de estancamiento, a medida que avancemos nos dará la sensación de realizar los mismo una y otra vez, esto se nota cuando llegamos mucho tiempo jugando. Otro de los aspectos negativos es la ya mencionada aleatoriedad de las partidas, siendo en algunas ocasiones tremendamente injustas pues si luchamos y estamos a poca vida podemos fallar el golpe y morir. Sobra decir que estamos ante un juego en el que morimos mucho y algunas veces es demasiado irremediable.

A lo largo de la partida encontraremos ficheros y cintas de audio que nos darán pistas sobre la aventura y el mundo en el que estamos, son bastante interesantes de escuchar y rellena la falta de argumento en el juego.
Tenemos un sistema de habilidades al principio de cada partida, aquí nos aparecerá una habilidad pasiva y otra activa que nos hará o bien la partida más fácil o bien se pueden volver en nuestra contra. Por ejemplo tenemos una habilidad que nos permite comer comida podrida sin sufrir una intoxicación alimentaria pero si no tenemos comida sufriremos mayor penalización por hambre. Este sistema es bastante interesante y algo a lo que podemos sacar mucho partido a nuestro favor si sabemos utilizarlo correctamente.
En cuanto a su duración estamos ante un terreno muy variable. Skyhill es un juego con mecánicas roguelike por lo que las partidas son distintas y cada partida completa puede llegar a dura una hora. La duración dependerá de lo que tarde el jugador en cansarse de esas mecánicas. La aleteroriedad de los escenarios, armas y enemigos, unidos a los distintos finales que ofrece, convierte al título en un juego bastante rejugable y perfecto para partidas más o menos rápidas.

En general estamos ante un juego que tiene aciertos y puntos muy interesantes como es el sistema de crafteo, la subida de niveles para poder llevar algunas armas y el propio concepto del juego de ir bajando los distintos pisos, pero tenemos algunos fallos como falta de contenido, como puede ser más eventos aleatorios, una mayor importancia de la historia o más variedad de enemigos.


Estéticamente estamos ante un juego simple que se basa mucho en la estética cómic como vemos en la introducción del juego, esto además lo sabe combinar con un pixel art bastante curioso y simple pero que logra generar una atmósfera propicia al título.
En Skyhill tenemos un ambiente muy oscuro que juega mucho con la curiosidad y nos hace querer saber que hay en la siguiente habitación, para ello se usa mucho la penumbra pues todo estará a oscuras hasta que hagamos nuestra incursión en dicha sala, y para entonces puede ser tarde ya que no sabemos que peligros aguardará. Pero Skyhill no es un título que buque dar miedo con su ambientación, sino más bien una estética opresiva y esto es algo que consigue gracias a sus formas de iluminar o quedar en la más absoluta oscuridad las distintas salas que componen este hotel.


Este es el aspecto que menos sobresale en el juego. En primer lugar tenemos que hablar de los efectos de sonidos que son muy simples, aunque funcionales, pero quizás el peor punto en este apartado se lo lleve la propia banda sonora que es muy escasa pues solo tenemos una serie de canciones que sonaran en determinados momentos como cuando luchamos o mientras nos desplazamos por el hotel. Por su parte también indicar que el juego viene totalmente traducido al castellano.


Estamos ante un juego con grandes aciertos y con grandes ausencias que podía haber dado mucho más de sí. Tienen elementos muy buenos e interesantes y al ser un título que genera el escenario de forma procedural le da un plus de jugabilidad e invita a jugar de vez en cuando, aunque no oculta las faltas de contenido en algunos aspectos claves como historia y audio.



Deja una respuesta