
En el momento de hablar de juegos de construcción por bloques a todos nos viene a la cabeza Minecraft, un juego que en cierta manera revolucionó este concepto y que sentó las bases para muchos títulos posteriores. Surgieron de esta manera nuevos títulos que aprovechaban esas mecánicas como fueron 7 Days For Die o Portal Knight, pero Square Enix también quiso hacer su particular título de creación y exploración y para ello utilizó a una de sus sagas más legendarias como es Dragon Quest, de esta manera surge un título que conserva todo el espíritu de la franquicia original y que tanta admiración ha cosechado con el paso de los años, lo mezcla con su ya clásica estética creada por Akira Toriyama, y lo introduce en un concepto nuevo como es el de la construcción, dando como resultado un juego realmente notable.
Lanzado inicialmente para las consolas de Sony, Dragon Quest Builders llega a la consola de Nintendo como un anticipo más que apetecible y una gran forma de esperar su segunda entrega ya anunciada hace algún tiempo. Builders es sin lugar a dudas un spin-off que hace honor a su nombre, un título del cual disfrutaremos por la mezcla de géneros que nos presenta y que ahora, en Switch, tendremos una nueva oportunidad de descubrir.

Antaño las personas eran capaces de construir y vivían felices, pero un día esa paz llegó a su fin y los habitantes de las distintas ciudades del mundo se dieron cuenta que ya no tenían esa capacidad de crear que les hacía tan especiales. Con el paso de los años, el malvado Draconarius engaño al héroe que debería acabar con la oscuridad y diezmo a los habitantes de Alefgrado que, al no contar ya con la habilidad de construir, no fueron capaces de defenderse de sus hordas de monstruos y quedaron sitiados y esparcidos por el mundo en busca de su supervivencia, exentos de toda esperanza.

Pero la luz aún no se ha apagado, la diosa Pamplín ha hablado y en esta ocasión no será un héroe sino un constructor quien se deberá enfrentar a la oscuridad del malvado Draconarius y hacer que la paz vuelva a cada uno de los rincones de Alefgrado.
Es posible que pensemos a primera vista que un argumento en un juego de este estilo sea un mero trámite para hacernos pasar a la acción, pues bien en Dragon Quest Builders eso no es así ya que la historia es la que se lleva todo el grueso del título, transportándonos al universo de la saga en este spin-off que funciona de una manera magistral ya que durante aproximadamente unas 40 horas, realmente las que queramos invertir en él, estaremos enganchados construyendo, luchando y explorando un mundo desolado al que solo nosotros podemos devolver la luz que según las leyendas poseía antaño.


Son dos modos principales los que vamos a encontrar dentro de Dragon Quest Builders, el modo a historia y Terra Incógnita, ambos con las mismas mecánicas que serán las de «looting» y «crafting”, por lo que pasaremos horas y horas recolectando elementos y derrotando a enemigos con el fin de obtener los materiales necesarios para llevar a cabo nuestras creaciones. Y dentro de estas creaciones tenemos que abrir un amplio abanico de posibilidades, no solo podremos construir diversas ciudades y edificios, también podremos crear armas, armaduras, piezas de mobiliario o un dispar número de número de elementos que nos servirán para cosas tan variadas como curarnos o destruir.

Pero tenemos que hablar en profundidad del modo historia, aquí veremos como por medio de cinco zonas distintas entre ellas se nos narrará los acontecimientos sobre la lucha entre e malvado Draconarius y nuestro héroe constructor que deberá volver a traer la paz al mundo. Antes de nada hay que advertir que estos mundos son independientes unos de otros por lo que todo aquello que construyamos en alguno de ellos ahí se quedará y lo perderemos junto a los objetos que tengamos en nuestro poder. Esto es algo que puede chocarnos a simple vista puesto que seguramente no sea de nuestro agrado tener que empezar desde cero cada vez que avanzamos hacia una región nueva, sin embargo es algo que entra dentro de la tónica de este juego y que funciona realmente bien puesto que en cada zona se nos abrirá la posibilidad de crear nuevas cosas con materiales distintos, consiguiendo de esta manera una sensación de progresión bastante satisfactoria. Además siempre tendremos la posibilidad de volver a los mundos ya completados para seguir invirtiendo en ellos tiempo de construcción y de completar algunas de las misiones secundarias que nos proponen.
Como no puede ser de otra manera la construcción es uno de los pilares angulares del juego, se muestra simple y divertida, aunque no por ello es limitada ya que podremos crear auténticas obras de ingeniería. En este proceso tendremos dos opciones como es la construcción libre en la cual nosotros mismos crearemos nuestras edificaciones según nuestro criterio, y los planos que nos guiarán por medio de unas plantillas que señalizaran en el suelo la construcción de una sala con una determinada función. Es cierto que disfrutaremos más de la construcción libre y a nuestro aire ya que incentivará nuestra creatividad y si vamos trasteando con los diferentes elementos a nuestra disposición iremos descubriendo nuevos edificios con finalidades concretas como pueden ser los comedores, las habitaciones privadas o estudios de cantería.

