
Si tenemos que nombrar una saga de videojuegos que ha sentado base con su jugabilidad y mecánicas no podríamos dejar de mencionar la franquicia “Souls” de From Software, un título que ha creado una gran comunidad detrás de sí que busca experiencias que presenten grandes retos.
Tal ha sido el éxito de los «Souls» que han sido muchos estudios los que han creado sus productos siguiendo esta estela pero aportando su particular visión e ideas. Hoy vamos a hablaros de uno de ellos, Salt and Santuary, el juego de Ska Studios al cual se le ha conocido, en forma de alago, como el «Dark Souls en 2D» y que tras su paso por PSP Vita y Playstation 4 y Steam, se puso a la venta hace tan solo unas semanas para Switch.

La historia comienza de forma sencilla. Un mundo que ha estado en guerra durante cientos de años en el que tras una alianza entre los reinos debemos escoltar a la princesa del reino para un matrimonio y confirmar esta tregua. Pero esto lógicamente sale mal y durante el viaje en barco somos atacados por un grupo de piratas y una enorme criatura. Tras esto despertamos en una playa debido a que nuestra nave a naufragado y, así como un Mario en los juegos de Nintendo, deberemos ir a buscar a la princesa desaparecida.
La historia en si es sencilla pero lo interesante es el “lore” del juego. Al igual que la saga “Souls” la historia y trasfondo no está contado de manera directa sino que se desarrolla a través de los NPCs, objetos, libros y demás. De esta forma corre a cuenta del jugador ir recabando las pistas y diálogos para poder enterarse de todo el meollo del asunto. Esto en parte le añade un gran atractivo pero si no eres partidario de esta forma de narrar la historia este aspecto puede ser polémico para ti.


Como hemos comentado, este juego toma mucho de la saga de “From Software” pero a su vez lo mezcla con mecánicas de los juegos de tipo “metroidvania”. En primer lugar tenemos un mundo dividido en diferentes zonas que a su vez están conectadas entre sí y a medida que vamos avanzando podemos ir abriendo atajos ente los distintos niveles o zonas. Tenemos ciertas fases de plataformas en las que tendremos que ir ascendiendo o descendiendo por diferentes plataformas o lugares.

Pasamos al combate con un sistema en el que podemos llevar diversas armas y de diversas maneras. Tenemos espadas, lanzas, hachas, arcos, mazas, escudos, etc… y podemos combinarlas con escudos y llevarlas a una mano o a dos, lo cual nos dará bastante versatilidad a la hora de combatir. Todo esto dependerá de nuestra clase y nuestra manera de jugar. Como es normal en este tipo de juegos tenemos las clases clásicas como guerrero, mago, paladín, clérigo, un total de ocho clases distintas, esto podremos elegirlo en un escueto editor de personajes, que si bien no da muchas opciones tenemos más que suficiente.

Siguiendo con el combate, tenemos un juego difícil y exigente, no injusto pero sí que castiga mucho el ir a lo loco o sin cuidado. Tenemos ataque y esquive además de salto y defensa con el escudo o con las armas, este sistema sencillo nos ayuda mucho a la hora de jugar, aunque por su puesto hayque tener muy en cuenta los movimientos y patrones de los enemigos para salir victorioso de los enfrentamientos, y aún así es fácil que muramos más de una vez. Nuestra vida se representará mediante una barra de vitalidad que podremos ir reponiendo de varias maneras, durante el combate será a través de viales de curación, y esto es algo que recuerda mucho a los míticos “estus” de Dark Souls, además hay un tiempo o animación para curarnos por lo que podemos llevar más de un golpe o morir durante dicha acción por lo que debemos ser especialmente cuidadosos.

Otra de la forma para curar nuestra salud son los santuarios. Estos pueden ser de dos tipos, los grandes en los que tenemos un altar central y presentaremos una ofrenda para poder recuperarnos, subir de nivel y entrar al árbol de habilidades. Luego podemos ofrecer distintas figuras, hasta un total de cuatro por santuario, y esto hará que en el santuario aparezcan diferentes NPCs como vendedores de armas, herreros o comerciantes. También tenemos los pequeños en los que solo podemos subir de niveles y recuperarnos. Cada vez que descansemos los enemigos reaparecerán.

Para poder subir de nivel utilizaremos sales que conseguiremos o bien acabando con los enemigos o a través de unos sacos de sales. Una vez conseguidas las suficientes sales podemos subir de nivel y obtendremos una esfera para nuestro árbol de habilidades. En este árbol de habilidades, aparte de conseguir habilidades como llevar armas más pesadas o armaduras, podemos subir los atributos y llevar más pociones u otras opciones. Este es un componente básico del juego, el “farmeo” para poder derrotar a enemigos más fuertes. Un dato interesante es que a diferencia de Dark Souls en el que comprábamos con la misma divisa con la que subíamos nivel, aquí tenemos dinero para poder comprar.
Es un juego difícil, hablando claramente vamos a morir bastante veces, ya sea a manos de los enemigos como de las caídas o trampas. Cada vez que muramos perderemos todas las sales que tenemos, podemos recuperarlas o bien eliminando a nuestro asesino o a un enemigo que aparecerá si la muerte ha sido causada por el entorno. Los enemigos finales son difíciles y varían sus patrones de ataque a medida que avanza el combate por lo que podemos estar vendidos en cualquier momento.

Tenemos una duración de entre 15-20 horas más un Juego Nuevo + que añade otra buena cantidad de horas para poder subir la personaje o tirar por otra clase. Además de ello tenemos la opción de multijugador local, este modo adapta la dificultad a los jugadores pero es un modo que recomendados una vez completado el juego, pues es mejor disfrutar de esta experiencia en solitario.


Nos encontramos ante un juego muy oscuro y visceral, es muy sangriento y esto hace destacar los fondos de color apagados o grites. En general sigue esa tónica tétrica y melancólica, todo ello con una iluminación muy oscura que hace que el uso de la antorcha sea obligatorio para poder explorar una determinada zona. A esto hay que añadir su fantástica estética tipo medieval.
Gráficamente tiene un acabado curioso, es como si los personajes están hechos como en partes, se nota mucho en las animaciones como estas mueven ciertas partes de los personajes. Es algo bastante difícil de describir pero que no queda mal en conjunto.


Este es el aspecto más flojo en el juego o más bien es escaso. Si es de calidad pero apenas suena en los combates. Es sin duda un apartado a mejorar pues un título de este tipo y con los combates espectaculares requería de un buena banda sonora orquestada, es decir algo mucho más épico. Esta versión cuenta con traducción completamente al español, algo que sin duda ayudará a entender mejor el lore que rodea al juego.


Sin duda se puede dar el título de Dark Souls en 2D y con mucho orgullo. Estamos ante un juego de calidad que mezcla bastante bien mecánicas de la saga “Souls” con plataformas, dando como resultado un juego de calidad con una cantidad de horas más que aceptable y a un precio más que razonable. Un título muy recomendable para los usuarios de Nintendo Switch.



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