Saber con qué material construir nuestro poblado será fundamental, como es lógico no tendrá la misma resistencia la tierra que el ladrillo o los bloques de piedra, y cuando hablamos de resistencia nos referimos al daño que pueden soportar puesto que los enemigos no se quedarán impasibles viendo como devolvemos la vida a la región, en algunas ocasiones nos atacaran a su libre albedrío y en otros momentos deberemos hacer frente a oleadas de ellos según avancemos en la historia por lo que es recomendable asegurar la zona con una muralla construida con el material más duros que podamos conseguir en ese momento. Para adquirir estos materiales tendremos dos opciones, una será crafteandolos del entorno si es que disponemos de un martillo que pueda realizar esta acción, y la otra será creándolos en nuestra forja o alta forja, aunque para esto último necesitaremos haber descubierto antes la receta y tener los materiales necesarios.

Llegados a este punto tenemos que poner en valor la importancia de las recetas ya que serán las que realmente nos abran el camino a las nuevas creaciones, pero conseguirlas es más fácil de lo que pueda parecer ya que se añadirán nuevas creaciones en el momento que consigamos un nuevo material o elemento, aunque también obtendremos algunas como recompensa por alguna misión que nos haya encomendado los aldeanos de nuestra creciente ciudad.
Las misiones serán la base del desarrollo de la aventura. Según vayamos avanzando en el modo historia se nos encomendarán que realicemos alguna tarea como puede ser encontrar a un nuevo habitante que se encuentra cautivo en alguna zona del mapa, realizar alguna construcción concreta, elaborar algún tipo de comida específica o conseguir unos materiales determinados. Es cierto que no son demasiado variadas, sin embargo nos sirven como una guía para avanzar por cada una de las tres zonas que se encuentran representadas en las cincos zonas del mundo distintas que aparecen en este modo historia.

Y ya hemos hablado de la creación y la exploración de mundos ¿qué nos queda entonces? , pues el combate y es que no se puede entender un juego de la saga Dragon Quest sin los enfrentamientos aunque aquí lo haga de una manera distinta. No esperéis luchas demasiado profundas o estratégicas como nos tiene acostumbrados la franquicia, no es un juego de rol por turnos, aquí la acción será más directa y tendremos que enfrentarnos a nuestros enemigos cara a cara, siempre ayudados de armas como espadas o nuestro fiel martillo. El mundo que nos presenta Builders está lleno de peligros y los monstruos campan por doquier, muchos de ellos se mostrarán inofensivos si pasamos a su lado y el combate solo empezará si lo iniciamos nosotros primeros, pero hay que tener cuidado con otros más peligrosos que una vez que nos detecten se nos echaran encima y tendremos que derrotarlos quitándoles su barra de vida. Para hacer frente a estos peligros podemos valernos de dos ayudas, en primer lugar crear mejores armas y armaduras utilizando los materiales nuevos que vamos descubriendo, y en segundo lugar están nuestros aliados ya que en determinadas ocasiones nos acompañaran para hacer frente a algunas misiones y se enfrascaran en los mismos combates que nosotros.

Cada zona nos tendrá ocupados aproximadamente unos 8-10 horas y todo finalizará con un enfrentamiento contra un boss final en el que deberemos utilizar toda nuestra habilidad para derrotarlo. Hay que tener especial cuidado durante este combate ya que no solo peligrará nuestra salud, sino también nuestra ciudad por lo que deberemos estar al tanto de todo lo que pasa durante el desarrollo de la lucha. Una vez que lo derrotemos se nos dará la opción de viajar hacia la siguiente zona del mundo, aunque siempre podemos quedarnos en la que nos encontramos para llevar a cabo una serie de misiones “ocultas” que nos darán una serie de logros, y decimos “ocultas” puesto que una vez que terminemos con ese lugar se nos indicarán cuales son para facilitarnos su realización.

Como podemos ver Dragon Quest Builders es un juego de gran contenido y de una duración extensa, algo que nos tendrá enganchados durante numerosas horas hasta completar todo lo que nos ofrece. Además no solo contamos con el modo historia, también tendremos el modo Terra Incógnita que se nos desbloqueará según avancemos en el juego, este modo está enfocado más a la vertiente multijugador aunque con algunos matices ya que no podremos construir con otros jugadores pero sí compartir nuestras creaciones. En este modo vemos que se nos propondrá las mismas bases jugables que hemos visto en el resto del título con la diferencia que aquí podremos crear todo lo que queramos y no perderemos nuestros procesos. Sin duda es una opción muy acertada para todos aquellos que quieran disfrutar de más horas del juego construyendo y diseñando a su antojo.
Es cierto que la versión que recibe Nintendo Switch no difiere mucho respecto que se en su día se puso a la venta para PlayStation 4, pero no por ello está exenta de novedades ya que vemos que se han añadido algunos materiales nuevos de construcción, pero lo más importante es la posibilidad de tener nuestro propio dientes de sable como mascota, un monstruo icónico en la saga que será nuestro aliado en esta entrega.


La obra de Akira Toriyama vuelve a dominar por completo la estética de esta entrega, de nuevo veremos como la influencia del creador de Dragon Ball se muestra en el diseño de enemigos y de personajes haciéndonos trasportar hacia el mundo que nos tiene acostumbrado la saga de Square Enix. Además tenemos que indicar que en esta versión de Nintendo Switch existe posibilidad de cambiar radicalmente el aspecto pixelando todos los detalles del título, esto es algo que sin duda nos encanta y nos hace recordar a los Dragon Quest más clásicos.

Al ser un juego de construcción tenemos que hablar del rendimiento y hay que decir que Nintendo lo ha hecho especialmente bien con la versión para su híbrida. Algo que pone a prueba el rendimiento de la consola en este tipo de juegos es la creación y destrucción del entorno, los bloques juegan un papel fundamental y hemos de decir que hemos pasado nuestros buenos momentos poniendo a prueba esto, destrozando el escenario por medio de bombas para ver si se generaba alguna caída de frames y realmente no hemos visto ninguna. Aunque es cierto que el juego, respecto a la versión de PlayStation 4 ha sufrido alguna bajada de resolución y se encuentra en 720p tanto en el modo sobremesa como su modo portátil, aunque si es cierto que la distinción entre ambas formas de juego se encuentra en la tasa de frames por segundo encontrándose en 30 cuando esta funcionando en modo portátil y subiendo a 60 cuando se encuentra en el Dock.
Algo que nos ha encantado ha sido la variedad estética que se puede conseguir con las construcciones y con sus diferenciados elementos constructivos, esto dará un aspecto muy vivo a nuestras ciudades y el resultado será realmente muy vistoso si somos algo hábiles. Los escenarios se muestran variados y presentan varios climas, algo que romperá con la monotonía visual del entorno y que es de agradecer, además el título presenta ciclos de día y de noche que están representados a la perfección. Es cierto que se echa en falta algunos factores como más condicionantes climáticos, algo que esperamos ver en la segunda parte.
Junto a esto también tenemos que hablar de la cámara ya en puede que en ciertas ocasiones nos den algún que otro quebradero de cabeza, pero por lo general es bastante cómoda ya que nos permite regular la distancia y en las situaciones en las que nos encontremos con espacios más cerrados se pondrá automáticamente en primera persona para facilitarnos el trabajo.


La banda sonora que presenta Builders hace honor a su nombre, en el título vamos a encontrar tanto melodías clásicas como sonidos característicos de la franquicia, todos ellos reconocibles y que nos ayudan a transportarnos a este mágico mundo. El título por su parte se encuentra localizado a nuestro idioma, contando con subtítulos e indicaciones en castellano por lo que no habrá ningún tipo de excusa para no disfrutar de esta gran aventura.


Dragon Quest Builders sorprendió cuando hace un par de años Square Enix hizo el anuncio de su lanzamiento, un título que en ese momento gustó y que sigue gustando. Ahora con su lanzamiento para Switch se convierte prácticamente en un imprescindible para aquellos que tengan la consola de Nintendo y les guste este género ya que les mantendrá absortos durante un gran número de horas.
No obstante hay que señalar que se podría haber aprovechado la oportunidad para introducir alguna novedad más ya que apenas cuenta con añadidos, sin embargo hay que indicar que se trata del mismo juego que ya salió para la consola de Sony y por lo tanto estamos ante un port, y ante una ocasión excelente de conocer este spin-off de la franquicia Dragon Quest mientras esperamos su segunda entrega.



Deja una respuesta